Make your own free website on Tripod.com

 LA LABOR DE LOS AUXILIARES

 INVISIBLES

 

 

Por Amber M. Tuttle

Fraternidad Rosacruz Max Heindel 

 

Traducción de Manuel Padrón Pérez, Probacionista


                                                                   ÍNDICE

PREFACIO................................................................................................................................. 3

 

EL SENDERO............................................................................................................................ 5

 

)CÓMO PUEDO LLEGAR A SER UN AUXILIAR INVISIBLE?.......................................... 31

 

AUXILIARES INVISIBLES EN ACCIÓN ............................................................................. 50

 

MÁS TRABAJOS DE LOS AUXILIARES INVISIBLES........................................................ 77

 

ALGUNAS HISTORIAS OCULTAS INSÓLITAS................................................................ 106

 

OBSESIÓN, ELEMENTALES, VAMPIROS Y ENTIDADES ............................................. 136

 

DEVAS, ESPÍRITUS DE LA NATURALEZA Y ÁNGELES................................................. 165

 

CÓMO AYUDAN LOS AUXILIARES AL REINO ANIMAL.............................................. 192

 

CÓMO TRABAJAN LOS AUXILIARES CON LA MUERTE.............................................. 219

 

LA REENCARNACIÓN ES UN HECHO............................................................................. 250

 

LAS CATÁSTROFES, SUS CAUSAS Y REMEDIOS.......................................................... 279

 

)ES POSIBLE LA CURACIÓN ESPIRITUAL?.................................................................... 301

 

)ESTÁN SUJETOS LOS ANIMALES A LA INFLUENCIA ESPIRITUAL?....................... 330

 

LOS PENSAMIENTOS DE LOS NIÑOS DETERMINAN SU VIDA FUTURA.................. 357

 

CÓMO EL MÍSTICO SE CONVIERTE EN GENIO............................................................. 384

 

LA VIDA DE UN AUXILIAR INVISIBLE )ES ALEGRE O TRISTE?................................. 394

 

HISTORIAS MISCELÁNEAS DE AUXILIARES................................................................. 422

 

)SON REALES LOS ÁNGELES?......................................................................................... 447

 

 


PREFACIO

 

El fin de este libro es proporcionar información oculta a los investigadores de la verdad, que estén buscando algo que les ayude en su vida diaria, aquí y ahora, y también, indicar un camino que les ayudará física, mental y espiritualmente. Aconsejo un fervoroso estudio, que proporcionará felicidad duradera a quienes lo lleven a cabo.

Durante los últimos diez años he estado recogiendo material para mis conferencias sobre filosofía. He compilado mucho de este material en este libro oculto que ilustra la obra que los Auxiliares Invisibles están llevando a cabo en el mundo. El trabajo de estos Auxiliares no es nuevo, sino que se ha realizado desde la creación de nuestro sistema solar, hace eones. Dios nos creó a nosotros y a la Tierra sobre la que vivimos, y Él y otros Exaltados Seres han estado ayudándonos en todo momento en nuestra jornada evolutiva. Estamos en deuda con muchos Seres por la inmensa cantidad de cuidado, protección, y guía que hemos recibido en cada etapa del camino. La Biblia da una buena idea de la ayuda dada a la humanidad durante parte de nuestra historia pasada.

Hoy parece haber una necesidad de información extensa sobre los Auxiliares Invisibles y su labor con la gente de todas partes. Se necesitan muchos más Auxiliares para combatir las fuerzas del mal, que operan hoy en el mundo. Hay muchas almas buscadoras que están ansiosas de entender las razones que subyacen en las condiciones actuales y a quienes les gustaría aportar sus servicios para ayudar a sus prójimos necesitados y con problemas en la tierra.

He intentado explicar fielmente muchas de las Ocultas y Místicas enseñanzas y he recopilado muchas historias del trabajo actual llevado a cabo por un grupo de Auxiliares que son estudiantes de una escuela, preparatoria para una de las Escuelas de Misterios Menores. Todas las Escuelas de Misterios están bajo el liderazgo directo de Jesús. Jesús y un grupo de Auxiliares Invisibles, formado por discípulos de Cristo, están trabajando con las diferentes iglesias. Yo soy sólo un muy humilde estudiante que ha sido lo bastante afortunado para recibir mucha inspiración y ayuda de amigos, que han aportado la mayor parte del contenido de este libro, que es una colección de historias sobre el trabajo realizado por los Auxiliares Invisibles en los últimos tiempos.

Deseo expresar mi agradecimiento, por la ayuda recibida, a estos amigos que han contribuido con relatos e información para este libro. He sido generosamente ayudado por la Fraternidad Rosacruz y por los escritos de Max Heindel. Deseo agradecer a la Señora Heindel el permiso concedido para citar los trabajos de su marido. También deseo expresar mi agradecimiento a todos los que han contribuido de alguna manera en la escritura e impresión de este libro.

Confío en que mis lectores encontrarán interesante y educativo el material contenido en las páginas siguientes. Sé que las historias relatadas son ciertas y confío en que ningún error se haya deslizado en estos capítulos. He tenido gran cuidado en ser tan veraz como ha sido posible en lo que he dicho. He usado estos relatos para ilustrar leyes y verdades que han sido explicadas más ampliamente en los escritos de Hermanos Legos y Hermanas Legas en otros grandes libros. He intentado exponer historias que interesaran y entretuvieran al mismo tiempo que instruyeran. Todas ellas podrían ser denominadas verdaderos cuentos de hadas modernos.


No etiquete apresuradamente estos relatos como irreales, porque cualquier amante de la verdad puede investigar estas mismas enseñanzas, y mediante un esfuerzo honrado y sincero durante un cierto número de años, puede hallar por sí mismo que hay Auxiliares Invisibles y que hacen este tipo de trabajo para la humanidad.

El sendero está abierto a todos y las oportunidades de servicio son muchas. )Desea ser uno de los obreros de Cristo Jesús tanto en el mundo de hoy como en el de mañana?

Esto nos recuerda los versículos siguientes del Nuevo Testamento:

Entonces Él dijo a sus discípulos: La cosecha verdaderamente es abundante, pero los obreros son pocos; rogad pues al dueño de la mies para que envíe operarios a su mies.

 San. Mateo 9:37-38.

Se ha dicho muchas veces que no podemos obtener algo por nada. Si deseamos sabiduría, debemos buscarla, trabajar por ella y rogar por ella. Debemos esforzarnos pacientemente por la sabiduría que anhelamos y, luego, debemos comunicarla a otros que también anden buscándola.

Amber M. Tuttle


Capítulo I

EL SENDERO

 

Cerca del final de su ministerio, Cristo Jesús dijo a sus discípulos que pronto los dejaría, pero que les prepararía un lugar en la casa de Su Padre, y que Él volvería para recibirlos.

Tomás le dijo, Señor, no sabemos donde vas, )cómo sabremos el camino? Jesús le dijo, Yo soy el camino, la verdad y la vida: nadie llega al Padre sino por mí.

San Juan 14:5-6.

Cristo Jesús quiso decir que debemos aceptarlo y seguir Sus pasos para alcanzar el Mundo de Dios, dónde habita Dios, el Arquitecto de nuestro sistema solar. Lo primero que debemos hacer es aceptar a Cristo Jesús como nuestro Señor y Salvador. Debemos prepararnos para poder entrar en contacto conscientemente con los Grandes Seres en los Mundos Superiores. Estos Exaltados Seres pueden llevarnos hasta Dios cuando tengamos la preparación necesaria. El propósito de este libro es ayudarle en su jornada evolutiva.

Consideremos primero el futuro inmediato y vayamos paso a paso. Viviendo una buena vida, aquí y ahora, y evitando los diversos peligros de nuestra tierra, podemos prepararnos para el Cielo y evitar una pérdida de tiempo en el Purgatorio.

Entonces, cuando renazcamos, lo haremos en mejores circunstancias, podremos continuar en el camino, hacer más rápidos progresos y situarnos para mejor servir a Dios dondequiera que estemos. No podemos avanzar solos. Tenemos que ser ayudados por los más avanzados en el Sendero, pero nosotros también debemos ayudar a otros en el camino y socorrerlos en su avance. La vida es una jornada desde la cuna hasta la tumba y más allá, y de nuevo a la cuna; y así, de vida en vida. Cada vida es como un día en la escuela. Aprendemos unas pocas lecciones de la vida cada vez que regresamos a la tierra y, a su tiempo, debemos haberlas aprendido todas; entonces estaremos preparados para conocer a Dios.

Cuando miramos nuestra Biblia, encontramos que es una historia relativa a comunidades de personas que han vivido sobre la Tierra desde el principio del actual Periodo Terrestre. Los primeros nueve capítulos del Génesis nos hablan de la vida en la Tierra antes y justamente después del diluvio, que tuvo lugar cuando el continente de Atlántida se sumergió. Posteriormente, Noé murió y sus descendientes se establecieron en diferentes partes de la Tierra.

A través de todo el Antiguo Testamento, se nos muestra cómo las naciones florecieron y se hundieron de acuerdo a cómo vivieron. Cuando obedecían a Dios y eran buenas, prosperaban y Dios las ayudaba de muchas maneras. Cuando se negaban a obedecer a Dios y se volvían crueles y perversas, eran castigadas y sus vidas acortadas, o eran cautivadas por sus enemigos. Se nos dice cómo morían los malvados que no estaban preparados para encontrarse con Dios, y lo que ocurría a aquellos otros que sí lo estaban. En algunos casos nos habla de cómo eran sus circunstancias después de la muerte.


Se dice a los estudiantes de las Enseñanzas Ocultas y Místicas que el Purgatorio es un lugar muy real y que todos serán juzgados después de la muerte. Cuando llega el momento de la muerte y nuestro espíritu abandona el cuerpo, cada uno de nosotros es llevado a la Región Fronteriza por un Auxiliar Invisible. La persona a cargo de la Zona fronteriza dirá al Ángel que nos lleve a la región inferior del Mundo de Deseo, para ser purgados de nuestros malos deseos y castigados por nuestras malas acciones, o que nos conduzca al Cielo, dónde podremos disfrutar la recompensa por las buenas acciones que hayamos hecho en la tierra.

Allí será fácil, para cualquiera que esté presente, ver si hemos vivido buenas o malas vidas, por lo que nuestros cuerpos de deseos revelan. Cada uno de nosotros debería esforzarse por construir un hermoso cuerpo de deseos sin mancha ni defecto. Un cuerpo de deseos compuesto de delicados matices de oro, azul, rosado, verde claro y blanco deslumbrante indica un ego avanzado, que ha vivido una vida útil, como un auxiliar de la humanidad.

Deberíamos prepararnos para el encuentro con la muerte mientras gozamos de buena salud. Si esperamos hasta que nos sorprenda alguna enfermedad, puede ser demasiado tarde para hacer la necesaria preparación. La muerte puede venir de repente. En nuestros días, miles de personas mueren cada año en accidentes de automóvil o de otra clase. En tales casos, no hay tiempo para prepararse para la muerte. Nos vamos tal como somos, tanto si estamos listos como si no.

Hace algunos años, cierto número de empleados de una compañía eléctrica planearon una jornada de excursión. Subieron a bordo del barco Eastland con sus almuerzos, esperando disfrutar de un picnic durante la travesía del Lago Michigan. Nunca consiguieron salir del puerto. La nave escoró y se hundió en el fango del río, llevando a muchas personas a la muerte. No tuvieron tiempo para prepararse. La muerte vino de repente y sus vidas expiraron como la llama de una vela. Naturalmente que los egos de estas personas no murieron, pero pasaron al gran más allá, tanto si estaban listos como si no, para ese gran cambio.

Consideremos qué diferencia habrá si no estamos preparados para la muerte. San Lucas nos cuenta que Cristo Jesús habló a sus discípulos de un hombre rico que estaba preparado para vivir pero no para morir.

Y él les dijo: Estad alerta, y guardaos de toda avaricia: que no depende la vida del hombre de la abundancia de los bienes que posee.

Y enseguida les propuso esta parábola: Un hombre rico tuvo una extraordinaria cosecha de frutos en su heredad.

Y discurría entre sí diciendo: )Qué haré, si no tengo sitio capaz para encerrar mis granos?

Al fin dijo: Haré esto: derribaré mis graneros, y construiré otros mayores, donde almacenaré todos mis productos y mis bienes.

Con lo que diré a mi alma:(Oh alma mía!, ya tienes muchos bienes de repuesto para muchísimos años: descansa, come, bebe y date buena vida.

Pero le dijo Dios:(Insensato! esta misma noche te exigirán tu alma: )de quién será cuanto has almacenado?

Esto es lo que sucede al que atesora para sí y no es rico ante Dios.

San Lucas 12:15-21.


El pintor Tissot ha ilustrado muy bien esta historia. Pintó a un avaro con una bolsa de dinero y a un Ángel radiante, o un Auxiliar Invisible, junto a él. El Auxiliar Invisible había venido para llevar el espíritu del avaro al Mundo de Deseo. Semejante hombre puede estar preparado para vivir en la tierra, pero no está preparado para morir, porque sus tesoros están en la tierra y no en el Cielo. Un hombre así sufrirá en el Mundo del Deseo, debido a que sus pensamientos han estado centrados toda su vida en las cosas materiales. Un hombre materialista, probablemente tendrá pocos tesoros en el Cielo. Así, cuando finalmente llegué al Primer Cielo, tendrá poco de qué disfrutar y sus estancia allí será muy corta.

Consideremos la historia del hombre rico y de Lázaro. El rico no estaba preparado para conocer a Dios, pero Lázaro sí. Esto nos muestra la ventaja de vivir una vida buena y estar listo para ir al Cielo en vez de al Purgatorio. La historia es como sigue:

Hubo cierto hombre rico que se vestía de púrpura y de lino finísimo, y tenía cada día espléndidos banquetes.

Había un cierto mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a su puerta, cubierto de llaga y deseando saciarse con las migajas que caían de la mesa del ric. Los perros venían y le lamían las llagas.

Sucedió que murió el mendigo y fue llevado por los angeles al seno de Abraham; el hombre rico también murió y fue sepultado.

,Y en el infierno, estando entre tormentos, levantó sus ojos y vio a lo lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.

Esto significa que el hombre rico estaba en el Purgatorio sufriendo a causa de sus malas acciones y deseos, mientras Lázaro estaba en el Cielo, gozando de todo lo bueno que había hecho durante su vida, y sintiendo el agradecimiento que otros habían sentido por sus muchas acciones bondadosas.

Y exclamó diciendo, Padre Abraham, ten misericordia de mí y manda a Lázaro para qu,e mojando la punta de su dedo en agu,a me refresque la lengu,a porque me abraso en estas llamas.

Pero Abraham le dij: Hijo, recuerda que tú durante tu vida recibiste bienes, y Lázaro cosas mala;: así ahora él es confortado y tú atormentado.

Aparte de que, entre nosotros y tú hay un gran abismo: de tal manera que los que de aquí quisieran pasar ahí, no podrían; ni tampoco los que quieran pasar de ahí para acá.

Entonces él dijo: te ruego, pues, padre, que lo envíes a la casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos; a los que puede testificar y avitar así que vengan también ellos a este lugar de tormento.

Abraham le replicó: Ellos tienen a Moisés y a los profeta;: que les escuchen.

Y él dijo: No, padre Abraham, pero si alguno de los muertos fuere a ellos, se arrepentirán.

Y Abraham le replicó: Si no escuchan a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán ni aunque resucite un muerto.

San Lucas 16:19-31.

Los Auxiliares Invisibles saben que esto es verdad, porque a veces se encuentran a personas en el Purgatorio que les piden que vayan a sus familias y les digan que vivan buenas vidas y que hagan lo mejor que puedan para no tener que sufrir después lo que ellos pasaron tras su muerte. Yo he oído hablar de dos casos de este tipo. En ambos casos, el Auxiliar dijo que no sería bueno, porque los parientes no lo creerían de ninguna manera.


Una noche, dos Auxiliares se encontraron a una estudiante de una escuela Oculta, a quien ellos habían conocido algunos años antes. Había muerto poco tiempo antes y estaba en el Purgatorio. Ella los llamó cuando iban de camino a una misión.

- Siento no haber vivido una vida mejor- dijo -Iba a las reuniones del Centro pero realmente no creía que las enseñanzas fueran ciertas y no intenté hacer nada para mejorar. Por favor ayudadme a salir de aquí.

- Debes orar a Dios -dijo el Auxiliar- prometerle que obrarás mejor y que vivirás una buena vida si se te da otra oportunidad.

- Lo haré así -dijo ella- Por favor id y decidles a mis hijas que las enseñanzas son verdaderas y que sean buenas. No quiero que ellas sufran como yo estoy sufriendo ahora.

Los Auxiliares no podían ir a las hijas porque ellas también los conocían. Si lo hubieran hecho, las hijas no les habrían creído.

* * *

Algunas personas están listas cuando les sobreviene la muerte. Una noche de septiembre una Auxiliar fue enviada a hacer lo que pudiera por una Auxiliar más avanzada que había sido asesinada en una tierra distante. Esta Auxiliar se apresuró a confortar a esta pobre mujer que estaba aterrada. Unos soldados le habían disparado y dado muerte y habían apilado su cuerpo con algunos otros que iban a quemar porque no tenían tiempo para enterrarlos.

La Auxiliar llevó consigo al ego de la Hermana Lega a su casa, la sentó en su cama y la consoló. La Hermana Lega le dijo cuanto sentía haber sido asesinada. Sabía todo acerca de las condiciones post-mortem. Abrazó a la Auxiliar para mostrarle su agradecimiento por su bondad y simpatía. Le dijo a su nueva amiga que su cuerpo iba a ser quemado con gasolina. Cuando esto ocurriese sufriría mucho dolor porque su cuerpo todavía estaba conectado a sus vehículos superiores por el cordón de plata.

La angustiada Hermana Lega se preguntaba por qué tenía que ser asesinada y su cuerpo quemado. Otra Hermana Lega mostró a la Hermana recién asesinada y a su nueva amiga, por medio de la Conciencia de Júpiter, que era su destino morir así. Vieron que, en una ocasión, había sido responsable de que varias personas fueran asesinadas y quemadas, cinco vidas antes de la actual, cuando vivía en otro cuerpo, tiempo atrás. Ella sufrió mucho después de eso.

Finalmente tomó el sendero del discipulado y, en una vida posterior, llegó a ser una Hermana Lega. En la vida actual había estado haciendo bien la labor que le había sido asignada. Había emigrado a un país vecino para vivir allí definitivamente.

La Auxiliar acompañó a la Hermana Lega hasta que su cordón de plata se rompió por el fuego, y entonces la llevó a la Región Fronteriza. Allí la mujer responsable dijo a la Hermana Lega que podría ser llevada al Primer Cielo enseguida, o que podría continuar su trabajo como una Auxiliar durante veinticuatro horas al día, pues se le permitía continuar su labor de ayudar otros.

Esta Hermana Lega no tuvo experiencia Purgatorial por la que pasar y estaba ansiosa por retrasar su descanso en el Cielo. Había limpiado el átomo-simiente de su corazón, así que estaba realmente preparada para la muerte. Había pagado una deuda Kármica que había contraído cinco vidas antes, y ahora estaba libre para trabajar continuamente por la humanidad hasta casi el momento de su nuevo renacimiento.


* * *

No mucho después de esto, esta misma Auxiliar y un compañero, mientras estaban trabajando como Auxiliares, se encontraron a la Hermana Lega en alguna parte, y ella le pidió a la primera que visitara a una amiga en la tierra e hiciera determinadas cosas por sus amigos de la tierra, a los que no le estaba permitido aparecerse.

- Tengo muchos amigos en mi país -dijo- a quienes me gustaría ayudar, pero no me está permitido materializarme en su presencia porque iría contra la ley espiritual y los asustaría.

La Auxiliar le dijo que estaría encantada de ayudarla en todo lo que pudiera cuando fuera posible.

No podemos realmente conocer a Dios, el Arquitecto de nuestro sistema solar, hasta que estemos listos para nuestra decimotercera iniciación. Esto implica al menos tres vidas de verdadero esfuerzo y sacrificio para lograr esta meta. Muchos están en el Sendero, y muchos han alcanzado este exaltado estatus, llegando a ser pilares en la casa de Dios, mientras la mayoría de nosotros andamos errantes.

Es posible para todos comenzar a hollar el Sendero del progreso espiritual. Somos todos dioses en formación, aunque la mayoría no lo parezcamos. Somos todos hijos de Dios, y parte de Dios desde que, al principio de nuestro periodo de manifestación, Dios diferenció dentro de Sí mismo todos los espíritus virginales de nuestra oleada de vida como chispas de una llama. Estamos aquí en la tierra para experimentar, y se espera que adelantemos gracias a esta experiencia, que mejoremos con cada vida en la tierra hasta que hayamos aprendido todas las lecciones de la existencia, y lleguemos a ser maestros de los seres menos evolucionados, que también deben ser ayudados a lo largo de su camino.

Uno de los frutos de la evolución es el desarrollo del cuerpo alma, el cuerpo mental, y el cuerpo del espíritu de vida. El cuerpo alma de un hombre no desarrollado es sólo una línea, y su cuerpo de deseos está principalmente compuesto de materia de deseos marrón oscuro, verde oscuro, rojo cenagoso y gris. Un hombre desarrollado tiene un cuerpo alma glorioso y un hermoso cuerpo de deseos, compuesto de dorado, blanco, y delicados colores de gran belleza. Una persona con visión espiritual sólo tiene que mirar a alguien para saber el estado aproximado de su desarrollo espiritual. Cuando nos llega el momento de la muerte y se nos lleva a la Región Fronteriza, nuestros cuerpo alma y de deseos son como boletos que nos permiten entrar, bien en el Cielo o bien en el Purgatorio.

Para preparar nuestro desarrollo, debemos empezar a purificar nuestras mentes y cuerpos enseguida. Es un largo proceso, pero he aquí algo fundamental: debemos suprimir nuestros pensamientos de odio, celos, prejuicio y miedo. Debemos dejar gradualmente de comer carne y pescado. Debemos abstenernos de hábitos malos, tales como fumar, beber bebidas alcohólicas, y otras prácticas dañinas. Antes de que una persona pueda servir por la noche como Auxiliar Invisible, debe ser un auxiliar visible durante el día.


Debemos escoger a quién deseamos servir, tal como hicieron los viejos profetas. Josué fue uno de los mejores Auxiliares Invisibles descrito en el Antiguo Testamento. La historia de su vida es una inspiración para todos los que deseen encontrar la manera de obtener logros espirituales. Justo antes de que el anciano Josué muriera, llamó al pueblo de Israel junto a sí y revisó su historia hasta ese momento. Les habló de todo lo que Dios había hecho por ellos, y cómo Él había llevado a Abraham a lo largo de la tierra de Canaan, y había ayudado a Isaac, Jacob y Esau. Dijo al pueblo cómo Dios había enviado a Moisés y a Aaron para que los sacaran de Egipto, y cómo Dios les había dado una tierra fructífera en la que morar. Entonces Josué dijo:

Ahor,a por consiguiente, temed al Señor, y servidle sinceramente y en verdad, y abandonad los dioses a los que vuestros padres sirvieron antes del diluvio, y en Egipto; y servid al Señor.

,Y si os parece malo servir al Señor, escoged este día a quién serviréis. - y Josué añadió: yo y mi casa serviremos al Señor.

Josué 24:14-15.

La Biblia nos dice que el pueblo prometió servir y obedecer a Dios, que Josué hizo un pacto con ellos ese día, y que escribió esas palabras en una piedra y la colocó cerca del santuario del Señor, para recordarles su promesa de servir a Dios. Josué fue uno de los mejores servidores de la humanidad, de los que se tiene noticia. Fue el sucesor de Moisés y fue su gran privilegio llevar a los israelitas a través del Jordán hacia la Tierra Prometida. Fue, al mismo tiempo, general y sacerdote de aquel antiguo pueblo.

Fue de Josué de quien se supone haber ordenado al Sol permanecer inmóvil mientras la batalla rugía entre los hijos de Israel y los cinco reyes con sus grandes ejércitos. Lo que realmente ocurrió fue que Josué oró pidiendo ayuda y un Liberado vino a ayudarle. Este Gran Ser expandió su gran aura dorada que eclipsó el Sol, y el pueblo no echó en falta el Sol físico cuando declinó. Cuando la batalla terminó, el Liberado retrajo su dorada aura, se fue y llegó la oscuridad.

Fue Josué quien dividió la Tierra Prometida entre las doce tribus. Durante muchos años instó al pueblo a amar y obedecer a Dios. Mientras él estuvo con ellos se llevaron muy bien, pero Josué sabía que errarían nuevamente y adorarían a los ídolos otra vez. A pesar de eso, hizo todo lo que pudo para inculcarles la idea de que, si escogían servir a Dios, debían ser sinceros y honestos en lo que hicieran.

Cuando Josué habló de antes del diluvio quiso decir en el tiempo de la Atlántida. Este mismo pueblo había vivido en la Atlántida en vidas anteriores, y algunos de ellos, como Moisés y Josué, habían servido fielmente a Dios en aquel tiempo y habían llegado a ser Iniciados, que condujeron al pueblo por el camino correcto. Otros habían tomado parte en magia negra y habían sido muy perversos. Algunas de éstos habían creado cuerpos de pecado que les habían inducido a hacer el mal vida tras vida. Otros, continuaron adorando ídolos vida tras vida.

Josué dijo al pueblo que eligiesen bien, allí y en aquel momento, a quién servirían. Quería que los que escogiesen servir al Señor se uniesen firmemente, de tal manera que pudieran formar una gran nación y fuesen capaces de defenderse de las tribus vecinas que adoraban a los ídolos. Sabía que la unidad hace la fuerza. Él dio un buen ejemplo y el pueblo tuvo gran confianza en él y se dispuso a seguirle en la promesa de servir a Dios. Pero no siempre fueron fieles a sus promesas.

En tiempos de Moisés, el pueblo había visto la gran aura del Dios Jehová y a otros Grandes Seres en sus elevados vehículos. También habían visto los milagros que Moisés y Aaron hicieron, y por eso creyeron, porque habían tenido prueba visible de que Dios es un Ser con mensajeros capaces de llevar a cabo Sus mandatos. Al pueblo que renació posteriormente no le fueron dadas tantas pruebas y fue muy testarudo y pertinaz.


Josué y Moisés conocían la ley del Karma. Sabían que debemos recolectar lo que sembramos. Moisés había recibido los diez mandamientos de Dios y había explicado plenamente su significado al pueblo. Muchas otras grandes leyes fueron dadas para ayudarles, pero los Israelitas no vivieron de acuerdo a esas leyes, como tampoco lo hacemos hoy nosotros.

Jehová Dios vio y oyó lo que ocurría y, en el momento en que Josué y el pueblo prometieron adorarle y obedecerle, se regocijó de su promesa de ser obedientes. Podemos estar seguros de que Dios se alegró de la buena vida de servicio de Josué. El trabajo de los Auxiliares Invisibles se ha desarrollado continuamente durante incontables edades. Son miembros de diferentes oleadas de vida y de diversos grados de desenvolvimiento.

 En la Biblia leemos que había varios pueblos adoradores de ídolos que vivían cerca de los Israelitas. Esto hizo más difícil para éstos ser fieles a Dios, porque se casaron con estos no creyentes. Había muchas guerras entre los pueblos de la Tierra en aquel entonces, tal como ahora. Dios envió a Deborah, Barak, Gedeón, Sansón, y otros jueces para ayudar al pueblo a progresar. Cuando el pueblo era obediente a Dios, prosperaban pero, cuando desobedecían se sumían en la aflicción.

Parecía como si cada generación de individuos tuviese que escoger a quién quería servir. Cuando tenían líderes sabios como Samuel, David y Salomón, servían a Dios; pero, cuando los líderes morían y su influencia se extinguía, servían de nuevo a los ídolos, aunque aún tenían los diez mandamientos para guiarles. La Biblia está llena de relatos sobre personas que eligieron servir a Dios, y de otras que eligieron servir a Mammon, las fuerzas del mal en el mundo.

Enoc fue alguien de carácter excepcional y también fue un Auxiliar Invisible. Vivió en los tiempos de la Atlántida y tuvo una vida interesante. Trató de ayudar a todo el que pudo. En el Libro Apócrifo de Enoc, se nos dice en verso que, incluso intercedió por Lucifer y los Angeles Caídos, pero se le dijo que debían recibir el castigo que merecían.

Lucifer fue en un tiempo un poderoso Ángel del Cielo, pero causó problemas y fue expulsado por Miguel y los Arcángeles. Durante un gran período este Ángel Lucifer ha incordiado a los hombres y ha causado muchos problemas y sufrimientos. Al escritor se le dijo en 1931 que Lucifer ha abandonado su mal sendero y está ahora tratando de recuperar su lugar perdido, haciendo el bien en el mundo en vez del mal. Lucifer se ha generado mucho mal Karma pero, si persiste en su buen intento, puede finalmente redimirse a sí mismo. Diábolo, el siguiente en discordia, es ahora el nuevo líder de los Ángeles Rebeldes. Esperemos también que pronto elija servir al Señor y desandar sus malos pasos.

Enoc renació como Noé e hizo su elección. Escogió servir al Señor y obedecer sus mandamientos. Edificó el arca y salvó de la destrucción a su familia y a un ejemplar de todos los animales cuando vino el diluvio. En ese momento una gran parte del antiguo continente de la Atlántida se hundió. Noé volvió a renacer como Abraham e hizo la misma sabia elección. Escogió servir al Señor e hizo tanto bien como pudo a lo largo de su dilatada vida. En un tiempo posterior este mismo ego renació como Salomón y decidió adorar a Dios. Actuó erróneamente durante algún tiempo, pero regresó al recto y estrecho sendero, y fue un rey muy sabio que hizo mucho para ayudar a su pueblo. Finalmente el ego conocido como Salomón renació como Jesús y ya sabemos que llevó a cabo un inestimable servicio a la Humanidad.


Jesús ofreció su cuerpo físico al gran Espíritu Solar, Cristo, durante tres años, que acabaron en la crucifixión. Gracias a esta ayuda, Cristo fue capaz de venir a la Tierra y establecer la Religión Cristiana entre unos pocos fieles egos que habían sido los amigos y compañeros de Jesús antes que el actual continente tuviese el aspecto con el cual estamos familiarizados hoy. En los tiempos Atlantes, los seres humanos más avanzados llegaron a ser la vanguardia de la oleada de vida humana. A través del sacrificio de Jesús, Cristo pudo convertirse en el Espíritu Interno de la Tierra. Cristo vino a redimir a los peregrinos de la Tierra que estaban quedándose atrás en la evolución.

Moisés renació como Elías y fue llevado al Monte Nebo a morir. Después que abandonó su cuerpo, este se desintegró rápidamente debido a su alta vibración. Es por eso que el pueblo nunca pudo encontrar su cadáver. Elías regresó como Juan el Bautista. Se me ha dicho que Juan el Bautista fue San Jerónimo en una vida posterior.

Daniel fue un gran ego que eligió servir al Señor. Comenzó haciendo rápidos progresos en los tiempos atlantes y ganó su decimotercera y última iniciación como Daniel, el amigo de los tres reyes babilónicos. No tuvo un camino fácil de recorrer. Recordemos que se le envió al foso de los leones porque adoró públicamente a Dios en un tiempo en el que era excesivamente peligroso hacerlo así. Dios lo salvó del peligro enviando un Auxiliar Invisible para ayudarle. Este Auxiliar ordenó al Espíritu Grupo de los leones que los hiciera dóciles e inofensivos para con Daniel. Los leones obedecieron al Espíritu Grupo y Daniel no fue dañado. Los hombres que maquinaron asesinar a Daniel no merecieron esa ayuda y los hambrientos leones acabaron pronto con ellos.

Luego está la historia de los amigos de Daniel, Sidrac, Misac y Abdénago, los tres jóvenes Hebreos que fueron fieles y decidieron adorar y obedecer a Dios. Su fe fue realmente probada. Fueron introducidos en un horno ardiente y fueron salvados por un Elevado Ser que hizo que las Salamandras se apaciguaran. Este Gran Ser tenía un aura tan brillante que el rey lo tomó por un Ángel. Este Auxiliar vino en su cuerpo alma y luego materializó su cuerpo denso en el horno donde el rey lo vio. El Aura de un Liberado puede expandirse a través de cientos de kilómetros, pero en este caso lo hizo sólo en el espacio del horno.

Otro Auxiliar fue Job que vivió unos tiempos muy duros. El pobre Job fue terriblemente tentado por su Guardián del Umbral, que obtuvo permiso de los Señores del Destino para acosarlo. Este cuerpo de malos pensamientos no transmutados, o Satanás, pidió a Dios, o a los Señores del Destino, que le permitieran someter a Job su prueba final. Dios sabía que Job no pecaría, sino que, a su tiempo, iría hacia la liberación.

- Sí, pero mantén a salvo su vida -dijeron los Señores del Destino.

El Guardián atrajo contra él a toda la gente de aquella región a quién Job había conocido en vidas pasadas y alejó a su familia de él. Luego lo abatió con una enfermedad crónica. Influenció a los amigos de Job para que lo indujesen a renegar de su Dios, e incitó a su familia para que intentara hacerle pecar y maldecir a Dios y perder los dones espirituales que había ganado. Estos dones habían sido temporalmente suprimidos, de tal manera que Job tuvo que depender sólo de su discernimiento.

Después que hubo pasado esa prueba, fue admitido al adeptado y alcanzó la liberación en la siguiente vida. Fue conocido como José de Arimatea en su siguiente vida como hombre, y en una vida posterior fue conocido como Sir Galahad y vivió en Inglaterra.


Han sido muchos los egos que han elegido lo incorrecto en vez de lo correcto. Destacado entre ellos es Judas Iscariote, el discípulo que entregó a Cristo en manos de sus enemigos por treinta monedas de plata. Judas permitió ser obsesado por una entidad maligna. Cuando llevó a cabo su terrible acción, la entidad obsesora lo abandonó y Judas se llenó de remordimientos. Volvió al templo, arrojó las monedas de plata, huyó y se ahorcó. Los sacerdotes no se atrevieron a poner las monedas con el tesoro del templo, y compraron el campo del alfarero en el cual enterrar a los extranjeros. Judas escogió lo equivocado y su caída fue súbita y atroz.

Hubo otros, como Pablo, que comenzaron persiguiendo a los seguidores de Cristo Jesús pero desandaron su mal camino cuando vieron hacia donde se dirigían. Pablo había sido cegado en su camino a Damasco, poco después de conocer a Jesús. Fue conducido a la ciudad y oró insistentemente a Dios para que le restaurase la visión. Tres días después, Ananías fue enviado a ayudarle, y recuperó la vista. Pablo entonces eligió seguir a Cristo y, desde entonces, fue realmente un buen servidor. Dedicó el resto de su vida a predicar el Evangelio y curar al enfermo.

Muchos egos han elegido servir a Dios vida tras vida. Uno de esos egos fue David, el Hijo de Jesé. David fue un poderoso guerrero, exquisito cantor, buen músico, escritor y poeta. Renació posteriormente como Jonás y salvó a la ciudad de Nínive de la destrucción gracias a su sinceridad y elocuencia. Este mismo ego renació después como Simón Pedro y fue el pescador de Galilea. Luego llegó a ser uno de los doce discípulos de Cristo. Fue un hombre devoto que anduvo predicando el evangelio y curando a los enfermos hasta que halló la muerte a manos de los enemigos de la Cristiandad.

Cientos de años después este mismo ego tomó el cuerpo de un joven italiano que murió en Asís. Este gran ego había renacido antes que el joven y, cuando su cuerpo envejeció demasiado para se útil, fue colocado en el cuerpo del joven por los Hermanos Mayores. Entonces tomó el nombre de Francisco. Durante muchos años Francisco de Asís trabajó entre los pobres leprosos de aquella región y vivió una vida muy sencilla y humilde. Fundó muchos monasterios y fue extraordinariamente amado y reverenciado por el pueblo. Durante esa vida le fue dada a Francisco su decimotercera iniciación. Se me ha dicho que este ego está en los mundos superiores trabajando aún para ayudar a la humanidad como lo hizo anteriormente.

Cuando este ego era Jonás tuvo una experiencia muy inusual, porque fue salvado de la muerte por una ballena. Veamos cómo ocurrió. En el Libro de Jonás leemos estas palabras:

El Señor habló a Jonás, hijo de Amittay, y dijo: Anda, vete a Nínive, la gran ciudad y predica en ella, porque el clamor de sus maldades ha subido a mi presencia.

Pero Jonás tomó el camino de Tarsia, huyendo del Señor, y fue a Jope; y halló un barco que partía para Tarsis: pagó su pasaje y entró en él con los demás para ir a Tarsis huyendo del Señor.

Pero el Señor mandó un viento recio sobre el mar, y hubo una gran tempestad de tal manera que estaba la nave a punto de partirse.

Jonás 1:1-4.

Jehová Dios sólo tenía que enviar su palabra para hacer que las Ondinas del agua y los Silfos del aire desarrollaran una gran actividad, y hubo una terrible tormenta. Un elevado Hermano Lego dijo a Jonás que debía ir a Nínive; pero Jonás tuvo miedo y huyó. La tormenta era tan grande que los marineros estaban aterrorizados y cada hombre rogaba a su Dios para que les salvase. Arrojaron la carga al mar para aligerar el buque. El capitán halló a Jonás dormido en la bodega del barco y le ordenó rogar a Dios por la seguridad de todos. Los marineros echaron a suertes para determinar quién era el culpable de su gran problema y la suerte recayó en Jonás.


Los marineros preguntaron a Jonás qué había hecho para atraer este mal sobre ellos. Jonás dijo que era hebreo, que temió a Dios y que huyó de Su presencia. Los hombre preguntaron a Jonás qué debían hacer con él para que el mar se apaciguase. Él les dijo que lo arrojaran al mar, porque era el causante del problema. Antes de hacerlo, los hombres remaron duramente para llevar el barco a tierra, pero no pudieron, porque la tempestad bramaba fieramente.

Entonces, los marineros oraron otra vez a Dios y determinaron que no podían perecer por causa de Jonás. Pidieron a Dios que no les culpase por lo que iban a hacer con él, lo arrojaron al mar y llegó la calma.

Entonces los hombres temieron a Dios y le ofrecieron sacrificios e hicieron votos.

Jonás 1:16.

La Biblia, tal como la tenemos traducida, dice lo siguiente:

Y había preparado el Señor un pez grande para que se tragara a Jonás. Y estuvo Jonás tres días y tres noches en el vientre del pez.

Jonás 1:17.

Esta última parte es inexacta e ilustra cómo la Biblia ha sido incorrectamente traducida. Un elevado Hermano Lego ha dicho que mucho de la traducción de la Biblia es incorrecto y que aquellos que buscan diligentemente la verdad le darán su correcto significado. He aquí la manera en la que Jonás fue realmente salvado de morir ahogado por la ballena. Jonás fue puesto a salvo sobre el lomo de la ballena y no en su estómago.

Esta historia ha ocasionado a los estudiantes de la Biblia mucha ansiedad y turbación y se usa por los no creyentes como un argumento contra la Biblia en su conjunto. La mayoría de la gente no cree que la ballena se tragase a Jonás vivo y luego lo arrojase de su estómago tres días más tarde. La vida de Jonás fue salvada por una ballena de forma extraordinaria, pero de una manera que puede ser fácilmente aceptada por los estudiantes de Ocultismo.

Después de que los hombres del barco descubrieron que Jonás había desobedecido el mandato del Hermano Lego que había sido enviado para hablarle de su misión en Nínive, de amonestar al pueblo del inminente peligro que se cernía sobre ellos, fueron inducidos a arrojar a Jonás por la borda, para que pudiese aprender que no podría escapar de los Grandes Seres que estaban guiando los destinos de la humanidad de este planeta. El mismo Hermano Lego que les permitió arrojar a Jonás por la borda en respuesta a sus ruegos, hizo que una ballena se situase a un costado del barco para recibir a Jonás sobre su lomo. La ballena permaneció cerca de la superficie del agua y transportó a Jonás durante tres días.

Esto se hizo para dar a Jonás una oportunidad de arrepentirse de sus obras y enseñarle a obedecer, porque era un hombre muy obstinado entonces, aunque era un buen sirviente de la humanidad cuando estaba de buen humor. Después de que Jonás se hubo arrepentido y prometió obedecer, se le condujo a la costa y se lke abandonó. Las olas lo llevaron hasta tierra firme, sano y salvo.

Mientras Jonás estuvo en el mar, muchos peces grandes y otras criaturas se acercaron a él. Pero ninguno lo tocó, porque fue protegido de la muerte por Auxiliares Invisibles que lo guiaban. Era el destino de Jonás el ir a Nínive y salvar al pueblo, y fue protegido para que lo hiciera así. Posteriormente, llevó a cabo su misión tan bien, que la gente de aquella ciudad malvada le escuchó, se arrepintió, y rogó a Dios por su salvación. Aquella gente fue tan sincera y diligente en sus oraciones, que todos se salvaron del desastre.


Puede que alguien diga que no entiende cómo la ballena pudo nadar hasta el barco y permitir que Jonás permaneciese en su espalda durante tres días; y cómo alguien puede mantener a una ballena sin sumergirse durante tres días completos. Los estudiantes de Ocultismo saben que los animales están controlados por un Espíritu Grupo. Estos Espíritus Grupo tienen cuerpos parecidos al de los hombres, y cabezas que se parecen a la de los animales que están bajo su custodia. Muchos Auxiliares pueden verlos y conversan con estos Espíritus Grupo en el curso de su trabajo nocturno, mientras están fuera de sus cuerpos durante el sueño.

Un Hermano Lego que haya tenido cinco o más iniciaciones puede comunicarse con estos Espíritus Grupo y hacer que sus órdenes sean llevadas a cabo por los animales. El Hermano Lego que estaba a cargo de Jonás tenía el poder de ordenar al Espíritu Grupo de las ballenas el rescate del profeta. Después de que Jonás se dio cuenta de su situación oró al Señor para que lo salvase de la muerte y prometió ir al pueblo de Nínive. Entonces se lo condujo a tierra.

Actualmente, el mundo es muy parecido a Nínive, y necesitamos a alguien como el profeta Jonás para decir a la humanidad que retorne bajo la guía de Dios. Mucha gente malgasta su tiempo en los cines, cabarets y tabernas. La humanidad se ha vuelto tan materialista, que gran número de personas se han alejado de Dios y están interesadas sólo en adquirir riquezas y pasarlo bien. Tienen poco interés en las cosas espirituales.

Las palabras de Josué: Escoged en este día a quién queréis servir, son tan importantes para nosotros como lo fueron para el pueblo de su tiempo. Somos egos del pasado reencarnados, y todavía tenemos muchas lecciones por aprender. Los viejos odios y afectos del pasado están con nosotros aún, la ley del Karma está operando y estamos cosechasndo ahora lo que sembramos anteriormente. Se espera de nosotros que vivamos en paz unos con otros y amemos a nuestros enemigos. La mayoría de la gente difícilmente puede mantenerse fieles a sus amigos y, en muchos casos, incluso se traicionan a sí mismos.

Muchos se llaman a sí mismos cristianos, pero no actúan como cristianos. Combaten contra sus semejantes de otras naciones, que son sus hermanos, porque Dios es el Gran Padre de todos los habitantes de la Tierra. Roban y defraudan a sus vecinos para poder obtener más riqueza y poder, sin pensar que la ley del Karma les retribuirá inexorablemente. Todavía devoran a sus jóvenes hermanos, los animales, y asesinan a las aves y las bestias sólo para demostrar lo buena que es su puntería. Se visten con ropas hechas de sus pobres víctimas, los animales.

Los cristianos deben vestir la armadura de Dios y anticiparse a ayudar a otros, porque éste es el camino del logro espiritual. La armadura de Dios es el cuerpo alma, el cual edificamos viviendo una vida pura y mediante el servicio a los seres humanos, animales y plantas, porque todos ellos necesitan ayuda en su evolución. Sabemos que en los tiempos pasados hubo muchos buenos caballeros que dedicaron sus vidas al servicio de algún rey que trató justamente a su pueblo, que les protegió de ser saqueados por ladrones que vagaban por todos los continentes, y de piratas que perseguían los barcos en el mar.

Estos caballeros tenían que cumplir un largo aprendizaje antes de que les fuese permitido vestir una armadura y cabalgar junto a los otros caballeros. En tiempos remotos muchos de estos caballeros llegaron a ser Hermanos Legos, que cabalgaban durante el día protegiendo al débil e indefenso y, por la noche, salían de sus cuerpos mientras estaban dormidos, y trabajaban como Auxiliares Invisibles.


Aquellos caballeros a menudo partían de sus hogares cuando eran niños e iban a vivir en un castillo cercano, donde tenían que vivir casi en celdas y con una comida muy sencilla. Algunos de ellos dormían en camas de paja y tenían pieles de animales como mantas. Estos jóvenes eran entrenados como soldados y eran adiestrados en la obediencia, el valor y en cómo ser útiles a los demás.

Un buen estudiante de las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental, por ejemplo, debe cubrirse con esta armadura si desea servir como Auxiliar Invisible al servicio de los Hermanos Mayores de la Rosa Cruz. Vistiendo la armadura de Dios, o construyendo el cuerpo alma, obtendrá una recompensa inapreciable, porque depositará sus tesoros en el Cielo. Podrá incluso evitar malgastar su tiempo en el Purgatorio después de la muerte.

Aquellos que sirven como Auxiliares Invisibles, gradualmente, recuerdan donde van durante la noche y qué hacen, y esto les proporciona una gran satisfacción y gozo. El cuerpo alma es la armadura de Dios, la cual todos los verdaderos grandes hombres y mujeres del pasado han vestido y usado, a Su servicio. Este cuerpo alma no puede ser comprado. Debe ser construido por la vida pura y por el servicio útil a los demás.

Se nos ha dicho que los discípulos fueron llamados cristianos por primera vez en Antioquía. Esto ocurrió en el tiempo en que Pedro fue enviado a predicar la palabra de Dios a los gentiles de aquella ciudad. Justo antes de esto, Pedro se encontró con Cornelio y sus compañeros y habló con ellos.

Entonces Pedro abrió la boca y dij: Verdaderament,e he comprendido que Dios no hace acepción de personas. Sino qu,e en cualquier nación, el que le teme y obra bien es de su agrado.

Hechos 10:34-35.

Pedro predicó un hermoso sermón a aquella gente. Posteriormente explicó todas los detalles a los apóstoles y hermanos de Judea, que estaban sorprendidos de que hubiese predicado e incluso comido con los gentiles.

Entre ellos había algunos nacidos en Chipre y en Cirene que, habiendo entrado en Antioquía, conversaban con los griegos, predicándoles al Señor Jesús.

Y la mano del Señor estaba con ellos y un gran número creyó y se convirtió al Señor.

Llegaron estas noticias a oídos de la iglesia de Jerusalén y enviaron a Bernabé a Antioquía

Llegado allá, al ver la gracia de Dios, se llenó de júbilo y exhortó a todos a permanecer en el Señor con corazón firme.

Porque era Bernabé varón perfecto y lleno del Espíritu Santo y de f,e y una multitud se agregó al Señor.

De aquí partió Bernabé a Tras,o en busca de Pablo; y, habiéndolo hallado, lo llevó consigo a Antioquía, en cuya iglesia estuvieron empleados todo un año e instruyeron a multitud de gente. Y los discípulos fueron llamados aquí cristianos por primera vez.

Hechos 11:20-26.

Aquellos fueron días de prueba para los seguidores de Cristo, porque Esteban fue apedreado hasta morir y Herodes hizo que el hermano de Juan fuera pasado por la espada. Herodes puso también a Pedro en prisión, pero un Ángel lo liberó. No mucho después de esto, Pablo y Bernabé fueron expulsados de Antioquía por los judíos de la ciudad. Muchos de estos primitivos cristianos sufrieron el martirio en esos tiempos. Nuestra libertad para adorar a Dios se la debemos a ellos y a aquellos sinceros creyentes que les siguieron a través de los años.


El Cristianismo Místico nos enseña que estamos aquí en la Tierra para adquirir experiencia, y que hemos vivido antes y que viviremos otra vez aquí. Nos enseña por qué algunas personas son lisiados, enfermos, nacidos en pobres ambientes e infelices, mientras que otra gente tiene espléndidos cuerpos físicos, buena salud, nacen en buenos ambientes y son felices. Nos enseña que, si nos esforzamos en nuestra presente vida, podemos mejorar nuestras condiciones del futuro.

La doctrina de la expiación vicaria, o que Cristo murió para salvarnos, ha infundido esperanza en muchas nobles personas que han triunfado en subyugar sus bajos deseos y han llegado a ser buenos sirvientes de la humanidad; algunas han hollado el Sendero.

Consideremos las enseñanzas de Cristo en el Sermón de la Montaña y veamos cómo pueden ayudarnos en el sendero del logro. Hay nueve Bienaventuranzas. Las revisaremos brevemente una por una.

Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Esto significa que las personas que reconocen que tienen limitaciones y viven humildemente, lo mejor que son capaces, pueden, en un esfuerzo, sobreponerse a sus faltas. No perjudican a su vecino de ninguna manera. No critican a nadie, sino que se ocupan de sus propios asuntos y son honestos, fiables y dignos de confianza. Cuando mueren, alcanzan el Cielo y en alguna vida alcanzarán la liberación.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

Significa que aquéllos que han perdido a sus amigos y seres queridos, serán consolados. Esto puede simbolizar que, cuando van a dormir por la noche, pueden viajar al Mundo del Deseo, encontrarse con sus seres amados y hablar con ellos. Y pueden recordarlo como un sueño que les proporciona un bálsamo. Cuando los egos están separados por la distancia, o por parientes que se resisten a permitir el matrimonio o a que se vean entre sí, algunas veces se les permite encontrarse fuera de sus cuerpos, cuando están durmiendo. Entonces, pueden andar juntos, algunas veces vagando sin rumbo y, en otros casos, pueden llegar a ser Auxiliares Invisibles, trabajar como compañeros y ser así confortados.

A la muerte, los egos frecuentemente se reúnen y pueden emplear su tiempo en estar felizmente juntos en el Cielo. Cuando renacen de nuevo, pueden hacerlo como pareja, o como hermanos y hermanas, o como amigos en familias vecinas.

Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.

Esto nos dice que aquellos que son humildes serán recompensados. La gente que trabaja humildemente entre sus conciudadanos y que no mienten, ni roban, ni codician, ni levantan falsos testimonios, serán ayudados a triunfar. Cuando estas personas se dedican ellos mismos a la agricultura, o a los negocios, frecuentemente triunfan en obtener un medio de vida para sí mismos y para sus familias.

Abraham, Isaac y Jacob llegaron a ser prósperos ganaderos por su paciencia y persistencia. Jacob trabajó, esforzada y fielmente, durante veintiún años, para Labán, su suegro. Finalmente, se le permitió marchar y regresar a su hogar para ver a su padre. Trabajó catorce de esos años para merecer a sus dos esposas, Raquel y Lea, y siete años por sus ovejas y cabras. Para un hombre es posible adquirir una granja o un negocio mediante el trabajo duro y, de esta forma, tendrá algo que legar a sus hijos. Cuando tales personas renacen, lo hacen en circunstancias favorables. Por lo tanto, heredarán la tierra.


Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

Si una persona desea ser buena y aspira al conocimiento espiritual, y lo busca y reza por ello, un día lo encontrará. Puede ser guiado por alguien que le instruirá privadamente, como se hizo durante las edades oscuras cuando el conocimiento esotérico no era dado abiertamente. Muchos de los trovadores de la edad media eran Hermanos Legos. Mientras viajaban de un lugar a otro, estaban siempre buscando almas investigadoras que estuviesen listas para las Enseñanzas Místicas. Los Cantores de Alemania eran estudiantes del cristianismo esotérico. El mundo pensaba que sólo se reunían para cantar y estudiar música, pero también estudiaban religión y se capacitaban para ser portadores de luz.

Hoy también necesitamos portadores de luz, y los hambrientos de verdades espirituales pueden verse satisfechos si son perseverantes. Las diversas iglesias satisfacen a muchas personas, pero hay algunos que desean conocimientos más avanzados sobre la vida y sus misterios. El Cristianismo Místico cubrirá plenamente sus necesidades y satisfará sus ansias.

Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos obtendrán misericordia.

El significado de esto es claro. Los que tenemos un pequeño conocimiento sobre cómo trabajan las leyes gemelas de Renacimiento y de Consecuencia sabemos que cosechamos lo que sembramos. Si somos misericordiosos con nuestros prójimos, recibiremos misericordia de Dios por nuestras limitaciones. A pesar de que estemos seguros que alguien es culpable de un crimen, debemos ser muy cuidadosos con lo que hacemos. En casos tales como éste, los individuos no deben tomarse la justicia por su mano, porque serán castigados. Recordemos las palabras de la Biblia: La venganza es mía. Yo recompensaré, dice el Señor. Si un hombre parece ser culpable por evidencias circunstanciales y es liberado, estemos seguros de que, si necesita castigo, lo tendrá en el Purgatorio. No debemos preocuparnos por eso. Hagamos todo lo que podamos para cuidar de nosotros mismos, mantengámonos fuera de problemas, y seamos útiles a los demás.

Este mandato tiene además un significado más profundo. Bienaventurados son los misericordiosos, también significa que debemos ser igualmente misericordiosos con nuestros jóvenes hermanos. Esto abre un gran campo de servicio a la gente de hoy en día. Éste es un tema doloroso para algunas personas, que tratan de evitar oír hablar de ello. Se espera que seamos misericordiosos con los animales. Si tenemos animales domésticos debemos ser afectuosos y buenos con ellos y ayudarles a avanzar en su evolución. Haciéndolo así, también obtendremos beneficio.

Si tenemos animales de granja, debemos tratarlos cariñosamente y no lastimarlos, ni hacerles pasar hambre, ni causarles sufrimientos innecesarios. Los animales salvajes no deberían ser cazados en crueles trampas de acero, que causan indecibles sufrimientos a los encantadores animales de hermosa piel. Si se desea ser misericordioso, se debe dejar de vestir ropas de piel y encontrar sustitutos. La lana puede obtenerse del cuerpo de las ovejas sin causarles ningún dolor, y las ovejas pueden continuar viviendo y obteniendo experiencia.

Luego, se puede ir un paso más allá, y cesar de comer carne. De esta manera podemos disminuir la demanda de comida animal, que ya no resulta necesaria para la mayoría de nosotros en los tiempos actuales. La matanza de animales es uno de los grandes crímenes de nuestros tiempos y, mientras continuemos con ella, podemos esperar guerras y rumores de guerra en la medida en que sigamos consumiendo grandes cantidades de carne.


La gente será belicosa y buscará matar a sus hermanos por cualquier causa trivial. Yo creo que esto es el mayor obstáculo para el progreso espiritual. Es por esto por lo que los centros de grupos ocultistas son pocos. La gente no quiere limitarse a sí misma.

Algunas personas se interesan por el cristianismo esotérico durante un tiempo pero, cuando son requeridos para dejar de comer carne, secretamente se rebelan y se apartan siguiendo sus propios impulsos. Por eso algunos estudiantes tratan de vivir una vida misericordiosa pero pierden interés y vuelven a comer carne y, por lo tanto, nunca obtendrán el conocimiento directo que necesitan para dejarles satisfechos. Este es uno de los requisitos más difíciles para ser un cristiano.

Bienaventurados los puros de corazón, porque ellos verán a Dios.

Esto significa exactamente lo que se lee. Cuando alguien se ha purificado a sí mismo, ha construido un cuerpo alma grande y luminoso. Para hacer esto, ha de ser pobre de espíritu, manso y solitario. Debe tener hambre y sed de justicia, y debe ser misericordioso con todos. Una persona así avanzará rápidamente en el Sendero hacia Dios. Cuando alcanza el estado en el que está listo para su decimotercera y última iniciación, se le lleva, en su cuerpo alma, hasta Dios, por una escolta de Ángeles, Arcángeles y otros Grandes Seres, y conoce al Dios de nuestro Sistema Solar cara a cara. Un ego así se convierte en un Liberado. Tales avanzados egos siempre desean regresar a la Tierra y trabajar con la humanidad. A algunos se les permite hacerlo y otros se dirigen a Venus y Júpiter para trabajar allí.

Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Ser buscadores de la paz es un buen signo de adelanto. La historia nos dice que George Washington y Abraham Lincoln fueron, a menudo, pacificadores de éxito. Otros dos notables pacificadores fueron Willian Penn y Benjamín Franklin.

Bienaventurados los que sufren persecución por causa de la justici, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados vosotros cuand,o por mi causa, os persiguieren, os maldijeren y dijeren toda suerte de calumnias contra vosotros.

Regocijáos, porque será grande vuestra recompensa en el cielo; pues del mismo modo persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros.

San Mateo 5:3-12.

Cristo Jesús quiere decir, en estos versículos, exactamente lo que dice. A través de toda la historia, ha sido más difícil ser bueno que ser malo. Los que hacen el mal odian la presencia de aquellos egos que fueron superiores a ellos. Consideremos a José. Fue un ego avanzado que trató de ser bueno. Sus hermanos lo vendieron como esclavo para hacerlo desaparecer. José sobrevivió, llegó a ser un hombre influyente y más tarde ayudó a aquellos mismos hermanos que finalmente aprendieron a ser compasivos a través del sufrimiento. Otros hombres no han salido tan bien parados. El gentil Jonathan, amigo de David, fue asesinado, y el pobre Job perdió todos sus hijos, todas sus posesiones y sufrió mucho físicamente, pero lo padeció pacientemente. Al final, Dios le dio más de lo que tenía al principio.


Muchos de los primitivos cristianos sufrieron a causa de sus creencias religiosas. De los once fieles discípulos, todos menos San Juan tuvieron muerte violenta. Mientras que, en Roma, San Juan fue arrojado a una caldera de aceite ardiente, pero fue protegido por un Auxiliar y salió ileso, San Pablo y diez de sus discípulo fueron asesinados de diferentes maneras. Muchos de los primeros cristianos fueron ejecutados.

En relación con esto, deseo decir algo que los estudiantes del Cristianismo Místico debería conocer. Se me ha dicho que los apóstoles no sufrieron como sufren los individuos ordinarios cuando son asesinados, porque habían ganado el derecho a ser ayudados por los Seres Superiores. Les fue evitado un gran sufrimiento porque el Ángel de la Muerte fue enviado para cortarles el cordón de plata justo cuando estaban a punto de ser torturados y, por lo tanto, los egos fueron sacados de sus cuerpos a tiempo para salvarles del sufrimiento. Grupos de Auxiliares y Ángeles llevaron sus egos y sus vehículos superiores al cielo, abandonando sus inanimados cuerpos densos a la cólera de sus enemigos. Es un gran alivio saber esto.

Mucho más tarde, las cruzadas causaron miles de muertes y gran miseria y sufrimiento. Todo ello es una triste historia pero, a través de los tiempos, el camino de los verdaderos seguidores de Cristo ha sido generalmente difícil. Aquellos que no dieron sus vidas, perdieron sus posesiones, y sirvieron como mejor pudieron. Con frecuencia no fueron reconocidos en la tierra, pero podemos estar seguros de que finalmente fueron recompensados.

Las bienaventuranzas deben haber sido un consuelo para miles de personas con dificultades, algunos en tierras extrañas, otros, prisioneros y algunos esclavizados. El Cristianismo conoce nuestras modernas necesidades y la Biblia nos señala el camino. Cristo Jesús dijo: Deja que tu luz alumbre a los hombres para que puedan ver vuestras buenas obras y glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos.

El profeta Isaías habló de la venida de Cristo Jesús muchos años antes de que naciese.

Y saldrá un renuevo del tronco de Jesé y de su raíz se elevará una flor.

Y el espíritu del Señor estará sobre Él, espíritu de sabiduría y entendimiento, el espíritu de consejo y de fortaleza, el espíritu de conocimiento y amor del Señor.

Y no juzgará por lo que aparece exteriormente a los ojos, ni condenará por lo que oye decir.

Sino que juzgará a los pobres con justicia y tomará con rectitud la defensa de los humildes de la tierra; y a la tierra la herirá con la vara de su boca y con el aliento de sus labios.

El lobo habitará con el cordero, y el tigre estará echado junto al cabrito, el becerro y el león pacerán juntos y un niño pequeño los pastoreará.

Isaías 11:1-6.

San Marcos nos dice que Cristo Jesús amaba tiernamente a los niños, como muestran los siguientes versículos de la Biblia:

Y le presentaron unos niños para que los tocase y los discípulos reñían a los que venían a presentárselos.

Per,o cuando Jesús vio esto, se disgustó mucho, y les dijo, Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidái,s porque de los que son como ellos es el reino de los Cielos.

En verdad os digo que quién no recibiese como un niño el reino de los Cielos, no entrará en él.

Y, estrechándolos en sus brazos, y poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.


San Marcos 10:13- 16.

Cristo Jesús sabía que algunos de aquellos niños eran egos avanzados, que algún día darían prueba de ello. Él era capaz de plantar la semilla de la espiritualidad en ellos, mucho más fácilmente que en los adultos porque, instintivamente le amaban, creían en Él y comprendían que Él era un Gran Ser. Ellos querían estar con Él. Los niños se apiñaban alrededor de Cristo en tal cantidad que, a veces, sus discípulos se enfadaban ante la insistencia de sus padres, que estaban ansiosos de que sus niños fuesen bendecidos y apoyados por el amante Cristo que adoraba a los niños y lo manifestaba tan claramente. Cristo sabía que muchos egos adelantados renacerían y conducirían a sus padres hacia Dios, y que otros destacarían en diferentes campos materiales, y liderarían a sus mayores aún cuando fueran muy jóvenes.

Si a un niño se le enseña, desde la infancia, que Cristo Jesús es el redentor de sus pecados, ese niño crecerá y llegará a ser estudiante de alguna filosofía oculta, y a ser consciente en los mundos internos. Probablemente se convierta en un Hermano Lego. Cuando este ego muera, podrá renacer en alguna familia adelantada con esos poderes desarrollados. Entonces, podrá guiar a sus padres en la dirección correcta. La historia nos habla de muchos niños extraordinarios.

George Frederick Haendel, el famoso compositor, amaba la música desde que era un niño pequeño y podía tocar de oído. Su padre quería que su hijo fuese médico y trató de impedirle que tocara cualquier instrumento, pero el muchacho se adiestró a sí mismo en un viejo piano arrinconado en el ático. Cuando George tenía ocho años tocaba el órgano tan bien que su padre quedó encantado y le permitió estudiar música. Se ha dicho que Haendel escribió más de cincuenta óperas y algunos oratorios. Este gran músico era un Hermano Lego renacido como un niño que fue capaz de guiar a otros, porque era un muchacho adelantado.

Ludwig van Beethoven fue otro niño superdotado. Antes de cumplir los cuatro años, su padre le hacía practicar varias horas al día en un clavicordio. Beethoven amaba el piano más que cualquier otro instrumento y fue un extraordinario ejecutante. Se piensa que algunas de sus sinfonías son las mejores que jamás se han escrito.

Otro niño extraordinario fue Félix Mendelssohn, el compositor. Un artista pintó un cuadro que muestra a Félix Mendelssohn sentado a su piano, componiendo su sonata ALuz de Luna@. Frente a él, el artista pintó un Deva y un grupo de deliciosas Hadas que venían a danzar con su música. Mendelssohn podía ver las Hadas y podía oír la música de las esferas. Por eso fue capaz de componer muchas piezas de armoniosa música, para que el mundo la gozase a través de los siglos.

Johann Sebastian Bach fue uno de los mayores músicos que han vivido, y mostró su natural habilidad a una temprana edad. Escribió muchas delicadas piezas de música y tuvo diez hijos que fueron músicos exquisitos. Así vemos que Bach dio a diez egos, que amaban la música, una oportunidad para renacer en una familia de músicos, donde pudieran desarrollar sus talentos. Se nos ha dicho que muchos egos evolucionados se mantienen esperando en el Primer Cielo durante largo tiempo, porque no encuentran unos padres que puedan proporcionarles los sensitivos cuerpos que necesitan para su desarrollo.

Volviendo al campo del arte, vemos que la mayoría de los grandes artistas comenzaron sus vidas como niños prodigio, que pronto aventajaron a sus profesores. Miguel Ángel Buonarotti fue un famoso pintor italiano, escultor y arquitecto, que mostró su habilidad a una tierna edad.


Gustavo Doré fue un niño muy dotado. Mientras era todavía pequeño, pintó cuadros realistas de su familia y de la gente que veía en la calle. Cuando tenía cinco años ilustraba sus cartas a sus amigos con caricaturas. Gustavo Doré aprendió a leer cuando tenía entre tres y cuatro años. Es mejor conocido por los maravillosos grabados en madera que pintó como ilustraciones de la Biblia y otros libros famosos. Adelantó la pintura e hizo hermosos trabajos. Fue también grabador y escultor. Era un ego avanzado, cuya misión parecía intentar mostrar las bellezas de los mundos visibles e invisibles y, de esta manera, situar a la humanidad cerca de Dios y de los Grandes Seres.

Los dibujos y pinturas de Gustavo Doré deben haber inspirado a miles de personas a ser mejores, a actuar correctamente y a esforzarse tenazmente por hacer algo que valga la pena. Este artista fue capaz de guiar a otros desde su infancia, porque renació como un hombre sabio con visión.

Dos de los más grandes niños que conocemos fueron Jesús y Samuel. Jesús tenía Ángeles como compañeros de juegos, y muchos de los más grandes pintores los han mostrado en sus adorables pinturas. San Lucas describe al niño Jesús de esta manera: Y el niño crecía y se desarrollaba fuerte en espíritu, y la gracia de Dios estaba sobre él.

Se ha dicho cómo María y Jesús llevaron a Jesús a Jerusalén cuando tenía doce años. Luego, lo encontraron en el templo sentado en medio de los doctores, oyéndoles y haciéndoles preguntas. San Lucas dice: Y todos los que le oían se quedaban atónitos de su entendimiento y respuestas.

A la edad de doce años, Jesús era un líder espiritual. Cristo Jesús llegó a ser el líder de la religión cristiana, que es la religión más elevada que el mundo ha conocido. Está destinada a ser la religión del mundo.

El profeta Isaías habló de la venida de Cristo Jesús mucho tiempo antes de que naciera. Isaías habló de las condiciones que aparecerán en la Edad de Acuario cuando dice: Y un niño pequeño les liderará. Diré cómo será esto posible. Un niño será el guía, porque será un niño avanzado, con dones especiales de sabiduría y entendimiento. Tendrá vista y audición espirituales y será capaz de hablar con los Ángeles y los Auxiliares Invisibles, a los que podrá ver, y podrá controlar a las bestias salvajes de la jungla y del bosque. Nacerá como un líder natural a quien la gente deseará seguir.

)Le gustaría prepararse para ser uno de estos niños adelantados del futuro? Entonces, comience enseguida a purificar su cuerpo y su mente. De ahora en adelante, arroje de sí todos los malos deseos y prejuicios que haya estado cobijando, y comience a estudiar las enseñanzas Místicas y Ocultas y a vivir una vida buena y útil. Esto le capacitará para construir un cuerpo alma en el cual podrá funcionar cuando esté fuera de su cuerpo durante el sueño. Entonces, dos egos que estén tratando verdaderamente de seguir los pasos de Jesús pueden llegar a ser padres de niños sobresalientes, y esto debe ser un gran gozo.

La fe sin obras está muerta y por ello, no sólo debemos tener fe, sino hacer algo al respecto. Debemos ser útiles y ayudar a hacer del mundo un lugar mejor en el que vivir. En el libro del Génesis se nos dice cómo Noé construyó el arca por mandato de Dios. En aquel tiempo la gente de la tierra era muy malvada y estaba continuamente pensado en maldades. Dios decidió destruir al hombre, pero Él amaba a Noé y a su familia y deseó salvar sus vidas.


El Señor se llegó a Noé y le dijo que construyera el arca y le dio cuidadosas instrucciones sobre su construcción. También le dijo que embarcara ciertos animales en ella, cuando el gran barco estuviese listo para su uso. Esto ocurrió durante los tiempos de la Atlántida, justo antes de que la última parte de la misma se hundiera. El arca fue construida y el diluvio llegó y, después de muchos días, tocó tierra y Noé y su familia fueron salvos. Noé tuvo fe, trabajó para construir el arca y reunió los animales necesarios. En aquel tiempo fue ridiculizado por sus vecinos, que rechazaban la idea de que pudieran ser castigados por el mal que estaban haciendo.

Noé mostró su fe con sus obras y fue bien recompensado por su fidelidad. Si Noé hubiera creído que un gran diluvio se avecinaba, pero hubiera sido negligente para seguir las indicaciones que se le dieron para construir el arca, hubiera estado perdido cuando la catástrofe ocurrió; hubiera sido demasiado tarde para hacer los preparativos necesarios.

Ocurre lo mismo con nosotros: Se nos ha dicho que nos preparemos para la muerte, y podemos ver que esto es un acontecimiento del que ninguno de nosotros puede esperar escapar. Sabemos qué incierta es la vida. La Biblia es una guía que nos da cuidadosas instrucciones de cómo vivir y cómo preparárnos para este cambio. Se nos habla de dos posibles futuros destinos a donde podemos ir.

Si desperdiciamos nuestras oportunidades de autodesarrollo y servicio a los demás y cometemos muchos pecados, cuando pasemos al más allá, seremos llevados al Infierno o al Purgatorio, como mucha gente llama a la región inferior del Mundo del Deseo. Allí nos purificaremos de nuestros malos deseos y seremos castigados por el mal que hayamos hecho.

Por otro lado, se nos dice cómo podemos escapar de ir al Purgatorio y cómo, en vez de ello, podemos ir al Cielo. Debemos tener fe en el poder de Cristo para salvarnos, pero esto no es suficiente. Debemos comprometernos a ayudar a otros a hacer sus vidas más felices y más útiles, porque la fe sin obras está muerta.

Consideremos la historia del buen Samaritano y de quienes también vieron al hombre que había sido robado y golpeado. Una de estas personas, un Samaritano, fue un hombre bueno que tuvo piedad del hombre y curó sus heridas y lo llevó adonde pudiera descansar y ser cuidado. Fue el buen prójimo que Jesús admiró por su bondad.

Todos podemos ser buenos prójimos, porque siempre hay oportunidades alrededor nuestro para ello. El mundo está hoy lleno de gente como el sacerdote y el Levita que pasaron al lado del herido sin ayudarle.

El prejuicio es una característica corriente de la gente de hoy en día. En la India hay un sistema de castas que debería ser abolido. Una clase de personas son las llamadas Aintocables@. Esta pobre gente lleva una existencia muy dura, porque las otras clases son crueles e inhumanas con ella. Los intocables son igual que el resto, pero carecen de dinero y de lugares adecuados para vivir. Han nacido dentro de esa casta y parecen no tener escapatoria.

Como en los tiempos bíblicos, hay desigualdades entre la gente de diferentes razas. En algunos países, a ciertas personas no se les permite tener los mismos derechos, bien por su raza, o por el color o el credo. La gente de raza blanca, en conjunto, se consideran a sí mismos superiores al resto y olvidan que todos somos hermanos y debemos ser correctamente tratados. Sigamos la regla de oro y cometeremos menos errores.

Debemos considerar nuestra fe. )Cuánta tenemos? )Tenemos fe en Dios y en Cristo Jesús? )Deseamos seguir a Cristo y hacer lo que Él nos pide? Recordemos que Cristo Jesús habló a sus discípulos de predicar el evangelio y curar al enfermo. Está muy bien tener fe, pero debemos hacer algo. Debemos poner nuestros talentos a trabajar. Debemos considerar cómo podemos ayudar a otros.


Los médicos y enfermeras tienen grandes oportunidades de servicio. Pueden hacer todo lo que está en su mano para curar la enfermedad. Los sacerdotes y lectores pueden explicar la Biblia y las enseñanzas Místicas y Ocultas. Algunos pueden trabajar en las escuelas y otras instituciones. Otros pueden escribir libros que inspirarán a los demás a tener más fe. Todos nosotros podemos salir de nuestra rutina para ayudar a otros. Podemos mostrar que creemos en Dios, y que también creemos en poner nuestra fe en práctica. Podemos trabajar para aumentar y perfeccionar nuestras capacidades. Podemos hacer nuestro mejor esfuerzo y pedir a Dios que nos ayude a hacerlo aún mejor.

)Y cuál es la recompensa por el recto vivir? En el Antiguo Testamento leemos sobre los mandamientos que Jehová Dios dio a Moisés para darlos a los antiguos israelitas como guía. Estos mandamientos aún son válidos para nosotros y debemos obedecerlos si deseamos progresar en la evolución y ganar la recompensa, tanto en la Tierra como el Cielo. Debemos tener perfecta fe y confianza en Dios, porque es un Ser todopoderoso, lleno de amor y compasión por el hombre.

Salomón dijo Al que obra con rectitud será segura la recompensa. Cristo Jesús nos ha dicho que depositemos tesoros para nosotros mismos en el Cielo y esto es lo que espera un Auxiliar Invisible viviendo una vida de servicio a la humanidad. Cuando un hombre ha vivido una buena vida, y depositado tesoros en el Cielo, nadie puede arrebatárselos. Su recompensa es segura, porque se guarda un registro muy cuidadoso. Todo lo que un hombre hace durante su vida se registra en la fidedigna Memoria de la Naturaleza, que está localizada en el Mundo del Pensamiento. Todo lo que hacemos está registrado en esta región, y a los Auxiliares avanzados se les dice cómo leer esos registros. Todas las cosas que un hombre hace se imprimen también en el átomo simiente de su corazón y, cuando le llega la muerte, ve este panorama pasar ante él.

Cuando un hombre va al Purgatorio, este registro se reproduce por segunda vez, y revive este panorama lentamente, y sufre por todo lo erróneo que ha hecho. Cuando el ego de un hombre alcanza el Primer Cielo, el panorama se despliega de nuevo y el hombre goza de todo lo bueno que ha hecho.

Una de las recompensas por una vida recta es la oportunidad de ir al Cielo y permanecer durante un tiempo. El Cielo es un lugar donde no se puede hallar ningún mal. Cuando una persona va allí, está lejos de la influencia de todas las circunstancias y condiciones terrestres. Disfruta de todo lo bueno que hizo en su vida pasada, y de todo lo bueno que otros hicieron por él. Aquí un hombre puede descansar y gozar del hogar que él mismo ha construido mediante sus buenas obras y pensamientos.

El Cielo es un maravilloso lugar para estar en él, porque las oportunidades de progreso son muchas. Los estudiantes tienen acceso a vastas librerías para estudiar. Los músicos pueden oír y regocijarse con la música celestial, a la que se denomina frecuentemente la Amúsica de las esferas@. Los artistas pueden deleitarse en la siempre cambiante combinación de colores que hallan en el Primer Cielo y pueden proseguir su labor con mucho mayor éxito que en la Tierra.


La esperanza de ir al Cielo es uno de los mayores incentivos para vivir rectamente. Muchos cristianos han vivido en la pobreza y el sufrimiento, y el pensamiento de ganar un lugar en el Cielo les ha sostenido a través de todas las pruebas. Otros hombres han llegado a estar cansados de vivir y han anhelado el descanso. Algunas personas que han vivido noblemente han sido capaces de ver el Cielo, y por lo tanto tienen la prueba de la realidad del mismo. En el Libro de los Hechos de los Apóstoles, se nos dice que Esteban vio la Gloria de Dios,y a Jesús, de pie, a la derecha de Dios, cuando elevó su mirada firmemente hacia el Cielo, en el momento en que era falsamente acusado por ciertos hombres malvados.

Jesús dijo a sus discípulos que verían el Cielo, y que verían el Ángel de Dios ascendiendo y descendiendo sobre el Hijo del hombre. En los cuatro evangelios encontramos el registro de muchas cosas que los discípulos vieron y que les convencieron de la realidad del Cielo. Muchos artistas con visión espiritual han pintado cuadros mostrando las condiciones del Cielo y las personas que habitan en él, y estos cuadros han sido venerados por miles de devotos Cristianos. San Juan describió la multitud de Ángeles que vio en el Cielo en el Libro de la Revelación.

Una de las retribuciones de la vida recta es que un Auxiliar puede ir al Cielo durante sus horas de sueño y hablar con sus amigos y conocidos. Los Hermanos Legos y las Hermanas Legas pueden investigar las condiciones del Cielo y pueden hacer lo que Juan hizo. Pueden ver el Cielo con su vista espiritual, mientras mantienen la completa conciencia de vigilia.

Otros Auxiliares pueden ir al Cielo mientras están fuera de su cuerpo durante el sueño y hablar con la gente, y luego, recordarlo cuando despiertan. Mucha gente va al Cielo y habla a sus amigos y parientes y lo recuerda como un sueño. Muchos hacen todas las cosas que sueñan que harán, durante la noche, y obtienen gran de placer de tales recuerdos. Cuando un Auxiliar recuerda su trabajo, mientras está fuera de su cuerpo durante el sueño, experimenta una gran satisfacción.

Otra recompensa por el recto vivir es protegerse del peligro. Le contaré la historia de una joven buena que fue salvada de la muerte de una manera muy extraña. Había vivido una buena vida, y había oído hablar sobre la protección de los Seres Superiores, que tratan de promover el bienestar de todas las cosas vivientes sobre la tierra.

Una tarde de , un Auxiliar se echó una siesta, dejó su cuerpo y se desplazó sobre los estados noroccidentales. En cierto lugar, un petirrojo voló sobre él, trató de posársele encima y pasó a través de él.

- Oh, quieres dar un paseo, )no?- dijo el Auxiliar al pájaro.

Agarró al pájaro y entonces percibió una pequeña etiqueta en su cuello. Esta etiqueta tenía el nombre y la dirección de una mujer. Había también un pedazo de papel en la pata del pájaro. El Auxiliar tomó el papel y leyó estas palabras: Por favor, siga a este pájaro a su casa. Estoy enferma.

- Muy bien, Buddy, vamos a casa - dijo el Auxiliar - Te acompañaré allí. - El Auxiliar y el petirrojo volaron muy rápido hasta un edificio que estaba en llamas. La chica vivía en el tercer piso. Salía mucho humo de su ventana. El Auxiliar entró y encontró a la chica en su cama, que había sido alcanzada por las llamas. Estaba gritando pidiendo ayuda. Tomó a la chica, apartó a un lado las mantas ardientes y la llevó fuera de la ventana.

La gente en la calle gritó cuando los vieron, porque pensaron que el Auxiliar había saltado con la joven y que se matarían cuando se estrellasen contra el suelo. En lugar de eso, descendieron suavemente y el Auxiliar dejó a la joven sobre el suelo. Alguien la cubrió. Entonces, llegaron los bomberos y llevaron a la chica al hospital, porque tenía quemaduras graves.

Después de rescatar a la muchacha, el Auxiliar regresó al edificio en llamas para ver si alguien permanecía dentro, pero no encontró a nadie. Luego, fue al hospital y encontró a la joven completamente vendada en la cama.


- )Puedes oírme? - le preguntó.

Ella no le prestó atención. Entonces el Auxiliar fue a la antecámara, se materializó de tal manera que parecía como si estuviese en su cuerpo físico y entró de nuevo a la habitación.

- )A quién desea ver? - preguntó una enfermera.

- Quiero ver a la señorita que acaba de ser ingresada afectada de quemaduras - replicó.

- Está ahora bajo el efecto de medicamentos para aliviar el dolor -dijo la enfermera.

El Auxiliar se acercó a la cama y esta vez ella lo vio.

- )Dónde está mi pájaro? - preguntó - Por favor, vaya y encuentre a mi pájaro.

El Auxiliar regresó a la escena del fuego y lo encontró posado sobre la rama de un árbol. Lo llamó y vino junto a él inmediatamente.

- )De quién es este pájaro? - preguntó un policía que estaba observando.

- Pertenece a la señorita que se quemó en el edificio - dijo el Auxiliar.

- Me haré cargo de él - replicó el policía.

- No. Ella me dijo que se lo llevará - dijo el Auxiliar.

- No se nada sobre eso, y tendré que mantenerle a usted bajo arresto - dijo el policía.

- Muy bien, pero me llevaré el pájaro - dijo el Auxiliar, y desapareció, mientras se elevaba en el aire con el pájaro. La gente siguió al pájaro hasta que se perdió de vista.

El Auxiliar regresó al hospital con el petirrojo y fue hasta la pared del edificio. Cuando nadie estaba mirando se materializó y puso al petirrojo bajo su chaqueta para pasar por la recepción con él. Llegó a la sala donde estaba la joven y le dio el petirrojo. Cuando ella le habló, el pájaro cantó.

- Saque fuera el pájaro - dijo una enfermera.

- No - dijo la muchacha - yo encontré este petirrojo con una pata rota cuando era pequeñito, lo cuidé hasta que se puso bien, lo tenía en mi cama, y a dondequiera que yo vaya el pájaro vendrá conmigo.

El petirrojo la miró como si dijera, )Qué pasa contigo?

- )Por qué no me dejaste morir? -preguntó la muchacha al Auxiliar. Mi cara y mi cuerpo están arruinados y tendré que abandonar mi puesto en la Escuela Dominical. Soy superintendente y tenemos quinientos niños matriculados. Estoy tratando de enseñarles, guiarles y hacer personas útiles de ellos.

- Puede que tengas mejor apariencia y estés más bonita después de que te encuentres bien - dijo el Auxiliar sonriente.

- Gracias, pero no lo creo - respondió la muchacha - Puedo adivinar el aspecto de mi cara ahora, y el dolor es muy fuerte.

- Déjame sostener tu mano - dijo el Auxiliar, y tomó su mano - Me gustas porque cuidaste al pájaro cuando estaba herido y porque has hecho mucho por él.

En ese momento, el padre, la madre y la hermana de la joven entraron, y la madre se desmayó cuando vio el estado de su hija.


- Sacádla fuera - dijo el Auxiliar - No la necesitamos aquí.

La hermana se enfadó y comenzó a preguntar al desconocido sobre su hermana.

- )Es Vd. su novio? - preguntó.

- Yo podría ser su compañero, su hermano, su amigo, o cualquier cosa excepto su marido - contestó el Auxiliar.

- Habla Vd. de una forma enigmática - dijo el padre de la chica.

La madre recobró la conciencia y se enfadó mucho.

- Si Vd. no hubiese sido tan severa con su hija, esto no le hubiera ocurrido - dijo el Auxiliar - El trato que usted le daba la obligó a irse de su casa.

Se volvió hacia la chica.

- Ahora ya no tienes dolor. Pídele a la enfermera un poco de agua y después pídele un vaso de leche.

La enfermera le trajo agua pero se negó a darle la leche.

- (Vamos, enfermera! - dijo el Auxiliar - traiga la leche, y sea Vd. tan gentil en disposición como lo es en apariencia. Sé que es Vd. hermosa.

La enfermera sonrió, fue y trajo la leche.

- Tendrá Vd. la culpa de esto - dijo ella cuando regresó.

- La tendré - replicó el Auxiliar.

La joven se tomó la leche y se sintió mucho mejor.

- Comprueba si estás herida - dijo el Auxiliar al cabo de unos minutos.

- Naturalmente que lo estoy - dijo la chica.

Entonces comenzó a palparse a sí misma, sus ojos se agrandaron con estupor y comenzó a moverse.

- Ya no tengo dolor - dijo con voz sorprendida.

- )Qué es lo que estás haciendo ante de mis ojos? -exclamó el padre de la joven.

- Quítate las vendas de la cara y del cuerpo - dijo el Auxiliar.

- Las vendas están pegadas y me dolerá quitármelas - dijo la chica.

La joven no entendía que había sido sanada por la fuerza curativa que viene de Dios.

- Inténtalo - sugirió el Auxiliar tranquilamente.

La joven descubrió que las vendas se podían quitar fácilmente y lo hizo con rapidez. Cuando se las hubo quitado todas, descubrió que no tenía una sola herida, excepto que el pelo y las cejas estaban chamuscados.

- Tus cejas y tu pelo crecerán de nuevo - dijo el Auxiliar - Oye bien lo que te digo. Dios cuidará de lo suyo, aunque otros se nieguen a cuidar de los demás, como has hecho tú.

El Auxiliar vio que aquella joven había desarrollado un hermoso cuerpo alma mediante su vida útil y buena.


- )Quién es Vd.? - preguntó la joven maravillada.

- Soy un servidor como tú - replicó el Auxiliar.

- Quiero saber dónde vive para poder visitarlo - dijo la muchacha.

- No, no puedes hacer eso - dijo el Auxiliar.

La joven se impacientaba y quería levantarse.

- Las uñas se te caerán y tus dedos pueden estar llagados, pero podrás volver a casa mañana por la tarde, si lo deseas - dijo el Auxiliar - Debo irme. Sé dulce y buena.

La joven quiso besar al Auxiliar pero él dijo:

- No, no lo hagas niña, te puedes hacer daño. Esto era porque el Auxiliar estaba en un cuerpo materializado.

- Me siento agradecida contigo por todo lo que has hecho para ayudarme - dijo la muchacha.

- Que Dios te bendiga, hermana - dijo él, y desapareció.

- (Dios mío! - exclamó el padre - Debe ser un Ángel.

Este Auxiliar y su compañera volvieron a ver a la joven unas cinco horas más tarde, y la encontraron pacíficamente dormida en la cama del hospital. El Auxiliar no se materializó esta vez, pero la Auxiliar sí lo hizo y entró en el hospital. La enfermera le mostró la cama de la joven y la Auxiliar la despertó.

- )Dónde está el Ángel? - preguntó la joven - )Eres tú él?

- No - contestó la Auxiliar - pero él está aquí.

- (Oh, tú eres un Ángel también! - exclamó la joven rápidamente.

- No - dijo la Auxiliar - Yo sólo soy una sirviente de la humanidad - y conversó con la joven durante un rato.

La muchacha seguía preguntando por el Auxiliar, y finalmente éste se materializó y habló con ella, que quedó satisfecha. Entonces la chica rogó a la Auxiliar que fuera su amiga y viniese a verla cuando estuviese restablecida.

- )Vas a regresar a vivir a tu casa? - preguntó la Auxiliar.

- No, no lo haré - contestó la joven.

Cuando la Auxiliar estaba dispuesta para marcharse, la muchacha le pidió besarla.

- Sí - dijo la Auxiliar, se inclinó sobre ella y la besó.

- Estoy tan agradecida por haber besado a un Ángel - dijo la joven.

- Dále a la muchacha algo de energía porque está muy emocionada - dijo el Auxiliar por medio del pensamiento.

La Auxiliar tomó a la joven en sus brazos, expandió su aura y la joven exclamó:

- (Oh! - Entonces la Auxiliar desapareció.

La enfermera entró y corrió hacia la cama. Los otros pacientes se despertaron sobresaltados y miraban atónitos.


- )Es Vd. una santa a quien los Ángeles visitan y asisten? - preguntó la enfermera - He oído algo sobre tí de la enfermera a quien relevé. )Cómo puedes ser tan buena?

- Yo no soy una santa - dijo la joven - sólo rezo y enseño a los niños de una Escuela Dominical, pero soy la chica más feliz del mundo.

La enfermera se santiguó.

- Cuando los Ángeles se aparecen a alguien es que va a morir pronto - dijo.

El Auxiliar le dijo a su compañera que se materializara rápidamente y les dijera que eso no era verdad.

La Auxiliar se materializó y habló a la enfermera.

- Eso no es verdad - dijo - No diga eso otra vez.

Después de esto los Auxiliares partieran para seguir con su labor.

El libro apócrifo conocido como la Historia de la Bendita Virgen María y la Historia de las Semejanzas de Cristo, editados y traducidos por E.A. Wallis Budge, proporcionan muchas evidencias que dicen cómo la Virgen María fue salvada de la muerte por los Seres Elevados.

Se me ha dicho que Cristo Jesús tenía doce discípulos mayores, sesenta y seis discípulos menores, y cuatrocientos cincuenta y seis discípulos intermedios. Aunque se supone que once de los discípulos mayores tuvieron una muerte violenta, excepto San Juan, la mayoría de los otros discípulos tuvieron mejor suerte y vivieron para servir como Auxiliares durante muchos años. Posteriormente, renacieron y llegaron a ser Auxiliares en la siguiente vida y fueron protegidos de muchos peligros.

* * *

He aquí la historia de una niña avanzada que fue salvada por una leona: Mientras unos Auxiliares iban sobre una jungla de la India, vieron a una leona llevando a una niña pequeña de piel oscura, de unos cuatro años, en sus fauces. Los Auxiliares bajaron, se materializaron y fueron hacia la leona. Esta soltó cuidadosamente a la niña y embistió fieramente contra los Auxiliares. La niña comenzó a llorar, la leona se paró, la miró y luego miró a los Auxiliares, como decidiendo qué hacer.

Entonces la leona embistió de nuevo a los Auxiliares.

- Señora Leona, somos sus amigos - dijo el Auxiliar - pero queremos saber qué está haciendo usted con la niña.

La leona vino hasta el Auxiliar y gimoteó. Luego se volvió hacia la niña, la asió de nuevo, la levantó, e hizo ademán de irse.

- Espere un minuto - llamó el Auxiliar.

La leona soltó otra vez a la niña y dio un feroz rugido.

- No se enfade, Señora Leona, sino compórtese como una dama - dijo el Auxiliar - Se supone que es usted la reina de la jungla. )Por qué no es amable cuando hay amigos delante?

La leona recogió a la niña y comenzó a alejarse otra vez.

- Espere - dijo el Auxiliar. Entonces se puso en contacto con el Espíritu Grupo que tiene bajo su custodia a los leones y le preguntó qué iba a hacer la leona con la niña.


- Seguídla y no permitáis que le ocurra ningún daño - dijo el amable Espíritu Grupo.

Los Auxiliares Invisibles desaparecieron, la leona rugió mirando a su alrededor con mirada de sorpresa y luego se fue. Atravesó unos pequeños arroyos y marismas y, finalmente, llegó a una aldea de nativos. Entró en la aldea y los nativos comenzaron a correr y a gritar. Un grupo de guerreros salió, armado con largas lanzas con las cuales fueron a atacar a la leona. El Auxiliar le dijo a su compañera que se les apareciera y expandiera su aura. Cuando ella hizo esto, los guerreros cayeron hacia atrás y la leona continuó hasta que alcanzó cierta cabaña. Entonces, puso a la niña en el suelo y se volvió para irse.

- Espere, señora leona - llamó el Auxiliar - no puede salir viva de aquí - Entonces se volvió hacia la mujer nativa de la cabaña y le dijo: )Es esta su niña?

La mujer estaba de pie cerca de la pared, tan rígida como una tabla, y sus ojos estaban enormemente abiertos de miedo. Su cara se puso pálida cuando vio a la leona en la puerta. La cabaña tenía sólo una puerta, así que sabía que no podría escapar.

El Auxiliar fue hacia la mujer, la sacudió y ella gritó ruidosamente, tomó a la niña en sus brazos y dijo: Mía, mía. Ellos observaron a la niña y vieron que no había heridas ni rasguños en su cuerpo, que mostraran que la leona la hubiese sujetado con los dientes. Los Auxiliares estaban maravillados de por qué la leona no había matado a la niña.

El Espíritu Grupo dijo que aquella niña había venido al renacimiento para ayudar a los nativos, y siempre había sido buena con sus protegidos en el pasado. La niña estaba vagando y el Espíritu Grupo había incitado a la leona a llevarla a su casa.

Los Auxiliares sanaron a algunos nativos enfermos, jugaron con la leona y algunos niños y, luego, partieron sintiéndose muy felices por lo que habían visto.

* * *

Otra recompensa de la vida recta es la sabiduría. Cuando un predicador purifica su cuerpo por una vida virtuosa, construye un cuerpo alma y obtiene el don de la vista y el oído espirituales, puede atraer gente hacia sí como lo hicieron algunos de los primeros predicadores.

Cuando un artista gana estos preciosos dones espirituales por el recto vivir, puede observar la Memoria de la Naturaleza y ver acontecimientos pasados en las vidas de Cristo, sus discípulos y otros, como muchos de los grandes pintores fueron capaces de hacer. Cuando a un músico se le otorgan estos dones sin precio, puede ser instruido en cómo reproducir la música de las esferas.

La Biblia nos habla de muchos sabios profetas y maestros que hicieron mucho por ayudar a la humanidad. Su sabiduría no era el resultado de largos y continuados estudios en libros. Mucho de ello les vino como recompensa al recto vivir. Tomemos a Salomón como ejemplo. El pidió sabiduría y se le dio, y la usó para regir a su pueblo sabiamente durante muchos años. Josué, Aaron, José, Jesús, Pablo y muchos otros tenían los dones de la visión y audición espiritual, y algunos tenían el poder de curar a otros. Ha habido muchos otros desde entonces.


Cuando uno vive realmente una buena vida, tiene una satisfacción y un gozo interno que nadie puede arrebatarle. Da una alegría y una dicha que no puede ser explicada, cuando ayudamos a un amigo querido, o cuando él nos ayuda a nosotros. El agradecimiento de otras personas hacia nosotros nos hace felices de igual manera. Cuando alguien vive realmente una vida inofensiva y útil, puede ganar el derecho a ser un Auxiliar Invisible. Ésa es una recompensa por la cual vale la pena esforzarse.

Otra recompensa por el recto vivir es una vida más larga, que nos dará más oportunidades para adquirir experiencias. Algunas personas han visto prolongadas sus vidas para que pudieran continuar su obra. La Biblia nos dice que Ezequiel se puso enfermo y se le dijo que moriría. Entonces rogó a Dios, pidió ayuda y Dios añadió quince años a su vida, enviando a Isaías a curarlo. No quiero decir que esto ocurra a todos los Auxiliares en cada vida, porque no es así. Sin embargo, muchas personas que fueron Auxiliares han visto prolongada su vida.

La más grande recompensa de todas es ganar la liberación de Dios, el Gran Padre de todos nosotros. Para llegar a esto, un Auxiliar debe servir a la humanidad durante muchas vidas y ganar la decimotercera iniciación. Cuando ha hecho esto, el ego es escoltado ante la presencia del Dios de nuestro Sistema Solar por Ángeles, Arcángeles y otros Grandes Seres.

                                                             ***


Capítulo II

)CÓMO PUEDO LLEGAR A SER UN AUXILIAR INVISIBLE?

 

Quizá se esté preguntando quiénes son los Auxiliares Invisibles y cómo llegaron a serlo. Los Auxiliares Invisibles pertenecen a muchas oleadas de vida. Estos benéficos seres se hallan en todo el sendero que va desde Dios, el Ser Supremo, y los Grandes Seres que moran en los diferentes planos cósmicos, hasta los Espíritus de la Naturaleza que trabajan con el fuego, la tierra, el aire y el agua. En este capítulo consideraremos a los Auxiliares Invisibles que pertenecen a la oleada de vida humana. Podemos dividirlos someramente en dos clases: los Auxiliares conscientes y los inconscientes.

Los Auxiliares conscientes son generalmente Hermanos Legos y Hermanas Legas. Han alcanzado el punto evolutivo en el que pueden abandonar sus cuerpos a voluntad, salir en su cuerpo alma, y trabajar como Auxiliares en plena posesión de todas sus facultades. Luego, pueden regresar a sus cuerpos y recordar exactamente donde han estado, y lo que hicieron y dijeron. Pueden retener lo que han aprendido y pueden evocar sus experiencias en su mente cuando quiera que deseen. Se les ha enseñado cómo trabajar con los vivos y con los muertos, cómo operan las leyes espirituales, y cómo curar al enfermo.

Los Auxiliares inconscientes son personas que salen de sus cuerpos, por la noche, mientras duermen, para ayudar a otros. Hacen lo que pueden para ayudar, pero no recuerdan lo que han hecho. Un Auxiliar así no es capaz de enviar mensajes a través del delgado y reluciente cordón plateado hacia el cerebro físico y hacer que se registren en él. Por esta razón no puede recordar donde ha estado y qué hizo. Es necesario un largo curso de entrenamiento y mucho esfuerzo para llegar a ser consciente en los planos internos, pero puede hacerse y muchas personas han avanzado hasta ese punto.

Cualquiera que lo desee puede ser un Auxiliar, si reúne los requisitos necesarios. Algunas personas han sido Auxiliares en pasadas vidas, han renacido y son Auxiliares aún. Cualquier persona que haga del Sermón de la Montaña o de los Diez Mandamientos una parte de sí mismo, puede llegar a ser un Auxiliar. Cualquier persona que tenga la leyes de Dios escritas en su corazón, puede llegar a ser un Auxiliar consciente, sin tener en cuenta cual sea su raza, credo, color o religión. El camino está abierto a todos.

Si usted desea ser un Auxiliar debe tener una mente sin prejuicios. Debe creer que puede hacer lo que se ha propuesto llevar a cabo a lo largo de líneas religiosas, y ayudar a la humanidad. Debe ser altruista y dispuesto a ayudar a todos sin tener en cuenta quienes sean. Esto es muy importante, porque los Seres Superiores consideran el corazón y los deseos y no la apariencia externa. Muchos aspirantes fracasan porque no están dispuestos a hacer esto, debido a algún sentimiento de superioridad o prejuicio.

El aspirante debe tener una inquebrantable fe en Dios. Debe creer que nada puede dañarle mientras esté fuera de su cuerpo durante el sueño. Lleva un largo tiempo para la mayoría de los estudiantes llegar a ser valientes Auxiliares Invisibles. Olvidan que están fuera de sus cuerpos y no pueden ser dañados por personas ni animales. Huyen en momentos críticos, se apresuran a regresar a sus cuerpos y se meten dentro de ellos, permaneciendo despiertos largo rato. Algunas veces regresan con tal precipitación que dañan sus cuerpos físicos con el choque. Tales personas son de poca utilidad cuando no pueden completar el trabajo que han sido envidados a realizar.


Le contaré una historia muy interesante de una Auxiliar que desertó, y luego permaneció despierta pensando sobre lo que acababa de ocurrir y lamentándose por haber abandonado a causa del miedo: Dos Auxiliares fueron enviados a ayudar a una yegua realmente valiosa que estaba pariendo un potro demasiado grande para que lo diese a luz por sí misma. El dolor la estaba volviendo loca y no sabía lo que hacía. Corría de un lado a otro y estaba terriblemente excitada. Su instinto animal la indujo a pedir ayuda a su amo, trepó los escalones del porche y pateó la puerta de la casa. Luego, el asustado animal volvió a insistir en su esfuerzo por expulsar al potro de su cuerpo. Esto la hizo marearse y se cayó por los escalones. Después de esto la yegua consiguió levantarse y comenzó a correr sin freno por el patio.

La gente salió de la casa y, viendo la situación en la que el animal estaba, quería dispararle y acabar con su sufrimiento.

- No hagáis eso porque se le puede ayudar - dijo el Auxiliar.

Esta yegua pertenecía a un muchacho de unos trece años, que la amaba tiernamente. Había hecho un juguete de ella y, cuando era una potranca, incluso le permitía entrar en la casa. El muchacho se lamentó cuando vio a su yegua en problemas.

- )Puede usted hacer algo por ella? - dijo el muchacho al desconocido.

- Sí, creo que sí - replicó el Auxiliar sonriendo.

La Auxiliar se dejó contagiar por el sentimiento de miedo de la gente y del animal y olvidó que no podía ser herida mientras estaba fuera de su cuerpo. No quería que su compañero se acercara al espantado animal. Comenzó a ponerse nerviosa viendo a la yegua tan salvaje e ingobernable; se fue y no regresó.

El Auxiliar era valiente; se acercó a la yegua y la tocó. Esta se calmó inmediatamente, porque el dolor cesó con el tacto. El Auxiliar podía ver al Espíritu Grupo de los caballos en el Mundo del Deseo, y le preguntó qué debía hacer para salvarla. El Espíritu Grupo le dio instrucciones; tomó una cuerda, ató un extremo alrededor de las patas traseras del potro y el otro extremo a un poste. Luego condujo a la yegua, alejándola del poste, para que esto tirara del potro hacia fuera. El Auxiliar hablaba al animal todo el tiempo para mantenerlo calmado. El potro salió sin problemas; el Auxiliar desató la cuerda de sus patas traseras, viendo que estaba fuerte y en buenas condiciones. Sin esta ayuda tanto la yegua como el potro hubieran muerto.

El Espíritu Grupo le dio las gracias al Auxiliar y le dijo que esperaba que la otra Auxiliar lo hiciera mejor la próxima vez, porque era una persona de coraje. Estos Auxiliares habían visto al Espíritu Grupo antes, cuando habían ayudado a otro hermoso caballo pardo cuyas patas se habían roto en un accidente.

Quizá usted pueda imaginar cómo es la apariencia del Espíritu Grupo. Sólo trate de concebir un espíritu como un Ángel con el cuerpo de un hombre apuesto, una cabeza de caballo, y el cuerpo etérico de un caballo extendiéndose tras de él. Imagínese un rostro inteligente, con ojos maravillosamente compasivos y una radiante luz envolviendo su cuerpo y extendiéndose en todas direcciones. Entonces tendrá una pequeña idea de este maravilloso Espíritu Grupo, que tiene bajo su custodia a los caballos, los guía y los dirige. Cuando ellos sufren y mueren, él siente el dolor más intensamente que los propios caballos. El Espíritu Grupo hace todo lo que puede por sus protegidos, y los seres humanos misericordiosos que son benévolos y solícitos con sus caballos, son bendecidos por el Espíritu Grupo

Estos Auxiliares volvieron en dos ocasiones para ver a la yegua y al hermoso potro.


El dueño dijo que le habían ofrecido mil dólares por el potro, pero que no lo vendería. El hombre interrogó al desconocido queriendo saber su nombre y dirección, pero naturalmente esto no le podía ser facilitado.

- Si realmente me necesita otra vez - dijo el Auxiliar - estaré aquí.

Se puede ver por esta historia que los Auxiliares necesitan ser valientes y sin miedo. Deben recordar que están fuera de sus cuerpos y que no pueden ser heridos por ninguna criatura asustada.

Los Auxiliares Invisibles deben también tener algún conocimiento de cómo cuidar al enfermo y al herido. Los más capacitados y experimentados son los mejores, porque deben pensar y actuar rápidamente.

Un estudiante oculto debe ser lo bastante valeroso para permanecer firme en su religión contra toda oposición. Cuando un estudiante toma resueltamente el Sendero hallará que su familia y sus amigos se opondrán a sus deseos y pueden tratar de apartarle de su camino. Pueden ridiculizar sus creencias. Pueden poner obstáculos en su camino y ocasionarle muchas incomodidades físicas y mentales. Los miembros de su familia pueden abandonarlo, tomar otro camino e ignorarlo. Puede perder sus amigos y tener que buscar a otros que le entiendan. Debe permanecer más o menos solo. Será señalado como una persona peculiar. Algunos pueden decir que tiene una religión imaginativa e impracticable. Sus amigos pueden aún decir que es un tonto o un loco por creer en la ley del renacimiento.

Quizá usted se extrañe de que no haya más estudiantes ocultos. Esto es porque la gente está mucho más interesada en la buena vida, y prefiere estudiar sobre las cosas materiales de este mundo, antes que estudiar cómo prepararse para promocionarse a través de líneas espirituales. Alguna gente toma las enseñanzas místicas como una curiosidad. Oyen hablar sobre clarividencia y la desean por razones egoístas. Tales personas pueden incluso llegar a ser probacionistas y estudiar más o menos diligentemente durante un tiempo. Algunos de ellos pronto se cansarán de privarse de carne, pescado y otras cosas, de las cuales un probacionista promete abstenerse a su yo superior. Así vuelven a su vieja senda y nunca hacen ningún progreso espiritual en esta vida.

Cualquier religión es válida, siempre que haga a la gente mejor, aquí y ahora. Una religión así debe hacer a la gente amable y considerada en el hogar, concienzuda en todas sus cuestiones de negocios, leal para con sus amigos, y lista para perdonar a sus enemigos. Las enseñanzas ocultas harán todo esto, si son comprendidas y practicadas plenamente.

Cuando alguien ha decidido dedicar su vida al servicio de la humanidad debe meditar largamente antes de dar este paso, porque una vez se ha dado el paso, pierde su lugar en el lento progreso de la humanidad. Si persiste, encontrará felicidad y satisfacción en el trabajo que haga, en el conocimiento que ganará, y en los nuevos amigos que hará. Si abandona y cesa de tratar de mejorar, hallará que no encaja en ningún lado. No estará satisfecho con lo que haga como lo estuvo con lo que hizo en el pasado, y siempre sentirá qua ha pedido algo que era vital para su paz mental y su felicidad.


Debemos recordar que cada hombre debe resolver su propio destino. Cuando consideramos el destino pensamos al mismo tiempo en la ley del Renacimiento y en la ley de Consecuencia. Estas leyes trabajan en armonía con las estrellas, de tal manera que un niño nace en el momento en el que los planetas de nuestro Sistema Solar le van a dar las condiciones que le son necesarias para ganar experiencia y avanzar en la escuela de la vida. Somos lo que somos debido a lo que hemos sido en pasadas vidas, y nuestras acciones presentes determinan las condiciones futuras. Si usted desea llegar a ser un Auxiliar, necesita estudiar este tema desde todos los ángulos, y entonces será capaz de entender cómo hacer un buen comienzo.

No solo tenemos trabajo para hacer en la Tierra sino que, cuando alcancemos el Cielo, estaremos también ocupados. Cuando accedamos al Mundo del Pensamiento trabajaremos para modificar la superficie de la Tierra que será el escenario de nuestras futuras luchas en las limitaciones de la densa Tierra donde viviremos otra vez. Además de esto, estaremos diligentemente comprometidos en aprender cómo construir mejores cuerpos físicos en los cuales trabajar cuando renazcamos de nuevo.

Durante el tiempo en que estamos en el Cielo, aprenderemos cómo construir toda clase de cuerpos, porque un cuerpo denso no es suficiente. También necesitamos un cuerpo vital, un cuerpo de deseos, un cuerpo mental y un cuerpo alma antes de que podamos llegar a ser Auxiliares Invisibles.

Los más avanzados de la humanidad también han estado desarrollando otro cuerpo que es llamado el cuerpo del espíritu de vida, o cuerpo causal. Este cuerpo está correlacionado con el Mundo del Espíritu de Vida. Cuando el cuerpo del espíritu de vida está formado, un Auxiliar puede abandonar su cuerpo y viajar de un plantea a otro. Hay aún otro cuerpo que deberemos construir en el futuro. Es el cuerpo del espíritu divino, que es el más alto vehículo del hombre. Cuando un hombre funciona conscientemente en ese vehículo, puede dejar su cuerpo y viajar, con plena conciencia, de un Sistema Solar a otro.

No podemos cambiar nuestro pasado pero, en cierta medida, sí que podemos cambiar nuestras vidas futuras. Podemos hacer nuestras vidas más armónicas con las leyes de Dios y, en este sentido, podemos elevarnos sobre las leyes de nuestro mundo físico y, a su tiempo, liberarnos de ellas.

Para que podamos entender mejor cómo cada hombre debe trabajar sobre su propio destino, le hablaré de un hombre que está resolviendo su destino bajo condiciones de verdadera prueba: Hace unos pocos años dos Auxiliares conocieron a un hombre que estaba enfermo en cama y solo. Durante su vida había causado muchos problemas a los demás. El descalabro de un banco le ocasionó la pérdida de todo su dinero y se fue al Norte para empezar una nueva vida.

- No he tenido sino problemas y reveses, pero he perseverado - dijo el hombre - Una noche, una jauría de lobos me atacó y una mujer vino, los detuvo y curó mis heridas. Me dijo que, si hubiera ayudado a mi prójimo, mi vida no sería tan desventurada y solitaria. Que debía enfrentar mi propio destino, tal como lo había hecho yo mism,o y que tendría que entender los errores que había cometido. Pregunté a la mujer cómo podría hacerlo, y me contestó que me mudara a una ciudad y viviera una vida de servicio a toda la humanidad y a los animales. Comencé a hacer eso con gran regocijo. Pero mi alegría no duró mucho porque escasamente me ganaba la vida y estaba hambriento todo el tiempo. Finalmente, conseguí un trabaj,o pero me robaron la primera paga en el camino a casa, el mismo día del cobro. La propietaria me echó de la habitación donde vivía y acabé en la fría calle. Fuí a mi jefe, que me ayudó esa semana, y fuí y pagué mi renta. Posteriormente, me enamoré de una mujer, pero me abandonó el día antes de nuestra boda. Esto alejó de mí todos mis deseos de ser bueno.

- Usted iba a casarse con ella por motivos egoístas - dijo el Auxiliar - )Ayudó usted a alguien durante ese tiempo?

- No, difícilmente podía ayudarme a mí mismo - replicó el hombre.


- )Cuando comenzó de nuevo a ser útil? - inquirió el Auxiliar.

- Bueno - dijo el hombre - una noche, la misma mujer vino a mí en un sueño y me dijo que ayudase a la humanidad con lo que tuviese. La primera persona a quien ayudé fue una muchacha india. Desde entonces he ayudado a miles de personas, perros, gatos, y diversos animales.

Un domingo de primavera, por la mañana, salí al bosque sin poner atención hacia donde me dirigía. Finalmente llegué hasta una guarida de lobos y uno de ellos me gruñó. Esto me hizo volver en mí, comprendí que la muerte estaba cerca y me aterroricé. Oré a Dios y le dije que prolongara mi vida algo más. Prometí que trataría de comprender algunas de las cosas malas que había hecho.

Entonces un lobo cogió a uno de sus cachorros y lo depositó a mis pies. Vi que una de sus patas traseras estaba seriamente herida. La lavé cuidadosamente, la vendé con mi pañuelo y luego lo puse en el suelo. Después de esto el cachorro fue hacia su madre. Luego caminé entre los ocho lobos y ninguno de ellos me molestó.

Volví a casa sintiéndome como un hombre nuevo y progresé rápidamente en mi trabajo. Ahora soy el superintendente de la planta. Salí al bosque otra vez hace como un año. Liberé a una gran serpiente de una trampa y no trató de morderme. No quiero morir. No estoy preparado todavía. He reparado mucho de lo que hecho, pero quiero finalizar.

- Vivirá para finalizar su trabajo - le aseguró el Auxiliar.

- Por favor, dígame por qué la mujer me abandonó cuando íbamos a casarnos - dijo el hombre.

El Auxiliar dijo al hombre que él había hecho el amor a una mujer antes de esto, para satisfacer sus deseos, y luego la había abandonado, así que tenía que reparar lo que había hecho.

- Usted se encontrará con esa mujer a quien ha injuriado - dijo el Auxiliar - Y tendrá una oportunidad para corregir lo erróneo que ha hecho y darle al niño un nombre. Ciertamente usted está resolviendo su destino.

Los Auxiliares vieron que el cuerpo alma de aquel hombre estaba comenzando a brillar. Hicieron cuanto pudieron por ayudarle y siguieron con su labor. Esperemos que haya pagado su deudas, que en lo futuro su vida sea útil y feliz, y que no tenga que ir al Purgatorio cuando le llegue la muerte.

* * *

En la Biblia leemos las siguientes palabras de sabiduría:

Todos debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba el pago debido a las buenas o malas acciones que haya hecho mientras estaba revestido de su cuerpo.

2 Cor. 5:10.

Los Auxiliares necesitan conocimiento, porque deben tratar con muchas clases de personas, y se les supone capaces de capear toda clase de situaciones cuando son enviados en misión. Se les dan los medios para llevar a buen fin el trabajo que va a hacerse. Mediante la Conciencia de Júpiter, que es algo así como una cinta cinematográfica, se muestra a los Auxiliares las personas a quines van a ayudar y qué deben hacer por ellos.


Hay algunas personas que son tan perezosos y descuidados como niños traviesos y llegan a ser unos ociosos faltos de recursos. Usted habrá visto a muchos de estos miembros de la familia humana. Sin duda que usted se ha extrañado de por qué no se esfuerzan en trabajar por mejorar las condiciones de su propia vida. Parecen resistir todos los impulsos por hacerles mejores, siguen la línea de menor resistencia y mendigan o roban lo que necesitan.

He aquí una historia que muestra cómo se ayudó a unas personas una noche, y cómo unos vagabundos decidieron echarles una mano para conformar sus destinos. Los vagabundos se aproximaron a una casa planeando robar a la gente que vivía en ella. Enviaron a uno a llamar a la puerta para pedir comida. Éste fue hacia la puerta, mientras el resto permanecía en el jardín. El individuo esperaba poder entrar en la casa y ver qué había en ella. Luego, los otros la asaltarían y robarían.

Ocurrió que dos Auxiliares estaban dentro ayudando a una persona enferma. Cuando oyeron un fuerte golpe en la puerta, los Auxiliares miraron afuera y vieron al vagabundo y a los otros malhechores.

- Iré a la puerta - dijo la Auxiliar, porque sabía que la gente de la casa estaba nerviosa y temerosa.

- )Qué desea? - preguntó la Auxiliar al facineroso, después de que hubo abierto la puerta.

Este pidió algo de comer. La Auxiliar cerró cuidadosamente la puerta, fue y le trajo un poco de pan y mantequilla. Y le dio la comida al hombre, que aparecía malcarado. Entonces la Auxiliar vio a cuatro bandoleros más, de pie, cerca de la puerta, con rostros hostiles. La Auxiliar sabía que intentarían robar en la casa y decidió evitar que eso ocurriera, a ser posible. Fue hacia donde estaban los hombre y les habló.

- )Qué puedo hacer por ustedes? - preguntó.

Los hombres murmuraron algo sobre su mala suerte y la Auxiliar comenzó al mismo tiempo a reprocharles el que fueran descuidados y holgazanes. Les dijo que son los errores de cada hombre los que endurecen su vida y que nadie más tiene la culpa. La Auxiliar habló a cada hombre por turno y le dijo a cada uno cuando nació y dónde. Y les habló de los principales acontecimientos de sus vidas.

Los individuos estaban tan asombrados que no sabían qué hacer. Uno de ellos reconoció que lo que ella le había dicho era verdad.

- Sí, es verdad - dijo otro.

La Auxiliar les habló de su vida y de sus esfuerzos para hacer el bien y triunfar en su trabajo y de cómo trató de hacer dinero honradamente. Los hombres miraban a la Auxiliar con sorpresa y asombro. El Auxiliar le dijo a su compañera que mostrara su aura. Ella lo hizo así y los hombres quedaron asustados.

- Señora Ángel,)vienen ustedes del Cielo? - preguntó uno de los hombres.

- Sí, venimos del Cielo - replicó la Auxiliar - Seres humanos, Ángeles y Arcángeles trabajan en cualquier parte del universo. Todo el mundo, buenos o malos, debe trabajar o quedar desvinculados de su oleada de vida - Les habló hasta que hizo ver muy claro a los vagabundos que cada hombre debe trabajar en redimir su destino y que cosechamos lo que sembramos.


Los cinco hombre se volvieron y se fueron calladamente, más sabios que cuando vinieron. Habían cambiado sus pensamientos sobre lo que iban a hacer y decidieron ser mejores en el futuro.

* * *

Si usted desea ser un Auxiliar, debe gustarle trabajar. Si pone usted pundonor en su trabajo, intenta implicarse a sí mismo en él y actúa verdaderamente lo mejor que puede, triunfará a la larga. Un Auxiliar Invisible ama el trabajo. Una vez que se hace consciente de que se le permite tomar parte en esa obra, se torna ansioso por actuar lo mejor posible y merecer ser promocionado de tal manera que pueda ser capaz de realizar misiones más y más difíciles mientras está fuera de su cuerpo durante el sueño. Son necesarios Auxiliares de todas clases. La gente con tareas humildes son tanto o más necesarias que los altamente experimentados ingenieros, doctores, profesores y otros profesionales. Hay un lugar para todo el que desee servir.

No debemos ser negligentes en los deberes ordinarios de nuestras vidas. No debemos esperar hacernos cargo de nuevas obligaciones y dejar a un lado las que ya hemos asumido. Es posible para nosotros ser realmente buenos estudiantes de Ocultismo sin descuidar ninguna de nuestros deberes cotidianos. No estaremos preparados para trabajos más elevados a menos que estemos determinados a cumplir nuestras obligaciones con nuestros familiares. Trabajando como Auxiliares llegaremos a realizar las cosas más interesantes y de más valor que podamos hacer. No querremos hacer nada que pueda causarnos perder nuestro lugar en un grupo de Auxiliares. Debemos, no sólo apuntar alto, sino trabajar hacia la meta que nos hemos fijado.

Consideremos qué lugar debe tener la religión en nuestra vida moderna y veamos qué parte debemos jugar en el drama de la vida, para hacer del mundo un lugar mejor para todos los que vivimos en él. El apóstol Santiago escribió a los cristianos de su tiempo y les dijo muchas cosas que les alentaron a esforzarse con ahínco por vivir mejor y ser más útiles. El siguiente consejo nos dice cómo podemos ser mejores Auxiliares:

Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídasela a Dios, que a todos da copiosamente y no zahiere a nadie, y le será concedida

Toda dádiva preciosa y todo don perfecto de arriba viene, como que desciende del Padre de las luces, en quien no cabe mudanza ni sobra de variación

Pero habéis de ponerla en práctica y no sólo escucharla, engañándoos a vosotros mismos.

Si alguno se precia de ser religioso, y no refrena su lengua, engañándose a sí mismo, su religión es vana

Ante Dios Padre, la religión pura y sin mancha consiste en visitar huérfanos y viudas en sus tribulaciones y preservarse de la corrupción de este siglo

Santiago 1:5, 17, 22, 26, 27.

El apóstol Santiago era un ego adelantado que no tuvo miedo de elegir seguir a Cristo y, después de que hubo elegido, seguirle sin vacilar jamás, continuado fiel hasta la muerte. En esos tiempos no era cosa fácil seguir los dictados del corazón.


Después de que Cristo Jesús fue crucificado, todos los discípulos estaban en peligro porque tenían muchos enemigos. Los ideales de Cristo eran demasiado elevados para ser seguidos por los hombre malvados de aquellos días, que temían a los que, instintivamente, reconocían como nobles y honestos. Aquellos hombres sabían que estaban actuando incorrectamente cuando mataban y encarcelaban a los primeros cristianos, porque tenían las doctrinas del Antiguo Testamento. Conocían las enseñanzas de los profetas y tenían los Diez Mandamientos.

Veamos cómo el hombre de los tiempos modernos puede poner en práctica las enseñanzas del cristianismo. Unos pocos están haciéndolo ahora y serán recompensados por su fe y sus obras. Pero )qué ocurre con la mayoría? )Practican la palabra o son sólo oyentes, engañándose a sí mismos? La verdad es que no son practicantes y muchos no son ni siquiera oyentes. Preguntémonos por qué ocurre eso.

Muchas influencias, que son perjudiciales para todos nosotros, están actuando en este gran mundo nuestro. En lejanas tierras, las condiciones son malas. Los diplomáticos de todo el mundo declaran estar trabajando para promocionar la paz. Pero, )están haciéndolo con sabiduría y están pidiendo inspiración a Dios? La respuesta es no en la mayoría de los casos. Dependen de su pobre habilidad para prevenir qué cosas ocurrirán. Confían en la esperanza de que puedan hacerlo correctamente, lo cual es una falsa base sobre la que edificar una paz duradera.

Nosotros somos los guardianes de nuestros hermanos y estamos confrontados con la necesidad de elegir qué parte vamos a tener en la vida actual. Los líderes de las naciones del tiempo presente tienen una tremenda responsabilidad. )Cómo están llevando a cabo su trabajo? )Están utilizando la justicia y la misericordia? )Están guiando a sus seguidores por el camino de la paz? Si quiere usted ser un Auxiliar Invisible, debe emplear la misericordia y la justicia en la vida diaria, porque un hombre malvado no puede hacer obras de misericordia durante la noche. Un hombre así no puede ser empleado como un Auxiliar para sanar al enfermo y predicar el evangelio del recto vivir. Un Auxiliar debe ser honesto consigo mismo y con los demás.

Se supone que los estudiantes ocultos obedecen las leyes del país donde viven. Deben obedecer los Diez Mandamientos y las enseñanzas de Cristo lo mejor que su capacidad les permita hacerlo. Un gran místico ha dicho que el orgullo del intelecto, la intolerancia y la impaciencia son los pecados capitales de nuestros días. Si le gusta ser un Auxiliar Invisible tenga cuidado en evitar estos defectos o los Grandes Seres no podrán utilizarlo en sus benéficos trabajos por la humanidad.

Los que deseen prepararse para servir como Auxiliares Invisibles deben tomar parte en la vida de la comunidad en la que viven. Para tener un mejor gobierno, deben llevar a cabo su parte en la promoción de los mejores intereses de las personas que han de ser gobernadas. Mucha gente sigue las directrices de quienes están en el poder, no porque les amen o crean en ellos, sino porque desean el prestigio, el dinero o el poder que esperan recibir de ellos. Hay personas hoy día que están listas para vender sus almas por treinta monedas de plata, como Judas hizo cuando traicionó a su amigo y Salvador.

Para ser Auxiliar se debe tener una firme creencia en Dios. La religión tiene su lugar en cada nación, en cada hogar y en el corazón de cada persona de ese hogar. No es necesario que todos los Auxiliares crean exactamente en la misma religión. De cuando en cuando, se han dado diferentes tipos de religiones al pueblo y cada religión ha cubierto las necesidades espirituales de la gente entre la cual fue introducida. Todas las religiones proceden de Dios y de los Grandes Seres que han trabajado desde los primitivos tiempos para mejorar a la humanidad que vive sobre la Tierra. Todas las religiones tiene similares fundamentos y objetivos. Las primitivas religiones han conducido a la religión cristiana, que fue fundada por Cristo Jesús hace dos mil años.


Hay muchas religiones en el mundo moderno y, si cada persona viviera los más elevados conceptos de sus religión, el mundo sería un lugar mejor de lo que es. )Cuál es el problema? )Por qué no está cada hombre a la altura de su religión? Bien porque no lo desea o porque no lo ha intentado lo suficiente. Naturalmente, es más fácil seguir la línea de menor resistencia. Hace falta valor para cumplir los Diez Mandamientos. Para hacerlo, el hombre debe creer en Dios, emplear mucho tiempo en meditar sobre Dios y leer sobre Él. No debe tomar el nombre del Señor en vano. Esto significa que no debe jurar porque, si lo hace, seguramente será castigado por ello. Cada persona es juzgada silenciosamente por su familia, sus vecinos y otros. Si usa el nombre de Dios irreverentemente no es un hombre religioso, y realmente se engaña a sí mismo, cuando pretende ser un cristiano.

La gente religiosa debe ser más cuidadosa en la educación de sus hijos. Los niños aprenden en gran medida por la observación, y son grandes imitadores. Si un niño oye a sus padres maldiciendo, se capacita para hacerlo él mismo a corto plazo, y un hábito tal es muy difícil de corregir. Los que deseen servir a los Hermanos Mayores deben evitar esta costumbre funesta.

Luego está el mandamiento, No robarás. Debemos respetar el derecho de propiedad de los demás, y guardar todas las leyes, porque queremos hacerlo así. Entonces, no necesitaremos a nadie que nos vigile, porque mantendremos la obediencia; porque somos servidores de la ley, y trabajamos con ella, y porque deseamos hacer lo que es correcto y justo. Todos los servidores públicos elegidos o escogidos para servir en un puesto público deben recordar sus enseñanzas religiosas y ser justos y equitativos con todos. Deben procurarse asistentes y colaboradores que sean capaces de trabajar honestamente. Los servidores públicos deben cuidarse de la intolerancia hacia los de otras razas o credos. Los que están tratando realmente de vivir vidas honestas tienen dificultades. Sin embargo, deben cumplir sus obligaciones como buenamente las entiendan y no dejarse influenciar por las fuerzas del mal que permanecen en el ambiente.

A través de toda la Biblia, leemos sobre los conflictos entre el bien y el mal. Frecuentemente, los malvados han estado en el poder, o en mayoría, y el bien parece haber sido derrotado en la lucha. Es hora de que toda la buena gente de todas las religiones se mantenga firmemente y con fortaleza en el camino recto. Ni los individuos ni las naciones deben robar. No deben matar, y no deben levantar falsos testimonios contra sus vecinos. La gente que comete estos pecados será castigada en esta vida o en cualquier otra. Una persona que ha levantado falso testimonio contra otra persona será colocada en una situación donde habrá alguien cometiendo falso testimonio contra ella. Entonces sufrirá como hizo sufrir al otro, porque cosechamos lo que sembramos. No debemos codiciar lo que pertenece a otros. De cada uno de nosotros se espera que hagamos lo que es correcto, sin importarnos lo que vaya a ocurrir.

El abogado, o el juez, deben llevar su religión a la corte. Éste debe oír cuidadosamente las pruebas presentadas y tratar honestamente de ser justo y equitativo. La pena capital debe ser abolida. La prisión es más humana en todos los casos. Las prisiones deben ser salubres y la comida debe ser nutritiva y suficiente. Si se supone de un hombre que ha cometido un crimen y es sentenciado a prisión durante años, y posteriormente se descubre que era inocente, entonces el hombre debe ser liberado y su nombre públicamente desagraviado. Sin un infortunado es ahorcado o electrocutado, el crimen caerá sobre el estado y no se puede hacer restitución alguna al perjudicado.


Un juez religioso intentará impartir justicia lo mejor que pueda. Un hombre que verdaderamente intenta ser un sirviente de Dios desarrollará su intuición. Entonces, será capaz de discernir el motivo real detrás de cada acción e, infaliblemente, emitirá una decisión justa. Si un hombre así es honesto consigo mismo y con los demás, será recompensado por su concienzuda atención hacia su misión en la vida. Un hombre así dará lugar a un Auxiliar Invisible muy útil.

Consideremos a un médico y veamos cómo puede hacer uso de su religión en la práctica de la medicina. Un médico tiene un alto ministerio y puede ganar mucha recompensa en el Cielo, y elaborar mejores condiciones para sí mismo en su próxima vida en la tierra; o puede amontonar un gran sufrimiento para sí mismo en el Purgatorio y en otras vidas por la manera en que se comporte. El deber de un médico es aliviar el sufrimiento, y auxiliar a aquellos que demandan sus servicios cuando están enfermos.

Un médico debe posponer sus intereses para tratar al enfermo. No debe cobrar honorarios que estén más allá de los recursos de sus pacientes que tienen escasez de bienes de este mundo. Los que pueden pagar, deben hacerlo enseguida. Cada doctor debe estar dispuesto y deseoso de hacer alguna obra de caridad. San Lucas fue llamado el médico amado, debido a sus actos bondadosos. Un médico tiene más oportunidades de servicio que la mayoría de la gente. Si es un buen hombre, será un Auxiliar provechoso, porque el trabajo de curación es una de las más importantes líneas de trabajo llevadas a cabo por los Hermanos Mayores y sus ayudantes.

Cristo ha sido llamado el Gran Médico debido a su extraordinaria capacidad para sanar la enfermedad y el sufrimiento. Cristo no sólo sanaba al enfermo, sino que curó al ciego y expulsó demonios. Expulsar demonios significa que podía curar casos de obsesión. Los Auxiliares hacen frecuentemente las mismas cosas hoy día. El médico moderno puede hacer mucho para ayudarse a sí mismo y a los demás, si es un hombre religioso que realmente desea llevar a cabo su importante deber para con los demás.

Un hombre así necesita una religión llena de esperanza, porque será más exitoso si es capaz de inducir esperanza y confianza en sus pacientes. Si pone su corazón por entero en su trabajo, desarrollará la intuición necesaria, que le ayudará a diagnosticar casos de enfermedad difíciles, y a tratarlos con éxito. Algunos de los médicos actuales han desarrollado sus mejores facultades, por lo tanto están mucho mejor capacitados para curar al enfermo.

Un auténtico médico, y cualquier otra persona, evitarán la embriaguez y otras actitudes disolutas y se mantendrán en buena salud para que puedan siempre tener la cabeza despejada y lista para cualquier emergencia que pueda surgir. Cualquiera que desee ser un Auxiliar debe mantenerse apartado todas las formas de licores intoxicantes.

He aquí un mandamiento difícil de obedecer para la gente del mundo moderno. Es éste: No matarás. Mucha gente lo entiende como que no deben matar seres humanos, pero los estudiantes de ocultismo saben que los animales están incluidos en este mandamiento. Recordemos que Daniel y sus amigos rehusaron comer carne de la mesa del rey de Babilonia. Para obedecer realmente este mandamiento de Dios se debe vivir una vida inofensiva. Debe usted dejar de comer carne, pescados y aves, porque ellos son nuestros hermanos menores.

Los que hacen otros, por necesidad económica, maten animales para sus dietas, son realmente cómplices del hecho, porque son responsables de la muerte de los animales. Un hombre religioso y honesto no puede convertirse en carnicero o en cazador de animales productores de piel. Tales hombres no pueden ser aceptados como Auxiliares Invisibles.


Sólo hay una excusa para el cazador que no lo hace por deporte. Si está hambriento o si su familia tiene necesidad de comida y es necesario matar un animal para sobrevivir, puede ser perdonable el hacerlo, incluso si está tratando de vivir una vida religiosa. Cazar sólo por deporte es perverso y el hombre que declare ser cristiano debe comprometerse en ello abierta o secretamente. Todo cazador se sitúa a sí mismo en una posición en la que llega a ser inhumano e insensible a todo dolor y sufrimiento.

Los científicos también necesitan de la religión en su trabajo. Si un científico dedica su tiempo a trabajar en lo que será útil para los seres humanos y los animales, será recompensado; de otra manera, será castigado por sus actos. Los científicos que han perfeccionado tratamientos para diferentes dolencias humanas, han ayudado en nuestro mundo moderno. Muchos científicos han trabajado por el bien de la humanidad y podemos estar seguros de que serán recompensados tras la muerte. Muchos de los científicos del pasado han sido Auxiliares Invisibles muy útiles.

Los inventores que deseen llegar a ser Auxiliares Invisibles deben trabajar para el bien de la humanidad. Sería mejor si cada inventor se preguntara a sí mismo si su invento hará del mundo un lugar más seguro y feliz donde vivir, o si causaría más sufrimiento y criminalidad. Los inventores deben utilizar sus habilidades para ayudar a la humanidad y no para causar sufrimiento.

En los tiempos de la Atlántida, la gente tenía un maravilloso instrumento llamado generador de agua. Por medio de este útil invento, la gente podía formar agua usando el oxígeno y el hidrógeno de la atmósfera, combinando estos gases de tal manera que formaban agua pura. Este invento se ha perdido. Algún día, a algún hombre merecedor de ello se le mostrará cómo hacer un generador de agua y perfeccionarlo para la humanidad. Sería maravilloso para la gente de las tierras semidesérticas, donde llueve de manera insuficiente. También puede solucionar el problema de garantizar el agua para la ciudades y comunidades rurales. Para inventar este instrumento el inventor tendrá que mejorarse a sí mismo, porque ésta es la mejor manera de aprender los secretos de la naturaleza.

Es posible para un hombre desarrollar facultades dentro de sí mismo, que le capacitarán para leer en la Memoria de la Naturaleza. Entonces, puede investigar muchas cosas en su búsqueda de la verdad y del conocimiento. Antes de que pueda alcanzar este estado, debe llegar a ser un Auxiliar, tanto en sus horas de vigilia como en las de sueño. Un hombre recibe dones espirituales como recompensa por sus méritos y por la persistencia en las buenas obras.

Un campesino puede llegar a ser un Auxiliar Invisible si se vale de su religión en su trabajo. Puede hacer su parte para mejorar la calidad del grano, lo vegetales y las frutas que crecen en su granja. Él da a los miembros del reino vegetal una oportunidad para crecer y ganar experiencia. El campesino incrementa la comida disponible para alimentar a otros. Si produce buena comida y la vende a un precio razonable, está ayudando a otras personas a vivir y a trabajar en sus respectivos destinos y a asimilar las lecciones necesarias.

Un buen granjero es bondadoso con sus animales y los alimenta convenientemente. Si resultan heridos, los cuida y trata de proporcionarles bienestar. Un granjero que trata de ser un hombre religioso tiene buen cuidado de los miembros de su familia y se preocupa de que tengan la oportunidad de asistir a la escuela y a la iglesia. Trata de enseñar a sus hijos cómo trabajar la granja, para que sean capaces de tener su propio medio de vida.

Algunos hombres han ayudado al mundo desarrollando nuevas y mejores clases de vegetales, frutas, árboles y plantas. Hombres así dejan un mundo mucho mejor y ganan tesoros en el Cielo por sus servicios. Toda religión puede ser juzgada por lo que hace la gente que cree en sus prácticas y enseñanzas.


La religión ha hecho mucho por miles de personas que viven actualmente. Si la verdad fuera conocida, hallaríamos que mucha gente ha sido curada por su fe en Dios. Otra gente ha sido salvada de la muerte gracias a sus oraciones sinceras. Si usted quiere ser un Auxiliar, elija alguna religión, estudiéla, vívala y manténgase alejado de las prácticas perversas del mundo. Debe usted orar a Dios pidiendo sabiduría y consejo y hacer todo lo mejor que pueda. Si usted hace esto, esté seguro de que avanzará hasta el nivel en que pueda ser utilizado como un Auxiliar de la humanidad.

Si desea usted ser un Auxiliar debe ser altruista. Debe estar dispuesto a actuar en bien de los demás. No quiero decir que deba usted regalar todo lo que tiene, sino que puede compartir con otros lo que posee. Si es usted los bastante afortunado para tener dinero o poder, entienda que eso es suyo para usarlo sabiamente con algún buen propósito. Esté dispuesto a dar su tiempo para ayudar a otras personas que están esforzándose por mejorarse a sí mismos, de tal manera que puedan avanzar en alguna línea de esfuerzo concreta, o a ayudar a otros a aprender las enseñanzas místicas. He aquí dos historias que hablan sobre un hombre egoísta y sobre otro altruista:

Una noche, dos Auxiliares se detuvieron en una casa donde un muchacho tenía apendicitis. Se les dijo que el doctor no quería ir a ver al chico enfermo, a menos de que se le pagasen cincuenta dólares por la visita. Aquel doctor vivía a cierta distancia del pueblo y era muy afamado. La Auxiliar fue a verle para pedirle ayuda para el joven enfermo y él rehusó hacer la visita, a menos que ella le garantizara que recibiría su dinero.

La Auxiliar regresó con el enfermo y el Auxiliar envió una llamada a los Grandes Seres pidiendo ayuda. Se les dijo, por medio del pensamiento, que dieran masaje cuidadosamente al apéndice del chico y lo vaciaran. El Auxiliar hizo esto y dio masaje al intestino grueso del chico, evacuó el contenido del apéndice y el muchacho mejoró al momento. Los Auxiliares dijeron a los padres del chico que le dieran sopa y vegetales ligeros, pero no carne. Luego prometieron regresar para ver al joven al cabo de uno o dos días.

Dos días más tarde, los Auxiliares volvieron a ver al chico y hallaron que se encontraba bien. Dijeron a sus padres que su chico se restablecería completamente.

- Deben ustedes ser siempre cuidadosos con la dieta - dijo el Auxiliar - y no le permitan comer ninguna clase de semilla.

- El doctor vino ayer para ver a nuestro hijo - dijo la madre - Dijo que estuvo preocupado toda la noche por él y se ofreció para hacer lo que pudiera sin cobrar honorarios, si lo deseábamos. Yo le dije que no le necesitábamos porque unos nuevos amigos habían venido a ayudarle. Él quiso saber quiénes eran nuestros amigos y dónde vivían. Dijo que le gustaría ver a la señora que le había llamado.

La Auxiliar se había materializado en la consulta del doctor el día anterior cuando le había pedido que fuera a ver al joven. El médico había rehusado ir rotundamente, a menos que se le pagaran sus honorarios de cincuenta dólares. Ella le había dicho que vendría un tiempo en el que estaría contento de ir a cualquier parte para ayudar a una persona enferma, sin importarle cuán lejos estuviese.

Los padres del muchacho querían saber quiénes eran los desconocidos y ellos les hablaron de su trabajo. Estos Auxiliares han conocido a muchos otros doctores que eran desinteresados y se alegraban de hacer lo que pudiesen por el enfermo.

* * *


He aquí una historia sobre cómo un Auxiliar salvó a un hombre de ir por la vida sólo con un brazo. Esta historia es tan extraña que es casi increíble. Sin embargo, algunas personas saben que es verdad. Dos Auxiliares, uno de los cuales es médico, fueron enviados a un país de Europa para ayudar a un hombre. Este país estaba sufriendo una terrible guerra en aquel tiempo.

Los Auxiliares llegaron al lugar, justo cuando un hombre cortaba el brazo a otro con su sable. Los Auxiliares se precipitaron hacia el hombre herido, la Auxiliar recogió el brazo desprendido y su compañero le dijo que lo colocara en su lugar, bajo el hombro del herido. Así lo hizo ella rápidamente, y el Auxiliar situó los dos extremos juntos, los frotó y se unieron al momento, y el hombre empezó a mover su brazo.

Los soldados que vieron lo que ocurría estaban tan atónitos que no podían moverse. Un Auxiliar les dijo que se fueran a ocupar de sus asuntos o recibirían su merecido. Eso significaba que serían castigados por lo que habían hecho, cuando llegase para ellos el tiempo de recoger lo que habían sembrado.

El hombre que había recibido esta ayuda era un estudiante avanzado de ocultismo. Los Auxiliares le dieron algunas instrucciones y le dijeron que volviera a sus ocupaciones, porque no sería molestado de nuevo. El estudiante tenía visión y audición espiritual y estaba haciendo un buen trabajo entre la gente de aquel lugar. Ambos Auxiliares recordaban claramente los detalles de este útil trabajo, y la Auxiliar se maravilló de que tal cosa pudiese ocurrir. El poder de curación que viene de Dios puede hacer muchas cosas maravillosas por la gente que se ha ganado tal ayuda.

Otra recompensa por vivir rectamente es ser capaz de vivir la propia existencia purgatorial aquí en la Tierra y luego ir derecho al Primer Cielo después de la muerte. Esto se puede lograr reviviendo los sucesos del día en orden inverso, cada noche antes de irse a dormir y juzgando las propias acciones cuidadosamente, y viviendo una vida útil, limpia y honesta.

Este ejercicio vespertino se llama retrospección. Es muy valioso para un estudiante que desee avanzar en el sendero del logro, porque capacita a una persona para aprender todas las lecciones de esta vida y aún lecciones que están ordinariamente reservadas para vidas futuras.

El ejercicio ayuda al estudiante a restaurar la armonía en su cuerpo de deseos conscientemente, y en menos tiempo del que sería necesario durante el sueño. Proporciona más tiempo al ego para salir como Auxiliar. Cuando un estudiante hace su a fondo su retrospección cada noche, limpia su cuerpo de deseos y empieza a trabajar para construir su cuerpo alma.

* * *

Una noche, dos Auxiliares tuvieron la oportunidad de ver a tres personas concentradas: una estudiante, un hombre corriente y un hombre de negocios. Todos ellos lo hicieron bien.

La estudiante era una mujer casada con dos niños adorables. Bañó a los niños, los metió en la cama y dejó algunas cosas preparadas para su marido. Dejó la casa en orden y luego se fue a la cama. Después de que se acostó, se relajó. Los Auxiliares vieron sus destellos de pensamiento hasta que dejaron de irradiar. Su mente se oscureció y entonces comenzó a evocar los acontecimientos del día. A veces su mente resplandecía y a veces se apagaba, primero rojo, luego negro, y luego verde y gris, mostrando las diferentes emociones por las que atravesaba. Finalmente, su mente se aclaró y un pálido azul y amarillo surgió de su cabeza. Luego se volvió y comenzó a dormir. Los Auxiliares la vieron como abandonó su cuerpo en un hermoso cuerpo de deseos, y se fue.


* * *

A continuación, los Auxiliares vieron a un hombre yaciendo en un catre en una pensión. Había tenido un día duro, tratando de conseguir algo para comer y dinero suficiente para pagar una cama donde dormir. Tenía dificultad para controlar su mente. La única cosa en la que se concentraba era cómo ganarse la vida. Su infancia se desplegaba ante él y se vio a sí mismo sentado en el regazo de su madre. Ella le estaba diciendo que fuera bueno y se hicieran un buen hombre. Él era feliz y alegre, hasta que su madre murió cuando tenía unos doce años. Después, pasó por algunos hogares con su padre, y luego se unió con algunos muchachos que le llevaron por mal camino. El hombre gimió y dijo:

- Madre, (qué diferentes hubieran sido las cosas si hubieras vivido!

- Su madre le dio instrucciones suficientes - dijo el Auxiliar - para el resto de su vida, si es usted capaz de resistir y ser honesto. Hay mucho que puede hacer si desea ser un hombre y no un pelele.

- Si pudiera encontrar un empleo, sería bondadoso - prometió el hombre - Haré por los demás lo que me gustaría que me hicieran.

- Hallará usted algún trabajo - prometió el Auxiliar.

El hombre pronto estuvo dormido y sobre su cuerpo. Su cuerpo de deseos aparecía muy feo, con colores lúgubres y fangosos, excepto el oscuro rojo de la pasión. Nunca vio a los Auxiliares. Sólo oyó al Auxiliar cómo hablaba a su ego. Los Auxiliares estaban seguros de que este hombre se rehabilitaría y lo haría mejor.

* * *

El último hombre era un astuto y duro hombre de negocios que yacía en su cama pensando sólo en cómo podría llevar a cabo una transacción que arruinaría a otro hombre que estaba en la misma clase de negocio. Maquinaba un plan de acción que llevaría lentamente a ese otro hombre fuera de los negocios. Después que se fue a dormir, se fue a su elegante oficina y planeó sobre su trabajo. Su imaginación corría con él y en el ojo de su mente veía dinero rodeándole por todas partes. Su cuerpo de deseos mostraba sólo codicia y egoísmo. Su cuerpo mental era muy grande.

Los Auxiliares comprobaron que el aspecto principal de la retrospección es que la persona debe tener un objeto o punto de concentración. Primero, debe estar en un lugar tranquilo, de tal modo que pueda observar los sucesos del día, destacar las imperfecciones y sustituirlas con cualquier cosa que sea buena.

En la concentración o retrospección para limpiar los propios vehículos, se deben repasar los sucesos del día hacia atrás. El estudiante debe ser justo y equitativo consigo mismo. Debe tratar firmemente de castigarse a sí mismo cuando haya hecho algo incorrecto y elogiarse donde ha hecho algo bueno.

El objetivo es adiestrar a la conciencia de tal modo, que se vea incomodada cuando se cometa lo incorrecto, lo que perturbará a la persona hasta que el error sea dominado. Después de que se hace esto durante un tiempo, el individuo cesará de actuar incorrectamente y obrará rectamente sin esperar recompensa.


La persona que desee llegar a ser un Auxiliar Invisible debe llevar un inventario de su vida y darse cuenta de lo que necesita eliminar y dónde necesita mejorar. Debe buscar el camino de la regeneración. Tiene tres caminos para escoger. Primero, puede elegir estudiar las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental. Segundo, puede escoger el método de la Biblia. Tercero, puede decidirse por el camino del científico ocultista.

El camino de las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental es el más seguro y firme que yo conozco, porque enseña al estudiante cómo purificar su cuerpo de deseos día a día. Por este método se viven las experiencias del Cielo y el Purgatorio aquí y ahora.

El científico ocultista toma el sendero del intelecto y no acepta nada que no satisfaga a su inteligencia. A menos que sea extremadamente creyente terminará de purificarse en las regiones del Purgatorio.

El cristiano devocional reza y es bautizado y se une a una iglesia. Se llama a sí mismo una persona convertida y un hijo de Dios. Cuando muere va al Cielo y se monta en una nube y toca el arpa. No es capaz de reconocer que cualquier cosa que el hombre siembre, eso mismo cosechará.

Nuestro querido Hermano Mayor Cristo enseñó que un hombre debe hacer reparación de sus malas acciones. Si ha estafado alguna cosa a alguien, debe restituir lo que ha quitado a quien le pertenecía, o a su familia. Si un hombre hiere a una persona en un accidente, debe pagar los daños. Si la restitución no ss hace, tendrá que gastar su tiempo en el Purgatorio, limpiando su átomo simiente y luego, en otra vida, tendrá que equilibrar su cuenta y pagar sus deudas de destino.

Mucha gente ha descubierto que es mejor investigar a través de alguna organización que proporcione adiestramiento especial a través de líneas Místicas y Ocultas. Hay siete escuelas de Misterios Menores y cinco escuelas de Misterios Mayores. Cada una de las diversas escuelas de Misterios Menores tiene una escuela preparatoria que adiestra a los estudiantes para la admisión en la verdadera escuela. Toda la humanidad debe estudiar con una de esas escuelas. Cada una de esas escuelas es útil para la gente de determinada región o raza.

Los estudiantes son usualmente atraídos a las enseñanzas de la escuela más apropiada para su desarrollo pero, a veces, la gente comete errores y sigue enseñanzas que no son ajustadas a su desenvolvimiento espiritual. Los pueblos del mundo occidental deben estudiar los métodos ideados para sus necesidades y no seguir la disciplina utilizada por los pueblos del Este.

Las enseñanzas espirituales nunca deben ser vendida, por lo que es mejor no estudiar con una asociación que cobra por dar lecciones o por enseñar cómo desarrollar los poderes espirituales. Es correcto para los estudiantes hacer ofrendas voluntarias. Deben hacer su parte para financiar cualquier organización que hayan elegido, porque no se puede esperar obtener algo por nada.

Se me ha dicho que Jesús tiene la responsabilidad del trabajo de las iglesias y que tiene un conjunto de Auxiliares Invisibles trabajando con él. Estos Auxiliares fueron los discípulos de Cristo. Después hay trece Hermanos Mayores que tienen a su cargo a aquellas personas que trabajan en el mundo como científicos.


Antes de que un estudiante pueda elevarse como Auxiliar Invisible, debe, primero, desarrollar lo suficiente el cuerpo alma para materializar su cuerpo si fueses necesario. Los Alquimistas Medievales lo llamaban el cuerpo astral porque por medio de él uno podía recorrer las regiones estelares. En otras palabras, ellos podían acostarse, dejar sus cuerpos y salir como Auxiliares a lejanas tierras y ayudar a otros en muchos lugares. Posteriormente, podían regresar a sus cuerpo e introducirse en ellos y volver a su diario trabajo como de costumbre.

El cuerpo alma es uno de los cuerpos del espíritu. Está compuesto de los dos éteres más elevados del cuerpo vital. Estos éteres se llaman el éter luminoso y el éter reflector. El cuerpo de deseos está en constante movimiento, pero el cuerpo alma no se mueve. Se construye desde la cabeza hacia abajo.

El cuerpo alma del hombre ordinario es sólo una línea. El cuerpo alma de un hombre que está comenzando a desarrollarse se extiende alrededor de unos tres centímetros más allá del borde del cuerpo vital. El tamaño del cuerpo alma de un Hermano Lego depende de cuántas iniciaciones haya recibido. El cuerpo alma de un Hermano Lego característico, con unas pocas iniciaciones, se extiende alrededor de un metro y medio más allá del borde del cuerpo de deseos. El cuerpo de deseos de una persona así se extiende unas cuarenta y cinco centímetros desde el cuerpo físico. Estos cuerpos superiores del hombre forman un aura ovalada que envuelve e interpenetra su cuerpo físico.

El Ángel ordinario tiene un aura de cerca de dos kilómetros de ancho aproximadamente, mientras que el aura de un Arcángel se extiende tan lejos como podamos extender la mirada. El aura de un Liberado es mucho más grande que esto. Es tan brillante que, cuando un Auxiliar la ve, queda casi cegado por el esplendor de su resplandeciente cuerpo alma y de su dorado cuerpo mental, y no puede ver su cuerpo de deseos profusamente coloreado. Cuando miramos a un Liberado, sólo podemos ver la resplandeciente luz de su semblante. El resto de su cuerpo es tan luminoso que no podemos mirarlo ni aún cuando estamos fuera de nuestro cuerpo físico durante el sueño. No podemos dar una idea de cuán lejos se extiende su aura en el espacio, porque eclipsa a nuestro Sol físico que provee a nuestra Tierra de luz y calor.

Para construir un cuerpo alma que sea lo bastante grande para ser usado como un vehículo para viajar, una persona debe vivir una vida de amor y servicio a la humanidad. Entonces, inconscientemente, atraerá mayor cantidad de los dos éteres superiores que serán incorporados a su cuerpo alma y este continuará creciendo. Cuanto más haga una persona por ayudar a otros, más crecerá su cuerpo alma; pero debe ser ineogísta y estar dispuesto a ayudar a todo el que pueda, sin tener en cuenta quién es. El cuerpo alma se empequeñecerá si no continuamos haciéndolo crecer. No se puede permanecer estático. Se avanza o se retrocede. Cuando avanzamos, agrandamos el cuerpo alma pero, cuando retrocedemos, perdemos algo de él.

Para ilustrar cómo los aspirantes pueden hacer que su cuerpo alma crezca, le relataremos cuatro historias verídicas del trabajo hecho por algunos Auxiliares que están tratando de seguir las sugerencias dadas en este capítulo.

Una vez, dos Auxiliares fueron a la casa de un hombre bebedor y celoso cuya esposa e hijo le temían. Regresaría a su casa borracho y golpearía a ambos. La mujer dijo a los Auxiliares cómo su marido la había estado tratando durante seis años.

- Se comporta muy bien cuando está sobrio - dijo.

Al poco rato, el hombre llegó a casa y el jovencito corrió hacia su madre. La Auxiliar se interpuso entre el hombre y el niño, porque vio que estaba borracho. Él agarró a la Auxiliar y masculló una maldición. Ella expandió su aura y el hombre pareció quedar helado en el sitio donde estaba, con sus manos y piernas separadas y la boca abierta.


- Vaya a sentarse - dijo la Auxiliar, y el hombre fue hasta la silla más próxima y se sentó, sobrio de repente.

- Ángel, )qué vas a hacerme? -preguntó.

- Deje de beber de una vez - le dijo - Deje de comer carne, pero puede continuar comiendo pescado durante seis meses. Después, abandone toda comida de carne, pollo y pescado. Debe usted tratar a su familia amablemente. Su esposa no le ha dado ningún motivo para estar celoso. Además, vaya a la iglesia con ellos.

- No nos gusta la iglesia de aquí - dijo la esposa.

La Auxiliar entonces les habló sobre sus enseñanzas y dónde conseguir los libros. Les dijo que podían estudiar y vivir las mismas enseñanzas.

- Lo haremos - dijo el hombre.

- Debe usted mejorar su hogar para su familia - dijo la Auxiliar mientras se iba - Si vuelve a beber, regresaré y le llevaré al Purgatorio.

Dijo esto porque sabía, por el aspecto del cuerpo vital del hombre, que no viviría mucho más, a menos que dejara de beber de una vez.

- Abandonaré la bebida y haré tal como ha dicho - prometió el hombre.

* * *

Otra noche, estos Auxiliares fueron enviados a un lugar donde una señora se hallaba enferma de neumonía. Estaba rezando para que la gente de la casa se mantuviese tranquila y no tocasen el piano ni pusiesen la radio tan ruidosamente. Había un amigo, tranquilo y amable, ayudándola, pero la señora no podía hacer nada para evitar que sus parientes hicieran tanto ruido.

Los Auxiliares se materializaron en la habitación de la mujer enferma, y le hablaron.

- Por favor, haga callar a esa gente de la habitación de al lado - dijo la enferma con voz frágil - Deseo que me dejen descansar, o morir en paz. Estoy demasiado débil y cansada.

La Auxiliar fue a la habitación vecina y la gente dejó de hacer ruido porque era una desconocida y querían oír lo que tenía que decir.

- La señora que está en esa habitación está muy enferma y deben hacer ustedes menos ruido - dijo la Auxiliar.

- Oh, no está tan enferma - dijo el hombre del piano - Está senil. Nosotros somos jóvenes y necesitamos música - y comenzó a tocar el piano otra vez.

- Deje de tocar, quédese tranquilo y váyase a dormir - dijo la Auxiliar - Es hora de que esté ya en la cama porque es mucho más de medianoche.

- Mujer - dijo el hombre - vaya a cuidar de la enferma mientras esté usted bien.

La Auxiliar desplegó su aura y la gente de la habitación escapó precipitadamente, a excepción del hombre que fue tan imprudente. La Auxiliar fue hacia él, le cogió por el cuello y el hombre se espantó.

- Oh, yo no sabía que usted era un Ángel - dijo - Estaremos callados hasta que ella se encuentre bien.


Luego los familiares se fueron a la cama. El acompañante de la enferma, que se llamaba Rex, dio las gracias a la Auxiliar.

- Estoy tan contento de que viniese, porque esta gente estaba a punto de despedirme y permitir que la señora muriese. Estoy contento de haber venido porque he visto a un Ángel.

Después de esto los Auxiliares trabajaron sobre la enferma y cuando partieron supieron que se repondría.

- Cuando se encuentre mejor debe poner su casa en orden - dijo el Auxiliar. Posteriormente, estos Auxiliares pasaron por aquel lugar en dos ocasiones y la casa estaba tranquila.

* * *

Una noche, unos Auxiliares fueron a la casa de un anciano y se reunieron con su esposa, hijos y algunos nietos. Conversaron sobre varias cosas y luego, gradualmente, les hablaron sobre sus enseñanzas.

- Ratas, no hay nada de verdad en eso - dijo el viejo riendo.

El Auxiliar no replicó, pero empezó a hablar sobre los diferentes trabajos que los Auxiliares hacen y la Auxiliar, inconscientemente, comenzó a resplandecer y a emitir rayos de luz muy hermosos.

El viejo tenía una pipa en su boca y se le cayó mientras miraba fijamente a la Auxiliar. El otro Auxiliar continuó hablando y mirando al anciano. Finalmente, el bastón de éste se deslizó hasta el suelo.

- )Estoy viendo Ángeles o visiones? -preguntó súbitamente.

- )Qué pasa, amigo mío? -interrogó el Auxiliar.

- Veo toda clase de hermosas luces y colores saliendo de esta joven - dijo el hombre - Señorita, )es usted un Ángel? Naturalmente que lo es. Bueno, tengo ochenta y ocho años y ahora veo uno. Caballero, )es usted también un Ángel? Dígame una cosa, )son humanas todas las personas que veo?.

- No lo sé. Eso depende de cómo lo vea usted - replicó el Auxiliar - El hombre tiene dos pares de ojos.

- )Dónde está el segundo par? - preguntó el anciano con una risa.

- Está en sus ojos - dijo el Auxiliar - Juntemos las manos y miremos tres o cuatro mil años atrás.

Entonces empezó a hablar sobre la vida del anciano y la reveló ante todos ellos. Se manifestó cómo conoció a su hermano y a sus padres y la visión avanzó hasta su vida presente. El anciano y el resto de la familiar estaba muy sorprendida e inquieta por lo que veían y oían. El Auxiliar les dijo a todos que, si viviesen vidas rectas, sus ojos podrían abrierse antes de que muriesen.

El anciano no tenía una vida muy limpia, así que el Auxiliar le dijo cómo purificarse y escapar al castigo que le esperaba.


Todos los miembros de la familia estaban muy interesados en la Auxiliar, a causa de su hermoso cuerpo alma y de su cuerpo de deseos.        Muchos colores se intercambiaban y llegaban a hacerse visibles. Los Auxiliares dejaron a esta gente mucho más sabia y feliz de lo que eran cuando ellos llegaron.

* * *

Una vez, unos Auxiliares vieron a un par de lobos a punto de atacar a un ciervo en un corral.

- Ve y espántalos - dijo el Auxiliar a una compañera, que no tenía mucha experiencia como Auxiliar.

- No puedo - dijo ella - me matarán y yo quiero vivir.

- Ven conmigo - dijo él, pero ella rehusó protestando.

- No, tengo miedo.

El Auxiliar fue, detuvo a los lobos, se hizo amigo de ellos y llamó a los otros Auxiliares para que vinieran junto a los lobos. La Auxiliar que había rehusado anteriormente, se acercó cautelosamente y actuando como si tuviera miedo. La otra Auxiliar tranquilizó al ciervo que estaba temblando de miedo porque estaba atado a un árbol en el corral.

El Auxiliar fue a la casa, despertó a los ocupantes y les dijo que pusieran al ciervo en el cobertizo o en el pajar porque de no hacerlo así lo matarían en el corral. Les dijeron que habían detenido a dos lobos que iban a matarlo.

Una jovencita oyó a los Auxiliares hablando sobre el ciervo y vino corriendo muy excitada. Venía gritando porque pensaba que habían matado a su cervatillo.

- No, está a salvo - dijo el Auxiliar.

La chica salió, desató al cervatillo y lo llevó dentro de la casa, pues era muy pequeño. Había un muchacho con los Auxiliares y quería saber qué animales eran aquellos, que parecían perros policías. Cuando se dio cuenta de que eran lobos, se apartó de ellos. Uno de los Auxiliares dijo a aquella gente que no ataran al cervatillo, porque no podría correr. Luego se llevaron a los lobos y los dejaron en un gran bosque.

Si siente usted el impulso de prestar un servicio al el mundo, debe empezar de una vez a prepararse para un nuevo campo de actividad. Tendrá usted que purificar su cuerpo y su mente. Tendrá que abandonar todos los hábitos perjudiciales, tan pronto como le sea posible. Necesitará reconocer a todos los hombres como a sus hermanos, porque todos son hijos del mismo Gran Ser, el Dios de nuestro Sistema Solar.

Debe usted vivir una vida coherente siete días a la semana y debe estar deseoso y ansioso de ayudar a otros. No quiero decir con esto que les demos posesiones mundanas, porque eso sólo puede perjudicarles. Debe usted darse a sí mismo. Debe estar dispuesto a animar y alentar, aconsejar y ayudar a todo el venga a usted.


Capítulo III

AUXILIARES INVISIBLES EN ACCIÓN

 

Cristo dio dos mandamientos a Sus discípulos cuando les dijo:

Predicad el evangelio y curad al enfermo.

Eso es exactamente lo que ahora los Auxiliares Invisibles pretenden hacer lo mejor que pueden. Cuando un Auxiliar está fuera de su cuerpo denso y es capaz de funcionar en su cuerpo de deseos bajo la dirección de un Hermano Lego o de una Hermana Lega que ha sido encargado de dirigirle, instruirle y cuidar de él, puede lograr grandes cosas como le mostraré muy pronto.

En muchas ocasiones, los Auxiliares explican las enseñanzas Místicas a quienes han salvado o ayudado. En tales casos han tenido una audiencia más atenta de lo que es posible hallar en circunstancias ordinarias. Estas personas han tenido una prueba visible, y se nos ha dicho que toman buena nota de ello.

Cada Auxiliar Invisible debe ser como el hombre que vivía en una casa al lado del camino, y que era amigo y auxiliador de todo el que pasaba por allí.

Cuando, niños pequeños, se nos enseñó que el fuego nos quemaría; que en el agua nos ahogaríamos si no poníamos mucho cuidado; que nuestros cuerpos eran más pesados que el aire y que, por lo tanto, una caída desde un precipicio o desde un gran edificio nos dañaría o causaría la muerte; que para nosotros era imposible penetrar en el interior de la tierra o atravesar paredes de piedra; y que era arriesgado trabajar bajo tierra por el peligro de que se hundiera.

Los Auxiliares, cuando están fuera de sus cuerpos ayudando a otros, no pueden verse afectados por el fuego, la tierra, el aire o el agua. Pueden bajar a las profundidades del océano. Pueden situarse sobre volcanes activos y penetrar en sus cráteres. Pueden viajar a través del aire como hacen las aves, y con mucha mayor velocidad, y algunos pueden penetrar en la tierra sin peligro. Se les tiene que enseñen todas estas cosas mientras están fuera de sus cuerpos durante el sueño. Al principio están temerosos pero, gradualmente, les abandona el miedo, y pueden atravesar las llamas para rescatar a alguien e, incluso, consienten en ser apuñalados o disparados, porque saben que están revestidos de sus cuerpos de deseos y en una misión de misericordia nadie puede herirles.

El trabajo de los Auxiliares Invisibles es un tema muy amplio y fascinante. Se dice que la verdad es más descabellada que la ficción, y yo estoy convencido de que realmente lo es. Hay una variedad muy grande de seres que están comprometidos en este eficaz trabajo de ayudar a la humanidad. Enumeraré algunos de ellos: Están, los Espíritus de la Naturaleza, que incluyen las Salamandras, los Silfos, Ondinas, Gnomos y Hadas. Luego, están los Devas, los Ángeles de la Luna, los Arcángeles del Sol (Cristo es uno de estos Grandes Seres) y otros Grandes Seres de Venus y de los otros planetas de nuestro Sistema Solar.

Además de éstos, hay Auxiliares Invisibles entre la humanidad ordinaria. En este capítulo me limitaré a esta clase solamente, y le hablaré del actual trabajo en el que están implicados Auxiliares que tienen cuerpos físicos, y que son trabajadores durante el día, puesto que deben ganarse la vida.


Max Heindel, que fundó la Fraternidad Rosacruz bajo la guía de los Hermanos Mayores, nos ha dicho que los Auxiliares Invisibles están agrupados en equipos de doce, bajo la dirección de un jefe competente, que frecuentemente es un médico, y que trabajan sobre los cuerpos invisibles de la gente enferma y les alivian o los sanan.

Muchos que son Auxiliares durante la noche no recuerdan por la mañana lo que hicieron mientras laboraban fuera de sus cuerpos. Otros recuerdan ocasionalmente haberse encontrado con personas que conocen, o diversos incidentes que tuvieron lugar y que les impresionaron, de tal manera que se les hace factible traerlos a la memoria. Luego, hay otros que algunas veces pueden recordar escenas completas y describir lo que se dijo y se hizo por todos los presentes. Los Auxiliares Invisibles conscientes son capaces de recordar todo lo que hacen, porque su conciencia se mantiene ininterrumpidamente. Hay ocasiones, sin embargo, en que sus instructores los duermen temporalmente, porque pueden pensar que es mejor para ellos no recordar determinados viajes realizados o trabajos hechos cuando están fuera de sus cuerpos en misiones importantes.

Algunos grupos de Auxiliares Invisibles trabajan principalmente con los enfermos, yendo de paciente en paciente, frecuentemente materializando una mano o un brazo para hacer lo que sea necesario. Pueden incluso materializar sus cuerpos completos.

Dos Auxiliares fueron una noche a un barco de pesca para extraer una espina de pescado incrustada en la mano de un hombre, que se había inflamado al doble de su tamaño normal. Tenía fiebre alta y yacía en su litera incapaz de dormir. Cuando los Auxiliares se le acercaron, pensó que eran Ángeles, y les pidió que lo ayudaran. Los Auxiliares se materializaron y uno de ellos agarró firmemente la mano herida, mientras el otro puso sus dedos debajo de la espina para empujarla hacia afuera. Esto causó dolor al hombre, que gritó tan fuertemente que algunos de los pescadores acudieron al camarote. Cuando vieron a los Auxiliares, se frotaron los ojos, porque no podían creer lo que estaban viendo.

Entonces, uno de ellos llamó al resto. Acudieron todos y se detuvieron a distancia observando lo que estaba ocurriendo. Después de extraer la espina, los Auxiliares masajearon el brazo del hombre, lavaron su mano en agua salada y le aplicaron una venda de sal húmeda. Le dijeron que se lavara la mano dos veces al día en agua salada. Luego, se fueron para seguir con sus trabajos.

* * *

Otra noche, estos dos Auxiliares sobrevolaban las Islas Hawai, cuando percibieron a un niño blanco con una fina espina de pescado atascada en la garganta. Ésta estaba tan inflamada que le niño había entrado en shock. Había mucha gente reunida en la habitación, pero no podían ayudar. Dos médicos que estaban presentes querían mandar a buscar a un cirujano para extraer la espina. Los Auxiliares se materializaron, y uno dijo:

- Nosotros podemos sacarla.

El médico se rió de la Auxiliar y dijo:

- Se ha vuelto loca con el calor.


La madre del muchacho le pidió que hiciera algo para salvar la vida del niño. Los Auxiliares fueron hasta el niño, que estaba en la cama. Uno sostuvo al joven mientras el otro empujaba la espina hacia afuera. Cuando una persona está fuera de su cuerpo denso, tiene clarividencia. Gracias a esta habilidad, la Auxiliar vio donde estaba la espina. Entonces desmaterializó su mano y la puso en su garganta, detrás y debajo de la espina, y empujó, mientras materializaba un dedo. El joven carraspeó y tosió; la espina saltó fuera de la boca y la Auxiliar la tomó y se la dio a su madre. Los médicos miraban asombrados. Entonces, los Auxiliares dieron al muchacho algo de agua salada para que hiciera gargarismos y le dejaron ir. La gente hizo muchas preguntas a los Auxiliares, que ellos contestaron, y luego se fueron.

* * *

He aquí un extraño caso de sanación: En Europa, algunos Auxiliares Invisibles encontraron a un pobre granjero que había sido asaltado por soldados. Le habían disparado y le habían dado por muerto. Los Auxiliares le sacaron treinta y un proyectiles del tórax y lo llevaron adonde pudiera recibir refugio, comida y cuidados. En la segunda visita lo hallaron recobrándose rápidamente. No era su destino morir entonces.

* * *

Diversas enfermedades se tratan con éxito. Deseo hablarle de varios aspectos de esta labor llevada a cabo por los Auxiliares, para lo que he recopilado muchos sucesos actuales. Cuando tiene lugar una muerte, siempre hay alguien presente para auxiliar al espíritu, que generalmente está asustado e incapaz de entender qué le ha ocurrido. Usualmente, dos personas llevan al espíritu al Mundo del Deseo, donde es cuidado por otros Auxiliares, que son Iniciados. Éstos le explican algunas cosas y le ayudan a acomodarse a las nuevas condiciones.

Los suicidas son difíciles de manejar, porque quieren volver a entrar en sus cuerpos físicos y llegan a comportarse violentamente si alguien se aproxima a ellos. Generalmente, los Auxiliares solos no pueden controlarlos. Algún Hermano Lego o Hermana Lega tienen que acudir y, dulcemente, hacerlos dormir. Luego, pueden llevarlos hasta el Mundo del Deseo, donde los suicidas son custodiados. Deben permanecer allí durante un período de tiempo que puede ser largo o corto, en concordancia con el tiempo que debían haber vivido normalmente.

Los bebés son llevados al Cielo exactamente igual como cualquiera lleva a un bebé normalmente. Un Auxiliar recuerda haber llevado a dos bebés en sendas ocasiones. En un caso, dos Auxiliares cumpliendo lo que se les dijo que hicieran, tomaron un autobús que iba a San Luis. Había una madre en él con un bebé de color que acababa de morir.

Uno de los Auxiliares tomó al ego del bebé muerto en sus brazos y lo llevó así, durante un tiempo, antes de llevarlo al mundo de los Niños. Esta Auxiliar era nueva en este trabajo y tuvo que esperar hasta que otro Auxiliar quedara libre para acompañarla.

* * *

Una noche, a unos Auxiliares Invisibles se les dijo que fueran al Sur del Océano Atlántico, donde se les mostró un vapor en problemas. Se les dijo que se hundiría con todos los pasajeros a bordo, y que debían hundirse con él. El buque era un carguero que llevaba seis mujeres y cuarenta y dos hombres. Había chocado con algo que le había ocasionado un gran agujero en el casco y el agua estaba entrando rápidamente.

Después de materializarse, los Auxiliares fueron a la cabina, donde las mujeres estaban reunidas y trataron de calmarlas. El capitán llegó y dijo que toda esperanza de salvar el barco se había perdido y que no se podían soltar los botes salvavidas porque el mar estaba demasiado encrespado. Ya habían perdido dos botes. La gente rezaba y pedía a los Auxiliares que los salvaran. Uno de ellos les dijo que todo iría bien y que si debían morir, todos regresarían en poco tiempo.


Súbitamente, el barco se escoró durante unos cinco minutos, se estremeció un poco cuando la caldera explotó y luego, se hundió. Finalmente, golpeó el fondo, se tumbó sobre un costado y se hundió en el lodo. Todos se preguntaban qué había ocurrido, sin darse cuenta de que estaban muertos. Decían que, al principio, se habían sentido como asfixiados por la falta de aire, pero luego esa sensación les había abandonado. Se les instruyó para seguir a los Auxiliares, que los llevaron hasta la Zona Fronteriza, donde se les dijo que estaban muertos.

A la salida, un Auxiliar recuerda haber visto muchas clases de peces en lo profundo del océano. Algunos de ellos eran de un tamaño enorme. Nadaban alrededor del barco e incluso trataron de atrapar a los Auxiliares, que se escabulleron cuando les embistieron.

* * *

Durante los últimos años, los barcos han tenido una creciente dificultad para desplazarse de un lugar a otro, debido a la elevación del fondo del mar, a tempestades y a imprudencias de diferente índole. En una ocasión, alguien de a bordo había intentado hundir el barco y había abierto la sentina. La bodega inferior estaba inundada y el barco se había escorado hacia un lado. Se hundiría si no se enviaba ayuda a aquella gente, porque los marineros no sabían dónde buscar el problema y, además de eso, era peligroso abrir la trampilla que conducía al fondo del barco. Los Auxiliares dijeron al capitán cuál era el problema y que bajarían a solucionarlo. El capitán les dijo que estaban locos y que se ahogarían.

- No, estaremos perfectamente.- dijo uno de los Auxiliares.

El capitán les dio una llave inglesa y bajaron a la bodega del navío. Un Auxiliar materializó una mano y cerró la sentina. Los Auxiliares regresaron junto al capitán y éste les dio las gracias. Después desaparecieron.

* * *

Hay una ley de la naturaleza según la cual un cuerpo puede extraer éter del aire temporalmente. Esto lo hacen habitualmente los Auxiliares, a quienes primero se les enseña a hacerlo inconscientemente con la ayuda de algún Hermano o Hermana Lega. También se les dota de poderes especiales para realizar trabajos que pueden ser difíciles. Por ejemplo, no es fácil controlar serpientes venenosas ni bestias salvajes, que están, no obstante, controladas por Espíritus Grupo que parecen ser tan malos como sus pupilos.

Una vez, dos Auxiliares fueron al lejano norte, donde un barco bacaladero había sufrido una vía de agua y se estaba hundiendo rápidamente. Estaban demasiado lejos de la costa para ganarla a nado. Los Auxiliares se materializaron de tal manera que fueron visibles y parecían tal como si estuvieran en sus cuerpos físicos. Encontraron unas mantas y las atrancaron apretadamente en la grieta del barco. Se pusieron a trabajar las bombas a toda potencia y el barco tomó rumbo a la costa. Estaba lloviendo y el viento era muy fuerte.

Los pescadores querían saber quiénes eran los desconocidos y cómo habían llegado hasta la embarcación. Cuando los Auxiliares, que ni siquiera se habían mojado, entraron en el interior del barco, los hombres tuvieron miedo. Querían darles de comer. Éstos trataron de explicarles que ellos tenían cuerpos humanos, pero que esos cuerpos estaban durmiendo muy lejos. Dijeron que regresarían a sus cuerpos cuando fuera el momento de despertarse. Naturalmente, aquella gente, que nunca había estudiado las enseñanzas Místicas, se quedó profundamente perpleja ante todo esto, pero quedaron muy agradecidos por la ayuda recibida.

* * *


Un amigo me contó esta extraordinaria experiencia: Dos Auxiliares fueron enviados al capitán de un barco que se dirigía hacia los Estados Unidos, para decirle que se detuviese y reparase una vía de agua. El barco estaba lejos de tierra y el capitán no sabía nada de la avería. Los Auxiliares se materializaron y se lo dijeron al capitán que, al principio, rehusó creerles, pero envió a un hombre a investigar. El hombre regresó y dijo al capitán que había una grieta en el barco. El capitán casi se desmaya del susto.

El capitán detuvo el barco, escogió algunos hombres y bajó al interior del buque. La gente que iba a bordo comenzó a asustarse y casi se desata el pánico, pero uno de los Auxiliares los tranquilizó. El capitán necesitaba a alguien que se introdujera en el agua y sostuviese una plancha cuadrada para asegurarla desde el interior.

Los Auxiliares dijeron que ellos harían el trabajo. El capitán se opuso a que la Auxiliar bajase y le dijo que se ahogaría o que un tiburón la atraparía.

- No, estaré perfectamente- dijo ella.

Cuando el Auxiliar tomó la plancha, que medía alrededor de medio metro cuadrado, y comenzó a descender por la escalera de cuerda, la Auxiliar lo siguió, aunque el capitán la sujetó para mantenerla sobre cubierta. Ella se zafó de sus dedos y bajó hasta el mar. El agujero estaba unos tres metros bajo la línea de flotación y los Auxiliares tuvieron que hundirse en el agua para colocar la plancha. Se hizo la reparación y, cuando los Auxiliares regresaron, aparecieron secos. Esto hizo que la gente que los vio se sorprendiese. Dos grandes peces saltaron en pos de los Auxiliares, golpearon contra el barco y murieron del impacto. Los marineros pensaron que los Auxiliares los habían matado.

* * *

En otra ocasión, una Hermana Lega dijo a unos Auxiliares que se apresuraran a ir a los Estados Unidos y avisar a unas personas para que salieran de su casa, porque iban a ser destruidas por un huracán. La Hermana Lega les mostró exactamente donde debían ir y les dijo:

- Deprisa.

En esa casa había algunas personas, con un niño de dos años. Su casa estaba en lo alto de una colina con vistas a las tierras bajas. Los Auxiliares despertaron a los adultos y éstos salieron corriendo de la casa dejando al niño dentro. Un Auxiliar le dijo al otro que entrase a buscar al niño, lo cual hizo, regresando justo antes de que el viento se llevara la casa. El viento la desplazó como dos manzanas, luego cayó por un precipicio y se rompió en pedazos. Los Auxiliares bajaron y recuperaron algo de ropa y de dinero de los escombros y lo que encontraron se lo dieron a la gente, que estaba muy agradecida de haber sido salvada de la muerte.

* * *

He aquí una extraña historia que ambos Auxiliares recordaron claramente a la mañana siguiente: Fueron enviados a una granja de Texas a ayudar a un hombre que estaba siendo acosado por un toro. El toro se había puesto furioso y había perseguido al hombre, que había trepado en un establo tan alto como pudo. El toro estaba debajo, de tal manera que el hombre no podía bajar y rezaba pidiendo ayuda. Estaba demasiado lejos de la casa para llamar a alguien.


Uno de los Auxiliares era particularmente aficionada a los animales, pero no a los toros enfurecidos. Sin embargo, fue hacia el toro, lo tranquilizó y éste la siguió fuera del granero. El hombre entonces bajó y quiso saber de dónde había venido el toro tan temprano por la mañana. Él había salido a ordeñar. Cuando ella le dijo que eran Auxiliares de la humanidad y que podían ir a ayudar a los que estaban en problemas, el la miró sorprendido y comenzó a ponerse nervioso, así que se marchó. La misma Auxiliar recordaba lo asustado que había estado el hombre, porque ella se había contagiado de su estado. Ella sabía exactamente qué sentía el hombre cuando el toro iba tras él.

Los que son Auxiliares y pueden recordar algunas de las cosas que han hecho fuera de sus cuerpos físicos, mientras dormían plácidamente durante la noche, entenderán qué satisfacción producen estos recuerdos.

* * *

Una noche, dos Auxiliares fueron a Sudamérica. Se detuvieron en un pequeño lago que vertía sus aguas en un río que desembocaba en el Amazonas. Era una noche de luna y mucha gente iba en botes de remos, pasando ante ellos durante un buen rato. Los Auxiliares se acercaron al agua y vieron muchos peces nadando entre las hierbas, en las aguas claras. Luego, fueron hasta un hotel cercano y se materializaron. El propietario estaba sentado en un gran porche. Una doncella salió al encuentro de los Auxiliares, pensando que eran clientes y preguntándoles si querían algo. Algunos niños la seguían.

- No, no necesito nada.- dijo la Auxiliar - )Qué pasa con usted?

La mujer dijo que había sido despedida y que era su última noche de trabajo. Entonces fue hacia el lago, se introdujo en un bote y remó lejos hacia donde las aguas eran muy profundas y rápidas. Súbitamente, saltó. La Auxiliar dijo a su compañero:

- (Mira! Ha saltado al lago. (Sálvala!

Él contestó:

- Ve tú, yo iré en la barca.

La Auxiliar se apresuró hacia el lugar del lago donde la mujer había saltado, descendió y la alcanzó a unos treinta metros de donde había desaparecido. El otro Auxiliar se apresuró hacia el lugar del accidente en el bote; ambos la depositaron en él y volvieron a tierra. La gente estaba pasmada con los Auxiliares y les hacían muchas preguntas, que ellos contestaron. La Auxiliar que se había introducido en el agua estaba encantada de su éxito al rescatar a la infeliz mujer. Dijo a los presentes que las consecuencias hubieran sido que ella se habría ahogado.

Entonces una anciana pidió al Auxiliar que fuera a su casa y viese a una señora enferma. Ellos encontraron a su madre muy enferma con una indigestión nerviosa, y pudieron auxiliarla en gran medida. Le dieron indicaciones sobre su comida y qué tendría que hacer para ponerse bien.

* * *

He aquí cómo fueron salvados algunos Esquimales en el lejano norte. Estaban sobre un gran trozo de hielo que se había desprendido y flotaba en el mar. Había un amplio espacio de mar a su alrededor. Los Esquimales llevaban dos días en él y el asunto parecía irremediable. Sabían que, si se introducían el agua, se congelarían. Los Auxiliares llevaron por el aire a los adultos y los pusieron a salvo sin mucha dificultad pero, cuando tomaron a los niños, éstos gritaban y se retorcían en sus brazos, porque no estaban acostumbrados a los extraños. Los perros y el trineo fueron trasladados de la misma forma. Había veinticinco personas y veintidós perros.


Los Esquimales, creyeron que los Auxiliares eran Ángeles, les dieron las gracias y se fueron hacia sus casas, mientras aquéllos continuaron su trabajo. Los Auxiliares Invisibles pueden hablar a todas las personas y hacerse entender, porque hablan el lenguaje del alma.

* * *

Los Auxiliares Invisibles también ayudan a los animales de varias maneras. Sé de un cierto número de casos en que osos polares han sido liberados de trampas. He aquí uno: Mientras estaban en el lejano norte, unos Auxiliares Invisibles vieron cuatro lindos osos blancos. Uno había caído en una trampa, y estaba muy furioso. Su pareja, con otros más, estaba también allí. Cuando los Auxiliares Invisibles llegaron, los osos les mostraron los dientes, que eran hermosos y blancos. También enseñaron sus afiladas garras. Llevó a los Auxiliares unos diez minutos tranquilizar a los osos, porque no podían abrir la trampa y liberar al cautivo. Finalmente lo consiguieron y los osos se pusieron de pie alrededor de los Auxiliares, que jugaron un rato con ellos ya que se volvieron muy cariñosos. Cuando los Auxiliares iniciaron su marcha, los osos les siguieron durante largo rato.

Los Auxiliares se encontraron a dos tramperos, que dijeron que eran los propietarios de la trampa y querían disparar a los cuatro osos. Un Auxiliar les dijo que les disparase si podían. Ellos lo intentaron y no pudieron, así que se asustaron.

Los estudiantes ocultos saben que las Salamandras son Espíritus de la Naturaleza que producen el fuego. Sin su actividad no se puede disparar ningún arma, ni encender ningún fuego. Esto explica cómo los tres jóvenes hebreos pudieron ser arrojados a un horno encendido y no quemarse. La cuarta persona a quién el rey vio en las llamas podía controlar a estos Espíritus de la Naturaleza, y así lo hizo.

En este caso el Maestro de estos Auxiliares podía controlar los Espíritus de la Naturaleza y por eso las armas no funcionaron. Los osos querían atacar a los tramperos y los Auxiliares los hicieron retirarse. Los hombre querían saber quiénes eran los Auxiliares y qué estaban haciendo en el norte, vestidos ligeramente y sin abrigos. Ellos contestaron que sólo eran gente que ayudaba a todas las cosas vivientes en apuros. Los tramperos querían saber donde vivían y un Auxiliar nombró su Estado. Se rieron al oír esto y dijeron que los Auxiliares estaban locos porque aquel Estado estaba aproximadamente a unos cinco mil quinientos kilómetros de allí. Un Auxiliar les dijo que la distancia no era problema para ellos.

Los Auxiliares ordenaron a los osos seguir su camino, cosa que hicieron aunque no querían. Un Auxiliar dijo a los hombre que no podrían disparar a nada hasta el día siguiente a la misma hora. Les ordenó que se fueran directamente a casa y que se mantuvieran allí durante un día. Entretanto nada les causaría daño. Entonces los Auxiliares desaparecieron. Los tramperos tuvieron bastante en qué pensar después de aquella experiencia.

* * *


Una mañana, una Auxiliar se despertó con los recuerdos más encantadores entre los de sus últimos trabajos. Fue a algún lugar de Arabia, donde un caballo había muerto. Era un caballo doméstico llamado Frank, o algo similar. Este caballo había sido un precioso compañero de color marrón con una cabeza hermosamente modelada. Había llegado a viejo y estaba muy delgado. Sus dientes eran tan pocos que ya no podía comer grano ni pasto por mucho tiempo más; así que le dispararon para acabar con sus problemas. La familia estaba apenada por ello y se sentía disgustada por ello. Había otros Auxiliares Invisibles para llevarse el espíritu del caballo hacia el Mundo del Deseo, pero esta Auxiliar quería hacerlo ella. Levantó el cuerpo etérico del caballo, dobló sus patas cuidadosamente y así pudo llevarlo sin problemas.

La Auxiliar recordaba claramente, al día siguiente, lo hermoso que parecía el caballo mientras yacía en sus brazos completamente despierto pero perfectamente tranquilo y sin ningún miedo. Atravesó con él la pared del granero, que era gris y despintada. Notó, cuando salía, que había un poco de heno en el suelo del interior. Tenía una mano libre y, mientras se alejaba llevando el cuerpo de deseos del caballo, le palmeó tiernamente el cuello y dijo:

- Querido viejo Frank.

Quizás sonría usted ante esto y diga:

- No tiene sentido.

Sin embargo, es verdad. Los animales son nuestros hermanos menores y están siendo auxiliados en su evolución, de igual modo que nosotros fuimos ayudados cuando estábamos en nuestra etapa animal en el Período Lunar, aunque entonces éramos muy diferentes. Los animales actuales están en un estadio superior al que tuvimos nosotros entonces. Ellos están aquí en la Tierra para aprender lecciones y adelantar en la evolución, igual que estamos los humanos y, si somos bondadosos con ellos, estemos seguros de que cosecharemos lo que hemos sembrado.

* * *

Una noche, mientras unos Auxiliares iban por el campo, vieron a unos cazadores huyendo de unos lobos y descendieron para ayudarles. Tuvieron que pedir ayuda, porque no podían hacer que el Espíritu Grupo les obedeciera e hiciera que los lobos se detuviesen. Alguien que tenía la capacidad de hacerlo, llegó. Los que huían eran cuatro hombres blancos y uno de color, que era el cocinero. Habían salido de caza y los lobos los habían alejado de su choza. El cocinero parecía morir de miedo y había palidecido del susto. Estaba temblando como una hoja. Cuando vio materializarse a una Auxiliar le dijo:

- Por favor, Ángel, ayúdame a volver a mi hogar y seré un buen cristiano, e iré a la iglesia.

La Auxiliar le dijo que no matara nunca por deporte, sino sólo cuando necesitase comida. Ella no tenía tiempo de explicarle que no era un Ángel sino un ser humano que era capaz de salir de su cuerpo durante la noche y trabajar en su cuerpo de deseos. Los hombres prometieron que nunca volverían a cazar. La Auxiliar les dijo que encontrarían sus armas donde se les habían caído, mientras huían de los enfurecidos lobos, y que llegarían a su campamento sin peligro.

* * *

Luego, los Auxiliares fueron hacia el Océano Atlántico y vieron un barco en peligro. Era una noche de tormenta, el barco había chocado con un iceberg y estaba seriamente dañado. Había cerca de doscientas personas en él. Los Auxiliares se materializaron y uno de ellos le dijo al capitán que soltara los botes salvavidas. Él le dijo que estaba loca, que si lo hacía todos se ahogarían en el rugiente mar. Ella volvió a insistir y él obedeció. Los dos Auxiliares ataron todos los botes juntos, uno detrás de otro, con la gente dentro y, luego, arrastraron los botes hasta que llegaron a tierra. Después, fueron a buscar el barco, pero se había hundido.


Naturalmente, el lector dirá que esto no puede ser posible. Pero, cuando los Auxiliares están trabajando en sus cuerpos de deseos, su vigor es mucho mayor que cuando están en sus cuerpos densos. Debido a esta fortaleza, los Auxiliares Invisibles deben ser muy cuidadosos para no causar lesiones a nadie. Se les enseña que están para ayudar a los que están en problemas y permitir que la Ley de Consecuencia se preocupe del resto.

* * *

Unos Auxiliares estaban de visita en la casa de un Hermano Lego, y éste se materializó y les permitió examinar algunos de sus libros. Se les dijo que observaran en dirección hacia América, cerca del oeste de Groenlandia. Se les mostró lo que estaba ocurriendo en ese lugar mediante la conciencia de Júpiter, que es parecida a una cinta cinematográfica. Vieron a dos osos intentando derribar la puerta de una casa. Se les ordenó que fueran a detenerles, que la gente estaba muy alterada, y que había una mujer allí que iba a dar a luz a tres niños y necesitaban ayuda.

Los Auxiliares se apresuraron hacia el lugar y hallaron a un elevado Hermano Lego, que también estaba allí para ayudarles. Un Auxiliar llamó a los hambrientos osos, estos le miraron y fueron a por él. El Hermano Lego hizo que se detuvieran y los ahuyentó. Los tres Auxiliares fueron hacia la puerta y llamaron. Una señora miró a través de una mirilla y les permitió entrar. Un Auxiliar le dijo que dos de ellos eran médicos y ella les habló de su hija que, dijo, se había asustado terriblemente. Se había puesto enferma y el médico más cercano vivía a cuarenta y cinco kilómetros de distancia.

No les contaré todos los detalles, pero los Auxiliares comenzaron inmediatamente los preparativos para el inmediato acontecimiento. Uno de los doctores observó a la mujer enferma y vio a las tres criaturas. Le dijo a su madre que calentara una gran cantidad de agua y la tuviese preparada. Las dos mujeres y el chico, que estaban allí solos, preguntaron a los Auxiliares que de dónde venían. Dos de los Auxiliares dijeron que de Estados Unidos y que el otro venía de Alemania. No parecieron creerlo.

Los Auxiliares les dijeron que ellos salían cada noche a ayudar a la gente por todo el mundo y que se les conocía como Auxiliares Invisibles. El chico habló y dijo:

- No existen cosas tales como Auxiliares Invisibles o Ángeles.

Algún día descubrirá ese chico su error. Mucha gente sabe que hay Ángeles y Auxiliares Invisibles, porque los han visto.

Era una noche muy fría y aquellas personas estaban vestidas con ropas de dormir muy abrigadas que les cubrían de la cabeza a los pies. Llegó el primer bebé y lo colocaron en un barreño sobre la estufa, con un pedazo de madera debajo para evitar que se quemara. La cabeza del bebé estaba fuera del agua y uno de los Auxiliares lo vigilaba cuidadosamente. Después de que el bebé estuvo bien calentito, el Auxiliar lo bañó cariñosamente y lo puso en un lugar caldeado. Los dos doctores permanecían cerca de la madre para ayudarla. Pronto, el segundo bebé fue trasladado a la cocina para calentarlo y bañarlo, y lo pusieron en una cacerola de agua. Luego, llegó el tercer bebé. El Auxiliar y la abuela estaban muy excitados y felices, trabajando con ellos.


Los recién nacidos eran dos niñas y un niño, y cada uno pesó unos dos kilos y medio. Los Auxiliares tomaron en sus manos a los tres niños y se los entregaron a su madre. El médico responsable le escribió algunas recomendaciones, dijo a la madre que las llevase a cabo en cuanto le fuese posible y luego los Auxiliares se marcharon. Dos de ellos han estado allí de nuevo al menos dos veces, y hallaron a la madre ganando fuerzas lentamente y a los niños bien y creciendo rápidamente. )No está usted de acuerdo conmigo en que ese fue un servicio real a la humanidad? Uno de los Auxiliares no ha cesado todavía de maravillarse de las extrañas cosas que vio en aquella visita al lejano norte.

* * *

Una noche, un Auxiliar fue enviado a un barco, a cierta distancia de la costa de África. Se le dijo que, al llegar allí, vería a una niña en el agua. Debía sacarla y situarla en un bote salvavidas con los otros supervivientes. El Auxiliar fue y encontró a la niña flotando en el agua y alejándose de los botes. Cuando alcanzó a la niña, vio tres tiburones siguiendola y otro justo debajo de ella. Parecían no molestala. Probablemente algún Gran Ser había dicho al Espíritu Grupo de los tiburones que no permitiese que éstos hiriesen a la niña.

El Auxiliar descendió, asió a la niña, y la llevó a un bote. Algunas mujeres gritaron ante la extraña visión, y casi vuelcan los botes. Sentó a la niña en el bote y dijo a la gente que fuesen hacia el sur.

- Están ustedes a unos siete kilómetros de tierra.- dijo.

Un hombre dijo al Auxiliar que se introdujera en el bote, pero él contestó que no podía porque tenía otro trabajo que hacer. Dijo también que la madre de la niña la recuperaría en uno o dos días. El Auxiliar regresó al barco y vio mucha gente muerta, a la que los piratas habían disparado. Mucha gente había caído al agua y los tiburones los habían devorado, porque había muchos de ellos por los alrededores.

* * *

Dos Auxiliares fueron a Europa, cerca de una pequeña extensión de agua y vieron un gran hotel casi destruido por el fuego. Todo el mundo había salido de él excepto una niña de seis años, que permanecía en el edificio en la cuarta planta. Su madre estaba llorando y rezando para que alguien salvara a la niña. Un hombre intentó entrar en el edificio en llamas para rescatarla, pero la policía y los bomberos no le permitieron hacerlo.

Entonces, los Auxiliares se materializaron y fueron al lugar; la policía trató de hacerles retroceder. A pesar de ello los Auxiliares continuaron su camino hasta el quicio de la puerta, subieron las escaleras y llegaron a la habitación de la niña. Estaba en la ventana, llorando. La habitación estaba llena de humo. Los Auxiliares fueron hacia ella, el Auxiliar la agarró y comenzó a ir hacia la puerta, pero las llamas les hicieron retroceder. Entonces el otro Auxiliar comenzó a ponerse un poco nervioso.

- )Cómo podremos salir con ella?, porque se quemará - preguntó la Auxiliar.

- Saldremos por la ventana - dijo el Auxiliar.

Justo entonces la escalera se derrumbó y ellos salieron por la ventana flotando hasta el suelo sin peligro. La madre se precipitó a abrazar a la niña, y los Auxiliares desaparecieron.

* * *

Aquella noche los Auxiliares viajaron a África, donde vieron a cuatro leones rodeando a una niña y a su madre. Estaban echándoseles encima cuando los Auxiliares se precipitaron a su rescate. Uno tomó a la niña y el otro a la madre y se elevaron en el aire. Llegaron justo a tiempo, porque los leones se abalanzaban hacia ellas.


Los Auxiliares se alejaron un poco y hallaron un lugar despejado donde se había construido una casa sobre pilotes. Era el lugar donde vivían, y los Auxiliares las bajaron. La mujer dijo que ella y su hija habían ido a dar un corto paseo y se habían perdido mientras cogían flores.

* * *

Otra noche, unos Auxiliares fueron a una rancho en Wisconsin para ayudar a una familia que se acaba de establecer allí. Era gente pobre y les habían cedido aquel lugar porque estaba en ruinas. Habían tomado la cena y se habían ido a la cama sin saber que el lugar estaba invadido de serpientes peligrosas. La casa tenía agujeros en el suelo y las paredes, a través de los cuales las serpientes se habían deslizado al interior. Había ocho serpientes en la casa cuando llegaron los Auxiliares.

Cuando los Auxiliares los despertaron, se pusieron nerviosos y aquéllos tuvieron dificultades para conseguir que entendieran que estaban allí para ayudarles. Estaban a unos cinco kilómetros en la afueras, sin vecinos cercanos. Los Auxiliares los enviaron a la ciudad, les dijeron que permanecieran allí hasta el día siguiente y que dejaran a los niños en la ciudad hasta que repararan la casa para que pudieran regresar con seguridad.

Los Auxiliares vieron unas veinte serpientes grandes en aquel sitio. Aquella gente no quería que los Auxiliares les abandonaran pero los dejaron después de conducirlos fuera de peligro. Uno de aquellos Auxiliares regresó posteriormente y les recomendó que consiguiesen algunos cerdos. Les dijo que los cerdos limpiarían el lugar de serpientes, ya que éstas temen a los cerdos usualmente.

* * *

Los Auxiliares Invisibles ayudan a menudo a personas que han sido asaltadas o están a punto de serlo. En todos los casos, los que han sido ayudados no merecían tal desgracia, o no se les hubiera dado ninguna ayuda. Mucha gente al borde del suicidio ha sido disuadida de tomar una decisión tan espantosa.

Una joven estaba a punto de saltar a un precipicio, cuando los Auxiliares llegaron hasta ella, la tocaron en la espalda y le preguntaron por qué deseaba destruirse a sí misma. Ella dijo que la vida no valía la pena vivirla. Los Auxiliares Invisibles, que se habían materializado, le dijeron que se sentara y hablase con ellos un rato y luego si aún quería matarse, podría hacerlo así. Le dijeron qué consecuencias tendría su acto y ella se puso las manos en la cara y dijo:

- Para. He visto suficiente.

Imagino que la joven debe haber visualizado lo que los Auxiliares estaban describiendo. Ella les habló de una aventura amorosa. El joven que había estado llamándola, súbitamente, dejó de hacerlo y ella no sabía la razón. Escribió y telefoneó a su casa pero no recibió respuesta. Un Auxiliar explicó por qué ocurría eso y ella se sintió mucho mejor. Los Auxiliares la dejaron sonriendo a la puerta principal de su casa antes de que entrase.

* * *


Una noche se les dijo unos Auxiliares que fueran a ayudar a un aviador que estaba a punto de desmayarse mientras pilotaba un aparato. Los Auxiliares hallaron el avión sobrevolando unas montañas en el Este de los Estados Unidos. Primero, volaron a su lado. Luego, un Auxiliar le dijo a su acompañante que se materializara para que el piloto pudiera verla. Éste la vio justo antes de desmayarse. Los Auxiliares se precipitaron dentro y la Auxiliar se sentó y pilotó el aparato, que ya empezaba a bajar el morro. El Auxiliar le dijo que elevara el aparato hasta los 350 metros. El avión subió y, después de considerar la situación, le dijo otra vez:

- Sube 350 metros más.

Entonces se elevaron sobre las montañas.

El Auxiliar comenzó a trabajar sobre el piloto inconsciente y, después de hacer que volviese en sí, le preguntó dónde aterrizar. El piloto se lo dijo. Los Auxiliares vieron las luces en el campo y uno de ellos le dijo a la otra:

- Baja las ruedas - lo que ésta hizo.

Entonces el Auxiliar dijo:

- Para el motor y baja en punto muerto.

Cuando el avión estaba a menos de 35 metros del suelo, el Auxiliar suspendió la gravedad y el aparato se detuvo suavemente. Entonces el Auxiliar lo hizo descender lentamente hacia el suelo, cerca de la zona de aterrizaje. El Auxiliar desapareció y observó lo que ocurría. El piloto salió tambaleándose y dijo:

- Estoy enfermo.

- Llegas quince minutos antes de la hora y con fuerte viento en contra - le dijo un hombre - Vete a casa y descansa.

Los Auxiliares fueron tras él y lo vieron sentado en una silla con la cabeza entre las manos. El Auxiliar le dijo a su compañera que se materializara y tocara al piloto. Ella lo hizo, el piloto la miró y dijo:

- (Oh, Ángel, sólo imagina qué pudiera haber ocurrido si me desmayo! Hace unos días estaba discutiendo con un hombre que dijo que había Ángeles y que él había visto uno. Le dije que estaba soñando. Él me dijo que yo vería un Ángel una de estas noches y que sería probable que viese dos juntos.

La Auxiliar le dijo al piloto que había muchos Ángeles.

- Sería bueno que buscara usted el reino de Dios - dijo ella.

- No sé cómo rezar - dijo el piloto.

La Auxiliar le dijo entonces qué debía hacer y que debía prometer hacerlo, y él lo prometió.

- Ángel, déjame tocarte - suplicó el piloto.

La Auxiliar extendió su mano hacia él que, al tocarla, brincó súbitamente.

- )Qué pasa? - preguntó ella.

- Sentí como un choque, pero ya estoy bien ahora - respondió él.

La Auxiliar le dijo que se diese la vuelta, él lo hizo, y ella se desmaterializó rápidamente y desapareció.

- Bien, he visto y tocado a un Ángel - exclamó el piloto - (Caramba!, olía como una rosa.

* * *


Otra noche, dos Auxiliares salvaron a dos hermosos osos polares que estaban atrapados en una trampa. Los pusieron en libertad y los curaron, pero, antes de que los osos pudieran irse, llegaron dos hombres, dispararon a los Auxiliares y casi hieren a uno de los osos. El Auxiliar rápidamente pidió al Espíritu Grupo de las Salamandras que mantuviese las armas inutilizadas.

Entonces los Auxiliares se dirigieron hacia donde los hombres estaban ocultos y los osos los siguieron. Cuando éstos olieron la pólvora de las armas, se enfurecieron y uno de ellos agarró a la Auxiliar con sus brazos.

- )Póngala en el suelo, Señor Oso! - ordenó el otro Auxiliar.

El hermoso oso la bajó lentamente.

- Así está mejor - dijo el Auxiliar con una voz afable - Debes olvidar y estrechar su mano, porque yo podría ponerme celoso y castigarte.

- Oh, déjale que me lleve - dijo la Auxiliar - es divertido y me gusta.

- Sí, también a mí me gusta que me lleven en brazos - replicó él - Pero si los osos ven a los hombres y se abalanzan a por ellos, éstos pueden atacarlos con cuchillos y asustarte de tal manera que te precipitarías hacia tu cuerpo y lo dañarías.

Y fue eso lo que casi ocurrió, porque los osos se abalanzaron hacia los cazadores y ellos se plantaron con sus cuchillos en alto. Los Auxiliares tuvieron que detener a los hombres y a los osos. Los hombres estaban tan terriblemente asustados que temblaban de pies a cabeza.

El Auxiliar dijo a los cazadores que nunca más cazaran osos, ni ningún otro animal para sacar beneficio de sus pieles.

- Si necesitáis comida, matad sólo un animal; y nunca pongáis trampas, porque los animales sufren intensamente antes de que se les encuentre - previno el Auxiliar.

Para ese entonces, la Auxiliar había tranquilizado a los osos. Estaba de pie entre ellos, hablando a la pareja, y ellos se comportaban amigablemente con ella. Los dos cazadores estaban observándola con gran miedo y sorpresa.

El Auxiliar dijo a los cazadores que regresaran a casa pero, cuando empezaron a moverse, los osos gruñeron y corrieron tras ellos. Los Auxiliares los llamaron e hicieron que regresaran. Los osos comenzaron a mascullar como si dijeran:

- Me gustaría ponerles la mano encima.

- No, no en este momento - dijo el Auxiliar.

Los osos se volvieron y lo miraron como si estuviesen sorprendidos de que leyesen sus pensamientos. Los Auxiliares enviaron a los osos polares en otra dirección, y desaparecieron.

* * *

Desde allí, estos Auxiliares fueron a ver a algunas personas enfermas y las ayudaron. Fueron junto a una joven que parecía tener unos veinticinco años, y que estaba tan enferma que difícilmente podía hablar. Estaba sola en su habitación. Vivía cerca de su lugar de trabajo, mientras que su verdadero hogar estaba distante. La joven explicó que tenía una vida dura y apenas obtenía lo suficiente para seguir viviendo.


- Quiero morir, aunque aún quisiera vivir - dijo - La gente con la que vivo casi nunca se acerca a mí. El médico ha venido aquí durante cuatro días seguidos, pero parezco estar peor. Por favor, déme un poco de agua porque tengo fiebre alta, y ayúdeme, por favor.

Un Auxiliar le dijo que debería hacer por ella misma lo mejor que pudiese. Que se le iría la fiebre y que sus pulmones se limpiarían. Trabajó sobre ella lentamente y, finalmente, consiguió que sus vías aéreas se limpiasen. Entonces, buscó a la patrona, que estaba durmiendo, y le ordenó, mientras dormía, que ayudase a la joven todo lo que pudiera.

Para cuando este Auxiliar regresó a la habitación de la joven enferma, el otro había aseado y aireado la habitación. La Auxiliar tomó entonces un cesto, fue a un restaurante a dos manzanas de allí y compró sopa de ostras y galletas saladas, que trajo para alimentar a la joven. Más tarde, los Auxiliares la metieron en la cama y le dijeron:

- Adiós - y prometieron que se pondría bien en unos diez días.

* * *

Les contaré un caso muy sorprendente que ocurrió una noche: Dos Auxiliares fueron enviados a cierta casa, donde una mujer acababa de ser asesinada por su propio hijo. Los Auxiliares tenían que hacer lo que pudiesen para llevar ante la justicia al hijo y, luego, calmar a la aterrorizada mujer, que permanecería al lado de su cuerpo después del tránsito. Llegaron a la casa, en el noroeste del país, y oyeron a la familia hablando. Una mujer joven quería ir a Florida durante el resto del invierno en vez de a California, como su madre había planeado. Tenía sólo unos doscientos dólares ahorrados y no quería gastarlos en un viaje, porque temía que pudiese ocurrir algo y lo necesitase para gastos inesperados.

La joven tenía un hermano de unos treinta años. Era un holgazán y vivía separado del resto de los miembros de su familia, que estaba en una buena situación económica. También él quería ir a Florida, así que extendió un cheque a su nombre, que pretendía que su hermana firmase, pero ella no quería. Su madre también se resistía a firmar. Después de esto, el hombre abandonó la casa, fue a la tintorería y recogió un par de pantalones de su padre, que había sustraído sin su permiso. Casi los había desgastado y los había llevado a que los limpiaran. No quería que su madre se enterase de lo que había hecho.

La familia entró en el comedor y empezó a comer. Alguien entró por la puerta principal y subió a la parte alta. La joven estaba nerviosa, porque sus doscientos dólares estaban arriba, en su habitación. Descubrió que era el hombre que vivía arriba el que llegaba a casa. Luego, llegó el hermano, pasó a través del comedor y comenzó a subir con el par de pantalones cubiertos con un papel marrón. Su madre se levantó y lo siguió, porque tenía dinero en su habitación y temía que él se lo sustrajese. El hijo guardó los pantalones. Luego él y su madre tuvieron unas palabras sobre que lo que había hecho era incorrecto. Ella se sentó en el sofá, su hijo fue hacia ella, la agarró y ella trató de gritar.

Los Auxiliares escucharon y oyeron un ruido extraño y apagado y, con su vista espiritual, vieron al hombre estrangulando a su madre hasta matarla. Uno de los Auxiliares llamó al marido y a hija, que subieron y vieron a la mujer muerta. La hija se desmayó del shock, y los Auxiliares desaparecieron de la vista, aunque aún permanecieron allí hasta que el hijo comenzó a huir. Entonces, la Auxiliar desapareció y lo encontró abajo, donde lo atrapó y lo retuvo, a pesar de sus esfuerzos por soltarse.

La Auxiliar hizo que se sentara sobre una mesa, se inclinó sobre él y lo miró.


- La venganza es mía; dice el Señor - dijo citando a la Biblia.

Los ojos de la Auxiliar brillaban, y el hombre comenzó a alarmarse. Ella le miraba a sus espantados ojos y le hablaba sobre lo que había hecho. Le dijo que tendría que sufrir ese mismo destino en esta vida o en otra futura, y que sería estrangulado hasta morir. Entonces le preguntó si estaba preparado para morir.

Mientras tanto, el marido había llamado al médico y este certificó que la mujer estaba muerta. Entonces llamó a la policía, que vino y se llevó al hijo.

- Me pregunto por qué mi hijo estranguló a su madre hasta matarla - exclamó el marido.

El Auxiliar le dijo que en la vida anterior, ella le había estrangulado a él hasta morir, en violentas circunstancias, mientras tenían una disputa. Ella era entonces su padre, puesto que había sido un hombre en la vida previa.

- Ya que sabe usted tanto, )por qué no lo evitó? - preguntó el hombre.

-Yo no podía hacer eso, porque a su hijo se le había dado la oportunidad de detener una causa que había empezado en la vida anterior a ésta - respondió el Auxiliar - Ahora, él ha fracasado y debe enfrentarse con estas condiciones nuevamente y cosechar el mismo destino, a menos que ella renuncie a agredirle, porque ciertamente tendrá la oportunidad de hacer eso.

La hija se había recobrado de su desmayo, y dijo:

- Señora,)es usted humana?

-Sí - replicó la Auxiliar.

-)Cómo fue capaz de desaparecer y luego salir para detener a mi hermano?- preguntó la joven.

La Auxiliar le dijo que ellos eran Auxiliares y servidores de la humanidad y que ayudaban todo lo que podían.

Luego la Auxiliar se desmaterializó y les dejó. Más tarde ambos Auxiliares volvieron y se acercaron a la madre que estaba agitada y jadeando en busca de aire. Uno de los Auxiliares le dijo que tuviese la voluntad de encontrarse bien. Ella lo hizo así, dejó de jadear, y dijo:

- )Por qué mi hijo hizo esto, cuando yo daría toda mi vida por él voluntariamente? )Qué ocurre? )Estoy muerta, en trance o durmiendo?

- Está usted muerta, como dice la gente - dijo uno de los Auxiliares.

Entonces el Auxiliar le dijo cómo en una vida anterior, cuando ella era un hombre, mató a su hijo cuando él era una mujer, en una ocasión en que ella estaba furiosa. En esta vida él le hizo lo mismo a ella, y en la próxima vida ella tendría la oportunidad de matarle a él.

- Lo siento, pero yo no quiero matarle, no importa lo que me haya hecho - dijo la mujer - Por favor, ayúdenme a sacarle de la prisión si es que pueden.

- No podemos hacer eso - dijo el Auxiliar - Debe usted meditar sobre su vida cuidadosamente y alguien vendrá para llevarla donde debe ir.

Luego los Auxiliares la dejaron y se fueron a su trabajo.

* * *


He aquí una historia de cómo unos Auxiliares ayudaron a una enferma, a un árbol y a una serpiente. Una noche, tres Auxiliares fueron enviados a un rancho en Dakota del Sur para responder a las oraciones en demanda de ayuda de una mujer enferma. Estaba algo mejor cuando la encontraron y, después de que hubieron trabajado en ella, fue capaz de levantarse. Estaba preocupada por sus plantas, porque había estado muy enferma y había sido incapaz de cuidarlas y había hecho un tiempo muy seco.

La Auxiliar fue regando las plantas de la ventana y halló una serpiente allí. La mujer la vio y se puso nerviosa y alterada. Dijo al Auxiliar que la sacara de allí porque era venenosa.

- Agárrala, sácala fuera y dile que se vaya - dijo el Auxiliar a su compañera.

La Auxiliar lo hizo y la serpiente se fue.

- Fue injusto por su parte decirle que hiciera eso, porque la podía haber mordido - dijo la enferma.

Ella no sabía que los Auxiliares estaban en sus cuerpos de deseos y no podían ser dañados.

Cuando la Auxiliar fue a la cocina por agua para las plantas, una rata sedienta vino hacia ella buscando agua. Al principio, la Auxiliar pensó que la rata iba a atacarla, así que pensó en arrojarle agua, pero sólo estaba terriblemente sedienta. La Auxiliar bajó el recipiente de agua y la rata bebió tan rápido que casi se asfixia. La Auxiliar miró su cara y vio sus brillantes ojos y orejas casi rectas.

Como la mujer quería regar un gran árbol, el tercer Auxiliar tomó un cubo, lo llenó de agua, lo llevó afuera hasta el árbol y vertió el agua en él. Luego, excavó una zanja alrededor para retener el agua en la tierra. La mujer tenía una gran bomba movida por un molino de viento y lleno de agua, así como una gran cisterna en la casa para usar durante el invierno.

Los Auxiliares aconsejaron a la mujer mantener su puerta fuertemente cerrada para mantener las serpientes fuera de la casa, pues había muchas de ellas alrededor a causa del agua de la casa y la sequía. Dijeron a la mujer qué debía comer, le recomendaron tener siempre alguien en la casa con ella, y ella dijo que lo haría. Los Auxiliares le hablaron sobre su trabajo y ella se mostró muy interesada.

- (Qué bonito debe ser ir a diferentes lugares y ayudar a la gente! - dijo.

Mirad, cuando los fieles estudiantes de una Escuela de Misterios trabajan como Auxiliares Invisibles, usan sus conocimientos para ayudar a otros. Ayudando a otros se ayudan a sí mismos porque incrementan el tamaño y la luminosidad de su cuerpo alma y se ganan el derecho a recibir más conocimiento, que deben compartir con otros que estén cualificados para ello.

* * *

Les contaré ahora algunas historias sobre el trabajo de los Auxiliares con los niños: He aquí lo que ocurrió en un pequeño pueblo del oeste hace algunos años: Unos Auxiliares estaban desplazándose por el aire. Miraron hacia abajo y vieron un perro pastor escocés corriendo y siguiendo su trayectoria. El perro percibía a los Auxiliares sobre él, y empezó a ladrar y a saltar hacia ellos. Entonces comenzó a ir hacia atrás, en dirección opuesta, y luego volvía al mismo lugar.

- Bajemos y veamos qué ocurre - dijo uno de los Auxiliares.


Bajaron, y la Auxiliar se subió al lomo del perro y dio un paseo. Estando en sus vehículos superiores, no pesaba nada así que no entorpecía al perro, que tomó su camino.

Corría tan rápido como podía a campo través. Cruzó un estanque y, finalmente, llegó a un lugar donde un niño había caído a un barranco. Los Auxiliares vieron al niño, inconsciente y seriamente magullado.

- (Está muerto! - dojo un Auxiliar.

- No, sólo está inconsciente y gravemente herido - replicó su compañera.

Los Auxiliares llevaron al niño a su casa. Le dijeron al perro que fuese a la casa y ellos lo siguieron. El perro corrió atravesando el estanque y galopó por la carretera durante unos cuatro kilómetros, hasta una bonita granja. La casa estaba completamente iluminada. Había dos mujeres allí cuando los Auxiliares y el perro entraron con el chico herido. Una de las das mujeres dijo que el resto de la familia estaba buscando al muchacho y al perro. Después de que los Auxiliares entraron al joven, una de las mujeres salió y comenzó a tocar la campana de la granja para que la gente regresara. El padre y la madre del muchacho entraron y la madre dio un grito de dolor cuando vio al chico y dijo:

- Mi hijo está muerto.

- No - dijo el Auxiliar - Se pondrá bien.

El Auxiliar acabó de vendar las heridas del chico y lo metió en la cama.

La madre dijo al Auxiliar que el joven había estado fuera toda la tarde.

El joven pronto recobró la conciencia y pidió comida y agua. Los Auxiliares entonces se ausentaron sin ser notados por la familia, salieron al patio y jugaron con el perro. Uno de los Auxiliares tuvo el recuerdo más encantador de todo esto a la mañana siguiente. Se recordaba sentada sobre el perro.

La Auxiliar corió alrededor del patio jugando con el feliz perro, que corría en semicírculos y luego venía hasta ella y la miraba a la cara, expectante. Se erguía sobre sus patas listo para correr y agitaba su cola cariñosamente de un lado a otro. El perro podía ver a los Auxiliares y era el compañero más cariñoso imaginable. Sabía que los Auxiliares le habían ayudado a salvar al muchacho, su amado amo.

Este es un caso en el que un animal, el perro, estaba casi individualizado. Este perro había alcanzado un elevado lugar en la evolución y puede que no le sea necesario renacer como animal otra vez. Cuando muera, su espíritu será conducido al Mundo del Deseo y será uno de los pioneros cuando la oleada de vida animal llegue a ser humana.

* * *

He aquí el relato más extraordinario de lo que tuvo lugar un día: Un sábado por la tarde, un Auxiliar estaba acostado echando una siesta. Apenas se durmió, fue a la India, a un lugar en la jungla. Allí vio una familia de tigres constituida por el padre tigre, la madre tigre y el hijo. El Auxiliar tomó a la cría en sus brazos. Cuando la madre lo vio, le enseñó los dientes.

- Échate - dijo el Auxiliar - No causaré daño a tu bebé - y ella se echó mansamente y lo observó acariciar al cachorro.

El tigre, entonces, dio unos pocos pasos, gruñendo y enseñando los dientes.


- Échate - dijo el Auxiliar - Nadie va a molestar por aquí.

Mientras el Auxiliar sostenía al cachorrito y le rascaba la espalda suavemente, él ronroneaba y se mostraba muy amigable. Entonces levantó la vista y vio sorprendido a un niño de color que se había perdido y deambulaba por la jungla. El Auxiliar llamó al niño y le hizo señas para que se acercara. El niño vio a los tigres y tembló de miedo, pero finalmente fue hasta el hombre, que lo abrazó y lo sostuvo con un brazo mientras mantenía al tigre con el otro.

Todo ese tiempo, los dos grandes tigres estaban echados tranquilamente allí cerca. El Auxiliar llamó a alguien a distancia, por medio del pensamiento, y le preguntó si podría llevar consigo a la familia de tigres cuando llevase a su casa al niño extraviado. La Hermana Lega le dijo que, habitualmente, eso no se permitía, pero que podía hacerlo.

El Auxiliar llamó a los tigres y comenzó a caminar por un sendero de la jungla hacia la aldea. Un tigre caminaba a cada lado suyo. Cuando llegó a la aldea, la gente se asustó y empezó a correr en todas direcciones. El Auxiliar los llamó, ellos salieron de su asombro y se acercaron. El Auxiliar puso al niño sobre el lomo de la tigresa, la cual no puso objeción. Después de esto, tomó al niño otra vez y lo sostuvo en sus brazos.

El Auxiliar dijo a los nativos que, si ellos fueran amistosos y amables con todo el mundo, las criaturas salvajes de la jungla no les dañarían.

- Mientras os peleéis entre vosotros y contra otros, estos animales, así como el resto de los animales de la jungla, os atacarán - dijo el Auxiliar - )De quién es este niño?

- Es mío, pero tengo miedo de ir por él - dijo una mujer.

El Auxiliar les dijo a los tigres que se echaran y ellos se comportaron como perros bien adiestrados. La mujer se acercó lentamente al Auxiliar y a la familia de tigres. Estaba pálida y temblando. Tomó al niño, que parecía encontrarse como en su casa en los brazos del Auxiliar.

Un hombre de la aldea cogió su arma y se preparó para disparar al Auxiliar.

- Puede disparar al tigre, pero el arma no funcionará - le dijo el Auxiliar.

El hombre lo intentó pero no pudo conseguirlo. Esto fue posible porque a las Salamandras, que inician todos los fuegos y explosiones, se les había dicho que se mantuviesen inactivas.

Luego, el Auxiliar se volvió y regresó a la jungla. Los tigres lo siguieron. El Auxiliar los devolvió al lugar donde los había encontrado, dejó en el suelo al cachorro, desapareció y siguió con su trabajo.

* * *

Los Auxiliares Invisibles proporcionan ayuda de muchas maneras. El inspirado artista Gustavo Doré ilustró la Biblia con extraordinarios dibujos. Uno de ellos se titula El Niño Moisés en el Nilo. Muestra al bebé Moisés en una cesta flotando en el Río Nilo y vigilado por cuatro Auxiliares Invisibles que están en el aire sobre él. Los Auxiliares están parcialmente materializados. Estos Auxiliares fueron los que hicieron que la hija del rey fuera al río y encontrara al bebé y lo adoptase como a su propio hijo. La imagen muestra que este famoso artista lo sabía todo sobre los Auxiliares Invisibles y su trabajo, y trató de mostrarlo de muchas maneras. La Biblia contiene un gran número de historias sobre gente que pudo ver y oír a Auxiliares Invisibles, Ángeles y Arcángeles.


El historiador judío Flavio Josefo dice muchas cosas interesantes sobre Moisés en su libro Los trabajos de Josefo. En él se nos dice que Amram, el padre de Moisés, un hombre noble, estaba preocupado por su esposa que estaba esperando un niño. Oró a Dios y suplicó Su ayuda, y Dios le dijo muchas cosas alentadoras. Le dijo que su hijo debía ser ocultado de aquellos que querían destruírlo y que, después de ser criado de manera sorprendente, liberaría a su nación de los Egipcios. El padre de Moisés creyó en Dios y siguió las indicaciones de los Seres Elevados; el niño se salvó y, más tarde, llevó a cabo su misión de salvar a los Hebreos de la esclavitud y de la muerte.

He aquí una historia de cómo un padre y sus hijos fueron rescatados de la muerte en el mar, recientemente. Este hombre vivía en el Sur. Una tarde se llevó a sus tres hijos a dar un paseo en un pequeño bote. Súbitamente, el mar se encrespó y fueron arrastrados hacia alta mar. El padre perdió de vista la costa y remó toda la noche rogando ayuda. Finalmente se le envió socorro y fueron salvados de la muerte. Mediante la Conciencia Jupiteriana a distancia, se mostró a dos Auxiliares lo que estaba ocurriendo a este hombre y a sus tres pequeños.

Cuando los Auxiliares llegaron al lugar, vieron un gran bote de remos medio inundado de agua. El padre trataba desesperadamente de ganar la costa. En un extremo, un chico estaba sentado con el agua hasta las rodillas. En el otro extremo, otro muchacho estaba sentado con la cabeza justo por encima del agua, mientras una jovencita se había deslizado bajo el agua y yacía en el fondo del bote. Un Auxiliar rápidamente se hizo con los dos niños de uno de los extremos del bote y los elevó en el aire. El otro Auxiliar agarró al padre y al otro niño y los llevó hacia la costa, donde fueron puestos a salvo. Ambos Auxiliares recordaban claramente esta escena a la mañana siguiente.

* * *

He aquí la historia de una gente que estaba en urgente necesidad de ayuda y lo que les ocurrió: Hace algunos años, dos Auxiliares iban sobre las Montañas Rocosas cuando vieron a un jovencito bajando una ladera, al lado de un profundo precipicio. También vieron un lobo deslizándose tras el chico. El lobo pretendía saltar sobre él. Uno de los Auxiliares agarró al chico justo cuando el lobo saltó. El lobo fue entonces a por los Auxiliares pero éstos lo hicieron retroceder. Estaba desesperado de hambre y hubiera matado al joven. Los Auxiliares preguntaron al chico de donde venía, pues no había ninguna casa a la vista en varios kilómetros a la redonda.

El chico dijo que su mamá le había enviado a buscar a alguien para que les ayudara. Los Auxiliares le dijeron que les llevase adonde estaba su mamá. Uno de los Auxiliares lo transportó, ya que así podían ir mucho más rápido que caminando. Al rodear una curva vieron un automóvil en la distancia inclinado sobre el borde la carretera. En aquel lugar había un precipicio de unos cuarenta metros. Había dos personas en el coche, suspendidas sobre el precipicio, un hombre y una mujer. El chico quería bajar e ir junto a su hermano que estaba en el coche, pero el Auxiliar dijo a su compañero que lo sujetara para evitar el peligro.


Un Auxiliar miró en torno para ver cuál era la mejor manera de rescatar a aquella gente. Dijo a la mujer que pasara su bolso a través de la ventana. Luego, le dijo que abriera la puerta cuidadosamente y la pudo salir sin peligro. Esto ocasionó que el coche se deslizara un poco más y ella se desmayó. El Auxiliar dijo al hombre que se pasara con cuidado al asiento trasero y saliese. Él lo hizo y, justamente cuando pisaba sobre el estribo el coche, se precipitó al abismo. El Auxiliar agarró su mano y tiró de él hacia arriba y, de esta manera, los tres pudieron salvarse. El hombre estaba tan debilitado por la tensión nerviosa que tuvo que tenderse en el suelo para descansar. Los Auxiliares fueron a trabajar sobre la mujer la cual, cuando recobró el conocimiento, se puso histérica y tuvo que ser tranquilizada y convencida de que estaban todos a salvo.

La familia no tenía entonces nada más que dinero y algo de ropa para el chico. No tenían agua ni comida y estaban a kilómetros de la gente más cercana. Los Auxiliares no podían abandonarlos, porque sabían que había lobos por los alrededores. Hacía frío y estaba oscuro. Un Auxiliar dijo a su compañero que descendiera la montaña y buscara un hombre con automóvil y lo trajera allí.

Después de lo que parecieron ser algunas horas, el Auxiliar regresó con un hombre en automóvil. El hombre quería cobrar a la familia quince dólares por llevarles al pueblo.

- No, eso es demasiado - dijo el Auxiliar - Un dólar por cada uno es suficiente.

El hombre se negó a llevarlos en su coche y sacó un arma. El Auxiliar le arrebató el arma y le dijo que se sentara al otro lado del asiento y que el conduciría el coche. Subieron todos al coche y el Auxiliar los condujo hasta el pueblo más cercano, que estaba a cuarenta y seis kilómetros. Allí encontraron un lugar para quedarse hasta la mañana siguiente.

El Auxiliar les dijo que trataran de sacar sus pertenencias de los restos del coche. La mujer estaba tan agotada que estaba al borde del colapso. Aquellas personas olvidaron dar las gracias a los Auxiliares, que en ese momento estaban materializados, o preguntarles quienes eran antes de dejarles, pero el hombre no olvidó pedir su dinero. El padre del chico dio el dinero al Auxiliar y este pagó al hombre, le devolvió su arma y le dijo que no molestase a aquella familia si los veía de nuevo.

Entonces el sujeto se enfureció y atacó al Auxiliar, que tuvo que sacudirle un poco. El hombre lloraba pidiendo misericordia. El valor de los Auxiliares, al no temer su arma, mermó su ánimo. Después de esto, los Auxiliares se desplazaron en su cuerpo de deseos hasta los restos del coche. Luego siguieron con su labor de ayudar a otros.

* * *

Los Auxiliares Invisibles ayudan a todo el mundo, sin tener en cuenta su raza o religión. Cuando están fuera de sus cuerpos y ayudando a la humanidad lo mejor que pueden, son capaces de entender y hablar cualquier lengua. Hablan el lenguaje del espíritu, que todo el mundo puede entender.

He aquí una historia que ilustra este punto. Un día de Julio, dos Auxiliares encontraron a una niña en Japón y ella les pidió que ayudaran a su mamá, que se había caído y no podía levantarse ni hablarle. Los Auxiliares dijeron a la niña que se diera prisa y les llevara donde estaba su mamá. Ella corrió hacia la casa y los Auxiliares encontraron a su madre en la bañera, inconsciente. Se había resbalado y golpeado la cabeza, cayendo dentro del agua que le llegaba por encima de la barbilla. Si el agua hubiese estado dos centímetros más alta, se hubiera ahogado. Tenía un gran corte en la cabeza.

Los Auxiliares la sacaron de la bañera y la reanimaron. Vendaron su herida y la vistieron con algo de ropa. Le dijeron que su hijita les había llamado y ella se mostró muy agradecida por la ayuda que había recibido. Eran gente bien situada y tenían una hermosa casa. La mujer japonesa invitó a los Auxiliares a tomar un té. Quería saber si ellos vivían en Japón y donde habían aprendido su lengua porque estaba asombrada de que pudieran hablarla tan bien.


Los Auxiliares entonces le explicaron su labor y ella dijo que una vez había asistido a una reunión, en Ceilán, donde se enseñaba lo que los Auxiliar estaban diciendo. Cuando su marido llegó, ella le dijo lo que había ocurrido y él se alteró un poco por todo aquello. Luego agradeció a los Auxiliares su amabilidad para con su familia.

* * *

Consideremos ahora la labor de los Auxiliares Invisibles con los animales.

Una noche, dos Auxiliares se desplazaban por encima de una hembra de oso pardo y su osezno de unos tres meses. Estaban buscando agua. El osito iba cabalgando sobre el lomo de su madre. Cuando los Auxiliares se acercaron, la osa se puso de pie, y el cachorro se deslizó entre sus patas. Los Auxiliares empezaron enseguida a hacer amistad con ellos. Un Auxiliar estaba especialmente interesado en el osezno, que era muy lindo. Los osos vieron un manantial y fueron hacia él; pero la madre no bebía ni permitía beber a su cría porque sentía que algo andaba mal.

Un Auxiliar pensó que el agua estaría envenenada y pidió que se hiciera buena y pura. Su oración fue respondida porque, al momento, dos grandes serpientes de agua se arrastraron fuera y se marcharon. Entonces, los osos bebieron del manantial. Parecía extraño que la madre osa pudiese decidir que no era seguro beber de la fuente. Si hubiesen bebido, las serpientes de agua seguramente las hubieran atrapado y hubieran muerto.

* * *

Una vez, un Auxiliar fue a Nueva Zelanda. Allí tuvo algunos problemas con los nativos y con algunos policías por haber impedido a algunos de ellos golpear a un animal por diversión. Los policías querían arrestar al Auxiliar y otros querían pegarle. El Auxiliar les dijo que no le tocaran, porque el protegía a todos los animales que no podían expresarse con palabras así como a la gente indefensa.

- Agarradlo y metedlo en el foso - dijo un hombre.

La gente permitió que la policía lo hiciera. Después que metieron al Auxiliar en un foso en el que había serpientes y cocodrilos, se asomaron a él para ver como moría el Auxiliar, pero los reptiles no le prestaron atención y no intentaron herirle.

Una Hermana Lega de la India entró en el foso. La gente pensó que había saltado dentro. Los dos Auxiliares jugaron con las serpientes y los cocodrilos, mientras los hombres miraban asombrados. No podían agarrar de nuevo a los Auxiliares porque tenían miedo de bajar al foso. Al rato, los Auxiliares se elevaron, ya que estaban en sus cuerpos de deseos, y la gente huyó.

Dos niños fueron hacia los Auxiliares y la Hermana Lega les tocó en la frente y les dijo que condujeran a su gente hacia asuntos más elevados de la vida. El niño y la niña no eran parientes sino compañeros de juego. Estos niños ayudarán tanto a los animales como a los hombres en su paso por la vida. Son egos avanzados que han estado renaciendo en aquel lugar para ayudar a los nativos. Luego, los Auxiliares fueron a otras islas cercanas y ayudaron a mucha gente enferma.

* * *


Un viernes por la noche, mientras unos Auxiliares estaban en el lejano Norte donde viven las focas, encontraron una familia de ellas en el agua de la grieta de un iceberg. La masa de hielo se movía hacia el sur y parecía tener unos dos kilómetros de largo. Justo al otro lado del lugar donde estaban las focas había una oquedad donde había algunos peces. Un Auxiliar quería alimentar a las focas, pero no podía atrapar a los peces ni podía poner a las focas donde estaban aquellos.

Un Hermano Lego pasaba por allí y vio cómo estaban las cosas. Dijo que las focas podrían comerse los peces porque estos morirían cuando llegaran a la cálida Corriente del Golfo que viene del Océano Atlántico, mientras que las focas nadarían de regreso. La Auxiliar se fue y regresó con un arpón. Cazó un pez, fue hacia las focas y las persuadió a que salieran. Ellas saltaron fuera del agua hacia ella. Había cuatro focas adultas y dos pequeñas. La Auxiliar lanzó el pez mientras intentaba atrapar a una de las crías. Lo hizo, pero no pudo retenerla porque era muy escurridiza. La Auxiliar dio a las focas unos pocos peces y ellas empezaron a seguirla. Finalmente, la Auxiliar asió a una pequeña foca y jugó con ella un rato. Iba junto a su madre y luego regresaba con la Auxiliar por su propia voluntad.

La Auxiliar tomó entonces el arpón y horadó un hoyo en el hielo para que los peces pudieran nadar hacia donde estaban las focas y también estas pudieran ir hacia ellos. Al principio, las hambrientas focas comían los peces tan pronto como pasaban a través de la abertura. El hielo entre las dos oquedades no era muy grueso y no hubo problema para hacer la abertura entre ellas. Los Auxiliares disfrutaron enormemente estando con las focas durante un rato y estas llegaron a mostrarse muy amistosas.

* * *

Una vez dos Auxiliares iban pasando sobre las junglas de África cuando uno de ellos miró hacia abajo y vio a una pantera negra atrapada en una maleza tupida y quejándose lastimosamente. Los Auxiliares bajaron, se materializaron y fueron a ayudarla. La pantera gruñó y se enfureció. Entonces un Auxiliar le dijo:

- Cálmate, colega, si quieres que te ayudemos debes ser buena. Sólo quiero ayudarte, pero si actúas así te dejaré aquí unos cuantos días más, y el hambre te amansará.

La pantera pareció entender perfectamente y se calmó de tal manera que los Auxiliares pudieron liberarla. Estaba atrapada entre las caderas y herida de tal manera que, cuanto más se esforzaba para liberarse, tanto más se enredaba la maleza alrededor de su cuerpo.

Después de ser liberada, comenzó a lamer las manos de los Auxiliares y luego se quedó por los alrededores, esperando para seguirlos.

- Joven amiga - dijo el Auxiliar - es mejor que te vayas y consigas algo de comer, porque aquí tienes enemigos de sobra a quienes gustaría probar tus fuerzas. Si ganasen, harían una buena comida contigo.

Entonces la pantera lamió las manos de los Auxiliares otra vez y se alejó lentamente.

* * *

He aquí otra historia sobre cómo se ayudó un día a un león.

Unos Auxiliares estaban en las junglas de África, donde habían sido enviados para ayudar a un gran león que tenía clavada una espina en su mano delantera izquierda. No podía sacársela, su pata estaba seriamente inflamada y tenía mucho dolor. Estaba echado cuando los Auxiliares caminaron hacia él, pero se incorporó de un salto, se mostró belicoso y rugió sonoramente.

- Oye, amigo - dijo el Auxiliar - Venimos a ayudarte y no a buscar pelea. Si no quieres que te ayudemos, podemos irnos.


El león se tranquilizó, gimió y mantuvo su pata en alto, porque no podía apoyarla debido al dolor. Uno de los Auxiliares fue hacia el león y este retrocedió.

- Escuche, Sr. León - dijo el Auxiliar - en vez de irse, venga aquí y déme su pata. Seré tan delicado como pueda con usted.

El león miró en torno y luego saltó sobre tres patas hacia el Auxiliar y le dio su pata herida. El Auxiliar la observó y vio al momento que necesitaba algo para abrir el absceso y permitir que saliera el pus. Dijo al otro Auxiliar que buscara una espina afilada, lo que éste hizo. Entonces el Auxiliar le dijo al león que se echara. Cuando comenzaron a abrir la llaga, el león se enfureció y mordió al hombre.

- Deja al león sólo o te herirá - dijo la Auxiliar.

Había olvidado que estaban fuera de su cuerpo denso y no se les podía herir. El primer Auxiliar le dijo que frotase la cabeza del león mientras él le abría el pie. Así lo hizo ella y, cuando el león se tranquilizó, el Auxiliar extrajo todo el pus y buscó la espina incrustada. Cuando la encontró, el león rugió porque estaba clavada en un hueso de la mano.

Los Auxiliares tuvieron que hacer un agujero en la carne lo bastante grande para meter dos dedos antes de poder sacar la espina. El Auxiliar no podía materializar su mano y ponerla en el hueso como podría haber hecho si hubiera sido en la carne. Consiguió sujetar la espina y tirar de ella hacia afuera, mientras el pobre león temblaba y gemía. Uno sostuvo el pie y el otro frotó la herida, que cicatrizó en unos pocos minutos.

Entonces el león lamió su mano, se levantó, la sacudió y rugió como si diera las gracias. El Auxiliar que había sacado la espina dijo al león que tuviera más cuidado. Éste se acercó a la Auxiliar que se ocultaba detrás de su compañero.

- No va a hacerte daño - le dijo él.

El león fue hacia ella, la miró, se irguió sobre sus patas traseras como un enorme perro, luego se echó a sus pies como un gato casero y no quería moverse.

De repente saltó unos ocho metros dando un rugido feroz y empezó a luchar con una gran serpiente. Estaba aún débil y la serpiente pronto lo agotó. Tenía dos anillos de su cuerpo alrededor de él en un momento. Un Auxiliar les dijo que pararan, pero ellos no querían y la Auxiliar se alarmó.

Su compañero pidió al Espíritu de Grupo de la serpiente y al Espíritu de Grupo del león que los detuvieran. Llamó a la serpiente y al león, les dijo que parasen y obedecieron al instante. El Auxiliar entonces los llamó y vinieron. Vio que la serpiente era una gran pitón africana. Su piel había sido seriamente desgarrada por las garras del león y éste había sido mordido en el sitio donde la serpiente le apresó. Los Auxiliares pronto hicieron las paces entre el león y la serpiente y mandaron a ésta que se fuera. Luego partieron y el león los siguió hasta que desaparecieron.

* * *

He aquí cómo una ballena enferma fue asistida una noche por unos Auxiliares: Se les mostró una ballena en el océano, por medio de la Conciencia Pictórica Jupiteriana, que es algo así como una cinta cinematográfica sobre una pantalla. La ballena estaba jadeando e intentando expulsar un pez que se le había atravesado en la garganta. Los Auxiliares se apresuraron hacia el lugar y pronto la localizaron. Tenía una cabeza y una boca enormes y lo que parecían ser filas de dientes.


Estaba enferma del estómago, no podía expulsar la comida que la había hecho sentirse mal y su intestino estaba obstruido. Lo peor de todo era que tenía un pez atascado en la garganta. No lejos de la ballena enferma habían siete u ocho tiburones. Éstos vieron que la ballena estaba enferma y estaban esperando dar buena cuenta de ella, tan pronto como fuese demasiado débil para defenderse.

Los Auxiliares fueron hacia la ballena. Ésta se sumergió y emergió en otro lugar, igual que un niño huyendo del médico después de haberse lastimado. La tímida ballena hizo esto varias veces. Entonces uno de los Auxiliares le advirtió que se parara. La Auxiliar golpeteó su cabeza y la ballena cedió y abrió su boca, y su compañero le sacó el pez. Era un gran pez y sus aletas habían quedado atascadas a cada lado de la garganta de la ballena, que no podía tragarlo ni expulsarlo. Luego, los Auxiliares trabajaron en el estómago e intestinos de la ballena. Esto la hizo sentirse muy bien de nuevo y se puso retozona.

Los tiburones vieron que estaba actuando con naturalidad otra vez, así que se marcharon y la ballena se alejó nadando.

* * *

Ahora le contaré qué ocurrió a un perro de compañía de un muchacho una noche. Unos Auxiliares iban volando y vieron un lindo collie cruzando la calle. Un hombre, con su coche, atropelló al perro rompiéndole las dos patas delanteras. El hombre miró en torno y no vio a nadie, así que se alejó dejando al perro herido en la carretera.

Una Auxiliar alcanzó el coche e hizo que el hombre regresara. Se materializó sobre el estribo. El hombre estaba demasiado aterrorizado para irse e hizo todo lo que ella le dijo que hiciera. Durante ese tiempo, el otro Auxiliar había llevado al perro a una zona de césped y lo había dejado allí. El perro estaba aullando.

El Auxiliar contactó con el Espíritu Grupo del perro y le preguntó dónde vivía el dueño de éste. El Espíritu Grupo le dijo que el perro pertenecía a una gente que vivía cuatro casas más abajo en el mismo lado de la calle en la que estaban. El Auxiliar fue a la casa y le habló del perro al propietario, el cual se alteró mucho.

- )Qué hará mi hijo ahora? - porque ellos son amigos - dijo - Siempre dejo salir al perro cada mañana temprano para que pueda correr un rato por los alrededores. Siempre regresa a casa cuando el chico se levanta.

El hombre que había atropellado al perro preguntó qué valor tenía.

- Pagué ciento cincuenta dólares por él, pero no lo vendería por mil porque he empleado muchos años adiestrándole - dijo el propietario.

El Auxiliar llevó al perro al interior de la casa y lo puso en una hamaca en un lado del porche. El muchacho, que se había despertado con el ruido de las voces, bajó. Cuando vio que el perro estaba herido empezó a llorar y el perro comenzó a aullar. El muchacho se volvió hacia la desconocida mujer y le dijo:

- Señora, atienda a mi perro para que podamos jugar juntos. Siempre comemos juntos y duerme a los pies de mi cama. Mire, está llorando porque está herido. Usted puede remediar esto y los Ángeles le bendecirán algún día. Mi mamá dice que los Ángeles bendicen a todo el que ayuda a la gente.

La madre del muchacho se mantenía de pie mirando al perro herido.


- No podemos curarlo - dijo - Debemos matarle.

- )Se pondrá bien? - preguntó el chico.

- No, morirá, y un hombre se lo llevará - contestó su madre.

- No mamá, espera - rogó el chico - Pediré a Dios que le haga caminar otra vez. Amado Dios, dijo, cura a mi perro para que podamos jugar. Mamá dice que Tú respondes a la gente que es buena. Seré tan bueno como pueda, pero seguro que seré bueno para mi perro. )Harás esto por mí, querido Dios?, )lo harás?

Luego se volvió hacia la la Auxiliar y dijo:

- Ahora, señora, cure a mi perro.

El padre del niño le dijo:

- Ella no puede hacer eso, aunque pido a Dios que pueda - La Auxiliar le dijo al pequeño:

- Pequeño mío, tu fe hará que el perro se restablezca.

Toda la gente que estaba presente tenía lágrimas en los ojos, porque sus corazones fueron tocados por las súplicas del chico por su perro. La Auxiliar puso una mano sobre el perro y lo frotó con la otra. El otro Auxiliar tomó una pata y colocó los huesos, y la fuerza sanadora de Dios sanó la herida. El perro lamió la mano del Auxiliar, que tomó la otra pata, la sostuvo y quedó sana.

El perro se echó a los pies del Auxiliar como si le mostrara agradecimiento.

- Que los Ángeles la bendigan - dijo el chico feliz - (Oh, no!, usted es un Ángel, porque veo hermosos colores de brillante dorado, azul y blanco a su alrededor; no, en usted. Mamá, no sé quién es, pero puedo ver a través de ella. )Qué es esto?

La Auxiliar estaba tan feliz que levantó al niño en sus brazos y, por un momento, éste se fundió en su aura. Todos los presentes lo vieron y se inclinaron ante la Auxiliar.

- Sí, Niño, yo soy tu Ángel - oyeron que dijo ella. Luego bajó al niño y desapareció.

Los Auxiliares estaban contentos de que se les hubiese permitido curar al perro y hacer feliz al chico y a sus padres.

* * *

Ahora consideraremos cómo se responde a otras oraciones.

Una noche unos Auxiliares Invisibles iban volando, cuando vieron a un hombre caer de un autobús que iba a buena velocidad. El hombre se levantó y corrió detrás del autobús tratando de alcanzarlo, pero tuvo que desistir. Su corbata ondeaba tras él mientras corría.

Los Auxiliares fueron hacia el pobre hombre y éste les dijo lo que le había ocurrido. Estaba sentado en un asiento trasero y se había desabrochado el cuello de la camisa pero con la corbata aún alrededor de su cuello. La mayoría de la gente en el autobús estaba durmiendo. El hombre que estaba sentado frente a él le había robado el dinero y el equipaje.


Uno de los Auxiliares preguntó mentalmente si se podía ayudar a este hombre, y se le contestó que sí. Los Auxiliares dejaron al hombre a un lado de la carretera. Alcanzaron el autobús, se subieron, se materializaron y encontraron al ladrón. Vieron que tenía el dinero del otro hombre en una cartera. Los Auxiliares preguntaron si podían ayudar a la víctima a llegar al próximo pueblo donde pararía el autobús para que pudiera recuperar su equipaje y su dinero. Se les dijo que hicieran todo lo que pudieran para ayudar.

Los Auxiliares entonces se apresuraron a volver, tomaron al hombre y lo llevaron a cierto pueblo por el que tenía que pasar el autobús. Cuando éste llegó, el hombre hizo arrestar al ladrón y recobró su dinero y su equipaje.

* * *

Un hombre, en Sudamérica, estaba terriblemente preocupado por la pérdida de unos magníficos robles. Oró a Dios pidiendo ayuda para que se salvaran de ser talados los mejores de sus árboles. Dos Auxiliares fueron enviados a socorrerle. Alcanzaron el lugar rápidamente y se materializaron en lo que parecían cuerpos físicos normales. Luego, fueron donde se encontraba un granjero hablando con un grupo de operarios de teléfonos. Estos hombres habían sido aleccionados para comprar una franja de tierra que atravesaba su hacienda y ofrecían una suma muy pequeña por ella.

La compañía telefónica había planeado forzar al hombre a vender sus derechos sobre la tierra y los árboles. Sabían que el terreno que pretendían tenía quinientos o seiscientos grandes árboles, de los cuales extraerían una excelente y cara madera. Tenían la intención de talar los árboles inmediatamente y habían traído sierras y hachas para poder empezar el trabajo de destrucción enseguida y, luego, poner los postes y cables telefónicos.

El granjero estaba enormemente apenado, porque adoraba aquellos hermosos y grandes árboles y no quería que los talaran. No quería vender la mejor parte de su propiedad, pero el capataz de la cuadrilla intentaba que lo hiciera. Los Auxiliares hicieron detenerse a los hombres y dijeron al estanciero que no aceptara menos de cincuenta mil dólares. También le dijeron que si vendía, estuviese seguro de conservar el derecho de cruzar la franja de terreno; de otro modo tendría que dar un rodeo de más de dos kilómetros para ir a la otra parte de su hacienda.

El granjero dijo al capataz que no vendería por menos de cincuenta mil dólares. Los hombres se marcharon sabiendo que la compañía telefónica desviaría la línea, ya que no habían podido estafar el valioso bosque a su propietario.

Los Auxiliares examinaron el bosque y se deleitaron con los grandes árboles, que eran algunos de los más hermosos que habían visto en cualquier parte. Dijeron al hacendado que debería conservar la tierra y que poseía un lugar adorable. Antes de que los hombres del teléfono se marcharan, uno de los Auxiliares les dijo que no pasaría mucho tiempo antes de que la gente no necesitara teléfono. Les explicó cómo en la próxima nueva era la gente tendría clarividencia, audición espiritual y transmisión de pensamiento, por lo que podrían enviar pensamientos a través del aire, que serían recibidos por otras personas, tal como un receptor de radio capta las ondas de sonido del aire.

Entonces el propietario de los grandes árboles preguntó a los Auxiliares quiénes eran y ellos se lo dijeron. Los Auxiliares contactaron con el Espíritu Grupo de algunos de los árboles y hablaron con él. Este Gran Ser parecía un hombre, pero más sabio y mucho más inteligente. El Espíritu Grupo de aquellos árboles agradeció a los Auxiliares que hubieran impedido a aquellos hombres derribar innecesariamente los árboles. Dijo que el propietario había amado y cuidado tiernamente los árboles de su bosque y esto ocasionó que creciesen mucho. Dijo también que los árboles valían una fortuna.


El Espíritu Grupo mostró también a los Auxiliares cómo hubiera quedado el lugar si la cuadrilla hubiera conseguido talar los árboles. Formó la más desolada imagen de una tierra desnuda, con muchos tocones de árbol y una línea de postes telefónicos atravesándola con unos pocos cables enlazados entre ellos. Los Auxiliares se estremecieron al pensar en la ruina que hubiese resultado. El Espíritu Grupo bendijo a los Auxiliares por su buena obra. Ambos Auxiliares recordaron claramente al día siguiente todo lo que había ocurrido y quedaron muy impresionados por lo que habían visto y oído.

* * *

He aquí como sea ayudó una noche a un jovencito: Unos Auxiliares fueron enviados a responder las oraciones de una madre por su niñito, que se había quemado y había estado en un hospital. Mientras estuvo allí, su estado había empeorado por culpa de los médicos y enfermeras. En ese momento la madre iba de camino a casa con él. Los Auxiliares la encontraron en una estación de tren, donde estaban esperando uno que los llevara a casa. El niño tenía muchos dolores. Una Auxiliar materializó su cuerpo, se acercó, vio cuánto estaba sufriendo el niño y preguntó a su madre qué problema tenía el chico.

La madre contestó que se había quemado accidentalmente en la mano, pecho y piernas.

- Lo llevé al hospital y lo han puesto peor; ahora me lo llevo a casa.

Mientras la madre hablaba, la Auxiliar acariciaba la cabeza del niño que pronto se tranquilizó y se durmió. Un hombre que estaba de pie cerca dijo a la Auxiliar:

- Su presencia parece tener un efecto tranquilizante para él, porque se ha dormido.

La Auxiliar preguntó cómo se había quemado y cuál fue el tratamiento en el hospital. Entonces vieron mediante la Conciencia Jupiteriana cómo el niño fue al granero y amontonó un poco de paja, heno, etc. y le prendió fuego. Había sido enviado a limpiar aquel lugar. Mientras permanecía al lado de la hoguera, su raídas ropas de trabajo se prendieron fuego. Al tratar de apagar el fuego las mangas de su camisa se incendiaron. El joven se aterrorizó y corrió hacia la casa, llamando a su madre. Para ese entonces sus ropas estaban en llamas.

Su madre lo envolvió en una manta y lo llevó al hospital, donde recibió tratamiento. El chico y su madre permanecieron en el hospital una semana. El médico no le proporcionó el tratamiento correcto y las enfermeras no le cambiaban las vendas. Esto hizo que las llagas empeorasen y que él se debilitase. Los ojos de la Auxiliar se llenaron de lágrimas, y el hombre que estaba oyendo dijo:

- Señora, es usted muy compasiva.

- Sí - contestó ella - Con la ayuda de los Seres Elevados le ayudaré.

La Auxiliar pidió a la madre que le retirara las vendas de las manos y brazos, porque ya estaban bien.

- No, Señora - respondió la madre - está permitiendo usted que sus sentimientos la dominen.

En ese momento el chico se había despertado.

- Mamá, me siento bien y no me duele nada. Mira, ya puedo mover mis brazos.

Su madre retiró las vendas y sus brazos y manos estaban suaves y blancos. Su piel había sanado y no presentaba escaras. Toda la gente que se encontraba cerca estaba sorprendida.


- Señora, ponga sus manos sobre mi cabeza, porque me hace sentir bien y veo personas hermosas cuando cierro mis ojos - dijo el chico a la Auxiliar - Las personas parecen de oro. No, parecen como de plata. No, parecen como de oro y plata juntas, y tienen alas pero no las mueven. (Oh, mira!, hay algunos pequeños.

El chico estaba viendo la Región Etérica donde había algunas Hadas y Auxiliares Invisibles.

El tren llegó y los dos Auxiliares pusieron al niño y a su madre dentro. Luego los despidieron y los dejaron muy felices.

* * *

Nuestra siguiente historia es sobre cómo se salvó a una chica, un gato y un pájaro del fuego: Una noche, dos Auxiliares fueron a un incendio, miraron a través de una puerta de cristal y vieron a una chica de unos doce años, cuyas ropas estaban en llamas. Estaba intentando salir, pero el fuego la rodeaba. Nadie iría a rescatarla y los bomberos no habían llegado. Un Auxiliar preguntó si podía salvarla y se le dijo que lo hiciera. El Auxiliar atravesó directamente la pared y dijo a las Salamandras que dejaran a la chica, y las llamas desaparecieron. El Auxiliar abrió la puerta, sacó a la chica afuera y un hombre la metió en un automóvil y se la llevó al hospital.

El Auxiliar regresó al interior de la casa y recató al padre y a la madre. Antes de que la madre perdiese la conciencia, dijo:

- Salve a mi hija, a su gato y a su pájaro que están en el cuarto trastero.

En ese momento el tejado estaba derrumbándose pero el Auxiliar encontró al gato en el suelo. Estaba aterrorizado porque tenía el paso cortado. El Auxiliar lo llamó, el gato vino y pudo agarrarlo. Luego el Auxiliar tomó al canario. Después de esto, saltó por la ventana y dejó al gato y al pájaro al lado del padre y de la madre. Luego los Auxiliares los dejaron y se fueron al hospital a ver a la joven.

Estaba en la sala de observación cuando los Auxiliares entraron. Señaló al hombre y dijo:

- El me salvó.

- Sí, niña, te salvé y también te curaré - prometió él.

- Estoy tan mal - dijo la chica débilmente.

El Auxiliar oyó al médico decir que la joven moriría.

- Está demasiado bien para morir - dijo el Auxiliar.

Levantó a la joven, expandió su aura y pidió poder sanarla.

La enfermera y el médico retrocedieron asombrados. El Auxiliar pasó la chica a la Auxiliar. Ella expandió su aura y oró para que la joven fuera sanada. Cuando la soltó, la joven estaba bien, feliz y sonriendo.


Capítulo IV

MÁS TRABAJOS DE LOS AUXILIARES INVISIBLES

 

He aquí una historia insólita que trata sobre un Auxiliar que se hizo pasar por un perro para ayudar a un hombre y a su familia: Una noche, mientras dos Auxiliares sobrevolaban una ciudad del Este, vieron a una mujer, de pie frente a una taberna, con dos niños y un perro. Los Auxiliares bajaron y fueron hacia ellos. Uno de ellos preguntó a la mujer qué pasaba y esta dijo:

- Estoy esperando a que mi marido salga y me de algo de dinero para comida. Si no, se lo beberá todo.

Los Auxiliares preguntaron a alguien, distante, mediante el pensamiento, si podían ayudar a la mujer, y se les dijo que lo hicieran.

- )Sabe hacer gracias el perro? - preguntó el Auxiliar.

- Sí - contestó el muchacho.

El Auxiliar comprobó que el perro sabía hacer algunas carantoñas.

- Esto es todo lo que quería saber - dijo.

Entonces dijo al perro que fuera con su amo. El perro entró en la taberna buscando al padre del muchacho. El Auxiliar le dijo al perro que se sentara y así lo hizo.

- Amo, por favor, deja de beber y ven a casa - dijo el Auxiliar que estaba cerca del perro - Ellos necesitan tu dinero y a mí me gustarían unos pocos huesos más.

El Auxiliar había materializado sólo lo suficiente de su cuerpo para hablar y el hombre no lo veía.

El marido de aquella mujer se volvió en redondo y miró al perro sentado. Entonces el Auxiliar habló otra vez y dijo.

- Señor Tabernero, no está bien tomar todo el dinero de mi amo y de su familia y usted lo sabe. Vamos, amo, estamos esperándote en la puerta.

El hombre corrió afuera, vio a su familia y se sentó en el vano de la puerta. Le dio a su mujer todo el dinero y luego se levantó y se fue a casa.

Este hombre estaba borracho antes de que el perro hablase, pero la experiencia le volvió sobrio inmediatamente. Cuando los Auxiliares fueron a su casa, estaba allí y temblaba como una hoja. El perro fue hacia él y el Auxiliar dijo:

- Gracias, amo, por venir a casa. Ahora puedo tener más huesos - y luego se fue.

El hombre palideció. Un Auxiliar comentó al otro que dijera al hombre que le había advertido para que dejase de beber y que debía cuidar a su familia. La Auxiliar se lo dijo, y él prometió que lo haría.

- )Qué hizo hablar al perro? - preguntó la mujer al visitante.

- Fue utilizado como un medio para hacer saber a su marido que ya es hora de que deje de beber y cuide de su familia - dijo el Auxiliar - No hubiera creído a ningún ser humano - El Auxiliar dijo a la mujer que si bebía otra vez, podía tener un derrame cerebral.


Los Auxiliares pensaban que de cualquier manera podía tener un derrame cerebral, o un delirimun tremens.

- )Qué se hizo del hombre que estaba con usted? - preguntó la mujer a la Auxiliar - )Tuvo miedo y huyó?

- No - dijo la Auxiliar - Tenía otro trabajo que hacer - Después de esto la Auxiliar jugó unos minutos con el perro y luego se fue.

* * *

He aquí otra historia de sobre cómo se ayudó a un hombre: Dos Auxiliares fueron a uno de los estados del Sur, donde conocieron a un hombre que había perdido todas sus llaves en un canal. Había estado de pie en la orilla del canal con el manojo de llaves en la mano, hablando con su esposa. Al señalar al otro lado del canal, las llaves se le deslizaron de la mano y cayeron a las cenagosas aguas. No tenía otras llaves, así que estaban sin posibilidad de entrar a su casa.

El hombre comenzó a orar pidiendo ayuda. Marcó el lugar donde había estado de pie, con un pedazo de madera clavado en la tierra. Los Auxiliares llegaron hasta él, que les contó lo que había ocurrido.

- Estamos hospedados en el hotel - dijo el hombre, y tenemos todo nuestro dinero en la ropa de baño. Las llaves están en el fondo del canal y no se cómo recuperarlas. Si usted las saca, le daré cien dólares.

El atribulado individuo pensaba que los Auxiliares eran gente que vivía en las cercanías.

- Si las llaves no se recuperan ahora - dijo la Auxiliar - pueden hundirse en el lodo y por la mañana será imposible encontrarlas. El agua tiene una profundidad de un metro y medio en este lugar.

- No puedo ver ahora las llaves y está demasiado oscuro para buscarlas antes de la mañana - dijo el hombre.

- Ve y recupérale las llaves - dijo la Auxiliar a su compañero.

El Auxiliar se deslizó dentro del agua, se sumergió, tomó las llaves, salió con ellas y se las dio al hombre, que estaba demasiado sorprendido para hablar.

-) Cómo pudo ver usted las llaves, y cómo pudo respirar bajo esa agua encenagada? - preguntó estupefacto.

- No dé importancia a eso; pero sea amable y servicial con todo el que se encuentre - dijo el Auxiliar.

- Trataré de serlo - contestó el hombre - Venga a verme mañana y le daré los cien dólares.

Los Auxiliares se fueron y, naturalmente, nunca regresaron para ver al hombre, ya que no le ayudaron por una recompensa. Gozan yendo de acá para allá ayudando a personas y animales. A la mañana siguiente ambos Auxiliares recordaban esta historia claramente.

* * *


He aquí una historia sobre cómo se ayudó a una mujer muy enferma: Había estado orando para ponerse bien y para que su hijo dejara de beber tanto. Los Auxiliares fueron enviados para ayudarla. Mientras estaban trabajando en sus vehículos invisibles, el hijo entró en la casa, borracho, y haciendo mucho ruido. Una Auxiliar le dijo que no debía emborracharse y que estuviese tranquilo, porque su madre estaba muy enferma y no era capaz de ponerse de pie. El hijo se puso entonces grosero y la Auxiliar lo agarró un poco rudamente y lo puso sacó de la casa. Era una noche fría y pronto se le pasó la borrachera, rogando que lo dejaran entrar. La Auxiliar lo dejó entrar y tuvo que oír lo que ella tenía que decirle. Y le dijo lo que iba encontrar cuando tuviese su tránsito, si no se reformaba.

El hombre le pidió pruebas y ella expandió su aura y luego desapareció. Fue a la habitación contigua, se materializó y volvió a donde él estaba.

- Seguramente debo haber estado hablando con un Ángel porque los humanos no hacen lo que ella ha hecho - dijo el atemorizado joven - (Me pregunto si estaba soñando o viendo visiones!

La Auxiliar se puso detrás de él y le habló diciendo:

- No, no está usted soñando.

Al oír esto el hombre se volvió como si le hubieran disparado.

- Por favor, Ángel - dijo - Ten misericordia de mí, y haré un hombre de mí mismo y dejaré de beber.

El segundo Auxiliar también estaba presente y le dijo a su compañera que pusiera la mano sobre la cabeza del hombre para darle fuerza, porque estaba temblando como una hoja. Este hombre mantendría su promesa porque los Auxiliares borraron su deseo por la bebida.

Un gran evangelico contó una vez a su congregación dos historias similares a esta. En cada caso el hombre, que era bebedor, oró pidiendo ayuda, y el deseo de emborracharse le abandonó completamente. Los estudiantes ocultos saben que una Hermana Lega o un Hermano Lego pueden eliminar tales vicios de un hombre, de tal manera que nunca deseará bebidas intoxicantes de nuevo.

* * *

He aquí cómo fue respondida la oración de un hombre chino pidiendo ayuda. A dos Auxiliares se les mostró un chino que estaba enfermo de parálisis. También se les mostró cómo ayudarle. Los Auxiliares fueron hasta el hombre, que tendría unos cincuenta y cinco años. Lo hallaron temblando.

- (Oh, Ángel! Tú, poderoso, ayúdame a mí, un pobre gusano de la tierra - dijo el pobre hombre - Yo soy manso y humilde. He estado en este estado más de veinticinco años y nadie puede ayudarme. Ayúdadme vos, poderoso Ángel.

- )Está usted casado? - preguntó el Auxiliar.

- No - contestó.

- )Es usted pobre? - preguntó.

- Tenía de sobra, pero las guerras y mi hermano me lo han quitado - replicó - Si fuera un hombre sano, lo recuperaría otra vez. He estado rezando durante diez años para que Dios me sane.


- Si se pone usted bien, )será un buen hombre y será bondadoso con todas las cosas vivientes y ayudará a todo el que pueda? - preguntó la Auxiliar - )Ayudará incluso a los animales y a las plantas?

- Mi religión enseña eso - respondió el chino.

- )Cuál es su religión? - preguntó la Auxiliar.

- El confucionismo era mi religión hace más de diez años - dijo - Ahora creo en la religión cristiana. He orado, pero no he recibido ayuda y he perdido todo lo que tenía.

- )No puede ser una deuda de una vida pasada lo que esté usted pagando ahora? - inquirió la Auxiliar.

- No lo sé - dijo - )he vivido antes de ahora?

- Con todos sus conocimientos, )no sabe usted nada del renacimiento? - preguntó ella.

- Sí, leí sobre ello cuando era joven, pero no estaba interesado entonces - dijo - Si puede ayudarme, haré todo lo que me pida. Quiero ir a América.

El Auxiliar preguntó a alguien a distancia si podía ayudar a este hombre enfermo, y se le dijo que podían ayudarle.

El hombre dijo que durante la guerra con Japón el techo de su casa había sido derruido por los disparos pero que no resultó herido, ni los soldados le molestaron ni robaron. Los Auxiliares ayudaron a levantarse al chino, que anduvo tambaleándose por la habitación y se arrodilló frente a la Auxiliar.

- (Poderoso Ángel! - dijo - este humilde gusano del polvo te da las gracias. (Qué Dios te bendiga!

La Auxiliar trató de explicarle que ellos eran servidores de Dios, pero el chino no podía creerlo.

- Vaya a decirle a mi sirvienta que está en la habitación de al lado que venga aquí - dijo al Auxiliar.

El Auxiliar fue a una habitación donde encontró a una mujer china bien parecida. Le dijo que el hombre quería verla. Ella corrió a su habitación y se inclinó ante él.

- Gusano del polvo - le dijo el chino - ve y trae mis ropas.

- (Espera! - dijo el Auxiliar - Desde ahora en adelante no habrá reverencias. Llámala por su nombre. Según tu fe cristiana, no puede haber esclavos.

Los Auxiliares sugirieron un nombre apropiado que agradó al hombre.

- La llamaré así - dijo.

- Ahora, puesto que estás sano, si te gusta ella, cásate de acuerdo a las costumbres chinas y trátala como a tu esposa y no como a una sirvienta - dijo el Auxiliar - Sé honesto con ella, y dí Apor favor@ cuando le pidas algo. Dale dinero para sus gastos.

El Auxiliar dijo a la mujer que todo lo que había dicho era aplicable a ella también.

- Te doy las gracias - dijo ella.

- )Estoy bien? - preguntó el hombre.


- Sí pero debes siempre mantener tu promesa y ser amable y bondadoso con todas las cosas vivientes.

Ambos chinos prometieron que lo harían. Este hombre no podía creer que estuviese curado y no paraba de examinarse para estar seguro de que estaba bien.

* * *

Los Auxiliares dejaron China y regresaron a su propio país para encontrar a una joven que estaba cautiva y a quién se les había dicho que ayudasen. Esta joven y sus padres habían estado orando durante cinco años pidiendo ayuda. La chica estaba en algún lugar de las montañas de un país vecino, en un viejo pero recio edificio. Los Auxiliares la hallaron en el sótano, durmiendo sobre un poco de paja, y la despertaron.

- Por favor déjeme ir a casa porque me muero - dijo ella.

- )Cuánto tiempo ha estado usted aquí? - preguntó uno de los Auxiliares.

No lo sé - respondió - Me trajeron aquí en Agosto de 1931. Mi casa está en la costa oeste. He sido trasladada cinco o seis veces desde que fui secuestrada. Una mujer me trae comida, pero no la suficient,e y estoy pasando tanta hambre que me estoy muriendo lentamente.

La mujer dijo a los Auxiliares exactamente donde estaba su casa. Había sido una vez muy bonita, pero ahora parecía sólo piel y huesos.

Los Auxiliares examinaron el lugar para ver cómo sacarla. No encontraron salida, así que uno de ellos la tomó de la mano y llamó a la mujer que le traía la comida.

- )Quién trajo a esta joven aquí? - preguntó el Auxiliar.

- No sé dónde están los hombres, pero el jefe está arriba - dijo - Él nunca baja aquí.

El Auxiliar envió una llamada mental al secuestrador que bajó, armado con una pistola. Tanto el hombre como la mujer estaban tan alterados que apenas sabían de qué estaban hablando.

El hombre dijo que había secuestrado a la joven por dinero, pero no consiguió ninguno; así que decidió retenerla hasta que muriese. Luego tomaría el cuerpo y lo pondría una noche en el porche de la casa de sus padres.

- Hemos venido para llevarla a casa - dijo el Auxiliar - Déle algo de ropa.

El malvado se rió.

- Bien, vais a morir como ratas - dijo a uno de los Auxiliares.

Sacó su arma para disparar a uno de los Auxiliares, pero a las Salamandras, o espíritus del fuego, se les había dicho que se mantuviesen inactivas; así que su arma sólo percutió en el vacío. El Auxiliar se apoderó de la pistola del amedrentado sujeto, que estaba temblando de miedo. El Auxiliar le ordenó encontrar algo de ropa para la mujer y también una manta gruesa. A la mujer carcelera se le dijo que fuera con el hombre para lo que fuera necesario. Los dos salieron y cerraron la puerta.

- Ahora moriréis los tres - gritó el hombre.

La joven comenzó a llorar, y los Auxiliares le dijeron que ellos la sacarían de allí. Los Auxiliares desaparecieron y fueron a la sala donde estaban el hombre y la mujer, apareciendo ante ellos, y les pidieron la ropa. El hombre estaba paralizado de miedo.


- Dáles ropas y una manta, y también quinientos dólares - dijo - No dáles mil dólares y que se vayan.

La Auxiliar tomó todo.

- Que nadie nos detenga - dijo.

Los Auxiliares bajaron al sótano y abrieron la puerta. Vistieron a la mujer y la llevaron envuelta en la manta. En lo alto de las escaleras se encontraron con dos grandes y feroces perros que comenzaron a arrastrase sobre el vientre en dirección a los Auxiliares, gimiendo en vez de ladrar. El Auxiliar pidió ayuda para llevar a la joven hasta su casa, porque pensó que los guardas podían comenzar a dispararle y herirla. Se le dijo que no necesitaba ayuda.

Los Auxiliares dijeron a las Salamandras que se mantuviesen tranquilas hasta que se hubiesen ido. Envolvieron a la joven en la manta, la sacaron por la puerta y la rodearon con una especie de pantalla opaca mediante el pensamiento. Después de hecho esto, los Auxiliares se elevaron en el aire llevando a la joven a la pequeña ciudad donde vivía, y la dejaron a salvo en su casa de sus padres.

- Ahora voy a volver a aquel sitio para ver si hay alguien más cautivo - dijo el Auxiliar a su compañera. La Auxiliar dijo que ella iría también. Cuando ambos regresaron a la casa del secuestrador, este estaba hablando con la mujer. Un Auxiliar apareció en la habitación y preguntó al hombre si había algún prisionero más en aquel lugar.

- Sí - dijo el hombre.

- Muéstrenos donde están.

El hombre fue a una habitación, abrió la puerta y dijo a los Auxiliares que había una mujer en el armario que estaba al otro lado de la habitación. Los Auxiliares comenzaron a cruzar la habitación y cuando llegaron al centro, el hombre accionó una trampilla y los Auxiliares cayeron en un lugar oscuro. La Auxiliar chilló y se agarró de su compañero porque olvidó que no estaba en su cuerpo físico y no se la podía dañar.

- Cálmate - dijo el Auxiliar - Nada puede hacerte daño.

- Tengo miedo - le dijo la Auxiliar.

- Regresa a casa - dijo su compañero.

- Sácame fuera y podré ir - contestó. Justo entonces vio unas calaveras - (Oh, mira esos cráneos! - dijo - (Hay cuatro allí!

- Sí, cuatro personas han pagado este precio - dijo - Ven, vayámonos.

Los Auxiliares se desmaterializaron rápidamente, regresaron donde estaba el hombre y se materializaron, de tal modo que parecían cuerpos humanos ordinarios.

- No queremos más tretas, Buddy - dijo el Auxiliar.

El hombre brincó sobresaltado.

- Sí, ha llegado tu hora, y tenemos un sitio para tí - dijo el Auxiliar.

- No quiero morir - dijo el hombre, presa de pánico - Les daré un millón de dólares por salvarme.


- No podemos hacer nada - dijo el Auxiliar - Examina tu vida y contempla lo que has hecho.

El hombre comenzó a hablar diciendo:

- (Soy culpable de siete asesinatos! (Mira la gente a la que he robado y saqueado! (Mira todo el ganado que he envenenado y las casas que he incendiado! )Por qué no he hecho el bien? - Y se derrumbó, muerto.

Este hombre perverso estaba viendo las cosas que había hecho durante su vida, justo desde la muerte hasta que era un bebé. Nosotros llamamos a esto el panorama de la vida.

Los Auxiliares llevaron al hombre hasta la Región Fronteriza, que es una zona entre el Primer Cielo y el Purgatorio.

- Llévale abajo, cerca de la atmósfera de la tierra - dijo el que estaba a cargo - Mantén a tu compañera cerca de ti. No, mejor déjala aquí.

- Yo quiero ir - dijo la Auxiliar.

El Auxiliar la mantuvo bien a su lado y bajó al hombre. Lo que vieron era demasiado horroroso para ser expresado con palabras, y ninguno de los dos deseó ir a esta región nunca más. Este hombre diabólico había creado toda clase de enormes, siniestras y feroces entidades a través de sus perversas acciones y pensamientos.

Esta historia recordó a uno de los Auxiliares la palabras de Cristo Jesús en San Mateo 16:26-27:

Porque )de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?

O, )a cambio de qué podrá el hombre rescatarla?

Porque elHijo del Hombre ha de venir revestido de la gloria de Su Padr,e acompañado de sus Ángeles, y entonces dará el pago a cada cual conforme a sus obras.

* * *

He aquí cómo una mujer fue salvada de hundirse en unas arenas movedizas en algún lugar de Méjico: Dos Auxiliares iban sobrevolando una colina cerca del Océano Pacífico. Miraron hacia abajo y vieron cómo un automóvil se detenía. Los ocupantes se apearon y caminaron hacia el borde de un barranco cercano para disfrutar de la hermosa vista.

De repente, una de las mujeres resbaló por el terraplén al ceder la tierra por su peso. Cayó dentro de un foso de arenas movedizas y comenzó a hundirse en el blando lodo. Había llovido, y la ladera estaba mojada. La mujer pronto comprendió que le era imposible salir por sí misma. Se hundía más profundamente con cada esfuerzo por levantar un pie. Había unos ocho o diez metros desde la cima de la loma al lugar donde la mujer cayó.

La mujer gritaba pidiendo ayuda y rezaba para que alguien viniera a salvarla, porque se estaba hundiendo lentamente. Sus amigos se agitaban inútilmente, intentando idear alguna manera de ayudarla.

Los Auxiliares se materializaron; bajaron donde estaba la mujer y uno de ellos la agarró del brazo derecho mientras el otro la tomaba del izquierdo, y así la sacaron de las arenas, que eran como lodo resbaladizo y blando. Luego, llevaron a la atemorizada mujer junto a sus amigos, fuera del barranco.


* * *

Es extraño cómo poca gente creerá que es posible para ciertas personas, que viven vidas virtuosas y de servicio, irse a dormir y dejar sus cuerpos físicos sobre la cama y, luego, salir en sus vehículos superiores y ayudar a personas y animales bajo un sistema organizado y supervisado por Seres Avanzados que constituyen una larga estirpe de Auxiliares.

Estos Auxiliares están constituidos por Dios, los cuatro Señores del Destino, ciertos Seres de otros planetas, los Liberados, los Hermanos Mayores, Arcángeles, Ángeles, Hermanas Legas y Hermanos Legos, Auxiliares Invisibles y, finalmente, personas que viven vidas ordinarias aquí entre nosotros. Muchos de los estudiantes de las diversas escuelas preparatorias de las Escuelas de Misterios son miembros de grupos de Auxiliares que toman parte en esta labor. No quiero decir con esto que solamente por ser un estudiante puede cualquiera tomar parte en esta obra inmediatamente. Es necesaria cierta cualificación.

Una persona debe desarrollar su cuerpo alma hasta un cierto grado, antes de que pueda abandonar su cuerpo físico y viajar en ese cuerpo alma. Debe ser sincero en su deseo de ayudar a otros y debe esforzarse por el conocimiento a través de líneas espirituales. Debe carecer absolutamente de miedo. Debe ser inegoísta y desear el conocimiento con el propósito de ayudar a otros y no para hacer dinero. No debe vender su conocimiento. Debe darlo libremente si desea mantener abierto el canal por el que pueda recibir más y mejores enseñanzas para sí mismo. Si una persona trata de aprender el conocimiento oculto y rehúsa impartir lo que sabe a otros, él mismo se cierra la fuente del conocimiento. Lo que se recibe libremente, debe darse libremente a otros.

Un día, una estudiante de ocultismo intentó hablar a un anciano hombre de negocios sobre algunas verdades ocultas.

- No me creo eso - dijo - )Qué prueba sobre eso puede darme?

- )Cree usted en Dios? - preguntó ella.

- Sí - respondió el hombre enseguida.

Mirad, algo en su interior reconocía que hay un Dios y que él mismo era una parte de Dios. Este hombre había vivido muchos años y sabía que debe haber un Dios a cargo de nuestro mundo. La estudiante preguntó si creía en los Ángeles.

- No - replicó.

Si una persona no cree en los Ángeles, es generalmente completamente inútil esperar que crea en los Auxiliares Invisibles o en que vivimos después de la muerte y renacemos después de unos mil años. La Biblia contiene muchas historias de Ángeles, en las que apenas se puede creer, sin aceptar que los Ángeles existen actualmente.

Por otro lado, si una persona cree en los Ángeles, es menos difícil explicarle las enseñanzas Místicas y Ocultas. Algunas personas creerán en las enseñanzas elevadas porque llenan una necesidad real en sus vidas. Otras, deben tener alguna prueba actual. Muchas personas han tenido pruebas de que existen Ángeles, Arcángeles y Auxiliares Invisibles; y espero que el lector los vea también alguna vez.

* * *


He aquí la historia de una joven a la que se ayudó mediante la sanación espiritual: Dos Auxiliares fueron enviados a cierto lugar de Europa, donde una joven estaba rezando en demanda de ayuda. Fueron hacia ella y vieron a una chica sencilla que estaba llorando porque su boca era deforme.

Después de que les contara su historia, un Auxiliar dijo:

- Déme un poco de harina y agua para hacer una pasta con ella y trataremos de mejorar su cara.

La joven trajo la harina, el agua y una toalla. Se le dijo que se acostara. Después que lo hizo, el Auxiliar puso la toalla bajo la cabeza. Luego hizo una pasta con la harina y el agua, la puso sobre la cara como un molde y trabajó con ella hasta que se secó.

Mientras masajeaba su cara, la fuerza curativa que procede de Dios fue descendiendo hasta ella mediante el otro Auxiliar, y su cara se remodeló. Cuando la pasta estuvo seca, el Auxiliar la retiró de su cara y dijo a la joven que se lavara. Ella lo hizo deprisa y se miró al espejo. Dijo que su cara estaba hermosamente blanca y limpia igual que su boca. Su alegría no tenía límites.

- )Quién lo hizo? - preguntó.

El primer Auxiliar señaló al segundo y la chica corrió hacia ella y la besó. Luego, la chica agradeció a ambos todo lo que habían hecho por ella. Después de decirle que fuera a la iglesia y que fuera una buena chica, los Auxiliares se fueron a su trabajo.

* * *

Una noche, unos Auxiliares Invisibles salvaron a un hombre de morir ahogado. Fueron enviados a ayudar a un hombre en un barco, entre Francia e Inglaterra. En este barco había dos hombre y una mujer, que habían planeado robarle y arrojarlo por la borda. Uno de los conspiradores, una mujer, estaba siguiendolo por la nave. Él estaba rezando a Dios para que le salvara, porque sabía que estaba siendo vigilado constantemente y estaba asustado. Los Auxiliares hablaron con él en su camarote. Uno de ellos le dijo que recogiera su dinero y sus objetos de valor. Los había escondido entre dos colchones de su camarote.

El Auxiliar extendió una manta sobre la cama y le hizo tenderse sobre ella. Luego puso sus objetos de valor en sus manos, sobre él, y lo envolvió cuidadosamente. Abrió la puerta y llevó sobre el mar al hombre hacia el país al cual él quería ir, dejándolo en un lugar seguro.

Esto suena como un cuento de hadas, pero ocurrió realmente. Los Auxiliares Invisibles pueden anular la fuerza de la gravedad, y los objetos pesados pueden entonces flotar en el aire y ser transportados fácilmente por ellos, que pueden materializar todo o parte de su cuerpo a voluntad cuando necesitan hacerlo así en el desarrollo de su labor.

Max Heindel, en su folleto La Interpretación Mística de Pascua, se refiere a la materialización cuando, hablando de Jesús, dice:

Tras la muerte del cuerpo denso de Jesús, el átomo simiente fue devuelto a su propietario original. Durante los tres años de intervalo entre el bautismo, donde él ofreció sus vehículos, y la crucifixión, que le procuró la recuperación de sus átomos simientes, Jesús formó un vehículo de éter como un Auxiliare Invisible forma materia física siempre que es necesario materializar todo o parte de su cuerpo. Pero la materia no sintonizada con el átomo simiente no puede ser permanentemente retenida; se desintegra tan pronto como el poder de la voluntad que la unió es retirado y es, por lo tanto, sólo efímera.


Muchos otros escritores de las enseñanzas ocultas han hablado de las cosas maravillosas que los Auxiliares Invisibles han hecho. Muchas de estas historias han sido desfiguradas de varias formas. Después de cierto tiempo, el sincero estudiante aprende a interpretar el verdadero significado de estas historias verdaderamente prodigiosas que han inspirado a la humanidad a través de las edades.

* * *

Una noche de Noviembre, dos Auxiliares fueron a un lugar de Sudamérica, donde hallaron a una ardilla hembra con sus crías en un gran árbol. Las ardillas estaban desmejoradas y hambrientas, porque no podían encontrar nada de comida. Un Auxiliar dijo a la ardilla madre, de brillantes ojos, que las llevarían a un lugar donde podrían conseguir comida.

El Espíritu Grupo mostró a los Auxiliares donde llevar a las ardillas. Ellos las llevaron a unos treinta kilómeros, hasta una granja donde podían conseguir vegetales verdes y algo de cereales de un pesebre. El granjero era un hombre bondadoso que no les haría daño. El Espíritu Grupo dijo que podrían permanecer allí.

* * *

La siguiente es una historia completamente diferente, que ilustra también la labor de los Auxiliares Invisibles.

Una noche, unos Auxiliares fueron enviados a un país extranjero para salvar a un joven que vivía en una casa que daba a una hermosa extensión de agua. Durante el camino, los Auxiliares pasaron sobre algunos países accidentados que eran muy hermosos en ciertas zonas. Había habido muchas luchas en aquella parte del país. Los Auxiliares fueron a la casa que se les mostró cuando recibieron instrucciones de los Elevados Seres para su trabajo de aquella noche. Al bajar del aire los Auxiliares, vieron dos pequeños y hermosos corderos y un perro pastor en el patio principal. Uno de los Auxiliares quiso ir a verlos.

Justo antes de que los Auxiliares llegaran, unos soldados encontraron a un joven de unos dieciocho años, que vivía con sus tres hermanas. Había ido al pueblo a comprar provisiones e iba de camino a casa. Los soldados iban a disparar contra el joven por ser antipatriótico. A uno de los Auxiliares se le dijo que llevara al asustado joven a la casa y construyese una pantalla a su alrededor, advirtiéndole que permaneciese lejos de su hogar durante un tiempo. Justo cuando los soldados estaban listos para dispararle, el Auxiliar lo agarró y salió disparado hacia arriba, llevándolo sobre la casa. El otro Auxiliar vio esto claramente y lo recordaba por la mañana cuando despertó.

Los soldados quedaron demasiado confusos y sorprendidos para disparar al joven; así, el Auxiliar lo alejó de allí dejándolo a salvo. La Auxiliar preguntó al joven si sabía cómo llegar a la casa rápidamente.

- No, )y usted? - preguntó él.

Entonces la Auxiliar explicó cómo lo había hecho. Le dio una buena información sobre los Auxiliares Invisibles y su labor; en qué andan ocupados y cómo pueden impulsarse en sus cuerpo físicos a través del aire. El joven estaba muy interesado. El Auxiliar le dijo que habían sido enviados para ayudarle porque tenía una labor que hacer por su raza.

- No puedo entender cómo me elevó en el aire y viajamos tan rápido a través de él y me depositó en el suelo con tanta facilidad - dijo el joven - Casi


no podía respirar durante el viaje. (Su trabajo es maravilloso!

El Auxiliar le dijo que dejase su casa y que ningún daño les sucedería ni a sus hermanas ni a sus animales. El joven se fue enseguida.

Los Auxiliares entraron a la casa y hablaron con las tres hermanas. Una de ellas había sido enfermera del ejército durante diez años y había regresado a su casa. La más joven de las hermanas era retrasada mental y no había ido a la escuela. Los Auxiliares quisieron ayudarla, pero se les dijo que no podían porque tenía una lección que aprender. Los padres habían muerto y las hermanas y el hermano eran propietarios de aquel lugar y no habían sido molestados nunca antes.

Los Auxiliares se fijaron en un sirviente que intentaba ayudar a un perro de compañía que estaba enfermo. El perro estaba cubierto por una manta y yacía sobre el suelo. Estaba constipado y tenía fiebre. Pronto los Auxiliares aliviaron al perro y pudo levantarse y salir corriendo.

Para ese momento, los corderos habían sido trsladados al sótano, donde fueron escondidos para mantenerles seguros. Una hermana dijo que dejaban comer a los corderos la hierba del patio varias veces al día y luego los guardaban para protegerlos de los soldados que pasaban.

* * *

Otra noche, estos Auxiliares fueron enviados a un país de Europa donde era entonces de día para evitar que unos soldados mataran a unas mujeres y unos niños. Los Auxiliares dijeron a las Salamandras que se mantuviesen inactivas. Luego, dijeron a las mujeres que cruzaran a un país vecino y las ayudaron a llegar allí sin peligro.

Las Salamandras son los Espíritus de la Naturaleza que ocasionan los fuegos. Estos Espíritus de la Naturaleza son de color de fuego y de muchos tamaños. Algunos son pequeños y otros, como los que se encuentran en los cráteres de los volcanes, son de enorme tamaño.

* * *

En ese momento había muchos muertos y heridos por el suelo, y la zona parecía un campo estéril con viejos y derruídos edificios esparcidos en derredor. Una vez estos Auxiliares apagaron un incendio que hubiera quemado a mucha gente; dijeron a las Salamandras que se fueran y éstas lo hicieron así. Muchas veces dispararon a los Auxiliares. Un Auxiliar rescató a un muchachito de un soldado que estaba a punto de atravesarlo con la bayoneta. La madre del niño había sido asesinada. El Auxiliar llevó al niño a otro país y encontró un hogar para él.

* * *

 Ahora, le contaré otra historia de osos, una sobre un osezno que unos Auxiliares vieron en una gran casa en cierto país. Primero, vieron a un niño con el osezno en la cama. Alguien entró y vio que el osito había dejado manchas húmedas sobre la cama. Se enfadó mucho y regañó y castigó al oso. Los Auxiliares se materializaron y uno de ellos dijo que intentaría hacer que el osito lo entendiera y fuera un oso limpio en el futuro.

Entonces el Auxiliar acarició al bebé oso y habló con él. Le mostró la puerta, la abrió, fue hacia él, se puso de cuatro patas y caminó con el oso hacia la puerta. Rascó sobre la puerta y le mostró cómo hacerlo. Luego, lo llevó afuera y fue diciéndole lo que debía hacer. Lo tomó de nuevo, e hizo que el osos rascase la puerta y luego lo dejó salir.

El Espíritu Grupo se presentó ante el Auxiliar y este le pidió que indujera al pequeño oso a hacer lo que le había mostrado.


- Él entiende, y lo hará bien ahora - dijo el Espíritu Grupo.

La visión espiritual de los Auxiliares estaba desarrollada de tal manera que podían ver al Espíritu Grupo. Tenía una cabeza y un cuello que le hacían aparecer como un oso bondadoso, y habló con los Auxiliares en el lenguaje del alma. Su cuerpo era exactamente como el de un hombre, pero su aura era más grande y brillante que la mayoría de las auras humanas. El Auxiliar veía a este Espíritu Grupo en el Mundo del Deseo donde él estaba. Parecía como si estuviera justo cerca de ellos. Intente imaginar a un Ser hermoso, radiante, con cabeza y cuello de oso, y tendrá una pequeña idea de cuán encantadores parecen estos Espíritus Grupo.

Aquella gente eran granjeros acomodados y tenían cariño a los animales. Dijeron a los Auxiliares que habían hallado a la madre osa cuando era joven, la habían traído a casa y la habían alimentado y domesticado. Algunas veces se iba durante unos días y luego regresaba. Un día llegó el bebé oso y lo alimentaron como a un bebé, con un biberón.

Lo conservaron en la casa y se convirtió en el juguete y compañero de la niña. Ésta lo amaba y lo quería tener cerca. Algunas veces el oso dormía en su cama, pero ensuciaba la ropa de la cama. Finalmente perdieron la paciencia con él.

- El osezno nació aquí, pero el padre oso nunca ha estado aquí - decía la madre de la niña.

El Espíritu Grupo dijo que aquellas personas ayudarían a los osos en su evolución y que el bebé oso había estado en una familia en su vida pasada y era muy listo y domesticado.

Otro día los Auxiliares iban de paso y entraron a ver cómo se comportaba el osito. Vieron arañazos en la puerta, donde había estado arañando; así supieron que entendió lo que tenía que hacer cuando necesitaba salir. Estaba en la cama con la niña y ambos profundamente dormidos. Creo que los estudiantes de ocultismo que aman a los animales recordarán esta historia. Es un feliz recuerdo para los Auxiliares que estuvieron allí.

La humanidad tiene una gran deuda con la oleada de vida animal, porque han sufrido terriblemente a manos de seres humanos desalmados. Sólo piense cuántos de nuestros hermanos que están cubiertos de piel han sido asesinados o heridos en crueles trampas de acero y cazados de diferentes maneras por sus hermosas vestiduras. Los cazadores han disparado contra miles de animales, con frecuencia sólo por el deporte de matar.

* * *

Una noche, unos Auxiliares fueron enviados a los bosques del Norte de Canadá, donde hallaron un joven alce en una trampa, y a su madre y hermano a su lado. El alce llevaba atrapado más de veinticuatro horas y su madre le había traído algo de comida y lo había alimentado. Los dos jóvenes alces eran todavía incapaces de cuidar de sí mismos.

Cuando la madre vio a los Auxiliares, se mostró belicosa, pero pronto la tranquilizaron hablándole. El joven alce estaba atrapado por su pata trasera izquierda, que estaba seriamente inflamada, aunque la piel no estaba herida. Los dos Auxiliares sacaron al alce de la trampa y frotaron su pata lesionada, hasta que se restableció la circulación en ella. Entonces cedió la inflamación.

La madre alce comprendió lo que estaba ocurriendo y lamió las manos de los Auxiliares para mostrar su agradecimiento. Los Auxiliares retiraron la trampa y la llevaron hasta un riachuelo cercano. Luego la hundieron en lo profundo del agua.


* * *

He aquí otra historia de alces completamente diferente: Alrededor de un mes antes de que estos Auxiliares liberaran al joven alce de la trampa, pasaron sobre una hacienda y vieron a un joven alce intentando salir de un prado. En su camino de vuelta al bosque, el alce se había extraviado. Los Auxiliares bajaron y encontraron a una jovencita alimentándolo con leche. La niña dijo que había encontrado al alce en las propiedades de su padre y que la había seguido a su casa, rehusando irse.

Los Auxiliares querían saber más sobre por qué el alce estaba allí. Uno de ellos llamó a una elevada Hermana Lega, que les dijo que los padres del alce habían sido asesinados mientras estaban buscando comida y el Espíritu Grupo lo había dirigido hacia la niña.

- Mi padre me dijo que podía tener el alce y le he llamado Ruth - dijo la niña - Voy a dar de comer a Ruth ahora.

Trajo un platillo de zanahorias y leche. En ese momento el alce se había alejado una corta distancia. La niña lo llamó:

- Ruth, Ruth - y el alce vino hasta ella y comenzó a comer.

El Auxiliar dijo a la niña que no permitiera al alce que se fuera, porque no estaría seguro, ya que los cazadores y sus perros lo matarían enseguida. Le dijo al joven alce que permaneciera dentro del prado y que no saltara la cerca. El Espíritu Grupo dijo que induciría al alce para que permaneciera allí.

La Auxiliar llamó al alce y, cuando se acercó, lo acarició, lo besó y le habló con gran deletite.

La jovencita trajo entonces su gato para que la Auxiliar lo besara, porque estaba enfermo y tenía llagas en los ojos. La Auxiliar trabajó en él y pronto estuvo curado. Luego le dijo a la niña que le diera un buen baño pero que no le lavara los ojos ni las orejas.

- Mamá me lava los ojos y las orejas con agua y jabón; a mí no me gusta pero debo asearme bien - dijo la niña.

- Tu gato se lavará él mismo los ojos y las orejas; tú lávale el resto del cuerpo - advirtió la Auxiliar.

* * *

He aquí cómo unos Auxiliares proporcionaron ayuda y alivio a dos gatos salvajes que estaban enfermos: Los Auxiliares encontraron a la madre gata, que había recogido diferentes clases de hierbas para que los gatitos las comieran, pero estaban demasiado enfermos para hacerlo. Estaban con el cuerpo hinchado. La madre vio a los Auxiliares y gruñó.

- Señora gata, venimos a ayudar a sus hijos si usted lo permite - dijo un Auxiliar - Si quiere que la ayudemos, traiga a uno aquí.

La madre gata tomó uno de sus gatitos y lo puso a los pies del Auxiliar.

El Auxiliar levantó al gatito enfermo y lo examinó. Su estómago estaba pesado y perezoso. Comenzó a masajearlo suavemente entre sus manos y empezó a expulsar gases y a eructar. Entonces sus intestinos comenzaron a moverse; había una masa de pelo de conejo en el intestino, que era lo que había obstruido el tracto intestinal.


El gatito comenzó a ronronear su agradecimiento y el Auxiliar lo soltó. Se volvió hacia su madre y se acurrucó junto a ella. La madre gata trajo al segundo gatito de mejor gana y el Auxiliar pronto lo puso en buenas condiciones. En ese momento, el padre gato llegó con la parte trasera de un animal. La soltó, empezó a gruñir y parecía dispuesto a luchar y saltar sobre los Auxiliares. Un Auxiliar le dijo:

- Dele la comida a su familia, Sr. Gato. No hay necesidad de problemas, así que compórtese como un buen gato.

El gato se tranquilizó y los Auxiliares se escabulleron y siguieron con su labor.

* * *

Los Auxiliares van a trabajar a todas partes. Un día de Octubre, un Auxiliar se acostó a dormir y pronto se encontró en las junglas de África con un nativo que estaba cazando para comer. Mientras el Auxiliar y su compañero seguían cuidadosamente su camino a través de la jungla, vieron a un gran león dando vueltas y vueltas. Se estaba frotando la mandíbula con la pata, con la saliva que le salía de la boca.

- )Qué anda mal en ese león? - preguntó el Auxiliar al hombre.

- Tiene dolor de muelas - replicó el nativo.

- Ayudaré a este chico, porque sé que eso le hace daño - dijo el Auxiliar, y se dirigió hacia el león.

- Hombre, ese león le matará antes de que se acerque a él - advirtió el nativo.

- No, no hay peligro porque tiene dolor - contestó el Auxiliar. Siguió su camino hacia el león, el cual se paró y miró al extraño. El Auxiliar llegó hasta el león y le frotó la cabeza.

- Échate y déjame mirarte la boca - dijo.

El león obedeció y el Auxiliar miró dentro de su boca. Vio que se le había roto un diente y la mandíbula inferior estaba seriamente inflamada. El Auxiliar pidió que el diente se aflojara para poder tirar de él con los dedos.

- (Oye, muchacho! - dijo el Auxiliar al león - Voy a ayudarte y no te enfades - Mientras hablaba iba trabajando sobre el diente. Luego dio un fuerte tirón y el diente se desprendió.

El león dio un rugido, pero el Auxiliar le conminó a que siguiera echado mientras le aliviaba el dolor. El león obedeció y, después de que el Auxiliar frotase su mandíbula, se sintió muy aliviado. Después de esto el león se estiró sobre la hierba y dejó al Auxiliar trabajar sobre él sin protestar porque se daba cuenta de que lo estaba ayudando.

Después de que el Auxiliar acabase el tratamiento, el león frotó su cabeza contra él, comportándose como un enorme gato juguetón.

- Cuídese, muchachote. Su mandíbula está bien ahora - El Auxiliar se fue dejando feliz al león.

* * *

He aquí la historia de cómo una joven y su perro San Bernardo fueron devueltos a casa a través del aire. Llevar a gente por el aire es una labor bastante común para los Auxiliares Invisibles, aunque la mayoría de la gente no sabe que eso pueda hacerse. Aquellos a los que se ayuda de ese modo no lo suelen contar porque saben que la gente no creerá sus relatos.


Una noche, un Auxiliar dejó su cuerpo durmiendo en su cama y fue a la Cordillera de los Alpes a rescatar a una jovencita y a su perro San Bernardo. La niña y el perro estaban atrapados en la nieve, a corta distancia uno del otro. El Auxiliar halló primero al perro y lo recogió. Entonces el perro saltó hacia el lugar donde la niña había caído, dentro de un agujero. El Auxiliar miró dentro de él y vio a la niña. Bajó, suprimió la fuerza de la gravedad y la sacó. La niña tendría unos seis o siete años.

El siguiente problema era cómo llevar a la niña y al gran perro a casa al mismo tiempo. El Auxiliar se acercó al perro y, colocándose bajo él, se irguió con la niña en brazos y se elevó en el aire descendiendo por la falda de la montaña hasta una casa cercana. Llamó a la puerta y una mujer abrió. Gritó sorprendida cuando vio al Auxiliar con la niña en brazos y al perro sobre su espalda.

- )Son de aquí ellos? - preguntó el desconocido.

- Sí, es mi hija, y éste es su perro - dijo la mujer.

La niña y el perro no habían estado perdidos el tiempo suficiente para congelarse, pero hubieran muerto si no se les hubiese enviado auxilio.

* * *

Una noche, tres Auxiliares salieron con una elevada Hermana Lega a trabajar por la humanidad. Iban con ella en su labor entre los enfermos y necesitados. Fueron a ver a un hombre a un lugar cercano a Arabia. Los Auxiliares vieron al hombre en su casa, caminando de un lado a otro, con un gran dolor. Había estado en una tormenta de arena, le había entrado una arena fina en ambos ojos, y estaba sufriendo mucho. Los Auxiliares vieron a la Hermana Lega examinar sus ojos y eliminar cuidadosamente cada partícula de arena de ellos. Los ojos del hombre estaban severamente inflamados y los párpados eran de un rojo brillante y estaban hinchados. Uno de los Auxiliares pensó que eran los ojos de aspecto más lastimoso que hubiera visto nunca.

La Hermana Lega dijo al hombre que fuera a su habitación y se recostara. Trabajó ella misma en sus ojos. Al poco tiempo el hombre se levantó y salió a la sala de estar de su casa. En aquel momento sus ojos estaban casi normales, la inflamación había desaparecido y sólo estaban ligeramente enrojecidos. El hombre podía ver sin dolor. Los Auxiliares estaban maravillados del increíble cambio en los ojos de aquel hombre. Este estaba tan feliz y agradecido por la ayuda que había recibido que no podía agradecerlo lo suficiente a quien le había socorrido.

- Estoy casi perfectamente, pero no entiendo cómo pudo curarme tan rápido - dijo.

* * *

Le contaré ahora una historia sobre cómo una mujer obsesada escapó por poco de ser enterrada viva: Tres Auxiliares fueron enviados a una casa, a la zona septentrional de uno de los países escandinavos, donde estaba a punto de celebrarse un funeral. Encontraron la casa llena de parientes y amigos de una mujer, que parecía estar muerta, aunque no lo estaba. Los Auxiliares miraron a la mujer en su ataúd. Vieron que no estaba muerta sino obsesada por una entidad que no podía utilizar un cuerpo físico. Uno de los Auxiliares habló y dijo:

- No está muerta.


El otro Auxiliar pidió que la entidad fuera expulsada del cuerpo de la mujer para evitarle el sufrimiento de se enterrada viva. Dijo a la entidad que saliera y ésta lo hizo. Enseguida se materializó y se hizo muy grande. Todas las personas presentes vieron aquella entidad de pavoroso aspecto y se aterrorizaron.

La mujer entró en su cuerpo y abrió sus grandes ojos. Una Auxiliar le dijo que antes de morir, debía dejar instrucciones para que su cuerpo no fuese embalsamado. Explicó qué ocurre después de la muerte y cuáles son las condiciones post mortem. La entidad se irritó e intentó entrar de nuevo en el cuerpo de la mujer. El Auxiliar la detuvo, ya que la mujer estaba demasiado débil para ofrecer la necesaria resistencia. Entonces la entidad se plantó ante la Auxiliar que había explicado a la mujer lo de la preparación para la muerte.

La entidad trataba de expulsar a la Auxiliar fuera de la casa, y la situación llegó a ser violenta. Ambas mujeres Auxiliares corrieron a esconderse tras el Auxiliar. Luego santiguaron a la entidad y esta se elevó en un humo negro que olía como azufre. Los Auxiliares sacaron a la mujer del ataúd y la pusieron en una cama, pidiendo a los presentes que le diesen de comer.

La hija de la mujer obsesada dijo que había sentido que algo no iba bien con su madre y que no creía que su madre hubiese muerto. No permitió a la familia colocar el cuerpo de su madre dentro de una habitación fría. De esta manera salvó la vida de su madre. El pastor entró con unos libros de canciones para el servicio de funeral. Se quedó sorprendido de hallarla viva.

Los Auxiliares también resolvieron una rencilla familiar en aquella casa. Dos primos presentes querían pelearse por algo que había ocurrido en una ocasión anterior y el resto de la familia tomó partido por alguno de los dos alborotadores. Todos los hombres portaban pistolas o cuchillos. Los Auxiliares detuvieron a los contendientes enderezando la situación y haciendo un buen trabajo.

Esto muestra el poder de la oración. Parecía que su destino estaba sellado porque estaba obsesada por una entidad que no podía usar su cuerpo, ni hacerla hablar, ni siquiera abrir sus ojos. Tuvo que permanecer fuera de su cuerpo y contemplar cómo sus parientes la preparaban para el entierro, la colocaban en su ataúd y, finalmente, ver a sus parientes reunirse en su casa para el funeral. Aún así, no fue demasiado tarde y la ayuda llegó a tiempo para salvarla de ser enterrada viva.

Lo cual nos recuerda lo que el apóstol Santiago dijo en el versículo quince del capítulo quinto:

Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor le aliviará, y si se halla con pecados, se le perdonarán.

Recordemos esto porque no sabemos lo que nos espera de un día para otro. En el versículo catorce del cuarto capítulo de la Epístola de Santiago, leemos lo siguiente:

Vosotros que ignoráis lo que sucederá mañana. Porque )qué cosa es nuestra vida? Un vapor que por un poco de tiempo aparece, y luego desaparece.

Esto se refiere a que la muerte puede llegar inesperadamente cuando no estemos preparados.

* * *

Cada pocos días leemos respecto a alguien con la enfermedad del sueño. Algunas de estas víctimas son bebés muy pequeños, otras son niños, y otras, adultos. Una vez leímos de un caso donde el paciente se recuperó y fue normal otra vez. Los Auxiliares Invisibles ven a muchos de estos pobres egos y los ayudan siempre que se les permite hacerlo.


Por ejemplo: una noche dos Auxiliares fueron a ver a un niño con la así llamada enfermedad del sueño y lo despertaron, expulsando a la entidad que lo obsesaba. Los Auxiliares fueron enviados a aquel lugar para responder a las plegarias de los padres del bebé, que habían orado con mucho empeño pidiendo ayuda. Estas personas fueron muy felices cuando el bebé fue redimido de aquella terrible situación.

* * *

Cambiaremos a un tipo de relato completamente diferente. La gente que posee animales inteligentes y los tratan amablemente, no sólo los ayudan en su evolución, sino que con frecuencia son salvados por ellos de la muerte o de ser apresados. Los árabes tratan habitualmente a sus caballos como si fueran niños y muchas veces permanecen con la familia en la tienda de campaña. Los niños tratan a los potros como a juguetes. Cuando los potros crecen, quedan estrechamente apegados a sus dueños. Recientemente, oí una historia sobre una estrecha amistad entre una niña y su caballo.

Dos Auxiliares Invisibles fueron enviados a una niña para evitar que le dispararan. Unos árabes habían visto a una niña cabalgando sobre su yegua por el desierto. Le disparaban con sus rifles. Los Auxiliares desviaban los proyectiles, pero la yegua estaba asustada. Brincó repentinamente y la niña cayó al suelo. La yegua volvió sobre sus pasos, agarró a la niña con sus dientes por la ropa y comenzó a arrastrarla. Los Auxiliares se adelantaron y dijeron al padre lo que había ocurrido.

- Su yegua la traerá a casa sana y salva, si no la matan - dijo el padre.

Efectivamente, la yegua trajo a la niña hasta la puerta de la tienda y la dejó en el suelo. La niña se levantó, acarició a la yegua y fue a buscar un puñado de dátiles para comer. La yegua los vio y parecía decir: Dame uno a mí también.

La niña quitó el hueso del dátil y se lo dio a la yegua. Ésta le dijo, a su manera, que estaba hambrienta y la niña trajo un poco de cebada y se la dio. La niña contó que, cuando la yegua era un potro, dormía a su lado, pero con el tiempo tuvo miedo de ser aplastada mientras dormía. Los Auxiliares estaban muy contentos por habérseles permitido salvar a aquella niña y haber visto la manera en que el animal la llevó a salvo a casa.

* * *

He aquí cómo unas personas fueron salvadas durante una excursión en Sudamérica: Unos Auxiliares fueron enviados a la zona central de Perú, temprano, la mañana de un Domingo. Allí vieron gente que había subido a las montañas para desayunar y ver la salida del sol. Estaban sentados bajo un gran árbol, comiendo, cuando una enorme serpiente bajó del árbol ante ellos. Una mujer y su hija la vieron, pero estaban demasiado aterrorizadas para moverse, aunque vieron cómo los otros corrían, alejándose. La serpiente debió haber olido la comida que estaban preparando y vino a tomar su desayuno.

- )Qué puedo hacer para detener a la serpiente? - preguntó una Auxiliar a su compañero.

- Ve y dile que venga hacia ti - respondió este - No te hará daño.

- No, preferiría que le hablases tú - dijo ella - No tengo miedo pero no quiero hacerlo.

El Auxiliar agarró entonces a la niña y a la mujer, mientras la serpiente caía al suelo con un ruido sordo. Parecía medir unos siete metros de largo y unos veinte centímetros de grosor y se mostraba agresiva.


- Amigo, mejor que sigas con tus asuntos antes de que alguien te envíe al cielo de las serpientes - dijo el Auxiliar - No te enrolles sobre mí.

Antes de que el Auxiliar pudiera decir una palabra más, la serpiente envolvió rápidamente su cuerpo materializado hasta el mismo cuello, empezó a apretar y entonces el Auxiliar desapareció.

La llegada de la serpiente frustró el picnic. El pelo de la mujer se volvió gris y envejeció en cinco segundos.

* * *

Nuestra próxima narración trata sobre un minero al que se salvó de la muerte: Una noche, durante la retrospección, un Auxiliar vio a un hombre caer por un barranco muy profundo. El Auxiliar intentó salir e ir hacia el hombre enseguida, pero se le advirtió que no lo hiciera. Más tarde, se le dijo que aquel hombre necesitaba un poco de tiempo para revisar su vida y ver si enmendaría algo su camino. Luego, se le envió a salvar al hombre.

Lo encontró colgando de una roca afilada, que lo sostenía sin peligro. Hubiera muerto de hambre allí porque no había manera de que pudiera bajar por sí mismo. Unos ocho metros más abajo había una guarida de serpientes de cascabel con muchos ejemplares grandes. No era un lugar para permanecer allí y era muy peligroso bajar hasta él. Este accidente ocurrió en una zona montañosa del oeste.

El hombre era un buscador que había hallado algo de oro. Su socio lo empujó por el barranco, mientras seguían la senda que serpenteaba una de sus laderas. El Auxiliar sabía que el hombre moriría si no se le ayudaba enseguida. Se volvió hacia su compañera y la dijo:

- )Tienes miedo de venir conmigo y ayudarle?

- No, iré - contestó ella.

Los Auxiliares partieron para rescatarlo.

- No me dejéis caer - dijo el pobre hombre - Quiero vivir y ser un hombre mejor. He visto los principales acontecimientos de mi vida pasar ante mí y quiero hacer todo el bien que pueda durante los pocos años que me quedan de vida.

Un Auxiliar le preguntó cuánto tiempo llevaba en aquel lugar.

- He estado aquí durante veinticinco años - contestó el buscador - Tuve una pelea con mi amada y abandoné el hogar. Nunca regresé y nunca he escrito ni a mis parientes ni a ella.

El Auxiliar le dijo que escribiese a casa porque la joven y sus parientes vivían con la esperanza de que regresara a casa para verlos, a ellos y a su hijo que tenía unos veinticinco años.

- Regresaré y haré lo que es correcto - dijo el hombre - Tengo una pequeña fortuna en el banco. Mi reloj se cayó de mi mano y está abajo, entre aquellas serpientes. El retrato de mi amada está en él. Desearía recuperarlo, pero imagino que ya no hay remedio.

El Auxiliar buscó a su compañera y vio que esta se hallaba abajo, entre las serpientes de cascabel, con el reloj. La llamó suavemente y le dijo que subiera, porque se iban a ir. Después de que la Auxiliar regresase, le dijo que no hiciera eso otra vez porque, si las serpientes hubieran ido a por ella, podía hacerse daño a sí misma al huir de ellas y precipitarse hacia su cuerpo en su casa.


El socio del buscador se había ido pensando que poseería todas sus propiedades. El Auxiliar le dijo al buscador que fuera a la ciudad y descansara, que tomase todo lo que tenía y fuera a la casa de sus ancianos padres. Se le indicó que se casase secretamente con su novia. El hombre dijo que lo haría y los Auxiliares se prepararon para irse. El buscador quería arreglar las cuentas con el socio que le había empujado sobre el abismo.

- No, encontrará su pago muy pronto - dijo el Auxiliar - Sólo toma lo que tienes en el banco y vete a casa.

Después de esto los Auxiliares siguieron con su labor.

* * *

Esta historia cuenta cómo se salvó de la muerte a unos misioneros en Arabia: Un viernes por la noche, unos Auxiliares fueron a un pueblo de Arabia, un lugar donde algunos árabes tenían a dos misioneros blancos atados contra una pared. Querían matar a este matrimonio de misioneros porque se habían atrevido a ir a su aldea a molestar a su religión mahometana y a Alá, hablando de su propia religión.

El Auxiliar preguntó a la Auxiliar si podían ocuparse de ellos.

- No sé - contestó ella.

- Sígueme y no huyas - dijo su compañero.

Había cinco o seis hombres con un montón de puñales para irlos arrojando al hombre y a la mujer hasta matarlos. El primer árabe salió y ya estaba listo para arrojar su daga, cuando aparecióel Auxiliar, que le dijo:

- Detente.

El hombre soltó un grito y el resto de los presentes rodearon a los Auxiliares como un enjambre de abejas.

- )Por qué matarlos? - preguntó el Auxiliar - No han molestado ni dañado a nadie.

- Alá no quiere extranjeros aquí y todo el que viene debe morir, y tú también morirás - declaró el jefe, mientras agitaba las manos - Matad a todos estos perros y traedme sus anillos - ordenó, pero ninguno se movió.

Habló de nuevo, pero tampoco nadie se movió esta vez. El jefe se tiraba de los pelos y llamó al equivalente del secerdote local, que vino con todos sus mágicos objetos, se acercó a los Auxiliares y empezó su labor.

- Dejad que estos se vayan - dijo el Auxiliar, y desaparecieron ambos. El así llamado profeta se detuvo con gran sorpresa y desconcierto ante este hecho extraordinario.

- No vine para herir o dañar a ninguno de vosotros ni a vuestro Alá, pero vosotros tampoco dañaréis a estos hijos de Dios - dijo el Auxiliar a la gente. Llamó a los misioneros y dijo:

- Adelantaos, amigos míos - y ellos caminaron hasta los Auxiliares. Entonces éstos dijeron al jefe:

- Dadles de comer y un lugar para descansar, luego dejadles ir por su camino si no queréis oír lo que tengo que decir.


- )Dónde está nuestro Alá? - preguntó el jefe al profeta - Nunca nos ha abandonado antes.

- Quizá éste haya ahuyentado a Alá - dijo el profeta - Nadie puede moverse. Hace que estos se vayan. Yo no hago nada. Alá ya no es bueno. Su Dios es mejor. Tomad a su Dios. Él hace grandes cosas.

- Su Alá está aquí, pero él no quiere que matéis a la gente - dijo el Auxiliar. Nunca os lo ha permitido.

- Otros perros vinieron antes, los matamos y Alá se alegró - dijo el confundido jefe.

- Todos los verdaderos cristianos están protegidos por su Dios, pero los falsos mueren - dijo el Auxiliar.

- Sí, ellos morirán y tú morirás - declaró el jefe. De nuevo ordenó a sus seguidores matar a los desconocidos, pero nadie se movió.

- Sr. Jefe, necesita usted una buena lección y voy a enseñarle una que ni usted ni el resto olvidarán nunca - dijo el Auxiliar.

Se dirigió hacia el jefe, tomó su cuchillo y lo rompió. Le quitó el manto y la corona y le hizo agacharse sobre las manos y a las rodillas.

- Arrástrate hasta que aprendas a respetar las vidas humanas - dijo.

Después de esto el Auxiliar miró entre la multitud, encontró a una joven con un hermoso cuerpo alma y la llamó.

- Señorita, voy a convertirla en reina y debe regir con justicia y bondadosamente; nada ni nadie la dañará - dijo - )Lo hará así?

- Sí, lo haré - dijo la joven.

El Auxiliar le puso el manto y la corona y dijo al pueblo:

- Salve la reina.

Todo el pueblo se postró de rodillas y se echó de bruces en tierra. La joven anduvo donosamente entre ellos como lo hubiera hecho el antiguo jefe. Ese era el signo de sumisión y obediencia hacia ella. Los hombres se tiraban de la barba y las mujeres bajaban los ojos.

El Auxiliar dijo a la reina que cuidara de los misioneros y que les permitiera seguir su camino y ella contestó que así lo haría. El Auxiliar le preguntó donde estaban sus padres y ella contestó:

- Alá se los llevó - lo que significaba que habían muerto.

- )No matarán al antiguo jefe las serpientes y los animales salvajes? - preguntó la Auxiliar.

- Nada le herirá, y cuando decida parar de matar, podrá caminar de nuevo - respondió su compañero. Se volvió y habló a los misioneros.

- )De dónde sois? preguntó.

 - De los Estados Unidos - dijo uno de ellos.


Ambos misioneros tenían hermosos cuerpo alma pero no poseían visión espiritual. Tampoco la nueva reina, pero sería protegida. Esta tribu de árabes vivía en el interior del desierto y eran fieros y belicosos, pero los Auxiliares creían que la joven los amansaría.

- )Sois Ángeles? - preguntó uno de los misioneros a los Auxiliares.

- No - dijo la Auxiliar - pero ayudamos a todo el que podemos.

Mientras esto ocurría, el antiguo jefe iba andando a gatas de un lado a otro, pero nadie le prestaba atención. Los Auxiliares dijeron adiós, expandieron sus auras, desaparecieron y continuaron su camino.

* * *

Una noche, se les dijo a unos Auxiliares que fueran a ayudar a un anciano que estaba en peligro de ser quemado hasta morir. Este hombre poseía una hacienda a unos pocos kilómetros de un pueblo. Estaba enfermo de reumatismo y muy preocupado porque el hombre que vivía en la hacienda vecina a la suya quería adueñarse de su propiedad. Le había ofrecido comprársela por menos de su valor. El anciano había rehusado vendérsela. El vecino intentaba provocar un incendio porque sabía que no podría reconstruirla y así obtendría sus tierras por un bajo precio.

Los Auxiliares fueron a la granja y hallaron al atemorizado granjero, que les dijo que había sido amenazado por alguien que le había dicho que lo quemaría. El anciano era incapaz de moverse y no sabía qué hacer. El Auxiliar le dijo que no necesitaba preocuparse por el fuego. Nadie incendiaría su casa más que él mismo.

- )Cómo podéis detenerles para que no lo hagan? - preguntó el hombre.

- Levántese y póngase algo de ropa - ordenó el Auxiliar.

El anciano se rió suavemente.

- No he caminado desde hace seis meses - dijo.

- Eso es porque no lo ha intentado - le dijo el Auxiliar.

El hombre se volvió y sus ojos parecían salirse de las órbitas mientras saltaba fuera de la cama, se ponía sus ropas y asía un rifle.

- Quién mata a espada, a espada será muerto - recalcó el Auxiliar - No necesita usted eso.

Justo entonces oyeron a alguien fuera.

- Van a prender fuego a mi casa - dijo el hombre.

- Déjeles intentarlo, porque no podrán - dijo el Auxiliar.

El hombre y los Auxiliares miraron a través de la ventana y vieron una luz. Entonces el Auxiliar deseó que los hombres se paralizaran y los Auxiliares y el anciano salieron y vieron quien estaba allí. Era el hombre que vivía en la hacienda colindante y algunos de sus amigos. También vieron al hijo del vecino esperando dentro de un automóvil, en la carretera.


El Auxiliar les dijo que, si no firmaban una confesión diciendo lo que habían intentado hacer, permanecerían donde estaban, y permitiría que todo el mundo viera para lo que estaban allí. El hombre escribió una confesión y todos la firmaron, incluido el joven del automóvil. La marca del vehículo y su número de licencia también se hicieron constar. El Auxiliar tomó el papel y dijo al anciano que él lo conservaría porque alguien podría robárselo.

- Buenos días - dijo, y los Auxiliares desaparecieron pero no se fueron.

Después de que los hombres se fueron, los Auxiliares dieron al viejo el papel y le dijeron que no lo mostrara a nadie ni dijera a nadie que él lo tenía, porque si lo hacía, alguien podría matarlo para arrebatarle la confesión.

Luego, los Auxiliares dejaron al anciano y alcanzaron a quienes habían intentado prender fuego a la casa. No estaban materializados, así que no podían ser vistos por los hombres del automóvil, que iban hablando entre ellos. El que había planeado incendiar la casa del viejo dijo:

- No eran humanos, y el anciano tenía o a Dios o al diablo con él; venderé antes de que alguien obtenga la confesión.

El Auxiliar había dicho a las Salamandras que se mantuvieran inactivas, y fue por eso por lo que el vecino no pudo encender fuego. Las Salamandras son los Espíritus de la Naturaleza que causan el fuego.

* * *

Más tarde, estos mismos Auxiliares encontraron a un hombre, en Europa, que iba caminado calle abajo. Vieron que tenía la espalda tan agarrotada que le hacía doblarse hacia adelante. Los Auxiliares se situaron en la esquina y esperaron hasta que llegara.

- Amigo - dijo el Auxiliar - parece estar usted en baja forma. )No puede encontrar quien le ayude en este gran país?

- Todavía no. He gastado miles de dólares pero mi espalda parece estar peor; imagino que es la voluntad de Dios - dijo el inválido.

- No, amigo mío - replicó el Auxiliar - no es la voluntad de Dios. Su problema es debido a lo que hizo en su última vida, porque de manera despiadada ató a un hombre y lo mantuvo atado de manera que su espalda quedó rígida. Dio usted órdenes de que no fuese liberado hasta que usted lo dijese. Luego se ausentó durante diez años. Cuando regresó, a su hermana pequeña se le ocurrió bajar al sótano y lo vio. Su víctima parecía un anciano debido a la tortura. Cuando su hermana le habló de este hombre, usted bajó y lo vio y, arrepentido, lo liberó; pero el mal ya estaba hecho. Trató usted de hacer algo por él pero no pudo hacer mucho para aliviarle. Usted está en estas condiciones debido a lo que hizo a aquel hombre.

El Auxiliar frotó la espalda del hombre y le dijo que se enderezara lentamente; así lo hizo. Se quedó tan derecho como los Auxiliares; estaba demasiado abrumado por la alegría para hablar, y las lágrimas le corrían por la cara. El Auxiliar le dijo que fuera bueno con todo el mundo y respetase toda fe religiosa, porque todas conducían a Dios.

Este hombre era católico y el Auxiliar le dijo que los protestantes eran tan buenos como él y que no debía estar contra ellos sin importarle lo que alguien dijese. El hombre prometió que sería bondadoso con todo el mundo y agradeció a los desconocidos su ayuda. Al inválido se le curó mediante la fuerza espiritual de curación que procede de Dios. Los Auxiliares eran simples sirvientes de Dios, enviados a él por una Hermana Lega o un Hermano Lego.

* * *


Quizá piense usted que el siguiente relato suena como un cuento de hadas, pero realmente ocurrió. Los Auxiliares que estuvieron allí lo recordaban claramente a la mañana siguiente, cuando regresaron a sus cuerpos y se levantaron para su diario trabajo: Mientras estaban fuera de sus cuerpos como Auxiliares, fueron envidados a salvar a unas personas que iban en un barco que había chocado contra una roca, o algo parecido, que había abierto una gran vía de agua en su costado. El buque se estaba hundiendo rápidamente en las encrespadas aguas del Océano Atlántico. Estaban a ciento cincuenta kilómetros o más de la costa más próxima. Los pasajeros estaban terriblemente asustados y no querían entrar en los botes salvavidas sin comida.

Uno de los Auxiliares tuvo miedo y se fue a su casa, porque olvidó que los Auxiliares no pueden ser dañados cuando están fuera de sus cuerpos durante la noche ayudando a otros. El otro Auxiliar se materializó en el aire y bajó al barco.

- Que todo el mundo se calme, y se salvarán - dijo el Auxiliar a la gente.

Los Auxiliares metieron a toda la gente en los botes salvavidas, tan rápidamente como fue posible, y comenzaron a remar. Al poco rato el vapor escoró sobre un costado. Hubo una terrible explosión y se hundió, desapareciendo de la vista.

Había diez botes de remos y dos más llenos de pasajeros y miembros de la tripulación agarrados a los costados. Los Auxiliares amarraron todos los botes juntos y anulando levemente la gravedad se dirigieron hacia la costa. Pronto tuvieron tierra a la vista y los Auxiliares les dejaron seguir el resto del camino solos. Ni una vida se perdió. La Auxiliar rescató el libro de bitácora y se lo dio al capitán. Si los Auxiliares no hubieran sido enviados con su poder para salvar a aquella gente, hubieran sido tragados por el mar.

* * *

He aquí el relato de un hombre extraviado, al que se salvó de la muerte en el bosque: Una noche dos Auxiliares encontraron a un hombre que llevaba tres días extraviado. El pobre hombre dijo que tenía que caminar para mantenerse vivo, debido al frío que hacía; y estaba muy hambriento.

- He rezado durante dos días y dos noches para que alguien me ayudara - dijo.

- Debe haber orado usted por el perdón de sus pecados porque, si no hubiese conseguido ayuda material, ciertamente hubiera muerto - dijo el Auxiliar.

- Recé lo mejor que pude y comencé a ver todas las cosas que había hecho - dijo el hombre - He visto un oso y un zorro a los que tengo cazados con trampas y he sentido su dolor y su hambre. Incluso he rezado por ellos.

El Auxiliar le preguntó donde vivía.

- Ahora no lo sé, pero quiero irme a casa - dijo el pobre hombre.

El Auxiliar le dijo a la Auxiliar que fuera a liberar al oso y al zorro y que les ayudase todo lo que pudiese, y ella partió alegremente. Pronto regresó y dijo que había liberado al zorro pero que no pudo hacer nada por el oso.

- Échame una mano con este hombr,e porque está inconsciente y puede morir congelado - dijo el Auxiliar.


Los Auxiliares llevaron al hombre a la casa más cercana, que estaba a unos diez kilómetros, y resultó que era su propia casa. Dejaron al hombre y dijeron a su mujer que tenían que ir a liberar a un oso.

- )No es más importante este hombre que un oso? - preguntó ella.

Uno de los Auxiliares le dijo que regresarían, y se fueron en busca del oso. El Auxiliar vio enseguida que estaba medio congelado y hambriento, y que la pata atrapada estaba hinchada. Finalmente tranquilizó y liberó al oso, que quedó inerte a los pies del Auxiliar. De pronto el pobre oso se estiró y murió de dolor, hambre y frío.

Los Auxiliares regresaron a la casa del cazador y la mujer los dejó entrar. Un Auxiliar le dijo que el oso había muerto ya que habían llegado demasiado tarde para salvarlo. La mujer del cazador empezó a recriminarles mientras ellos trabajaban con el hombre y lo reanimaban. El Auxiliar dijo a la mujer que le diera de comer con frecuencia.

Después de esto los Auxiliares hablaron a la mujer sobre sus enseñanzas. Ella no les creía y seguía despotricando contra ellos. Finalmente el hombre le dijo que tuviese cuidado, porque no sabía con quién estaba hablando.

- No quiero aguantar eso de lo que están hablando - dijo.

Un Auxiliar envió al otro un pensamiento para que desapareciese y ambos así lo hicieron. La mujer exclamó:

- (Ángeles! - y se desmayó.

Los Auxiliares volvieron a materializarse y la reanimaron.

- Oh, por favor, Ángeles, perdonadme - dijo - no sabía que erais Ángeles de verdad. Cualquier cosa que digáis la haré gustosamente.

Los Auxiliares le dijeron que ayudara a todo el que pudiera, sin importarle de que color fuera o en que religión creyese.

- Haré con gusto lo que pueda - dijo la mujer.

Los Auxiliares se despidieron, expandieron sus auras y desaparecieron. Su marido también vio las auras de los Auxiliares.

* * *

Nuestra próxima historia cuenta cómo se salvaron de la muerte un joven y su cordero: Dos Auxiliares llevaron a una mujer al tren y luego se desplazaron sobre la vía férrea hasta que encontraron unas personas caminando a lo largo de ella y arrastrando sus pertenencias. El joven llevaba un gran cordero blanco. Cuando los Auxiliares se acercaron, el joven se volvió y cayó en un estanque. Como llevaba al cordero atado con una cuerda, lo arrastró consigo dentro del estanque. La gente gritó y se puso nerviosa, pero nadie parecía querer sacarlos.

El Auxiliar bajó, agarró al chico con una mano y al cordero con la otra y los sacó chorreando agua. El cordero se sacudió para secarse pero el joven no podía hacerlo. Los Auxiliares le encontraron algo de ropa y lo llevaron a una casa. Una mujer les permitió entrar mientras el joven se cambiaba de ropa. Los Auxiliares vieron que estaba en buen estado. Uno de ellos ató sus ropas mojadas en un hatillo y el joven se fue con su gente sonriendo y agitando la mano a los Auxiliares que habían venido a rescatarlo.


* * *

He aquí otro relato que cuenta cómo se ayudó una noche a un atemorizado campesino: Unos Auxiliares fueron enviados junto a un hombre que vivía en una granja. Éste les dijo que en su establo había una gran serpiente y que tenía miedo de que pudiera morder a sus vacas y caballos y los matara.

El Auxiliar preguntó mediante el pensamiento si podía sacar a la serpiente.

- Sí, pero te dará problemas - se le respondió.

La serpiente era de unos veinte centímetros de diámetro y de unos siete metros de longitud. El Auxiliar preguntó a su compañera si quería entrar con él y ella respondió enseguida:

- Sí.

El propietario del lugar trató de mantener alejada a la Auxiliar, porque pensó que el Auxiliar era su sirviente.

Los Auxiliares entraron al establo y la Auxiliar vio a la serpiente en una esquina, toda enrollada, y la señaló. Al principio, su compañero pensó que era un montón de cuerdas como las usadas para amarrar barcos. Fueron hacia la serpiente, que empezó a silbar y a sacar su lengua furiosamente. El Auxiliar habló a la serpiente y le dijo:

- Amiga, no tienes nada que hacer aquí metiendo miedo a todo el mundo. Vete. No quiero ningún problema contigo. Sé una buena serpiente y vete por donde viniste.

La serpiente brincó hacia el Auxiliar con la boca abierta, completamente estirada, y rodeó al Auxiliar. Este saltó a un lado, pero tropezó con la serpiente y la fuerza de su peso le hizo caer al suelo. El Auxiliar se agarró a la serpiente y ésta se enroscó en torno suyo. La otra Auxiliar dio un golpecito en la cabeza de la serpiente y ésta perdió la consciencia. Tras ello, los Auxiliares arrastraron la gran serpiente fuera del establo. Cuando el campesino los vio, pensó que tenía apresados a los Auxiliares y le disparó con su escopeta. No la mató pero le arrancó un gran pedazo de piel.

- Si te comportas, te remendaré y quedarás como nueva - dijo el Auxiliar a la serpiente.

Después de que la serpiente se echó cuan larga era, el Auxiliar le lavó las heridas, le quitó varios perdigones, le remendó el lomo y le dijo que se fuese. El campesino estaba tan sorprendido que permanecía inmóvil mirando a los Auxiliares.

- )Por qué ayuda a una serpiente cuando puede matar a cualquiera?- dijo finalmente.

- No, no molestará a nadie antes de que alcance el bosque - contestó el Auxiliar. Los Auxiliares se escabulleron y continuaron con su labor.

* * *

He aquí cómo se respondió a las oraciones de una joven que pedía ayuda: Unos Auxiliares fueron a una casa y hablaron con una chica que estaba metiendo patatas en el horno para hacer pasteles y algo de comida en una cacerola, para cocinarla.

La joven pidió a uno de los Auxiliares que fuera con ella a una tienda a comprar algo de comida. Cuando llegaron a la tienda, hallaron a varias personas haciendo cola, esperando para comprar. La tienda parecía estar muy vacía y con poco que vender. Había algunas hogazas de pan a la vista y la joven compró una.


En el camino de vuelta, se encontraron al hermano y a la hermana de la chica. Estaban llorando y dijeron que los habían echado de su casa y no sabían qué hacer. La hermana mayor dijo a los Auxiliares que sus padres se habían ido a un viaje por el sur de Europa y esperaban estar fuera durante seis meses. Antes de que se fueran, su madre había contratado a un ama de llaves para que los cuidara. Esta mujer había metido a varias personas en la casa y los chicos tenían miedo porque no sabían qué hacer al respecto. Ahora los habían echado de su casa. Los niños vieron que una de las ventanas estaba un poco abierta y querían intentar subir hasta ella. El chico subió, pero se cayó.

- Espera un minuto - dijo la Auxiliar; acercó una mesa hasta la ventana, consiguieron abrirla y todos entraron.

Los Auxiliares vieron que el ama de llaves estaba involucrada con unos ladrones que intentaban desvalijar todo lo de valor de la casa y. luego. retener a los niños para pedir un rescate. Había un montón de gente de baja calaña en la casa. Dos hombres estaban comiendo en una mesa. La joven se enfadó.

Las patatas de la hermana mayor aún estaban allí y ella las sacó del horno. Una extraña mujer se había metido en el baño para vestirse, y la joven tuvo que lavarse en una habitación con una palangana y una jarra, lo cual no resultaba placentero.

Los Auxiliares subieron por la escalera trasera y encontraron a dos hombres de aspecto detestable que intentaron impedirles seguir adelante. Estaban sentados en la escalera y preparando unos materiales para fabricar bombas. Los Auxiliares subieron la escalera y vieron que aquéllos habían tomado posesión de dos habitaciones y tenían un gran número de bombas ya preparadas. Bajaron por la escalera otra vez y vieron a seis niños desaliñados entrando en el sótano. No pertenecían a aquella casa y, cuando uno de los Auxiliares les ordenó que se fueran, se marcharon. Los Auxiliares descubrieron que dos de los hombres eran expertos en la fabricación de bombas para volar edificios y matar a sus ocupantes. También descubrieron que tenían el encargo de fabricar un gran número de ellas, lo que estaban haciendo.

Obligaron a los hombres a marcharse y luego recogieron todas las bombas y las destruyeron. Dijeron a los niños que estarían perfectamente hasta que llegasen sus padres y que no tuviesen miedo. Los niños quedaron encantados y agradecieron a los desconocidos lo que habían hecho por ellos.

Los Auxiliares Invisibles tienen muchas experiencias interesantes durante el curso de su labor, cuando están fuera de sus cuerpos físicos durante el sueño y bajo la dirección de Hermanos Legos o Hermanas Legas.

* * *

Una noche, dos Auxiliares fueron enviados a ayudar a un hombre que quería proteger su dinero de unos ladrones. Uno de los Auxiliares le dijo al hombre que depositara su dinero en el banco. Esto no era fácil porque una banda de ladrones sabía que lo tenía en su casa. Estaban vigilándolo y no tenían la intención de dejarlo escapar. Los Auxiliares dijeron al hombre que lo ayudarían a ir al banco. El hombre tenía mil doscientos dólares que la Hermana Lega tomó, antes de que se dirigiesen al banco seguidos por los ladrones, que incluso entraron en el banco e intentaron apoderarse del dinero. Los ladrones crearon cierto revuelo, pero no consiguieron su objetivo, pues descubrieron que el hombre no llevaba el dinero encima.


Los Auxiliares enviaron un recado al director del banco de que querían verle por cuestión de negocios. El director los mandó llamar y el hombre y los Auxiliares fueron conducidos a su oficina privada donde se realizó la necesaria transacción y se le dio al hombre un talonario de cheques. Los Auxiliares acompañaron al hombre hasta su casa. Los cuatro ladrones estaban firmemente decididos a conseguir el dinero y, cuando vieron que el extraño los había burlado, acordaron atraparlo y obligarlo a que consiguiese el talonario y recuperase el dinero para ellos.

El Auxiliar permitió que los ladrones lo atrapasen para así poder enseñarles una lección. La Auxiliar permaneció tras ellos, se desmaterializó y los siguió, viendo todo lo que ocurría. Los ladrones tendieron al Auxiliar sobre una mesa y lo ataron a ella. La mesa era como las que usan los médicos para realizar exploraciones. Tenían hierros candentes para aplicarlos a los pies del Auxiliar.

Cuando ya estaban preparados para torturarlo, éste los hizo permanecer inmóviles y les dijo que ya era tiempo de que abandonaran sus andanzas y vivieran una vida buena y limpia.

- Quiero que cada uno de vosotros prometa que lo hará y, si alguno rompe su promesa, no podrá caminar más - dijo el Auxiliar.

Los ladrones se dieron cuenta de que algo no funcionaba como ellos esperaban, pero no sabían qué era. Prometieron ser buenos, y el Auxiliar se levantó de la mesa si su ayuda. Esto atemorizó a los ladrones aún más, porque no podían entender cómo lo había hecho. El Auxiliar les dijo que podían irse, y abandonaron su guarida rápidamente. Los Auxiliares continuaron con su labor de socorrer a todos los seres vivientes en dificultades.

* * *

He aquí cómo unos viajeros fueron amparados en un país extranjero: Unos Auxiliares fueron enviados a ayudar a una mujer a subir a un tren en un lugar muy desolado. Las carreteras estaban enlodadas, estaba muy oscuro y era en las últimas horas de la tarde. Encontraron a un hombre y le preguntaron dónde paraba el tren. Éste les indicó el lugar y esperaron allí a una mujer que quería ir a cierto lugar.

El tren llegó, pero no iba a parar. El Auxiliar pidió que se hiciese parar al tren, sonó el silbato y se paró el tren. Era un tren de mercancías, pero un hombre dijo que había algunos pasajeros en el quinto vagón. La mujer subió a ese vagón, que era para ganado, y el empleado del tren cerró la puerta.

Entonces, los Auxiliares entraron, echaron un vistazo a la gente y vieron que debían haber estado viajando todo el día. El cubo de agua estaba vacío y una mujer enferma, que estaba tendida en un catre, pedía agua. El Auxiliar tomó el cubo y salió flotando del vagón. Fue hacia la locomotora y consiguió un poco de agua, mientras el otro Auxiliar flotaba por su parte. Los Auxiliares regresaron y entregaron el cubo para que la gente tuviese agua.

Había una vaca y un ternero en dos amarraderos dentro del vagón. Hacía frío y la gente se metía bajo la paja para mantener un poco el calor. No se servía comida en el tren y la mayoría de la gente llevaba una pequeña cesta con comida. Los Auxiliares trabajaron sobre la mujer enferma y ya estaba sentada cuando abandonaron el vagón. Los Auxiliares hicieron todo lo que pudieron por la gente y los animales del vagón y luego los dejaron y continuaron con su labor.

* * *


Le contaré una historia sobre cómo un Auxiliar consciente fue introducido en un cuerpo nuevo. Esta fue una de las muchas experiencias prodigiosas que estos Auxiliares han tenido. Vieron parte de lo que ocurrió a otra Auxiliar que había sido fiel en su labor.

Unos Auxiliares fueron a la casa de una mujer enferma. Esta mujer tenía unos cuarenta y cinco años y no se había casado. Los conocidos de la mujer y el doctor estaban a su alrededor, ya que estaba muy cerca de la muerte. Una Auxiliar vio su brillante aura y le habló.

- Somos amigos, no tengas miedo - dijo.

-(Oh!, )voy a morir? - preguntó la enferma - Mi labor no ha hecho más que empezar y quiero vivir.

- Quizá no muera - dijo la Auxiliar - Esperemos que no.

- Tenía un novio y murió hace un año - dijo la mujer - No, fue introducido en otro cuerpo en una ciudad distante. Era el cuerpo de un joven de veinte años, y ahora está en una escuela de medicina del Este. Sus nuevos padres son acomodados. Mi amado amigo se ha encontrado conmigo desde que hizo el cambio.

- Dime cómo ocurrió - dijo el Auxiliar.

- Cayó enfermo de neumonía y el médico dijo que no viviría; porque su edad estaba en su contra. Tenía cincuenta años. Enfermó rápidamente. Una noche, mientras yo estaba sentada sóla con él, apareció un hombre muy apuesto y me dijo que iba colocar a mi amigo en otro cuerpo para que pudiera finalizar su obra y que yo lo vería hacerlo. Yo rogué, y rogué ser colocada en otro cuerpo también. El hombre dijo que no podía hacer eso. Yo le pregunté si mi amado amigo lo sabría.

- Sí, y usted también, y será una prueba de su amor por usted - dijo.

- (Oh, dejadme morir! - dije - No puedo esperar que un joven me ame. )Por qué no me lleva al Cielo y me deja olvidarlo mientras trabajo allí? Oh, esto es demasiado.

- Si usted lo ama y cree en Dios, las cosas pueden ir bien para usted - me dijo el hombre.

La mujer dijo a los Auxiliares que ella había dicho al hombre:

- Durante veinticinco años hemos estado enamorados y hemos trabajado por las noches durante veinte. )Por qué haces esto cuando nuestros años están contados?

Luego continuó:

- El hombre me mostró una escena que había tenido lugar unos quince años antes. Mi amigo y yo estábamos sentados hablando y planeando nuestro futuro. Planeamos lo que haríamos si pudiésemos conseguir cuerpos jóvenes y tener el mismo conocimiento que entonces teníamos. El hombre me habló sobre esto, y yo dije que había pensado que tal cosa era posible para nosotros, y ahora le ha ocurrido a él.

- El hombre se fue, regresó tres días más tarde a mi casa y me dijo que fuera con él; fuimos adonde estaba mi amigo enfermo, en su casa, y lo llevamos con nosotros. Otro hombre me llevó a mí a otro hogar, donde un joven de unos veinte años yacía en cama muy enfermo. Era un joven universitario. El hombre entró con mi compañero, lo colocó al lado de la cama y ató el cordón plateado al cuerpo del joven; luego se llevó el ego del joven. Mi amigo entró en el cuerpo, el hombre trabajó sobre él y pudo hablar. Pensé que mi corazón se rompería porque creí que me perdería. Yo no sabía donde vivía ahora, ni su nuevo nombre, y estaba enferma por ello.


- Bien, una noche mi compañero vino a mi habitación y fuimos muy felices aquel momento. Me llevó a su hogar, después de que hiciéramos nuestra labor, y me dijo su nuevo nombre y su nueva dirección. Le escribí, y dos días más tarde recibí una carta suya; mi gozo no tenía límites. Aquel verano vino a verme personalmente. Fue una prueba para ambos. Yo era vieja y canosa, él era joven y apuesto. Me armé de valor: )Me quieres a mí, una mujer vieja, cuando tú tienes juventud, riqueza y felicidad? - pregunté. Me pareció que pasaba una eternidad antes de que respondiese, porque él contemplaba las ventajas materiales que tendría si me abandonaba.

- Adiós, mundo, dijo, y me tomó en sus brazos. (Mi amor! - dijo - y supe que había pasado la prueba.

- Fui a su viejo hogar, tomé todos sus libros y papeles y se los envié, y él continuó con sus estudios. Ahora yo estoy enferma y le he entregado a mi amigo todos mis libros y documentos.

- )Qué hicieron con su cuerpo muerto? - preguntó uno de los Auxiliares.

- Lo incineraron - replicó ella.

- )Cómo lo trata su nueva gente? - preguntó el Auxiliar.

- Son tan buenos como pueden con él - dijo ella - Tiene una hermana pero no hermanos. Su nueva madre hace todo lo que puede por él, pero no lo entiende desde que se recuperó de su enfermedad, porque está completamente cambiado. Se ha enfrascado en sus asuntos y no conoce a sus antiguos amigos. Está a la cabeza de su clase en la universidad.

Un hombre apareció y habló a la mujer enferma.

- Amiga mía, venga conmigo - dijo.

- Espere un momento, por favor - dijo ella, y llamó a su anciano padre y a su anciana madre, los besó, les dijo que fueran buenos, porque se iba a dormir; se recostó y salió de su cuerpo . Los dos Auxiliares con los que había estado hablando partieron con ella y con el Hermano Lego que había venido a buscarla.

Cuando salieron de la casa, encontraron a otra alta Hermana Lega que los llevó a una ciudad donde una joven enferma, de unos dieciocho años, yacía inconsciente en la cama. El médico estaba allí y decía:

- La crisis está ahora en curso y, si sobrevive, tendrá que reconocer a todos sus amigos otra vez. Dado que está en un coma muy profundo, puede parecer completamente diferente cuando se recobre.

El elevado Hermano Lego entró con el ego de la mujer que acababa justo de morir, lo situó al lado del cuerpo de la joven y ató el cordón plateado. Luego, lo separó del viejo cuerpo y rompió el cordón de la joven que yacía en la cama. Después de esto, el elevado Hermano Lego dijo al ego que había estado en el cuerpo más viejo, que entrara, trabajó sobre el corazón, los pies y algunas otras partes. Estaba conectando el cuerpo vital con el cuerpo denso. El ego se despertó y llamó a su amado por su nombre.

- Vivirá, pero estará muy débil - dijo el médico - Dejad entrar al padre, a la madre y a la enfermera para que la vean.


Al poco rato, su amado entró y la acariciaba y la besaba, y la cara de ella resplandecía. Los Auxiliares visitantes les dejaron felices por el cambio que habían hecho. Los Auxiliares llevaron el ego de la joven muerta hasta la Región Fronteriza y la dejaron allí. Era el momento de irse, porque su arquetipo había cesado de vibrar. Ya que su cuerpo denso estaba aún en buenas condiciones, los Hermanos Mayores podían ligar a él otro ego. Los dos hombres que hicieron los cambios en ambos casos eran los mismos Hermanos Mayores. Uno de ellos dijo que estos dos egos vivirían ciento veinte y ciento quince años, respectivamente, antes de morir realmente. Esto era, claro, contando el tiempo que cada uno había vivido en los dos cuerpos que tuvo.

Se les dijo a los Auxiliares que ninguna de aquellas dos personas era Iniciado, pero sí eran estudiantes conscientes de la Hermandad. El cuerpo de la joven, al que la mujer había sido unido, estaba bien constituido, tenía un adorable rostro y un largo pelo que caía hasta la cintura.

Estos dos amigos no se habían casado nunca, debido a que sus padres se oponían, a causa de sus diferentes religiones. Ahora, estos dos grandes amigos se casarían y continuarían su trabajo como Auxiliares.


Capítulo V

ALGUNAS HISTORIAS OCULTAS INSÓLITAS

 

Los estudiantes ocultos y místicos a menudo cuentan historias, que parecen increíbles a quienes desconocen la amplia gama de trabajos que hacen los Auxiliares Invisibles. Los siguientes relatos ilustran algunos de esos trabajos y muestran cómo se dan pruebas a los estudiantes de que las enseñanzas Ocultas y Místicas son verdaderas.

Un día, un estudiante que era Auxiliar Invisible fue a un restaurante, pidió su almuerzo, lo llevó hasta su mesa habitual y se sentó. Una amiga lo llamó mediante el pensamiento y le preguntó si le gustaría tener una experiencia poco corriente. Le dijo que no tendría tiempo de almorzar.

- Sí, me gustaría ver lo que tienes que enseñarme - contestó - Comeré algo en otro momento.

Entonces esta dama, que era una Hermana Lega, le mostró a una joven que había sido bailarina de cabaret y artista. Había estado muy enferma de neumonía durante una semana y había tenido tiempo de sobra para pensar mientras yacía en cama. En ese momento salía de su cuerpo y contemplaba su futuro. Se vio en un cruce de caminos, tratando de decidir cuál tomaría. Era inconsciente de su Ángel, que permanecía detrás de ella, de su cuerpo de pensamientos malos, que permanecía a su izquierda, y de su Ángel Guardián formado por sus pensamientos bondadosos, que estaba a su derecha. Los tres estaban esperando a que tomara una decisión.

Entonces, la joven se inclinó lentamente por el sendero de la vida recta y dejó el camino de la perdición. Después de que se hubo alejado unos tres metros de la encrucijada, el Ángel Guardián la envolvió por completo; su Ángel, un hombre de la Oleada de Vida Angélica, derramó sus brillantes rayos sobre ella, y el cuerpo o forma de pensamientos malos dio media vuelta y desapareció. Tras ello, la joven regresó a su cuerpo, entrando en él a través de la cabeza. Se incorporó y llamó a su madre, diciéndole que había muerto, que había visto su vida y hacia donde la conducía y que había decidido vivir una vida mejor. Luego le dijo a su madre lo que había visto y le preguntó qué debía hacer. Su madre no sabía qué decirle.

- Espera hasta que te encuentres bien y puedas cambiar de forma de pensar - le dijo.

La Hermana Lega dijo al estudiante, a quien estaba siendo mostrada esta experiencia, que enviaría a un Auxiliar a la joven para decirle lo que tenía que hacer. Esta joven pertenecía a una familia acomodada y fue al cabaret sólo por el placer que obtenía de ello.

El estudiante tuvo que dejar sin tocar su almuerzo, pero se sintió más que recompensado porque había tenido una visión maravillosa. )Puede imaginarse cuán emocionante tuvo que ser la visión de una joven en su cuerpo de deseos, acompañada por su Ángel de la Guarda compuesto de sus formas de pensamiento positivas, y de un Ángel real, con un aura muy grande, compuesta de delicados colores de gran brillantez?


Aquella forma de pensamiento maligna era realmente su cuerpo de pecado. Tal cuerpo de pecado está compuesto por un cuerpo vital y un cuerpo de deseos y tiene una conciencia individual extraordinaria. No puede razonar, pero posee una limitada astucia que lo hace parecer como si estuviese dotado de un ego, y esto lo capacita para vivir una vida separada después de que muera el ego que lo creó. Cuando su espíritu retorna a la tierra para renacer, ese cuerpo de pecado es atraído espontáneamente hacia él y, normalmente, permanece con él toda la vida, como un demonio.

* * *

El siguiente relato es también muy insólito y dará una pequeña idea de cómo un ego altamente avanzado, que murió, fue transferido al cuerpo de otro hombre cuyo tiempo había llegado a su fin, y cuyo arquetipo había cesado de vibrar, aunque su cuerpo estaba aún físicamente sano:

Un día, un estudiante de las enseñanzas Místicas estaba sentado en su escritorio cuando un Hermano Lego le preguntó si quería ver la transición de otro Hermano Lego.

- Sí - dijo el estudiante - )y, puedo llevar a una amiga?

- No, esta vez, no - contestó el Hermano - pero puedes hablarle sobre ello.

El estudiante se recostó, y pronto se durmió, saliendo de su cuerpo, listo para partir. Fueron a la costa oeste, donde un hombre muy anciano vivía en una colina que dominaba el Océano Pacífico. Este hombre era un Hermano Lego muy elevado que sanaba a todo el que se acercaba a él. Tres hombres y una mujer estaban tratando de comercializar su maravillosa habilidad para sanar a la gente, con el fin de enriquecerse. Anteriormente, el anciano había vivido solo, hasta que, un día, la mujer fue a vivir allí, como su ama de llaves. Los tres hombres estaban conchavados con ella. Decían al que llegaba hasta allí, que estaban planeando edificar un templo dedicado al anciano y así tener algo que mantuviese su recuerdo. La gente les daba dinero, que ellos se apropiaban. Este timo llevaba funcionando tres meses y ya habían conseguido una suma considerable.

La mujer, que permanecía en la casa todo el día, empezó a experimentar un cambio en sí misma, y quería confesarle al anciano todo lo que había hecho, pero el jefe de la banda le dijo que la mataría si hablaba. Los otros dos hombres también habían sido afectados por las elevadas vibraciones del Hermano Lego, y rehusaron tomar dinero alguno; así que el jefe lo tomó todo y se marchó. Eso había ocurrido el día que el estudiante fue allí para ayudar.

El estudiante vio a un hombre que se dirigía al hogar del anciano. Arrastraba un lado de su cuerpo, y notó que su brazo derecho colgaba fláccido del hombro, de tal manera que sólo utilizaba la mano izquierda. El Hermano Lego salió al porche de su casa, el inválido se dirigió a él y se echó a sus pies. Gradualmente comenzó a enderezarse y su brazo se fortaleció. El sudor cubría su cara formando grandes gotas. Luego, se levantó y gritó de alegría.

Más tarde, un jovencito con muletas las dejó caer y fue hacia el anciano, que lo sostuvo y le dijo que amase a toda la humanidad sin tener en cuenta el color, la raza o el credo, y que rezara.

Una mujer en una camilla gritaba pidiendo ayuda a Dios; el anciano extendió su mano y ella se levantó y fue hacia él, sana. Luego, el anciano bendijo a todos los que estaban al alcance del sonido de su voz. El aire estaba muy tenso, y parecía como si estuvieran en la presencia de Dios. Muchos ojos estaban llenos de lágrimas.


Un hombre trajo a su hijo para que lo curase. El joven había togado y suplicado a su padre y, finalmente, éste prometió llevarlo, pero no tenía la fe del muchacho. Dijo a su hijo que aquello era una farsa y que sólo querían sacarle el dinero a la gente. Después de que llegaran al lugar donde vivía el anciano, el padre sacó una pequeña botella de whisky para tomar un trago y su brazo quedó inmóvil en el aire, permaneciendo a cinco centímetros de la boca.

Para entonces, el joven había entrado en la casa, y había salido ya curado. Cuando vio a su padre de pie allí, temblando de miedo y sudando profusamente, le dijo que rezara.

- No sé cómo - dijo el padre y, al mirar a su hijo, vio que estaba sano. Le sorprendió tanto que se desmayó, cayendo al suelo. El joven entró corriendo en la casa, y regresó con el anciano. Éste extendió su mano hacia el caído, que se restableció, se levantó y fue hacia quien había venido a ayudarle. Era un hombre transformado.

- Yo quiero ser capaz de sanar de esta manera - dijo el estudiante que estaba mirando.

- Hermano, asegúrese de que sabe lo que está pidiendo, porque se requiere mucha voluntad por su parte antes de que alcance ese estado - dijo el Hermano Lego.

- Permítame conservar mi familia y mi trabajo, y haré cualquier esfuerzo que se me pida - replicó el estudiante.

- No me queda mucho tiempo aquí, y quedan dos personas más por sanar - dijo el anciano - El hombre devolverá el dinero, y usted lo tomará y se lo dará a alguien que encontrará en la calle.

El estudiante preguntó si conocía a ese hombre y le respondió que lo conocería porque tenía la marca de Venus. El Hermano Lego insistió, además, en que, de todas formas, reconocería a aquel hombre en cuanto lo viese.

Llegaron las dos personas a quienes estaban esperando, y el anciano las curó. Entonces llegó a la casa un automóvil y de él descendió el jefe de la banda, que entró precipitadamente, llevando una pequeña bolsa de viaje. Confesó todo lo que había hecho y entregó el dinero al anciano. Luego, la mujer confesó y también hicieron lo mismo los otros dos. El anciano los perdonó. La mujer dijo que quería permanecer allí para ayudarle. El Hermano Lego le respondió que se iba y que pasarían siglos antes de que regresara. Dijo que ella podría quedarse y continuar con la labor, mediante la oración y el servicio a otros, pero que no debía cobrar nada.

La mujer había visto cómo el anciano sanaba al enfermo y al afligido y lo bueno que era, y esto tuvo un efecto interno sobre ella, de modo que la había hecho mucho mejor. Estaba arrepentida e intentaba comportarse bien; comenzó a orar a su manera para hacerse limpia y honesta. Su confesión preparó el camino para una vida mejor. Los Seres Elevados le dieron una oportunidad para continuar la obra del Hermano Lego. Si cumple su promesa, se le dará más poder para sanar a otros. Muchas personas que han comenzado actuando erróneamente, como lo hizo ella, han cambiado y han vivido vidas buenas y útiles. Esperemos que haya sido fiel a su responsabilidad y que haga siempre lo que es correcto.

Después de esto, el elevado Hermano Lego dijo:

- Amigos míos, debo irme.


Entonces salió de su cuerpo. La habitación se volvió luminosa por la deslumbrante luz de su refulgente aura. Había muchos Liberados, Hermanos Legos y Hermanas Legas presentes, y la casa vibraba. Algunos hombres intentaron levantar el cuerpo del anciano de la silla y acostarlo sobre la cama, pero les dijo un hermano que dejaran el cuerpo solo. Lo cubrieron con una sábana y salieron de la habitación. Se habían ido justo antes de que el cuerpo se desintegrara y, tras un momento, no había allí nada más que sus ropas, sus zapatos y la sábana. Su cuerpo se había desintegrado, como el cuerpo de Elías y otros que vivieron vidas santas.

Se le dijo al estudiante que tomara las ropas y los zapatos y los quemara. Así lo hizo y luego salió y dijo a la gente que el anciano realmente se había ido. A continuación, tomó el dinero y algunas otras cosas para un amigo del anciano que vivía a alguna distancia de allí, y regresó a su casa, entró en su cuerpo y se levantó.

Unos pocos días después, este estudiante y su amiga fueron con cuatro Hermanos Legos y cuatro Hermanas Legas, que los llevaron a cierto templo en algún lugar de las montañas, donde había una reunión. Se les mostró, mediante la Conciencia Jupiteriana, todo lo que había ocurrido el día en que murió el anciano. La estudiante, que no había estado presente aquel día, vio lo viejo y débil que era el anciano y cuánto le amaba la gente de toda aquella zona del país. Vio las maravillosas obras de curación que hizo y se dio cuenta de la gratitud de aquellos a los que había ayudado. Vio pasar, uno tras otro, los acontecimientos del último día de la vida del Hermano Lego. Lo vio sentado en su silla, hablar a la gente y despedirse de ellos. Lo vio morir y salir de su cuerpo. Luego, el cuerpo se desplomó y se desintegró rápidamente y, al momento, sólo quedaron sus ropas y sus zapatos.

El estudiante que había ido a ayudar al anciano en su último día de vida no sabía adonde había ido su ego, porque se había desplazado para llevar la bolsa de viaje al hombre en un lugar alejado.

Ese día, pues, no vio lo que ocurrió después de que el anciano saliese de su cuerpo. Un Hermano Lego lo elevó, a través del Mundo del Deseo y del Mundo del Pensamiento, hasta el Mundo del Espíritu de Vida, donde se le proporcionó un nuevo deseo de vivir. Entonces lo trajeron de vuelta y lo colocaron en el cuerpo de otro hombre, con el que lo conectaron dos Hermano Mayores.

El otro hombre era un joven, quizá de veinticinco o treinta años. Era un individuo ordinario que había vivido una vida limpia y buena, y cuyo cuerpo había llegado a estar bien sensibilizado. Era su tiempo de morir y su arquetipo se había debilitado y detenido. Había estado enfermo y en estado de coma durante algunos días.

En el momento en que se hizo el cambio, estaba rodeado por algunos miembros de su familia que lo cuidaban. No vieron los portentosos acontecimientos que tuvieron lugar, porque todos los visitantes estaban en su cuerpo alma y eran, por lo tanto, invisibles para la gente con visión ordinaria.

El cuerpo del hombre, sobre la cama, estaba sin vida e inerte. Su cara estaba lívida y sus ojos cerrados. El ego del elevado Hermano Lego se deslizó dentro de su nuevo cuerpo, justo después de que el ego del agonizante lo abandonase. Entonces, de una manera prodigiosa, dos Hermanos Mayores enlazaron el ego del Hermano Lego al cuerpo. Éste es un proceso muy complicado que no me está permitido explicar.

Me gustaría que el lector pudiera ver el maravilloso cambio que tuvo lugar entonces: El color volvió a la cara del cuerpo encamado, y el cutis tomó un bello color rosado y blanco. El hombre poseía unos rasgos hermosos y un precioso cabello castaño. El rostro se iluminó y se tornó radiantemente hermoso. Abrió sus adorables ojos pardos y miró fijamente a la gente que estaba a su alrededor. Los estudiantes que estaban contemplando la escena pudieron reconocer el espíritu del Hermano Lego, porque estaban mirando con su visión espiritual y con la iluminación de los que les acompañaban.


Había ocho Elevados Seres cuando el joven murió. Habían estado manteniendo el cuerpo preparado para el Hermano Lego. Cuando regresó el Hermano Mayor con el ego del anciano que acababa de morir, se completó el número nueve. Había cinco hombres y cuatro mujeres. Los familiares presentes del joven se alegraron de verle volver a la vida después de haber estado en coma tanto tiempo. Vieron más tarde que estaba muy cambiado, pero no supieron que el cuerpo tenía un nuevo y más avanzado inquilino.

Todos los Hermanos Legos y Hermanas Legas que estaban presentes tenían más de nueve iniciaciones y ofrecían un hermoso aspecto. Sus auras eran de colores continuamente cambiantes y parecía como si cada color fuese más hermoso que el anterior. La estudiante estaba muy emocionada con las imágenes de aquellos acontecimientos y su cara y su rostro brillaban también. Una de las Hermanas Legas tuvo que acercarse a ella en dos ocasiones y tranquilizarla. Los otros le sonreían, porque estaban contentos de verla tan feliz.

Uno de los motivos de que la estudiante estuviera tan excitada era que había reconocido el cuerpo del joven que había muerto. Lo había conocido antes de aquellos acontecimientos y estaba segura de su identidad. Reconoció su rostro cuando lo vio iluminarse, después de que el Hermano Lego fuera ligado a su cuerpo. Esperaba ver a este Hermano Lego en persona algún día.

)No es maravilloso saber que un ego puede ser enlazado a un nuevo cuerpo cuando el viejo se ha gastado demasiado para ser útil en lo sucesivo? Max Heindel nos dice en El Concepto Rosacruz del Cosmos que eso fue lo que ocurrió cuando Jesús fue bautizado en el Río Jordán. Jesús salió de su cuerpo y el gran Arcángel Cristo penetró y fue unido a él por dos Hermanos Mayores. Este cambio se hizo con el pleno consentimiento de Jesús, que sabía, desde mucho antes, que estaba preparando un cuerpo para Cristo, que es el Iniciado más elevado del Período Solar.

* * *

Otro ejemplo que yo conozco, de este tipo de trabajo, hecho por Auxiliares muy avanzados, fue la conexión del ego conocido como Francisco de Asís a un nuevo cuerpo. Había venido como un monje y se le dio la oportunidad de tener un nuevo cuerpo. Cierto joven noble de Asís, una ciudad de Italia, tuvo una larga y grave enfermedad y murió. El ego del monje fue conectado inmediatamente a su cuerpo por dos Hermanos Mayores. La gente de la ciudad se maravilló del gran cambio que tuvo lugar.

El ego, en el nuevo cuerpo, tomó el nombre de Francisco, se instaló fuera de las murallas de la ciudad y trabajó entre los pobres, los leprosos y los marginados. Este ego había sido el Rey David en una vida pasada. Había renacido posteriormente como Jonás, el profeta. Más tarde como el Apóstol Pedro, llegando a ser uno de los discípulos de Jesús. Pedro regresó y alcanzó la liberación como Francisco de Asís. Durante su evolución, este ego fue conectado a cuatro cuerpos diferentes.

* * *

Los Adeptos son seres avanzados que han pasado todas las nueve iniciaciones menores y una iniciación mayor. Pueden construir por sí mismos nuevos cuerpos e introducirse en ellos. Unos Auxiliares Invisibles estuvieron presentes en la muerte de dos de estas personas hace pocos años.


Cuando el ego del primero de ellos abandonó su viejo cuerpo, éste estaba tan demacrado que era puramente piel y huesos. Justo lo suficiente para poder hacer un funeral. El ego fue a otra casa y entró en el nuevo cuerpo que él mismo había construido, y fue ligado a él por dos Hermanos Mayores. Y asistió al funeral de su antiguo y deteriorado cuerpo, en su nuevo cuerpo físico.

* * *

Otro caso es el de dos Auxiliares que recuerdan haber conocido a un hombre muy amable, que les mostró un cuerpo que él mismo estaba construyendo, pero que no estaba listo todavía para ser ocupado. Creo que estará usted de acuerdo conmigo en que estos son relatos asombrosos. Puede usted obtener pruebas por sí mismo de que relatos como éstos son verdaderos, si se decide a vivir una vida de servicio a la humanidad y a hacer el esfuerzo necesario.

* * *

He aquí una narración de lo que ocurrió una noche de Enero, después de que muriese un sacerdote: Dos Auxiliares fueron enviados al lugar en que, aquella tarde, había fallecifo. Se les dijo que hicieran lo que pudieran para ayudarle. Cuando llegaron al lugar, lo encontraron en una habitación, de pie al lado de su cuerpo. Estaba muy desconcertado e iba de un lado para otro comprobando si estaba muerto. Entraba en el armario donde guardaba sus ropas y luego iba al vestidor.

Cuando vio a la Auxiliar, la reconoció, y también ella a él, aunque no se habían visto desde hacía muchos años. Cuado él era joven, había asistido a una Escuela de Teología en cierta gran ciudad y, durante ese tiempo, sirvió como pastor ayudante en una ciudad cercana. Mientras estaba estudiando para ordenarse, había bautizado a esta Auxiliar y a su prima, que eran entonces escolares. Después que dejó su pequeña iglesia, la Auxiliar nunca supo nada de él, hasta que lo encontró esa noche al lado de su cuerpo muerto.

- )Estoy muerto? - preguntó el ministro a la Auxiliar.

- Sí, está usted lo que los hombres llaman muerto - contestó ella.

- )Por qué se me enseñó que, cuando un hombre muere ya no hay más vida para él y que sus pensamientos perecen con él? - dijo - )Por qué el empleado de la funeraria me introdujo ese líquido? Primero me quemaba terriblemente, y luego sentí tanto frío como si estuviera congelado. Estaba contemplando mi vida cuando vino él, me cortó en los brazos y empezó a introducirme ese fluido a través de ellos. Entonces las imágenes de mi vida se detuvieron, y estoy así desde entonces.

La Auxiliar habló al afligido individuo, explicándole las enseñanzas Ocultas y Místicas y preguntándole algunas cuestiones. El ministro dijo que nunca había oído nada de tal filosofía, y que no sabía si creerla o no. Le hizo algunas preguntas.

- No siempre he sido fiel a mis enseñanzas y quizá sea usted mi última tentación - dijo.

La Auxiliar le dijo que no había venido a tentarle, sino a ayudarle, si podía.

- No hay ayuda para nadie más allá de la tumba - dijo él.

La Auxiliar le dijo que, efectivamente, no podía ser ayudado de una manera física, pero que se podía dar gran ayuda a una persona en el Purgatorio y en la futura vida.

- )Vivimos otra vez? - preguntó sorprendido.

- Sí - contestó ella.


- )Puede uno tener un nuevo cuerpo físico y vivir en la tierra? - preguntó.

- Sí - replicó ella, y entonces le mostró dos de sus pasadas vidas.

- Bueno, si hubiera sabido esto, (de qué manera tan distinta hubiese vivido! - dijo el ministro - Ahora no sé lo que voy a hacer.

La Auxiliar le dijo que si había vivido una buena vida y ayudado a todo el mundo, todo le iría perfectamente. Si no, tendría que hacer frente a todos los errores que hubiese cometido. Tendría que ir al Purgatorio y allí sufriría por las equivocaciones en que hubiese incurrido con otros; luego iría al Primer Cielo y disfrutaría todo lo bueno que hubiese hecho mientras estaba en la tierra.

- Siento no haber vivido una vida mejor - dijo. La Auxiliar le preguntó si alguna vez había visto un Ángel, y él trató de evadir la pregunta porque no quería contestar.

- )Ha visto alguna vez algún Ángel? - preguntó ella de nuevo.

- No, y nadie lo ha visto tampoco - dijo - Dudo si existe alguno.

- Yo he visto Ángeles y son Seres maravillosos - dijo ella, y le describió uno.

- Bien, imagino que usted sí lo ha visto, porque me ha hablado y me ha mostrado cosas maravillosas. Debo creer que hay Ángeles - dijo.

La Auxiliar le dijo que lo más importante de todo es vivir una vida buena y pura, y que una persona así aprenderá todo sobre los misterios de Dios a su debido tiempo. El ministro dijo que estuvo interesado en el trabajo misionero en tierras lejanas. La Auxiliar le dijo que es inútil enviar misioneros a tierras lejanas a enseñar religión.

- Está bien ir a otras tierras y educar a la gente -dijo - pero quienes hacen esto debe respetar la religión de los nativos, porque los Elevados Seres, que están guiando la evolución sobre la tierra, les dan la religión que necesitan en el momento presente. Cuando la gente evoluciona, tiende hacia una religión más elevada.

Los Auxiliares preguntaron al ministro si quería ir con ellos, pero este dijo:

- No.

Ellos sabían que su período de tres días y medio para contemplar el panorama de su vida no había terminado y que todavía estaba conectado con su cuerpo mediante el cordón plateado, así que lo dejaron.

* * *

He aquí uno de los más insólitos relatos que yo haya oído nunca. A los Auxiliares Invisibles se les permite suspender la ley de la gravedad cuando se les envía a ayudar a gente que está en peligro:

Una noche, una Hermana Lega dijo a dos Auxiliares que fuesen rápidamente en auxilio de los ocupantes de una lancha motora. Mientras hablaba, les mostraba a las personas y la localidad donde estaban, por medio de la Conciencia Jupiteriana, que es similar a una cinta cinematográfica. Esta gente iba de una isla a otra y otros individuos los perseguían en otra lancha, tratando de robarles. Los perseguidos rezaban pidiendo ayuda para escapar de sus perseguidores.


Los Auxiliares alcanzaron el bote, se materializaron y la gente se asustó mucho. La mujer gritó, porque no se daba cuenta que les iban a ayudar y que sus oraciones demandando protección estaban a punto de ser respondidas. El otro bote estaba acercándose tan rápido que un Auxiliar tuvo que suspender la gravedad. La lancha de los acosados se elevó en el aire de la forma más insólita y siguió volando. Los que estaban a bordo miraban como paralizados, porque nunca habían visto ni oído cosa igual.

Aterrizaron en la isla y un hombre y su esposa se apearon. Los Auxiliares les dijeron que se dirigiesen rápidamente a su casa y se marcharon tan rápido como pudieron. Dieron la vuelta al bote, que se elevó en el aire otra vez, regresando por donde había venido. En el camino se cruzaron con la otra lancha a una milla de la costa, y pasaron justo sobre ella. La lancha con los Auxiliares dentro iba tan rápida, que los ladrones no pudieron dispararles.

La Auxiliar estaba encantada con lo que ocurría y se divertía mucho con ello. Los otros cuatro hombres del bote estaban mudos de asombro con lo que había ocurrido y con el regocijo de la Auxiliar. Después de que el bote hubo alcanzado la isla, los ladrones preguntaron a los Auxiliares si eran humanos.

- Sí, somos humanos - dijo uno de ellos.

Entonces quisieron saber cómo habían llegado al bote. Preguntaron si habían llegado por el agua, que estaba llena de tiburones. Los Auxiliares les dijeron que ellos iban a todas partes ayudando a la gente que podían. Les explicaron algunas cosas y luego los dejaron y siguieron con su labor.

Ambos Auxiliares recordaban claramente este incidente la mañana siguiente, y para uno de ellos fue una de las mayores experiencias de su vida. Una prueba como ésta es muy convincente, no sólo para los auxiliados sino para los Auxiliares.

* * *

He aquí otra admirable narración que muestra más sobre la labor de los Auxiliares Invisibles: Dos de ellos iban hacia un lugar perdido en el norte. Al mirar abajo vieron una casa aislada, a muchos kilómetros de cualquier señal de civilización.

- Paremos y veamos si hay alguien en la casa - dijo uno de los Auxiliares.

Bajaron y vieron a un hombre y a una mujer dormidos, entraron y los despertaron. Aquella gente se puso muy contenta al verles y dijeron que no habían visto ni hablado con nadie desde hacía cuatro años. Dijeron que estaban demasiado lejos de cualquier pueblo para caminar hasta allí sin provisiones ni munición. Vivían lo mejor que podían, pero sus cuerpos estaban delgados por falta de alimentos.

El hombre dijo que se habían casado en contra del deseo de sus padres, convirtiéndose en marginados entre su propia gente. Finalmente, se fueron al norte con un equipo de perros, a buscar oro, y habían hallado solamente un poco, pero no podían regresar porque sus perros habían muerto y habían gastado toda su munición. Los Auxiliares miraron en torno y vieron que el lugar habitado más cercano estaba a unos trescientos setenta kilómetros por tierra y a unos catorce kilómetros por el río.

Vieron que aquella gente se las había arreglado para vivir gracias a su ingenio, y habían orado durante tres años para que alguien viniera a ayudarles.

- Hemos visto aviones pasar por encima de nosotros - dijo el hombre.

- Hace unos pocos días vi un aeroplano que iba hacia el este y otro que iba hacia el oeste, pero no pudimos atraer su atención - dijo la mujer.


- También hemos visto personas volando - dijo el hombre.

Los Auxiliares sabían que éstos eran Auxiliares viajando y que aquella gente no fue capaz de atraer su atención. La razón de que pudiesen ver a estos Auxiliares Invisibles, tanto de día como de noche, era que la carencia de alimentos había sensibilizado mucho sus cuerpos. Tenían dinero y oro pero no podían comprar nada con él.

-Llevémosles hasta la ciudad - dijo un Auxiliar al otro.

El otro Auxiliar llamó a un Hermano Lego distante, a través del pensamiento, le pidió permiso para llevarlos a la civilización y lo obtuvo. Se les dijo que serían responsables de aquella gente hasta que los dejasen en algún sitio. El Auxiliar preguntó dónde podían llevarlos y se le dijo que los llevasen a la costa oeste de América del Norte, a unos cientos de kilómetros de allí.

Los Auxiliares dijeron al matrimonio que recogiesen lo que quisieran llevar con ellos, así como todo su dinero, y que los llevarían a un lugar donde pudieran vivir mejor.

Los dos Auxiliares los envolvieron con los andrajos que tenían, ataron su dinero y les hicieron dormir. Los elevaron y, cuando comenzaron a flotar, les pusieron el dinero en sus ropas y se dirigieron hacia un lugar lejano. Como iban muy rápido, no pasó mucho tiempo antes de que llegaran al lugar donde iban a vivir.

Pusieron a ambas personas en tierra y los despertaron. Luego, los llevaron a un hotel y la Auxiliar se fue a su casa. El otro Auxiliar permaneció allí más tiempo. Cuando se hizo de día, fue con ellos a comprar algo de ropa. Después, los puso en un tren que partía hacia un lugar más hacia el oeste y les prometió que los vería en el tren aquella noche. Llegó a su casa a las 9.43 h. de la mañana.

El Auxiliar visitó a esta gente en el tren dos días más tarde, y el hombre le dijo que la Auxiliar había ido a verles un día antes.

- Estaba en nuestro vagón hablando con nosotros cuando vino el revisor. Entonces, salió por la puerta y desapareció; el revisor se quedó petrificado. )Quiénes son ustedes y de dónde vienen? - preguntó el hombre - )No quieren decirnos sus nombres?

Los Auxiliares les hablaron de su labor pero no les dijeron sus nombres, porque eso no está permitido en los Planos Internos. El hombre y su mujer agradecieron, a ellos y a Dios, la ayuda que les habían prestado. Pero no creyeron que los Auxiliares fueran humanos, sino que pensaron que debían ser Ángeles. Los Auxiliares han visto a estas personas varias veces desde entonces.

* * *

He aquí una historia sobre cómo halló un nuevo hogar un jovencito que tenía visión espiritual: Una noche de Mayo, unos Auxiliares estaban en las montañas de uno de los estados orientales y llegaron a un pueblecito en la ladera de una colina. Había llovido intensamente, las calles estaban inundadas y el agua anegaba los sótanos de muchas casas. Los Auxiliares ayudaron a algunas personas que iban en automóvil. Varios adultos y niños que caminaban con dificultad a través del agua estaban en el trayecto de unos autos y se les puso a salvo.

Rescataron a un niño que estaba completamente solo. Vieron que su aura era muy brillante y hermosa y supieron que era un niño avanzado. Lo llevaron con sus padres, que vivían en lo alto de una montaña.

- )Por qué dejan ustedes solo a su hijito? - preguntó uno de los Auxiliares.


- Es un niño tan raro y dice unas cosas tan extrañas, que no lo quiero para mí - contestó su madre.

- Sí, es un niño extraño - dijo el padre - Pero yo lo amo, y deseo encontrar un buen lugar donde pueda quedarse, crezca y llegue a ser un hombre distinguido.

Uno de los Auxiliares pensó en una dama que conocía, que vivía en el mismo estado, y dijo al otro Auxiliar que iba a ver a esta mujer y que le esperase hasta que volviese. El otro Auxiliar insistió en ir también, así que ambos fueron a la casa de la mujer, la despertaron y le dijeron que necesitaban un hogar para un niño altamente evolucionado, que tenía unos cinco años. Le preguntaron si a ella le gustaría.

- Sí - dijo ella - pero espera hasta que se lo pregunte a mi marido.

El esposo entró y habló con los Auxiliares sobre el niño. Quería saber si el niño pertenecía a los Auxiliares y estos contestaron:

- No.

Dijo que tendría que ver al niño y quería tomar su automóvil e ir enseguida. Uno de los Auxiliares le dijo que estaba demasiado lejos. Los Auxiliares llamaron entonces mentalmente a una de sus amigas, que pasa la mayor parte de su tiempo trabajando como Auxiliar, y ésta se presentó en la puerta de la casa, diciendo que quería ver a su hermana y a su hermano. El dueño de la casa, que era médico, la hizo entrar y, admirado por su belleza, le preguntó varias veces si era hermana de las otras dos personas.

- Sí, )por qué? - preguntó ella con voz amable.

- Porque parece usted tan perfecta - dijo el médico - Parece usted sobrehumana.

Esta Auxiliar, que es una Hermana Lega, dijo al doctor y a su esposa que se recostaran y que los llevaría a ver al niño. Los puso a dormir y todos ellos fueron donde estaba el niño. Luego, despertó al médico y a su esposa, les mostró al niño y lo aceptaron al momento.

La Hermana Lega preguntó a la madre del jovencito si cedería su hijo a la esposa del doctor, a lo que la madre respondió que sí. Entonces la Hermana Lega pidió sus ropas y otras cosas y lo vistió, poniendo un anillo, que alguien le había dado, en uno de sus dedos. Dijo a su madre que en el futuro intentaría encontrarlo pero nunca lo vería otra vez en esta vida. Y dijo al padre que vería con frecuencia a su hijo en sueños, pero nunca sabría donde vivía.

La Hermana Lega pidió una sábana y envolvió al niño cuidadosamente con ella. La Auxiliar solicitó llevarlo, y se le permitió hacerlo, así que lo condujeron a casa del doctor. Éste y su esposa entraron en sus cuerpos, la mujer abrió la puerta y la Hermana Lega, que es una Liberada, despertó al niño. Preguntó al doctor y a su esposa si lo querían y contestaron que sí. Entonces, la Hermana Lega colocó al niño entre ellos e hizo algo que los agudos ojos de los Auxiliares no pudieron seguir.

- Ahora es vuestro hasta que la muerte os separe - dijo la hermosa Hermana Lega. Dijo al niño que este iba a ser su hogar y que aquellas personas iban a ser su papá y su mamá.

- Muy bien - dijo el niño.

- Estoy muy contenta de tenerlo - dijo la esposa del doctor - Por favor, háblenos sobre esto. )Quiénes somos nosotros y quién es este niño, y por qué estamos mi esposo y yo tan ansiosos de tenerlo?


- Este ego os ha prestado muchos servicios en un lejano pasado, y tendréis una oportunidad de pagarle esa deuda dándole un hogar y una oportunidad para hacer el bien - dijo la Hermana Lega - Si prestáis atención a lo que este niño dice, obtendréis beneficio de ello.

La Hermana Lega partió con los Auxiliares, pero éstos regresaron para ver qué decían aquellas personas.

- Ahora que ya tienes el niño, sé para él lo que serías para uno que fuese realmente nuestro - dijo el esposo a su mujer.

- Siento como si fuera mi propio hijo - replicó ella.

- Yo también - dijo él - Me pregunto qué clase de gente son y si son humanos, porque no lo parecen. (Caramba! )No era hermosa aquella dama? )Me hizo sentir tan relajado!

Entonces, la mujer tomó al niño, le dio un baño, lo puso en la cama y los Auxiliares partieron sabiendo que estaría bien cuidado. Los Auxiliares han visto a este niño varias veces desde entonces. El médico y su esposa tienen una hijita ahora, y ella y el niño son camaradas. Se llevan maravillosamente y son felices juntos.

* * *

En cierta ocasión, unos Auxiliares estaban en Asia y, mientras iban volando, miraron hacia abajo y vieron a unos bandidos a punto de matar a unos blancos que viajaban en automóvil, a través de una extensión arenosa. Estos bandidos tenían tres puñales con hojas cubiertas con baño de cobre.

Uno de ellos estaba a punto de apuñalar a una mujer en el abdomen, cuando aparecieron los Auxiliares. Uno de éstos derribó al salteador y entonces este le embistió. El segundo Auxiliar se plantó ante el otro forajido, que trató de cortarle el brazo. Otro bandido se le unió y estaba a punto de apuñalarla, cuando el primer Auxiliar le dijo que desapareciera. Ella lo hizo enseguida, y los hombres tropezaron y se apuñalaron el uno al otro gravemente. También se envenenaron mutuamente porque habían puesto veneno en sus dagas. Los otros tres bandidos persiguieron al primer Auxiliar. Mientras esto ocurría, el segundo Auxiliar liberó a los blancos.

Todos los bandidos que atacaron al primer Auxiliar, se hirieron unos a otros. El lugar estaba demasiado lejos para que los Auxiliares llevaran a los bandidos heridos al hospital, lo que hubieran hecho dadas las circunstancias.

Los viajeros iban de camino hacia otro país. Los Auxiliares les ayudaron a reparar los neumáticos de su automóvil para que pudieran continuar. Los bandoleros habían puesto clavos en la carretera para detener a los viajeros que pasaran por allí, porque sabían que cuando los neumáticos se desinflaran, tendrían que parar. Cuando la gente estuvo lista para seguir, los Auxiliares fueron a ver a los malhechores pero ya habían muerto. Enterraron los cuerpos profundamente en la arena para que ni los animales ni los pájaros pudieran perturbarlos.

Los viajeros se preguntaban quiénes eran los Auxiliares y de donde venían. Una mujer preguntó a la Auxiliar si era humana o un Ángel, y ella le respondió que era humana. Los turistas eran intelectuales y los Auxiliares supieron que hablando con ellos les harían un bien, así que les dijeron que viviesen vidas buenas y útiles y que desarrollaran sus corazones; entonces podrían hacer lo que ellos habían hecho cuando les habían ayudado. Luego desaparecieron y se fueron.

* * *


Estos mismos Auxiliares fueron luego a África, donde vieron a una cobra que estaba a punto de morder a un niño de color. Un Auxiliar descendió, agarró al bebé y lo apartó de la serpiente, que era muy grande y venenosa. Llevaron al niño a su casa, hablaron a sus padres de la serpiente y seis hombres fueron y la mataron. La serpiente muerta parecía medir más de ocho metros. Los nativos dijeron que habían visto cuatro de estas enormes serpientes y que habían matado dos de ellas.

Los Auxiliares fueron entonces a ver a una leona y a sus cachorros, a los que habían ayudado hacía poco tiempo. El padre león estaba allí esta vez y tenía una cabeza y un cuello muy grandes. La Auxiliar fue hacia él, hizo amistad y le quitó algunas ramitas de su melena. Él le lamió las manos, la miró y se echó a sus pies. Los cachorrillos corrían alrededor de esta Auxiliar y, cuando se sentó, saltaron sobre ella, que pasó un buen rato con ellos.

Justo entonces, el Auxiliar vio a seis cazadores nativos con un hombre y una mujer blancos que se acercaban. Estaban a punto de disparar a los leones, cuando les gritó diciéndoles que no lo hiciesen. La Auxiliar se levantó y fue hacia los cazadores, mientras los cachorros la seguían. Dijo a los cazadores que los leones eran sus hermanos menores y que no los cazaran. Los cazadores pensaron que la Auxiliar estaba loca. El hombre blanco se fijó en los anillos y el reloj de la Auxiliar y dijo a los hombres que la atraparan. Ellos lo hicieron y ambos leones se levantaron de un salto y fueron a ayudarla. Los hombres trataron de disparar a los leones pero sus armas no funcionaron.

Esto ocurrió porque el otro Auxiliar había ordenado a las Salamandras que se mantuvieran al margen. Las Salamandras son las responsables de iniciar todos los fuegos y explosiones. Son Espíritus de la Naturaleza, y sus cuerpos son del color del fuego y de diferentes tamaños.

La mujer blanca se desmayó y cayó al suelo; entonces una serpiente pitón se acercó y se enroscó en su cuerpo antes de que el Auxiliar la viese y le ordenase detenerse.

En ese momento, un ciervo salió corriendo del bosque y se paró a los pies de la Auxiliar. Una pitón iba persiguiendolo y pronto apareció en escena. Las cosas se volvían muy emocionantes por momentos. Había dos serpientes, cuatro leones, un ciervo, seis nativos y dos cazadores blancos, un hombre y una mujer, todos en un pequeño grupo en el bosque. Todos se empujaban unos a otros para estar cerca de la Auxiliar, que amaba a los leones y era amigo de ellos. El Auxiliar estaba preocupado por cómo iba solucionarse aquello antes de que las personas, los animales y las serpientes se hirieran unos a otros.

Este Auxiliar dijo a su compañera que enviara al ciervo en una dirección, a las serpientes en otra y a las personas en otra diferente. El ciervo, las serpientes y los cazadores estuvieron encantados de partir, ya que la cosas se ponían demasiado difíciles para ellos.

Después de que se hubieron ido, la Auxiliar devolvió a los leones al lugar que su Espíritu Grupo le había mostrado cuando pocas semanas antes había protegido a la leona y a sus cachorros recién nacidos, y luego, los dos Auxiliares se fueron. Me parece que esta fue una situación insólita, y que los Auxiliar actuaron correctamente salvando a todos los que allí estaban, al proteger a unos de otros.

* * *


Una noche de Junio, se envió a unos Auxiliares a un lugar de las altas montañas de Asia, para llevar el cuerpo de un hombre de ochenta años hasta la Región Fronteriza, ya que había muerto, y luego trasladar a su hija a la civilización. La hija tenía treinta años y nunca había salido de la montaña. Era consciente en los Planos Internos durante la noche y podía abandonar su cuerpo durante el sueño y salir, pero no sabía cómo abandonar su hogar durante el día.

Los Auxiliares llevaron a esta mujer a unos monjes que vivían en un monasterio alejado, en la falda de la montaña, y un hombre dijo a los Auxiliares que él la cuidaría. No quería abandonar su casa, pero los Auxiliares la llevaron a pesar de todo, ya que se les había dicho que la llevasen a un nuevo hogar. Hallaron que sabía leer y escribir y que era muy cariñosa con los animales. Tenía serpientes, ciervos y gatos salvajes como animales de compañía, que no se atacaban unos a otros.

La casa en la que había vivido era de piedra y contenía siete habitaciones. Dijo que nunca habían tenido luz durante la noche y que no la necesitaban. Había cultivado su comida cada año y nunca había comido carne.

El hombre que la tomó bajo su cuidado contó a los Auxiliares la historia de la familia de la joven. Este hombre era un Hermano Lego muy avanzado que había estado instruyéndola cuando estaba fuera de su cuerpo durante el sueño.

Muchos años antes, la joven madre de la mujer, una joven blanca, se había casado con un nativo que era muy atractivo para las mujeres y esto la hizo muy celosa. A la esposa le gustaba explorar las montañas y un día encontró un lugar elevado, por encima de la línea del bosque, que era cálido, agradable y de vegetación verde. Hizo construir allí una moderna mansión de primera clase. El matrimonio acostumbraba usar la mansión como refugio durante las épocas más calurosas.

Un día, la esposa celosa planeó hacer algo muy extraño e inusual. Tenía la casa provista de comida suficiente para seis meses. Tenía toda clase de alimentos accesibles en aquel lugar. Poseía un pequeño jardín plantado de maíz, trigo, y otros alimentos que podían crecer en aquella zona. El clima era cálido y confortable a lo largo de todo el año. Así que, tras disponerlo todo a su gusto, drogó a su marido e hizo que unos criados lo llevasen hasta el refugio, diciendo que prefería permanecer allí para siempre que ver a su esposo con otra mujer.

Después de haber pasado allí una semana, la esposa recibió un gran suministro de alimentos, velas y otras cosas que había comprado. Cuando los nativos se fueron, ella y su esposo salieron a pasear, ya que les gustaba aquel lugar, para descansar y disfrutar del cambio.

Aquella noche hubo un deslizamiento de tierras y el valle en el que vivían se hundió unos setenta metros, bloqueando todas las salidas al exterior y condenándolos a quedar allí prisioneros de por vida, ya que no había manera de localizarlos.

Cuando se dieron cuenta de su situación, les abandonó su felicidad. El marido se portó mal con su esposa. Tenía que labrar la tierra y nunca le perdonó el haberlo llevado allí. No mucho después de esto, les nació un hijo y luego tres más, con el correr de los años. El último hijo, esta joven, había nacido treinta años antes de que los Auxiliares la conociesen. Su madre había muerto cuando ella tenía quince años. Sus dos hermanos y su hermana habían muerto siendo adultos. El último hermano había muerto hacía diez. Habían vivido y muerto sin haber visto las tierras bajas.

Los padres enseñaron a sus hijos a leer la Biblia Inglesa y a escribir. La madre enseñó también a su hija más joven a rezar a Dios, para que les sacara de las montañas. La joven oró durante quince años, pero cuando llegó el momento no quería irse.


La hija había estado cuidando de su padre durante diez años. Un Auxiliar preguntó al Hermano Lego por qué aquel lugar no fue nunca invadido por serpientes, ciervos ni gatos salvajes. Dijo que, tan pronto como llegaba uno, algún Auxiliar se llevaba a los anteriores y les encontraba nuevo hogar, y que no había aparecido ningún nuevo animal desde hacía cinco años.

Las ropas de la mujer estaban hechas de largas hojas tejidas entre sí. Su pelo era largo y le llegaba más abajo de su cintura. Era una chica muy hermosa, de tez cetrina y con un temperamento amable.

Cuando los Auxiliar estuvieron preparados para llevársela, le dijeron que recogiera sus cosas. Recogió lo que más apreciaba y los Auxiliares pusieron todo en una bolsa de hojas que ella había hecho. La joven llamó entonces a sus animales y les dijo que se iba y que fueran buenos amigos. Se les dijo a los Auxiliares que aquellos animales iban a ser evacuados de la montaña y que aquel lugar no sería descubierto hasta que la montaña se transformase durante los próximos cambios de la tierra. También se les dijo que el padre y los hijos nunca supieron por qué estaban en aquel remoto lugar. La madre sufrió mucho por sus celos y vivió una vida de oración. Vivieron en un hermoso lugar lejano por encima de las nubes y demasiado apartados para que el resto de la gente pudiese ver a estos vecinos lejanos.

Cuando la chica estuvo lista par marchar, un Auxiliar tomó la bolsa de hojas conteniendo sus cosas y el otro la transportó a ella hasta el monasterio y la dejó con los acogedores monjes. Se dijo a los Auxiliares que los monjes la enviarían posteriormente a los Estados Unidos a vivir.

* * *

La mayoría de la gente no sabe que los antropoides pertenecen a la oleada de vida humana y son rezagados que pueden ser capaces de elevarse hasta la condición humana y habitar cuerpos humanos. Los antropoides incluyen los simios, los gorilas y los chimpancés. Max Heindel ha dicho lo siguiente en relación a ellos:

Los monos inferiores, en vez de ser los progenitores de las especies superiores, son rezagados, ocupando los cuerpos más degenerados de lo que una vez fueron formas humanas. En vez de provenir el hombre de los antropoides, es verdad lo contrario. Los antropoides han degenerado del hombre.

Los Auxiliares Invisibles a menudo se encuentran con gorilas en su labor en África. Algunas veces protegen a la gente de los feroces gorilas y otras ayudan a los gorilas, consiguiéndoles alimentos y protegiéndolos de las serpientes y de la ferocidad de los animales de la jungla.

Una noche, unos Auxiliares fueron a Sur África a ayudar a unos nativos que vivían en pequeñas cabañas de paja, y estuvieron trabajando con unas personas enfermas. Mientras estaban allí, un par de familias de gorilas se acercaron por las inmediaciones buscando comida. Vieron a los nativos y persiguieron a algunos de ellos hasta la choza donde estaban los Auxiliares. Uno de los gorilas entró en la cabaña y se plantó ante los Auxiliares. Había un cuchillo pequeño sobre el suelo en una esquina y una lanza al lado. Un Auxiliar tomó la lanza y el otro el cuchillo, que no estaba muy afilado.

Un Auxiliar dijo a su compañero que sacara fuera al gorila más pequeño, y que él trataría de sacar al grande. Los gorilas adoptaron una actitud combativa y rehusaban abandonar la choza sin causar problemas. Todos abandonaron la cabaña excepto la mujer enferma, que estaba demasiado débil para moverse. Yacía en su cama de paja y gemía.


Uno de los Auxiliares relató más tarde esta experiencia de la siguiente manera:

- Yo tenía un cuchillo pequeño y desgastado. Por dos veces el gorila más pequeño me embistió, y mantuve firmemente el cuchillo ante mí; cuando el gorila me atacó, la hoja del cuchillo entró primero en su abdomen y después en su pecho. Hubo gran excitación durante unos minutos porque el gorila estaba realmente furioso. Se levantó sobre sus patas traseras y parecía muy corpulento y fuerte. Los gorilas eran como del tamaño de un hombre, fuertemente constituidos, de hombros y brazos poderosos. Yo estaba en una extraña choza de suelo sucio al lado de unos toscos escalones que conducían a un altillo. Cuando el gorila me embistió por tercera vez, tuve miedo, olvidé que no podía ser herido mientras estaba trabajando fuera de mi cuerpo como Auxiliar y desaparecí volviendo a mi hogar. Cuando desperté, recordé lo que había ocurrido.

Como se puede ver, este Auxiliar no fue lo bastante valiente en el momento de intentar llevar a cabo esta particular clase de trabajo. El otro Auxiliar tuvo entonces que enfrentarse a los dos gorilas. No quería matarlos pero quería salvar la vida de la mujer enferma. Finalmente golpeó a un gorila, que cayó derribado, y luego dejó fuera de combate al segundo.

Después de esto, el Auxiliar echó una mirada al exterior de la choza y vio que había alrededor una cerca de estacas hechas de pequeños troncos de árbol, para evitar que entrasen serpientes y otros animales mientras la gente estuviese durmiendo. Si alguna criatura lograba pasar la cerca de estacas, los nativos la matarían antes de que pudiese escapar, si había suficiente gente en ese momento. Había una pequeña plataforma construída de modo que las patas de los animales colarían por entre las rendijas que había en ella, quedando apresados. Entonces los gritos del animal despertarían a los nativos. Sin embargo, las serpientes podían arrastrarse a través de ella sin peligro, así que los nativos tenían que estar muy vigilantes de modo permanente.

Los nativos regresaron cuando vieron que la pelea había terminado y querían apresar al gorila de menor tamaño.

- No hagáis eso, o los padres del gorila os matarán - dijo el Auxiliar - No tenéis nada lo bastante fuerte para sujetarlo.

Cuando los dos gorilas se levantaron y se fueron, el Auxiliar persiguió a sus familias con una porra y, después de algún contratiempo, consiguió alejarlos. Los gorilas eran una banda errabunda y se le dijo al Auxiliar que no regresarían.

Uno de los nativos habló al Auxiliar de otra familia que necesitaba ayuda. Precisamente entonces, el Auxiliar que se había asustado y regresado a su cuerpo, volvió, y los dos se acercaron hasta la otra familia y ayudaron a algunas personas enfermas. Luego, dejaron África.

* * *


Otra noche, los Auxiliares fueron a una jungla de África y se encontraron a un padre y a una madre gorilas con un hijo bastante crecido. Se desplazaban pacíficamente, cuando una gran serpiente atacó a la madre. Ésta gritó pidiendo ayuda y, cuando el padre se dirigió a ayudarla, comenzó una gran pelea. La enorme serpiente comenzó a enrollarse alrededor del cuerpo de la madre y el otro gorila empezó a tirar de ella. Entonces la serpiente atrapó a ambos gorilas en sus anillos y otra serpiente llegó y atrapó al gorila pequeño. En ese momento aparecieron los Auxiliares. El pequeño gorila estaba muy asustado y el aspecto de su cara era muy lastimoso y casi humano. Un Auxiliar dijo al otro que permaneciese alerta, porque iba a deshacerse solo de las serpientes. Fue hacia una de las serpientes y la tocó y, cuando le dijo que dejase ir al pequeño gorila, obedeció. Entonces el Auxiliar le dijo a su compañera que cuidase del pequeño gorila. Éste corrió hacia ella, que lo tomó de la mano. Estaba temblando de miedo.

La segunda serpiente se dirigió hacia el padre y la madre, con lo que ya había dos serpientes intentando matarlos. Comenzó una terrible batalla, pero no fue muy larga porque el Auxiliar detuvo a las serpientes y las hizo irse. Los padres gorilas pelearon valientemente por sus vidas, pero los hubieran matado si no se los hubiera ayudado, ya que dos serpientes eran demasiado para que pudiesen manejarlas al mismo tiempo.

Las serpientes y la gorila hembra estaban seriamente heridas. El gorila macho se acercó adonde estaba su hijo con la Auxiliar; se dijo a ésta que el gorila no la atacaría. Los Auxiliares llevaron a los gorilas a una corriente de agua, lavaron las heridas de la hembra y la sanaron con la fuerza curativa que proviene de Dios, que ciertos Auxiliares están autorizados a usar en su labor con las personas y los animales.

Entonces, cuando los Auxiliares estaban a punto de partir, vieron a una pantera negra deslizándose sigilosamente hacia los gorilas. Esperaron hasta que saltase sobre la madre, que había sangrado. La pantera había olido la sangre que se había derramado durante la batalla. Un Auxiliar apartó a la madre gorila del trayecto de la pantera en el momento justo y esta cayó al suelo con tanta fuerza que quedó desconcertada. El Auxiliar la hizo permanecer echada hasta que consiguieron alejar a la familia de gorilas lejos de su camino. Los gorilas no querían separarse de los Auxiliares porque les gustaban sus nuevos amigos. Un Auxiliar habló a los gorilas y les dijo que debían esforzarse por alcanzar su oleada de vida.

Entonces la Auxiliar se volvió y dijo:

- Mira.

Cuando se volvió, vio a un hermoso Ángel femenino, radiante y feliz. Parecía emitir rayos brillantes de luz de sí misma. Un Auxiliar le habló y le preguntó que quería.

- Sólo quiero darles las gracias por salvar a mis protegidos de las serpientes - dijo.

La Auxiliar entró en un estado de éxtasis a la vista del maravilloso Ángel que era la protectora de los gorilas.

El Auxiliar pensó para sí:

- Si este Ángel viene a sus protegidos, )qué está haciendo el Espíritu Grupo de las serpientes?

Investigó en el Mundo del Deseo para observar a ese Espíritu Grupo. Lo que vio le hizo retroceder por un momento. Luego se recobró y habló al Espíritu Grupo de aquellas serpientes.

- Nuestra misión es ayudar a todas las oleadas de vida y no destruir ninguna vida - dijo - No podíamos ver como esa familia de gorilas era asesinada.

Este Auxiliar habló hasta que el Espíritu Grupo adoptó un mejor estado de ánimo. Había estado enviando impulsos que pronto habrían conseguido que todas las serpientes estuviesen en pie de guerra.


Si los Auxiliares no hubieran estado allí, los gorilas habrían sido asesinados y el asunto se hubiera acabado, pero al verse frustrado, el Espíritu Grupo había avivado sus impulsos para enviar mayor vigor a la lucha. Esta es una razón de por qué es muy peligroso, para los animales y para las personas, estar en las junglas. Se han perdido muchas vidas de las que el mundo exterior no ha tenido conocimiento. Quienes viven allí necesitan mucha ayuda. Todo en la jungla tiene que estar en alerta permanente.

Después de apaciguar al Espíritu Grupo de las peligrosas serpientes, el Auxiliar envió a los gorilas en una dirección y a la pantera en otra, y luego continuaron con su labor.

* * *

Otra vez, estos Auxiliares fueron hacia una colonia de gorilas que había asaltado una aldea nativa y ahuyentado a sus habitantes. Al mirar en torno, vieron a trece gorilas llevando a dos mujeres nativas y a una mujer blanca. Los pies de ésta estaban sangrando y su cuerpo lleno de arañazos.

Los Auxiliares se materializaron, fueron hacia la mujer blanca y le preguntaron qué había ocurrido. Ella contestó que uno de los gorilas la había apresado cuatro días antes, que desde entonces habían estado caminando durante el día, que había dormido en árboles, y que habían apresado a la mujeres nativas hacía tres días.

- Los gorilas tuvieron dos combates con serpientes y luego las despedazaron y se las comieron - dijo - Me dieron algo de comer y yo estaba tan hambrienta que lo hice. Consiguieron otras cosas para comer, que tenían buen sabor. Un gorila muy grande se había encargado de mí y me vigilaba estrechamente. Se golpeaba el pecho, pero nunca me dañó. Los gorilas no habían herido a las otras mujeres. Estamos heridas debido a los árboles y ramas de la jungla.

Un Auxiliar preguntó al otro cómo podrían salvar a estas pobres mujeres, cómo podrían tratar a los gorilas y si estaban éstos bajo la tutela de un Espíritu Grupo. El otro Auxiliar respondió que no lo sabía pero que lo averiguaría. Llamó al Espíritu Grupo de los gorilas, que dijo a los Auxiliares, mediante la Conciencia Jupiteriana, cuál era la causa de que esta mujer blanca estuviese en este difícil trance. Mientras el Espíritu Grupo hablaba, los Auxiliar veían lo que había ocurrido.

Esta mujer blanca, cuando era un hombre en una vida anterior, atrajo a un rival hacia la jungla para eliminarlo; los gorilas lo atraparon y nunca regresó. Luego, este hombre volvió y se casó con la mujer que ambos hombres amaban. Después formó una partida de caza y fue a buscar al hombre al que tan cruelmente había tratado pero, aunque buscó y buscó en la jungla, nunca lo encontró. A los pocos años, murió de remordimiento. Nunca se atrevió a decir a nadie lo que le había hecho a aquel hombre.

Renació como una mujer que, finalmente, se unió a una expedición de caza que iba a África y, mientras estaba en la jungla, se desvió del camino, se perdió y los gorilas la encontraron. La atemorizaron de tal forma que olvidó que estaba armada. Al huir, dejó caer sus armas y uno de los gorilas más grandes se la llevó a la fuerza. Las mujeres nativas habían sido imprudentes y se habían extraviado tanto, que fueron fácilmente capturadas por los gorilas. El Espíritu Grupo dijo que los Auxiliares no podrían llevársela a menos que los Señores del Destino dieran su permiso. Los Auxiliares se acercaron a los gorilas que se enfurecieron cuando los vieron, e intentaron atacarles.

Los Auxiliares rescataron a las dos nativas y las llevaron a su casa; luego volvieron por la otra mujer. El gorila la mantenía en sus brazos para que no pudiera irse y para que ninguna de las gorilas hembras pudiera herirla, ya que estaban celosas de la desconocida.


Los Auxiliares no sabían cómo acceder a los Señores del Destino, de los que se habla en la Biblia como los Ángeles Archiveros, así que llamaron a una amiga. Esta vino y le dijeron lo que había dicho el Espíritu Grupo de los gorilas. Ella dijo que era verdad y que llamaría a cierto Hermano Lego avanzado.

Éste vino con su hermana y los Auxiliares los pusieron al corriente de lo que ocurría. Una Auxiliar le pidió que hiciera algo, porque estaba segura de que la mujer estaba arrepentida, que sería una buena persona si podía escapar de los gorilas, y que nunca mataría nada otra vez.

- Por favor, espere a que le pregunte - suplicó la Auxiliar, y fue a preguntar a la mujer.

El gorila se levantó y gruñó. La Auxiliar dijo al gorila que se estuviera quieto, que ella no iba a dañar a la mujer y él se echó otra vez. La Auxiliar preguntó a la pobre mujer y esta dijo:

- Haré cualquier cosa para salir de aquí. Si no escapo me volveré loca o moriré. No estoy casada y no amo a nadie, pero quiero vivir y tengo miedo de morir.

- Sé valiente - dijo la Auxiliar - trataré de ayudarte.

La Auxiliar dijo entonces al Hermano Lego lo que la mujer había prometido y le pidió que se dirigiese a los Señores del Destino e intercediera por su causa. Le dio prisa para que regresase mientras ella esperaba. Él sonrió y desapareció.

Después de un rato, regresó y la Auxiliar corrió hacia él.

- Cálmate - dijo, porque vio que estaba muy excitada. Entonces dijo a la Auxiliar que sus oraciones habían sido respondidas. Luego, ésta llamó al Espíritu Grupo y le pidió que mantuviese a sus protegidos en calma y le dejara llevarse a la mujer; éste dijo que lo haría.

Entonces, fue hacia el gorila, lo despertó y le dijo que soltara a la mujer para que pudiera llevársela. El gorila gimió, se levantó y lamió su mano. Después de que la mujer se alejó del gorila, se desmayó, y éste alargó la mano para levantarla, le lamió la cara y el cuello y se la dio a la Auxiliar, que se lo agradeció. Los otros gorilas observaban, pero su mantuvieron quietos y no protestaron. La pobre mujer estaba inconsciente, necesitaba algo de ropa y la Auxiliar no sabía donde vivía. Consultó al Espíritu Grupo, que respondió que vivía a unos cientos de kilómetros hacia el nordeste.

- Apresúrate y llévala allí antes de que se despierte, porque se va a enfermar - dijo - Pero se pondrá bien y será un servidor de la humanidad como tú.

El Auxiliar levantó a la mujer del suelo, donde había permanecido mientras el Espíritu Grupo hablaba.

- Vamos - dijo el otro Auxiliar, tomándola de las piernas. Y partieron. Al elevarse en el aire, el gorila comenzó a golpearse el pecho y gruñó ruidosamente. Era el jefe de la manada.

Los Auxiliares alcanzaron la ciudad donde vivía la mujer, bajaron y caminaron por una calle. Encontraron a un hombre que les dijo quién era la mujer y donde vivía. La llevaron al hotel y subieron a su habitación. Su hermano y su hermana estaban allí lamentándose por ella, ya que pensaban que la habían perdido. Los Auxiliares ayudaron a tratar sus heridas y curar las llagas de los pies. La madre les dijo quienes eran y donde vivían. Dijo que habían ido a aquel lugar para cazar en las junglas de África. Los Auxiliares les dijeron lo que había ocurrido a la mujer, pero a duras penas podían creerlo.


- Sean amables con ella - dijo uno de los Auxiliares - se pondrá enferma, pero se recobrará y será una mujer transformada, queriendo ayudar a todo el mundo.

Los Auxiliares volvieron entonces junto al grupo de gorilas e hicieron amistad con ellos. Los adultos se agrupaban a su alrededor, y los jóvenes se situaban más cerca permitiendo que los Auxiliares los tomaran de la mano. Cuando se sentaron, los gorilas más jóvenes saltaban sobre ellos, y los Auxiliares pasaron un buen rato.

Los gorilas están bajo un Espíritu Grupo que los tiene bajo su custodia y que les envía estímulos para hacer cosas, los ayuda a buscarse la vida y los protege tanto como le es posible. Este Espíritu Grupo tiene un cuerpo poderosamente constituido, una cabeza como la de un gorila y un cuerpo etérico de gorila tras él. Había unos cincuenta o sesenta gorilas en aquella colonia. Después de un rato, los Auxiliares los dejaron jugando alegremente y siguieron con su trabajo.

* * *

He aquí uno de los más extraordinarios relatos que yo he oído, porque el gorila de esta historia va a renacer como un ser humano en su siguiente reencarnación: Una vez, dos Auxiliares iban sobre un claro de una densa jungla, en África, cuando uno de ellos miró hacia abajo y vio a un cautivo en los brazos de un gorila.

- (Oh, mira! Hay una mujer blanca - dijo a su compañera - Vayamos y salvémosla.

Bajaron y preguntaron a la mujer si quería irse.

- Sí, por favor saquénme de aquí - contestó ella.

Estaba tendida sobre los brazos del gorila y si se movía, este se despertaría. Cuando ella se levantó, el gorila también lo hizo. Los Auxiliares se preguntaban cómo podrían llevársela. Cada vez que intentaban sujetarla, el gorila se levantaba y les gruñía. Tenían miedo de que, si trataban de rescatarla, el gorila la despedazase.

La mujer necesitaba ropas, y les contó cómo el gorila había rasgado sus vestiduras y que, cada vez que ella se había hecho alguna vestimenta con hojas o hierbas, él se la había arrancado. No le había hecho daño sino que la había protegido de los otros gorilas, que habían aprendido a dejarles completamente solos, y de las serpientes y animales salvajes de la jungla. El gorila le había proporcionado alimentos y siempre se mantenía cerca de ella y apartado del resto, para que nada pudiera dañala.

Llegó un momento en que se curtió por completo, y la piel de sus pies se endureció tanto que podía moverse por la jungla sin herírselos. Aprendió que, para vivir, debía depender de su gorila protector, y comenzó a enseñarle todo lo que podía. Dijo que, cierta vez, el gorila se volvió inquieto y agitado, y temió que la abandonaría, así que por la noche se ató a él con su largo pelo. El gorila había aprendido a amarla a su manera, y ella sabía que viviría sólo si él seguía cuidándola. Cuando le preguntaron qué había ocurrido para que se encontrase en aquel lugar, dijo que se había unido a unos viajeros que estaban cazando en la jungla. Fueron atacados por aquél grupo de gorilas y había visto como mataban a todos los demás.

Los Auxiliares pidieron permiso para llevarse a esta mujer y les dijeron que sí podían hacerlo. Un Auxiliar dijo a la mujer que enviase al gorila a buscar comida. Ella lo hizo, y los Auxiliares le dijeron que se tendiese en el suelo. Luego la alzaron y la llevaron a una pequeña ciudad donde encontraron a unas personas que les dieron ropa. Los Auxiliares le dijeron que fuese al cónsul para obtener un pasaporte y regresar a casa.


Unas pocas noches después, un Hermano Lego muy avanzado vino a estos mismos Auxiliares y les dijo que fueran a la ciudad donde habían dejado a la mujer e insistieran al cónsul para que le diera a la mujer un pasaporte y dinero para gastos en su regreso a casa. El Hermano Lego dio a la Auxiliar el poder de hacer este trabajo y le dijo que no tuviera miedo de hacer lo que fuese necesario.

Cuando los Auxiliares llegaron a la ciudad, hallaron a la pobre mujer en una vieja casa con otros pobres desgraciados. Estaba vestida con unos andrajos. Cuando vio a los Auxiliares, les suplicó que la devolviesen a la jungla con su amigo gorila y la dejaran morir con él, ya que éste había sido amable con ella a su manera y la amaba. Ellos le dijeron que habían venido para llevarla a su casa.

- No podéis hacer nada por mí, ya que nadie cree mi historia - les dijo ella.

Ellos le dijeron que la llevarían a la oficina consular.

- El cónsul no querrá veros - dijo ella.

Fueron y dijeron al hombre que estaba en la puerta que querían ver al cónsul.

- No está levantado - contestó.

- Vaya, despiértele, y dígale que queremos verle sobre un asunto importante; y no se quede aquí mirándome - dijo el Auxiliar.

El hombre fue y, después de un rato, el cónsul se presentó con el hombre e invitó a los tres desconocidos a entrar a su casa. Estaba enfadado y quería saber que se pretendía de él.

- Quiero un pasaporte y dinero para esta mujer para que pueda regresar a su casa en Europa - dijo uno de los Auxiliares.

- No la conozco y no tengo ningún dato sobre ella - dijo el cónsul - La mujer que ella dice ser se perdió hace cinco años y nunca se halló a nadie del grupo de caza.

El cónsul sacó su libro de registro y pidió a la mujer que dijera los nombres de la gente que estaba en el grupo de caza, donde vivían y su edad.

Ella lo hizo, y él se quedó atónito.

- Tendré que averiguar en su ciudad natal si sus padres viven o no - dijo.

- Ambos están vivos - dijo el Auxiliar - Escriba a sus padres y pídales que escriban una carta, y que el alcalde de su ciudad ponga su sello oficial sobre ella.

El cónsul escribió una carta y puso su sello en ella. Un Auxiliar le dijo que el otro Auxiliar entregaría la carta mientras él expedía el pasaporte. El Auxiliar fue a la ciudad natal de la mujer, encontró a sus padres y les dio la carta.

La madre gritó de alegría y enseguida se sentó y respondió a la carta. Dijo al desconocido donde vivía el alcalde y el Auxiliar fue allí y le hizo sellar la carta. Estuvo ausente veinte minutos y, cuando regresó y entregó la respuesta, el cónsul lo miró y casi se desmaya, porque vio un sello que él conocía, fechado y estampado sobre el papel.

- )Está usted casado? - preguntó el Auxiliar.

- Sí, tengo esposa - contestó el cónsul.

- Hágala bajar aquí para que haga de criada de esta mujer - dijo el Auxiliar.


- Tengo sirvientes para ese trabajo - dijo el hombre.

- Haga como le digo - replicó el Auxiliar con voz firme.

- Sí, Su Alteza - dijo el cónsul y fue a por su mujer.

Ella entró furiosa, pero cuando el Auxiliar la miró, se detuvo súbitamente.

- )Qué quiere usted de mí? - preguntó la mujer.

- Asee a esta mujer y dele algo de ropa para el viaje - replicó el Auxiliar.

- Sí, Su Alteza - dijo la mujer del cónsul, y se llevó a la mujer fuera de la habitación.

Regresaron al cabo de media hora, y el Auxiliar a duras penas reconoció a la mujer. Su pelo estaba peinado y estaba pulcramente vestida. Incluso sus uñas estaban cortadas. Todos vieron que era hermosa.

El cónsul le dio su pasaporte y quinientos dólares.

- Tenemos el tiempo justo para tomar el barco - dijo.

Luego pidió a los Auxiliares que regresasen después de que la mujer se hubiese ido. Los Auxiliares despidieron a la mujer rescatada en el barco. Ella lloraba y decía que no quería regresar a su casa, sino que quería volver con su amigo de la jungla. Le pidió al Auxiliar que cuidase del gorila, y ellos le dijeron que lo harían.

Los Auxiliares regresaron a la casa del cónsul. Éste y su esposa estaban en el despacho y ambos se arrodillaron a los pies de la Auxiliar.

-Señorita Ángel, le ruego misericordia - dijo el cónsul - Yo no sabía quién era la mujer cuando vino la primera vez.

- Levántese - dijo ella - Yo no soy un Ángel. Soy sólo un Auxiliar de la humanidad.

- Por favor, dígame cómo puedo hacer lo que usted hace y ser un Auxiliar - dijo el cónsul.

Su esposa dijo que también quería saberlo y la Auxiliar les habló y les explicó todas sus enseñanzas y lo que debían hacer. Les dijo que tendrían oportunidades en su posición para hacer obras mayores.

Lo haremos - prometió el cónsul - Si puede usted atrapar al gorila que se hizo amigo de la mujer, lo cuidaré y domesticaré.

La Auxiliar les dijo a ambos que se fuesen a la cama y se acostaran juntos, y que les llevaría hasta el gorila. El hombre y su mujer lo hicieron, y después de que la Auxiliar los hizo dormir, los cuatro fueron a buscar al gorila en la jungla.

Lo encontraron muerto. Había regresado con frutas para la mujer y, cuando descubrió que se había ido, su corazón se rompió. Los Auxiliares llamaron a su Espíritu Grupo, y éste les dijo lo que había ocurrido. Dijo que este peculiar gorila renacería pronto como un niño y, en el futuro, su amiga tendría una oportunidad para enseñarle, porque sería una auténtica misionera entre los grados inferiores de gentes de todas las razas.

El cónsul y su mujer estaban en sus cuerpos de deseos y de este modo fueron capaces de ver y oír al Espíritu Grupo, lo que les sorprendió mucho.


- Seguramente deben ser Ángeles o Dioses, porque ningún humano puede hacer lo que ellos han hecho - dijo el cónsul.

El Espíritu Grupo dijo que la joven había elevado al gorila al estado humano mediante su bondad; también habló sobre el karma que había ocasionado aquel problema. Una vez ella había extraviado a unas personas en la jungla, y en esta vida tenía que pagar aquella deuda y lo hizo bien.

Una gran serpiente llegó arrastrándose, la Auxiliar la llamó y ella se acercó, pero el cónsul y su mujer retrocedieron. Los Auxiliares llevaron entonces al hombre y a su esposa a su casa.

La siguiente noche, los Auxiliares fueron a ver a la mujer, para hablarle de su amigo. Encontraron el barco y la despertaron; ella se agarró de la Auxiliar y dijo:

- Querido Ángel, muchas cosas extrañas me han ocurrido. Esta tarde me acosté y me encontré a mí misma fuera de mi cuerpo, floté a través de la pared y sobre el agua, y encontré el cuerpo muerto de mi amigo. Había estado a punto de ser devorado. Traté de enterrarle pero no podía agarrar o sostener nada. )Cuál es mi problema?

La Auxiliar se sentó en su cama y se lo explicó todo; ella lloró de gozo y dijo:

- Ahora yo puedo ayudar a los nativo y a los gorilas. Me preocupa muy poco la gente de mi clase.

Los Auxiliares vieron la vida pasada de esta mujer, cuando era un hombre. Había sido un estudiante avanzado de la filosofía hindú y estaba casi listo para la iniciación. Por culpa de los celos, extravió a unas personas en la jungla, porque quería deshacerse del hombre que se había interpuesto entre él y la mujer que amaba. Después de dos semanas salió en su busca, los encontró y los rescató, pero pronto murieron debido a unas fiebres contraídas en la jungla.

La mujer dijo que no le gustaba la comida del barco, porque ella comía sólo frutas, pan, mantequilla y leche o vegetales crudos.

- Todos los que encuentro son muy amables - dijo - pero quiero estar sola con mis pensamientos. El capitán es afectuoso conmigo y me cuenta extrañas historias que me divierten.

La mujer dijo que había visto a los Auxiliares una vez, anteriormente, en la jungla. Fue en la ocasión en la que salvaron a la familia de gorilas de dos serpientes. Dijo que se alegró de que detuvieran a las serpientes porque ella y su gorila protector tenían miedo de intervenir. Ellos estaban sólo a unos treinta metros de distancia y vieron lo que ocurría a la familia de gorilas. Habló del poblado de gorilas y dijo que había unos cincuenta. Esta mujer pidió a los Auxiliares que llevaran un mensaje a sus padres y que dijeran a su madre que todavía tenía sus bonitos dedos de los pies. Entonces mostró a los Auxiliares dos pequeños dedos supernumerarios en los pies y el lugar donde había tenido otros dos que le habían sido extirpados. Luego, los Auxiliares la dejaron y fueron con el recado. Cuando la madre oyó lo de los dedos, se puso contentísima y dijo:

- Es mi hija, porque yo siempre me maravillé de sus dedos de más.

Posteriormente, la mujer llegó a su hogar sana y salva y fue recibida por sus padres con gran regocijo. Este relato nos habla de cómo trabaja la ley del karma. Todos estamos afectados por ella, pero sólo a unos pocos de nosotros les han ocurrido cosas tan extraordinarias.

* * *


Les contaré un relato más del trabajo de los Auxiliares Invisibles, que ilustra cómo se proporciona asistencia a los seres rezagados, para ayudarles a realizar un progreso más rápido en su evolución: Unos Auxiliares estaban en la zona occidental de Norteamérica y se encontraron con un joven de color, cuyo aspecto se parecía mucho al de un gorila. Hablaron con él y descubrieron que estaba muy dispuesto a aprender. Era fuerte y buen nadador. Había salvado a mucha gente en una inundación reciente. Los Auxiliares descubrieron que era su segundo cuerpo humano y que había renacido dos veces en quinientos años.

Este joven seguía a una de las Auxiliares por todas partes y le dijo que le gustaba. Cuando ella dijo que se iba, el joven dijo que le gustaría invitarla a visitarlo, pero que su casa había sido destruida por la inundación y que no sabía donde estaban sus padres. La Auxiliar lo besó, lo abrazó y él dijo:

- Sé que ustedes dos no son como yo. No lo sé con seguridad pero ustedes se parecen a la gente que vuela a través del aire. Yo he visto muchos de ellos y me han hablado cuando estaba durmiendo.

Los Auxiliares le dijeron que ellos viajaban a través del aire.

- Entonces son ustedes Ángeles - dijo el muchacho - Mis padres me han hablado de los Ángeles.

La Auxiliar le dijo que pronto lo volvería a ver y le habló de su trabajo.

- Procurad buscarme, porque no sé donde estaré - replicó el joven.

- Muy bien - dijo la Auxiliar - Ahora, sé un buen muchacho y ayuda a todo el que puedas.

Él dijo que lo haría, y los Auxiliares desaparecieron.

Más tarde, hallaron al joven pero este no había encontrado a sus padres. Los Auxiliares los buscaron y los hallaron al otro lado del territorio inundado. Regresaron junto al joven y le dijeron que iban a llevarlo a casa con sus padres.

- Mis padres son buenos conmigo, pero preferiría ir con ustedes - dijo.

Los Auxiliares le dijeron que se acostara y él obedeció. Entonces, lo elevaron y lo llevaron sobre el agua hasta la casa temporal de sus padres, lo bajaron y lo despertaron. El joven estaba aturdido y feliz. Lo llevaron hasta la casa y su madre corrió hacia él, lo besó y su padre lo abrazó.

Vieron que los padres eran gente buena e inteligente y eran bondadosos con el chico. Hablaron con el padre y la madre mientras el joven estaba comiendo.

- )Puede decirme por qué tengo un hijo así? - preguntó la madre - )Me ha tratado Dios injustamente? No soy tan vieja y no he hecho daño a nadie.

La Auxiliar pidió que se le mostraran las vidas pasadas del joven para que pudiera contarlo a la madre, o permitir que los padres las viesen mientras se las contaba. He aquí la historia que les fue revelada: Dos mil años antes, cuando los padres eran marido y mujer como ahora, salieron a la jungla de cacería con su amo. Este joven, entonces un gorila, los salvó de la muerte, mientras que él quedó gravemente herido. Ellos lo sacaron de la jungla y lo cuidaron, salvándole la vida y convirtiéndose en sus amigos. Luego, el gorila murió y renació como un gorila. Encontró amigos que lo hicieron su compañero de juegos y cuando murió, su vida en cuerpos de gorila terminó.


Quinientos años antes del momento actual, este ego regresó en un cuerpo humano por primera vez y vivió hasta los ochenta años. Luego murió y, posteriormente, renació con sus padres actuales doce años antes, quienes lo amaron y cuidaron con cariño, tomando especial interés en instruirlo, porque se dieron cuenta de que debía adquirir conocimientos para enfrentarse a la vida en este mundo. El joven estaba en la escuela en el grado 8B.

El Auxiliar dijo a la mujer que ella y su esposo estaban saldando una deuda con el muchacho.

- )Qué deuda? - preguntó la madre.

Entonces se oyó decir a sí misma:

- Si fuera un niño, ciertamente le enseñaría a ser un hombre de provecho, porque lo quiero por su generosidad, al salvar mi vida.

Entonces apareció un anciano y le preguntó si le proporcionaría un cuerpo humano si tuviese la oportunidad, y ella rodeó al gorila con sus brazos y respondió:

- Sí.

El anciano se alejó diciendo:

- Quizá podrá hacerlo algún día, (quién sabe!

Aquí vemos de nuevo lo que la Biblia quiere decir cuando afirma que debemos dar cuenta de cada palabra y pensamiento vano e inútil. Esta mujer no tenía idea de hasta qué punto esto podría ser verdad. La madre dijo que veía todo lo que los Auxiliares estaban contando y lo creyó por completo.

- Ahora que sé todo esto, haré lo mejor que pueda para hacer un buen hombre de mi hijo - dijo la mujer.

- Yo también lo vi todo, y quiero hacer mi parte - dijo su esposo.

- )Es usted un Ángel? - preguntó la madre, y el Auxiliar respondió que no, dándole explicaciones acerca de su labor como Auxiliares.

- (Qué adorable debe ser ir por ahí durante la noche ayudando a la gente! Me gustaría hacerlo también - dijo el padre.

Los Auxiliares les prometieron que volverían algún día y dijeron a la mujer que podría hacerlo. Le dieron la dirección de un lugar al cual podía escribir y hacer que les enviaran algo de literatura.

* * *

Otra noche, estos Auxiliares trabajaban en una región inundada, donde miles de personas estaban sin hogar, enfermas y hambrientas. Vieron a este mismo joven y notaron una gran mejoría en su forma de caminar. Anteriormente, cuando tenía prisa utilizaba las cuatro extremidades como lo hacen los gorilas en la jungla. La Auxiliar le dijo que no caminase de esa manera, porque hipertrofiaría sus brazos.

- Debes andar erguido - dijo la Auxiliar.

Se dijo a los Auxiliares que los Seres Elevados iban a cambiar el contorno de su cabeza y cara. Esto podía hacerse alterando su arquetipo, que es el modelo del cuerpo físico.


Posteriormente, los Auxiliares descubrieron que el rostro del joven había cambiado agradablemente y que tenía mucho mejor aspecto. Su madre estaba muy contenta por la gran mejoría de su aspecto.

Los antropoides pertenecen a nuestra oleada de vida, y es posible para estos rezagados incorporarse de nuevo a cuerpos humanos. Cuando uno de estos gorilas, por ejemplo, salva una vida o se sacrifica por alguien, realiza un progreso, tal como nosotros hacemos. Cuando leemos acerca de personas que han adoptado como mascotas a gorilas u otros antropoides, y que éstos han mostrado gran inteligencia, podemos estar completamente seguros que estos antropoides regresarán como seres humanos cuando mueran y renazcan de nuevo.

* * *

He aquí cómo un joven Ubangi fue salvado de la muerte: Una noche, dos Auxiliares se desplazaban sobre las junglas de África y llegaron hasta donde vivía una tribu de nativos. Allí vieron a un jovencito de color, de unos trece años, corriendo y gritando. Bajaron la mirada y vieron un gran cocodrilo, con su gran boca abierta, corriendo tras el muchacho y dándole alcance.

- Bajemos y salvémoslo - dijo la Auxiliar.

Comenzó a bajar pero, cuando estuvo cerca del chico, tuvo miedo y llamó a su compañero para que bajara y salvara al chico. Había olvidado que no estaba en su cuerpo físico y que nada podía herirla.

El otro Auxiliar pasó disparado a su lado, ya que no era el momento de explicárselo, y atrapó al joven justo en el momento en que el cocodrilo lo agarraba y tiraba de él. Pareció como si el cocodrilo se irguiera sobre su cola y emitiera un divertido resoplido como si dijera: Caramba, perdí una buena comida.

Los Auxiliares no se atrevieron a regresar a aquel lugar con el joven, porque el cocodrilo estaba enfurecido. Resoplaba y agitaba la cola de un lado a otro. El Auxiliar preguntó al muchacho donde vivía, pero estaba tan seriamente asustado que se quedó mudo. Tuvo que preguntar a alguien a distancia, mediante el pensamiento, donde vivía el joven. Descubrió que vivía a una cierta distancia de allí. Los Auxiliares lo llevaron sobre la jungla hasta su hogar. Cuando alcanzaron el lugar y depositaron al muchacho en el suelo, éste corrió y cayó a los pies de su madre. La madre era una especie de jefa. Dio un grito y un grupo de guerreros se precipitó a rodear a los Auxiliares. La Auxiliar comenzó a ponerse muy nerviosa.

El Auxiliar dijo a la madre lo que había ocurrido y ésta dijo al chico:

- Espera, muchacho. Habla y luego márchate. No, vete ahora.

El Auxiliar fue a levantar al joven pero la madre lo detuvo. Entonces el Auxiliar la miró y ella retrocedió.

- A por ellos. Matádlos - ordenó.

El Auxiliar miró en torno suyo, pero no vio a su compañera por ninguna parte. Los hombres se dirigieron hacia él, pero fueron detenidos por una orden silenciosa que tuvieron que obedecer, y se quedaron inmóviles.

El Auxiliar fue hacia el joven, lo levantó y le frotó la nariz y la garganta. Enseguida comenzó a hablar a su madre diciéndole lo que había ocurrido y que había dejado a su hermana en un árbol.


- Ve a traerme - dijo el joven volviéndose al Auxiliar.

- )Qué quieres decir - preguntó el Auxiliar.

- Ve a traerme el otro yo - dijo el chico.

Esto hizo entender al Auxiliar que era su hermana gemela lo que él quería. El Auxiliar desapareció y fue a buscarla al árbol.

Cuando el Auxiliar se acercó a la chica, esta le amenazó con un enorme cuchillo que llevaba con ella. El Auxiliar desapareció, se acercó a ella y la hizo dormir. Ella se aquietó rápidamente y pronto estuvo inconsciente; entonces la llevó a su casa, la depositó en tierra y la despertó. Ella no quería dejarlo. El Auxiliar dijo a los guerreros que se fueran y estos lo hicieron rápidamente, porque no podían entender por qué habían sido incapaces de moverse mientras el desconocido estuvo ausente. La madre del joven fue hasta el Auxiliar, de rodillas, y le dio las gracias. Él la levantó del suelo, y ella quedó sorprendida.

El Auxiliar dijo al joven que no fuera a aquel lugar nunca más y él prometió que no lo haría. La madre dijo que sus hijos estaban siempre escapándose y que la volvían loca. Quería decir que estaba siempre preocupada por su seguridad. Entonces el Auxiliar se fue, ya que había realizado su labor.

* * *

Una mañana, una Auxiliar Invisible se despertó recordando una extraña escena de la que había sido testigo durante la noche, mientras estaba fuera de su cuerpo durante el sueño. Había estado en la casa de una joven donde había serios problemas. Esta chica había mantenido una relación de amistad con un joven que conoció en la vecindad. Le había permitido enamorarse profundamente de ella y luego lo había ignorado. Sus dos hermanos se pusieron de su parte y todos ellos trataron muy desconsideradamente al joven.

Éste se irritó ante el injusto y grosero trato que había recibido y resolvió ir a su casa, tomar su pistola y matar a los tres. Con el plan de asesinarlos en la mente, fue a su casa agarró su arma y se dirigió hacia el pueblo, donde pretendía permanecer al acecho y acabar con aquellos tres que le habían causado tantos problemas. La Auxiliar estaba con un Liberado y varios Auxiliares y vio lo que había ocurrido. Comprendiendo el sentimiento de cólera del joven, se alarmó ante lo que podría ocurrir. Así que preguntó al líder del grupo si no se podía hacer algo para salvar a la joven y a sus hermanos.

- Tendré cuidado con él - replicó la Hermana Lega. Fue hacia el encolerizado hombre y, de alguna manera, borró de su conciencia y de su memoria todo sentimiento de odio hacia los tres hermanos.

- De ahora en adelante, los hermanos serán como desconocidos para él - dijo a la Auxiliar.

La Auxiliar pensó que sería maravilloso ser capaz de hacer aquello. Esta proeza parece imposible, hasta que recordamos que el hombre tiene otros cuerpos además del físico que podemos ver y que las formas de pensamiento que emitimos pueden ser fácilmente visibles para aquellos que están cualificados para ello.

* * *


He aquí un relato de cómo una Hermana Lega, que es una Liberada, prestó su ayuda: Un hombre regresaba a su casa del trabajo una mañana y halló a su bebé de trece meses en la cama llorando de dolor. Estaba solo en la habitación. El hombre tomó al niño en sus brazos y, al tocar su costado derecho, este gritó desesperadamente.

El hombre desvistió al niño y vio que esa zona estaba ligeramente hinchadao y muy dolorida. Sospechó que el niño tenía apendicitis y lo llevó directamente al hospital. Un médico examinó la bebé y dijo que tenía apendicitis y debía ser intervenido enseguida.

- No - dijo el padre, y se llevó al niño a su casa en un taxi.

Durante todo el camino iba rezando a Dios para que salvara a su bebé. Cuando llegó a casa, puso al niño en la cama y untó la zona inflamada con una pomada. Entonces, una mujer muy hermosa vino hasta él y le dijo que diera masaje a la zona, en dirección hacia arriba, y que diera al niño un enema suave.

- Aliméntelo con comida liquida durante unos días y se recuperará sin peligro - dijo.

El bebé pronto estuvo bien y no ha tenido señales de alteraciones desde entonces. Más tarde, el hombre descubrió que la mujer había venido en respuesta a sus oraciones.

* * *

En 1910, un hombre partió de uno de los puertos meridionales en un barco con destino a África. El mar estaba encrespado cuando alcanzaron el extremo meridional de Sudamérica pero, durante el resto del viaje todo fue bien. En el viaje de regreso, salieron hacia el Océano Pacífico en dirección al oeste. Cuando estaban a dos días de distancia de Hawai, el barco chocó contra algo y comenzó a hundirse rápidamente. Cuando los botes salvavidas fueron arriados, un anciano llamó a este hombre y a otro más y les dijo que se metieran en un bote.

Los tres hombres entraron en un bote y se alejaron justo a tiempo de escapar de la muerte. Súbitamente, el barco hundió la proa y se sumergió. El sol se estaba poniendo y, a su luz, buscaron otros hombres o botes, pero no pudieron ver a nadie. Estaban solos en el ancho Océano Pacífico.

Este hombre no vio agua ni comida en el bote y empezó a temer que moriría de hambre o de sed. Miraba al anciano y se preguntaba quién sería. Había estado por todas partes en el barco y estaba seguro de no haberlo visto antes. )Quién podría ser? Entonces preguntó al anciano si había algo de agua en la garrafa y éste le contestó que mirara y viese. Su corazón desfalleció cuando alzó la garrafa, porque había sólo un poco de agua.

El anciano le dijo que no bebiese más que lo necesario y él obedeció, aunque sentía que, de todas formas, necesitaba toda el agua de la garrafa. Preguntó al anciano si había algo de comida en el bote.

- No puedo encontrar la caja de los alimentos en la proa del bote - dijo ansiosamente

- Hay comida bajo todos los asientos - contestó su nuevo amigo.

Para ese entonces ya era de noche y estaba muy oscuro. El hombre rebuscó por todas partes como mejor pudo, encontró la caja de los alimentos y tomó unas galletas; el otro hombre y él comieron, pero el anciano no aceptó nada de ellos. No vieron a este anciano comer ni beber durante los tres días completos que estuvieron a la deriva en el Océano Pacífico.


La primera noche, el hombre no pudo dormir porque temía que algo pudiese volcar el bote. Durante los días siguientes, vieron algo muy grande en el agua, mirándoles, y estaban aterrorizados. Estaban casi paralizados temiendo por su seguridad. El anciano le dijo que no metiera las manos en el agua porque estaban rodeados de peces enormes.

Aquella noche había luz de luna, y el hombre vio gran cantidad de objetos como luces rojas moviéndose rápidamente alrededor. Algunas eran grandes y separadas unas de otras, y otras eran pequeñas y cercanas entre sí. No conseguía conciliar el sueño, viendo como iban y venían.

Cuando se despertó a la mañana siguiente, encontró al anciano en su lugar, vigilando. Por alguna extraña razón, el agua nunca se acababa, sin importar que bebiesen frecuentemente, y cada vez que hacían uso de los alimentos, encontraban siempre la misma cantidad allí. El hombre habló sobre ello y se preguntaba:

- Yo sé que he comido dos galletas ayer, y hay el mismo número en la caja hoy - dijo al anciano.

Estaba muy cansado y soñoliento aquel día, pero temía dormirse. Parecía como si todos los peces de aquella parte del océano viniesen a mirar a los hombres del bote. Otras criaturas que vivían en el agua subían a mirarles. Parecía como si se hubiese extendido el rumor de que los hombres iban a darles algo de comida. El hombre pensó que parecían hambrientos.

El exceso de cansancio y el miedo hicieron que el hombre se sensibilizara, su visión se amplió y comenzó a imaginar cosas. Se preguntaba donde le morderían primero los peces. Encontró que hay muchas cosas en el océano a las que los científicos no han puesto nombre. Vio criaturas que parecían serpientes, de color plateado y otras que parecían doradas. Cuando el sol brilló sobre aquellas criaturas en el agua verde, el hombre tuvo el horroroso sentimiento de hallarse solo y desamparado. Parecía estar esperando que llegara el momento de ser devorado. Sus pensamientos se volvieron hacia Dios.

Comenzó a orar en voz alta a Dios.

- (Oh, Señor, ten misericordia de mí y sálvame! - suplicaba.

- Deja el me y dí nos - le dijo el anciano tranquilamente - E inténtalo con más empeño, porque dudo que tus oraciones se oigan más allá del bote.

El hombre miró al agua, vio algo que tenía unos ojos tan grandes como faros y comenzó a rezar fervientemente. Ahora incluía a los tres en sus oraciones a Dios, pidiendo la salvación.

- Amado Dios, si nos permites llegar a tierra, a cualquier tierra, haré lo que tú quieras que haga - rogaba. Después de rezar durante largo tiempo, comenzó a dormirse.

- Señor, ten misericordia de nosotros - dijo. Entonces lo perdió de vista todo y olvidó que estaba en el bote.

- Ésa es la forma de rezar; ahora sí llegaremos a algún lugar - oyó débilmente decir a alguien.

Cuando el hombre volvió en sí, no tenía tanto miedo, estaba resignado con su destino y dijo:

- Estoy demasiado cansado para permanecer despierto - y se durmió sin tener ningún temor sobre lo que pudiera ocurrirle.


A la mañana siguiente, el bote estaba sobre tierra firme cuando los dos marineros se despertaron. Se encontraban en la costa occidental de América del Norte, y el anciano se había ido. La garrafa de agua estaba vacía y ya no había galletas en el bote. Los dos marineros comentaron los sucesos de los tres últimos días. El segundo hombre dijo que había sido marinero durante diez años y que nunca antes había naufragado.

Hablaron sobre cómo habían durado el agua y la comida.

- Nunca antes vi una garrafa de agua que no pudiese vaciarse en tres días - dijo el segundo hombre.

No podían entender por qué el agua no se agotó y por qué había siempre la misma cantidad de comida sin importar cuanto comiesen. Se preguntaban quién era el anciano y adonde se había ido. Habían salvado sus vidas milagrosamente, y ahora estaban solos.

Fueron hasta el pueblo más cercano y el primer hombre consiguió trabajo y posteriormente pudo pagar su regreso a casa. Nunca ha visto al segundo hombre desde aquel día.

Años después, se encontró con el anciano otra vez. Una noche, mientras estaba fuera de su cuerpo durante el sueño, lo encontró, y el anciano se dio a conocer.

- Supongo que no me conoce - dijo.

-No, no le conozco - contestó el hombre.

- De todas formas, está usted manteniendo parcialmente la promesa que hizo a Dios - dijo el anciano.

- )Qué promesa? - preguntó el hombre.

El anciano continuó y relató lo que había ocurrido en el bote en el Océano Pacífico muchos años antes.